viernes, 17 de julio de 2026

IMPULSO PARA MODERNIZAR GUATEMALA

Por: Factor Méndez
Esta semana el Gobierno que preside Bernardo Arévalo, presentó la Agenda Nacional de Modernización del Organismo Ejecutivo que surge de la Política General de Gobierno 2024-2028, la cual proyecta como eje estratégico la construcción de una función pública legítima y eficaz para transformar la forma de hacer Gobierno, brindar servicios públicos de calidad y optimizar la atención de la gente que hace trámites de diversa índole ante las instituciones de Gobierno. 


En 2024 el Acuerdo Gubernativo No. 106-2024, creó el Comité Nacional para la Modernización del Organismo Ejecutivo (CNM) que está presidido por el Ministro de Finanzas Públicas y lo integran la Secretaría Privada de la Presidencia (SPP) que ejerce como secretaría técnica, la Secretaría General de la Presidencia (SGP), la Secretaría de Planificación y Programación de la Presidencia (Segeplan), la Comisión de Gobierno Abierto y Electrónico (GAE), la Comisión Nacional contra la Corrupción (CNC) y la Oficina Nacional de Servicio Civil (Onsec). Para iniciar sus actividades realizaron un diagnóstico institucional que identificó necesidades, dividió el trabajo en cuatro pilares de transformación y creó cuatro mesas temáticas que integran la agenda de modernización. Los pilares son: 1. Transformación institucional. 2. Transformación del servicio público. 3. Transformación digital. 4. Transformación del territorio.

El objetivo central de cada pilar es el siguiente: El institucional persigue “modernizar normas, procesos y cultura del Organismo Ejecutivo”. El del servicio público, se propone “profesionalizar y modernizar el sistema de recursos humanos”. El digital aspira a, “poner la transformación digital al servicio de la población”. El del territorio es para, “activar Gobiernos Departamentales y desconcentrar el Gobierno central”.

Con relación al objetivo general de cada pilar la agenda de modernización indica: Pilar 1. Transformación Institucional. Los problemas a atender son cuatro, (a) un aparato estatal que creció por agregación y no por diseño; (b) duplicidad de funciones entre entidades; (c) trámites administrativos lentos y complejos; (d) sistemas de planificación, presupuesto y monitoreo desconectados entre sí. Guatemala ocupa una posición secundaria en el GovTech Maturity Index del Banco Mundial (2022), el objetivo es: “Fortalecer las capacidades institucionales para modernizar y hacer más eficientes los procesos administrativos y de gestión pública, con transparencia y rendición de cuentas. Es el pilar que sienta las bases normativas para que los otros tres pilares puedan avanzar.” 

Pilar 2. Transformación del servicio público. El problema es que, la Ley de Servicio Civil, vigente desde 1968, tiene una aplicación limitada y fragmentada que no responde a las necesidades actuales de la administración pública. El diagnóstico institucional identificó seis nudos críticos: Discrecionalidad en los nombramientos, estancamiento institucional de la ONSEC, débil planificación del recurso humano, uso inadecuado de contrataciones temporales para funciones permanentes, negociación colectiva sin control técnico y asimetría salarial entre instituciones. Esta combinación de debilidades normativas y operativas erosiona el mérito, la transparencia y la coherencia salarial dentro del Estado, limitando su capacidad de atraer, retener y gestionar adecuadamente el talento humano necesario para prestar servicios públicos de calidad, por tal razón, el objetivo es,“Modernizar el Sistema Nacional de Servicio Civil, consolidándolo como un sistema transparente, ágil y efectivo que fortalezca la capacidad institucional del Gobierno para brindar servicios públicos de calidad.” 

Pilar 3. Transformación digital. El problema es que el Estado de Guatemala presenta un atraso en trasformación digital, reflejado en el puesto 121 de 193 países en el Índice de Gobierno Electrónico (EGDI por sus siglas en inglés) de la ONU, por debajo de países vecinos como Costa Rica, Panamá y República Dominicana. Aunque el marco institucional muestra cierta solidez normativa, persisten debilidades estructurales: ausencia de una Ley Marco de Estado Digital, brecha territorial en conectividad entre zonas urbanas y rurales, servicios públicos digitales fragmentados entre instituciones sin interoperabilidad y un componente de participación electrónica particularmente débil, que limita la capacidad del Estado de escuchar y responder a la ciudadanía a través de canales digitales. Esta combinación reduce la eficiencia administrativa y perpetúa brechas de acceso para poblaciones rurales indígenas, ante ese rezago el objetivo es:“Impulsar la transformación digital del Organismo Ejecutivo de Guatemala mediante servicios públicos en línea modernos, ágiles y transparentes, que eleven la satisfacción y confianza ciudadana y se traduzcan en una mejora sostenida de la posición del país en el Índice de Gobierno Electrónico (EGDI) de la ONU:” 

Pilar 4. Transformación del Territorio (Gobierno Departamental). Aquí el problema es que el área rural, predominantemente indígena, ha sido objeto de un aislamiento histórico del Estado, lo que ha convertido a buena parte del territorio en zona expulsora de migrantes. El desarrollo productivo –economía social, Mipymes, pueblos indígenas y campesinos- se define como eje articulador de la inversión pública en cada departamento, en ese sentido el objetivo es: “Activar Gobiernos Departamentales como instancia político-administrativa intermedia entre el gobierno central y los municipios, para desconcentrar la toma de decisiones y articular la inversión pública según las prioridades reales de cada departamento.”

Desde 2024 cuando se instaló el Comité Nacional para la Modernización y en cumplimiento de los objetivos citados, al día de hoy se han alcanzado algunos resultados en los cuatro pilares de transformación indicados, pero es obvio que todavía hace falta mucho camino para andar, hasta alcanzar mejores posiciones en los índices de Gobierno Electrónico de la ONU y el del GovTech Maturity del Banco Mundial. Para impulsar esta Agenda de Modernización, el Ejecutivo cuenta con apoyo y acompañamiento del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y con financiamiento del Banco Mundial.

P.S. ¿Cuánto cuesta la campaña de imagen personal del usurpador de la Usac, Walter Mazariegos, pagada con fondos públicos que transmiten en vallas luminosas de la calzada Rooselvelt?



El absurdo rechazo chapín hacia los mexicanos


Edgar Rosales | Política y sociedad / DEMOCRACIA VERTEBRAL

El domingo 5 de julio, por la noche, fuimos testigos de un acontecimiento nada novedoso: las manifestaciones de euforia por parte de algunos chapines, celebrando la derrota de la selección mexicana ante su similar del Reino Unido. Un hecho tan reiterativo como injusto. 

Y es que existe un corrosivo y ancestral fantasma en el imaginario colectivo guatemalteco que, lejos de desvanecerse con la modernidad, parece alimentarse del ruido de las redes sociales y de un nacionalismo mal entendido. Un absurdo caso de xenofobia inaceptable. 

Desde siempre he presenciado esa animadversión soterrada; fobia intermitente que brota con virulencia desproporcionada en las situaciones cotidianas y, más aún, en situaciones banales como un juego de fútbol. Lo preocupante de este fenómeno no es solo el rechazo irracional hacia un pueblo hermano, sino el profundo ejercicio de amnesia histórica que implica sostenerlo. 

En especial, las generaciones actuales de guatemaltecos, sometidas a la influencia de las élites, siguen fortaleciendo ese muro de prejuicios, ignorantes de las actitudes maravillosas con que México se ha manifestado hacia Guatemala, especialmente en momentos oscuros de nuestra historia republicana.

Para entender la injusticia de este menosprecio, es obligatorio mirar hacia atrás y rescatar del olvido la inmensa solidaridad mexicana durante la época contrarrevolucionaria de mediados del siglo pasado y, mucho más aún, durante el conflicto armado interno en Guatemala. 

Cuando la furia desbocada de las huestes liberacionistas se ensañó contra la dirigencia popular, México abrió sus puertas para que notables personajes perseguidos en Guatemala, pudiesen encontrar socorro y apoyo en aquellas tierras donde se respiraba ambiente democrático. Intelectuales, artistas y activistas fueron perseguidos políticos que encontraron en el viejo Distrito Federal, un ecosistema seguro para alzar la voz que aquí les fuera silenciada. 

Prohombres como Luis Cardoza y Aragón, Carlos Illescas, Mario Monteforte Toledo, Otto Raúl González, Augusto «Tito» Monterroso, Carlos Mérida y Edelberto Torres Rivas son apenas una pálida muestra de aquel valioso patrimonio intelectual que las fuerzas retrógradas de este país menospreciaron, en beneficio del generoso país que salvaguardó su integridad.

Y en las décadas de los setenta y ochenta, cuando el terror de Estado y la violencia en el área rural asoló comunidades enteras, decenas de miles de compatriotas cruzaron la frontera norte en busca de refugio. Y México no les dio la espalda. Al contrario, las regiones de Chiapas, Campeche y Quintana Roo se convirtieron en santuarios protectores de la vida. 

Fuimos testigos de cómo el Gobierno y el pueblo mexicano, con el apoyo de organismos internacionales, levantaron campamentos, compartieron el pan, ofrecieron tierras para trabajar y brindaron educación a los hijos de los exiliados. La generosidad mexicana salvaguardó el tejido social e intelectual de una Guatemala que se desangraba. Olvidar esa acción humanitaria es un acto de soberbia y una grave ingratitud histórica.

Paradójicamente, durante las actividades diplomáticas del Grupo Contadora, en la década de 1980, México mantuvo una postura sumamente crítica y firme ante la oligarquía y el estamento militar guatemalteco, señalándolos directamente como responsables de la profunda crisis social, la desigualdad estructural y la violencia sistemática en nuestro país.

Las razones detrás de esta furia que se desboca ante un encuentro futbolístico son asombrosamente baladíes. No se trata de una disputa territorial ni de un conflicto geopolítico real; el enojo colectivo radica en un absurdo complejo de inferioridad disfrazado de orgullo, alimentado por el temor irracional a que los mexicanos se sientan o se crean muy superiores al resto de los equipos de la Concacaf, hecho que, no obstante, es una realidad incontestable. 

Por el simple miedo a la arrogancia ajena, una parte considerable de la afición guatemalteca desata discursos de odio, insultos xenófobos y un desprecio que raya en lo patológico. Reducir la relación bilateral con el vecino del norte a un marcador de noventa minutos, utilizando el deporte como trinchera para canalizar complejos no resueltos, es una muestra inequívoca de inmadurez cultural.

Lo malo es que esa hostilidad no se limita a los estadios; se traslada con alarmante facilidad a la esfera del debate político y social. Un ejemplo contemporáneo de esta inútil animadversión es el desavenido menosprecio actual con el que los sectores de la derecha nacional descalifican a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum. 

En lugar de analizar su gestión desde una perspectiva crítica, técnica o geopolítica constructiva, gran parte del debate digital en Guatemala contra ella, se tiñe de comentarios despectivos, burlas cargadas de un sesgo nacionalista ridículo y una resistencia automática, por el simple hecho de encabezar el Estado mexicano. Se rechaza su liderazgo y se minimiza su relevancia regional debido a ese mismo filtro distorsionado que ve en cualquier éxito, figura o institución de México, una amenaza directa al amor propio guatemalteco. Esa miopía política dificulta la consolidación de una agenda de desarrollo binacional madura, en temas urgentes como la migración, la seguridad y el comercio regional.

Lo verdaderamente trágico de este panorama es cómo ha lesionado el subconsciente de la juventud guatemalteca. Las nuevas generaciones han crecido expuestas a memes divisorios, comentarios xenófobos en plataformas digitales y narrativas de confrontación, desconociendo por completo las innumerables ocasiones en que México ha manifestado una solidaridad activa hacia Guatemala en situaciones de extrema emergencia. 

La historia está colmada de gestos humanitarios que muchos adultos no recuerdan y los jóvenes desconocen. Yo sí recuerdo que, tras el devastador terremoto de 1976, que dejó a Guatemala en ruinas y con miles de muertos, la respuesta de México fue inmediata y masiva. Los camiones mexicanos cruzaron la frontera cargados de ayuda, instalando de inmediato comedores y tiendas de comida de la Conasupo (Compañía Nacional de Subsistencias Populares) para abastecer a una población sumida en el desamparo y el hambre. En ese momento de dolor, la mano que alimentó a miles de familias guatemaltecas fue la mexicana.

Esa misma fraternidad se ha repetido cada vez que la naturaleza ensaña su fuerza contra nuestro territorio. Cuando ocurrió la tragedia de El Cambray II, aquel devastador derrumbe que sepultó por completo a una comunidad entera, México no dudó en enviar de inmediato a sus brigadas de rescate especializadas, conocidas internacionalmente como los «topos». Hombres y mujeres altamente capacitados que arriesgaron sus propias vidas, metiéndose entre toneladas de tierra y lodo, con el único objetivo de rescatar a personas soterradas y recuperar los cuerpos de las víctimas para dar consuelo a las familias guatemaltecas. Los rescatistas mexicanos que cavaron en el lodo de El Cambray no lo hicieron con arrogancia ni buscando superioridad; lo hicieron movidos por un profundo sentido de humanidad y amor al prójimo.

Mantener una actitud de fobia, recelo y burla hacia una nación que ha demostrado ser un aliado incondicional en las peores crisis es un sinsentido ético. La animadversión hacia el pueblo mexicano es tonta, inútil y perjudicial para nuestro propio crecimiento como sociedad. México es una potencia cultural, económica y científica de la cual Guatemala tiene muchísimo que aprender. Su gente nos ha brindado refugio en la guerra, alimento en los terremotos y brazos dispuestos al rescate en los deslaves. 

Es hora de empezar a sanar ese subconsciente colectivo dañado por complejos deportivos y prejuicios infundados. El pueblo vecino no merece nuestro encono ni nuestros recelos infantiles; merece, por estricta justicia histórica y calidad humana, nuestra más profunda admiración, nuestra gratitud eterna y nuestro más sincero respeto.



Un sistema económico que genera pobreza y exclusión


Elvira López | Política y sociedad / EL QUIJOTE DE LA MANCHA

Dicen que de fútbol y de religión mejor si no se conversa, porque son temas controversiales que pueden crear división. El problema, a mi parecer, son los fanatismos, porque las conversaciones deben ser sobre todos los temas, con familia, amigos, etc., y aún estando en desacuerdo, platicar, debatir, criticar constructivamente, son parte del crecimiento, de la madurez y de la edificación que todo ser humano necesita. 

En lo personal, no admiro a ninguna figura religiosa posicionada a nivel mundial, mi espiritualidad la vivo muy personalmente y creo en un Arquitecto del Universo, a quien amo y temo. Menos a sacerdotes y pastores de mi país, peor aún los que hablan de teologías de prosperidad, o de los que imponen manos a presidentes corruptos, confundiendo y manipulando a devotos.

Pero el papa León XIV ha despertado cierta admiración de mi parte al plantarse con firmeza, ya en algunas ocasiones, frente al presidente del país que representa al imperio en decadencia. El papa recibió la Medalla de la Libertad en el marco de las celebraciones por el 250 aniversario de la independencia de EE. UU., pero no fue a recogerla, en lugar de eso, fue a Lampedusa el 4 de julio, la isla italiana que recibe a los migrantes.

Un mensaje y una demostración muy clara de su preocupación por el sufrimiento de miles de personas víctimas de las redes de la explotación y de los peligros del Mediterráneo, y recordó también a quienes nunca lograron alcanzar tierra firme, y al respecto dijo: «los muertos en este mar son víctimas ya sea de decisiones tomadas o de decisiones omitidas».

Me impresiona, como persona, el desinterés, la indiferencia o, peor aún, los que por convicción ideológica accionan en contra del migrante, y a esos isleños de Lampedusa que reciben y apoyan con amor y solidaridad a quienes salen de sus tierras cargados de sufrimientos y necesidades, mi total admiración, y convicción porque aún hay seres humanos que velan por el respeto a la dignidad de cada persona.

Por otro lado, y con otro tema, Alemania, país precisamente con un gobierno que, lejos de aportar, es durísimo con el tema del migrante, está en proceso de rearme, el objetivo es Rusia, que no le ha declarado la guerra, el origen de la guerra con Ucrania es un tema aparte, pero con ese pretexto corta presupuesto a salud, educación, etc., recortes brutales al presupuesto social, afectando al ciudadano, al pueblo. Cada país de Europa destina un 5 % de su PIB para la guerra, y todo esto inducido por EE. UU. El negocio de la guerra, el negocio de la industria armamentista, ¿dónde queda el ser humano y sus necesidades? Mundo caótico otorgándole prioridad a lo financiero, al capital, a la guerra sin sentido. 

Al inicio de este texto, hablé de dos temas; el fútbol y la religión, pero la política es otro de esos temas, y es tan amplio, y con el ejemplo de Alemania, que con ello habrá quienes estén de acuerdo y quienes no lo estén, nos muestra lo controversial y difícil que es el tema político, ni hablar de lo que está sucediendo en Latinoamérica, con un Trump colocando en cada país a sus piezas, presidentes marionetas: Bukele, Milei, Kast, Noboa, Asfura, De la Espriella, etc. (Arévalo ya está en ese equipo).

Y por último, no puedo dejar de mencionar al fútbol, y más ahora con el Mundial en su total locura, sin gustarme ni conocer del mismo, pero con el respeto de que es un deporte popular, que genera grandes pasiones, que tengo un hermoso nieto que es campeón en ese deporte, y que es una genuina expresión popular en cada país, pero está una FIFA con todas sus mafias y corrupciones que lamentablemente degenera el evento, el ejemplo de un Trump llamando a Infantino para que le quiten una tarjeta roja a un jugador estadounidense, deplorable, y un sinfín de otras situaciones que no cabrían a mencionar. 

Sin embargo, admiro posiciones que se han destacado en el evento, como un congoleño que se quedó inmóvil durante los 90 minutos del partido entre Congo y Colombia, imitando el saludo del líder anticolonial congoleño, Patrice Lumumba, quien fue descuartizado y disuelto en ácido por EE. UU. y Bélgica, en 1961, por conseguir la independencia del Congo ante el colonialismo y negarse a que los imperialistas siguieran saqueando los recursos de su país. Aunque los imperialistas disolvieron su cuerpo, no pudieron borrarlo de la historia, 65 años después, Lumumba sigue presente para millones de personas.

Esto es a quienes me leen y agradezco, la política, la religión y el fútbol, mis queridos.



¡Tiene muchos pelos ese chicharrón! La indolencia ante la desnutrición infantil en Guatemala


Por Carmen Reina*


¡Tiene muchos pelos ese chicharrón! La indolencia ante la desnutrición infantil en Guatemala

desnutrición, infancias, INGUAT


El domingo 12 de julio por la tarde, las y los guatemaltecos observamos al presidente Arévalo engullendo un “chicharrón con pelos” y dialogaba en perfecto inglés con un turista gringo en una amena conversación frente a Casa Presidencial. La imagen fue producida por el Instituto Guatemalteco de Turismo (INGUAT), con el interés de mostrar a “Guatemala como un país cálido y atractivo”. El presidente parecía muy complacido y sereno, degustando su chicharrón con el fondo de la popular canción Chicharrón con pelos.

 

Todo esto parecería muy positivo, si no fuera porque dos noticias graves —que en medio de pelos y chicharrones parecen no inmutar a la opinión pública y menos al mandatario— empañan la escena: hasta junio del presente año, se registraron 16 muertes de niños menores de 5 años por desnutrición aguda, lo que representa un aumento del 14.3% en relación con el año anterior (Ola, 2026). Los municipios donde se reporta la mayor cantidad de muertes son Fray Bartolomé de las Casas, San Pedro Carchá, Santa Catalina La Tinta y Santa María Cahabón, ubicados en el departamento de Alta Verapaz, en la Franja Transversal del Norte y en la región del Polochic. Los menores tenían menos de 2 años y eran indígenas; sufrían de los síndromes de marasmo y kwashiorkor.

 

Recuerdo a mi madre enfermera cuando me explicaba la naturaleza y la gravedad de estos casos. La muerte de estos niños ocurrió en su mayoría en hospitales públicos, a los cuales fueron llevados de manera tardía. Las causas son multidimensionales, enraizadas en la profunda desigualdad histórica en el país, especialmente en la zona de las Verapaces. Durante la Reforma Liberal (que inició en 1871 y se extendió hasta la Revolución del 20 de octubre de 1944), se despojó de sus tierras comunales a los pueblos indígenas para otorgárselas a europeos para la siembra del café. Vale recordar que, bajo un modelo semifeudal, las comunidades de pueblos originarios que ahí se ubicaban fueron asignadas a finqueros alemanes y belgas como “mozos colonos” para el cultivo de café y otros productos, bajo un régimen de servidumbre de la mano de obra.

 

En la región de la Franja Transversal del Norte y del Polochic, al racismo y al despojo de tierras se suman otros fenómenos que han generado condiciones de precariedad para las poblaciones q’eqchi’ que ahí habitan: masacres, polos de desarrollo, enfrentamiento y control militar durante el Conflicto Armado Interno. En la actualidad, estas comunidades son víctimas de un nuevo ciclo de despojo de tierras para el impulso de megaproyectos como hidroeléctricas (Oxec, Renace I, II, III, IV), explotación petrolera, cultivo de caña de azúcar (cuando funcionó el ingenio Chawil Utzaj) y, particularmente, la extensión de la palma aceitera. Como producto de todo esto, las poblaciones mayas han perdido tierras comunales y particulares (por despojo, venta o engaño) y se encuentran en condiciones de extrema vulnerabilidad para garantizar sus medios de vida y su seguridad alimentaria.

 

Pero la ausencia del Estado es dramática. Abundan las comunidades sin accesos adecuados ni caminos rurales, con carencia de escuelas y centros de salud, donde las municipalidades son el único referente público que las personas identifican. Este escenario ha sido tierra fértil para el trasiego de drogas, la expansión del narcotráfico y otras formas de crimen organizado. Además, son las zonas con mayor cantidad de niñas madres que han sido violadas; es decir, donde se registra la mayor prevalencia de embarazos en menores de edad. Son, a su vez, las áreas de mayor pobreza del país y con las tasas más altas de morbilidad y mortalidad materno-infantil.

 

¡Es hambre, señor presidente! Mientras usted come chicharrón con pelos y se gastan miles de dólares junto a un influencer gringo, la ineficiencia en la ejecución de fondos públicos para la prevención y atención de la niñez desnutrida llora sangre. Aunque la Secretaría de Seguridad Alimentaria y Nutricional (SESAN) indica que ha dado seguimiento y procurado la recuperación del 53% de los niños con desnutrición aguda, vale recordar que en este país la mitad de la niñez vive con desnutrición crónica.

 

Siempre he pensado que la eficiencia y coherencia de una administración pública se puede medir por la atención que presta a la desnutrición infantil. Al parecer, con el actual Ejecutivo no hay mayores cambios. Ahora, la estrategia “Mano a Mano” —un plan intersectorial del Gobierno de Guatemala diseñado para combatir la pobreza multidimensional y la desnutrición en las comunidades más vulnerables— pretende dirigir sus esfuerzos hacia este flagelo en 80 municipios de 13 departamentos (incluyendo Alta Verapaz, Huehuetenango y Quiché). Sin embargo, van tarde. A prácticamente un año de que termine el período de este gobierno, surgen serias dudas sobre la efectividad de estas medidas.

 

Así, el Estado y la sociedad continuamos indolentes; la desnutrición aguda y crónica ya son parte del paisaje, de la cartografía nacional. Lo más dramático es que nos hemos acostumbrado; nos hemos vuelto cínicamente insensibles. Pero que esta situación provenga de las autoridades públicas electas para gobernar la nación es mucho más grave. No deberíamos estar en paz mientras haya niños y niñas con hambre, hijos de madres desnutridas, sin opciones ni futuro.

 

Mientras escribo estas letras, la región de la Franja Transversal del Norte y del Polochic se ha inundado más de 40 comunidades y están anegadas, perdieron las cosechas del año y, como siempre, el Estado llega tarde a realizar estudios, sin una perspectiva clara que ofrezca opciones dignas ante este desastre humanitario.

 

¡Ah, pero que el presidente disfrute su chicharrón con pelos! La situación está “bien peluda” para la gente que pasa hambre, para los niños y niñas que mueren por desnutrición, para sus madres y para la juventud sin futuro que se arriesga a migrar y morir en el intento. Pero eso queda muy lejano; son solo “efectos colaterales”. Estoy segura de que eso no se le mostró al turismo, pues sería información “poco apropiada y políticamente incorrecta” para la campaña de promoción del INGUAT.

 

Este será el desafío más profundo para los próximos comicios. Combatir el hambre y la pobreza con políticas sociales eficientes y respuestas a las demandas sentidas de la población indígena debería ser la prioridad de quien ocupe la silla del Ejecutivo en el 2027. Esto requiere audacia, una articulación de múltiples actores y sectores para confluir en compromisos políticos, optimizar el funcionamiento del Estado y priorizar la inversión pública. Mientras haya niños muriendo de hambre, ni el Gobierno ni la ciudadanía deberíamos dormir en paz. Ojalá la indolencia no se torne en cinismo.

 

¡No queremos chicharrón con pelos, sino respuestas del Gobierno a los problemas centrales del país!

 

BIBILOGRAFÍA:

 

Ola, Ana Lucía (2026). Suben muertes de niños por desnutrición aguda. Prensa Libre, 11 de julio del 2026. Pag. 4

*Socióloga feminista y activista.



https://prensacomunitaria.org/2026/07/tiene-muchos-pelos-ese-chicharron-la-indolencia-ante-la-desnutricion-infantil-en-guatemala/?fbclid=IwY2xjawTHhL1leHRuA2FlbQIxMQBicmlkETFXazdQWFVwbmI1WDk5ZVE2c3J0YwZhcHBfaWQQMjIyMDM5MTc4ODIwMDg5MgABHnScN-rSY_NBjh8yjdF4h7gIRukDv55vZdozKlaf-xtC9TyFiSA24nKwgKmG_aem_VSXrOmVerXDm7_oSEekFpA





DOS CHOCOS QUE YA NO ESTÁN ENTRE NOSOTROS


Por: Juan José Hurtado


Recordamos hoy a dos "Chocos Matute": Mario René Matute García-Salas (padre) y Mario René Matute Iriarte (hijo). El primero, un comunista genuino de las filas del Partido Guatemalteco del Trabajo (PGT), y el segundo, un estudiante revolucionario que fue parte del Frente Estudiantil Revolucionario Robin García (FERG) y militante del Ejército Guerrillero de los Pobres (EGP). El padre partió de este plano el 19 de noviembre de 2017 a los 85 años de edad. Su hijo, a quien también llamaban cariñosamente "Tutuy", fue vilmente asesinado por las fuerzas represivas del Estado el 17 de julio de 1980, trascendiendo a otra dimensión con apenas 21 años.

 

A pesar del tiempo, la presencia de ambos sigue latiendo con fuerza entre nosotros. Hoy queremos hablar del Choco hijo:

A "Marcos" (su seudónimo en la clandestinidad) y a su inseparable amigo "Patricio" los conocí en 1975, cuando eran estudiantes de la gloriosa Escuela Normal Central para Varones (espacio que en el EGP denominábamos internamente como la "José Martí", quizás evocando la radio estudiantil que allí operaba).

 

Físicamente era alto, pelo quebrado, largo como era la moda y con deficiencia visual, que remediaba con el uso de lentes.

 

El Choco era un líder nato, carismático; poseía un carácter alegre, bromista, bullanguero y sumamente fraterno.

 

En 1977 se graduó de maestro de educación primaria en la Normal y, en 1978, ingresó a estudiar la carrera de Medicina en la Universidad de San Carlos de Guatemala (USAC). Por su liderazgo, fue candidato a presidente de la Asociación de Estudiantes de la Normal en 1976 por el Grupo Pueblo y luego, candidato a presidente de la Asociación de Estudiantes de Medicina (AEM) en 1980.

 

Era amante del deporte, en particular el baloncesto. Justamente, fue acribillado un 17 de julio cuando se aprestaba a salir de la casa de su abuela, donde vivía.

 

Era un joven inteligente que lograba amalgamar la exigencia de sus estudios con la participación política. Las profundas enseñanzas de su padre, sumadas al ejemplo de maestros y compañeros, forjaron en el Choco una conciencia revolucionaria desde muy temprana edad.

 

Una anécdota que cuentan es que, durante un entrenamiento guerrillero en las cercanías de la Ciudad de Guatemala, al Choco le tocó cubrir el turno de vigilancia (la posta). De pronto, entre la oscuridad de los árboles, comenzaron a asomarse unas luces flotantes. Fiel al protocolo, pidió la "seña", pero no hubo respuesta. Al insistir y no obtener la "contraseña", disparó. Era la primera vez en su vida que accionaba un arma, y el susto que se llevó fue tremendo al descubrir que aquellas misteriosas luces no eran el enemigo, sino la luz de la luna que se filtraba a través de las hojas de los árboles.

 

Era amante de la vida y también amante de las mujeres, con además buen gusto. Quizás hacía la misma broma que su papá quien decía: “Saber por qué Dios me habrá hecho tan lesbiano. ¡Cómo me gustan las mujeres!”

 

Tuvieron que pasar 25 años para que su hermana pudiera llorarlo en su propia tierra. Tras el brutal asesinato del Choco hijo, ella se vio obligada a tomar medidas urgentes de seguridad y partir al exilio. Fue hasta décadas después, durante un emotivo homenaje realizado en la Colonia 20 de Octubre de la zona 5 —justo frente a la casa de su abuela, en el mismo lugar donde el Choco fue ametrallado—, que su hermana pudo llorarlo, por fin, con absoluta libertad.

 

Han transcurrido ya cuarenta y seis años desde aquel 17 de julio. Y sin embargo el olvido no nos gana. La vida continúa abriéndose camino a través de quienes permanecemos. Nadie desaparece por completo mientras continúe dando vida en otros y les demos vida en nuestra memoria. El Choco permanece en los recuerdos, en los afectos, en los sueños que inspiró y en las luchas que siguen buscando la dignidad y la justicia para nuestros pueblos.

domingo, 12 de julio de 2026

PAN NIMAQ’ IQI’ (LAS PACAYAS) Sobrevivientes de Tres Masacres


Kajkoj Máximo Ba Tiul[1]

Ma’ Lu[2], un amigo a quien conocí después de nuestro regreso a nuestras tierras.  Hasta sus 12 años vivió en su comunidad Pan Nimaq’ Iqi’ o conocido en el idioma kaxlan como, “Las Pacayas”, una aldea que dista aproximadamente a 11 kilómetros del municipio de San Cristóbal Verapaz.  Es curioso, pero si nos encontráramos quienes teníamos esa edad, cuando fue el conflicto armado, nos daremos cuenta, que a cada uno nos agarró en espacios diferentes, pero el sentimiento fue común, por eso las preguntas permanentes siempre fueron; ¿qué estaba pasando en ese momento? ¿por qué nos estaban persiguiendo? ¿por qué el ejército entraba a nuestras casas por las noches y se robaba nuestros animales? ¿por qué secuestraban a nuestras familias? ¿por qué ahora nuestras tierras están en manos de otros? ¿por qué nuestros hijos e hijas, conocen muy poco de este momento histórico? ¿por qué a muchos todavía hoy les cuesta compartir o darlo a conocer?

Lu’; nos cuenta que su abuelo, fue un contratista.  El contratista era esa persona que llevaba trabajadores a las fincas.  Hoy todavía existen los contratistas, que llevan personas sobre todo indígenas a las fincas de café, caña de azúcar, cardamomo, etc. Recuerdo que, cuando crecimos, las camionetas estacionadas, que enfrente decía; “agrícola”.  Estos buses, se veían casi todos los domingos.  La gente haciendo cola para abordarlo, muchas veces familias enteras, otras veces el papá y uno o dos hijos, como fue el caso de Lu’.  Muchos ya endeudados, porque pedían al contratista un anticipo, para dejarle algo a su familia y este lo apuntaba en un cuaderno y al regresar tenían que pagarle o si no, se apoderaban de sus tierras.  Una vez, Lu’ me contó que, a su abuelo, lo secuestraron en la guerra y ya nunca se supo de él, sobre este caso, trataremos de escribir en algún momento. 

Lu’, me cuenta sobre lo que pasó en su comunidad, que en castellano le llamaban “Las Pacayas”, pero que en idioma Poqomchi, se llama “Pan Nimaq’ Iqi”, que significa dentro de los grandes arboles de pacaya. Porque, cuando se constituyó la comunidad, había mucha pacaya, como parte del bosque y que servía para comida, sus hojas para adornar las casas para fiesta y a veces los palos para hacer casas para gallinas u otros animales domésticos.  Se le daba muchos usos.   Lo que si es cierto en las fiestas no faltaban sus hojas, por eso, a alguien que le gustaba ir de fiesta en fiesta le decían; “pareces hoja de pacaya”.

Entre 1982 y 1983, tres masacres fueron ejecutadas en contra de la comunidad de Las Pacayas.  La primera masacre, el ejército llegó a tempranas horas, cuando la gente aún dormía y comenzaron a sacarlos de sus casas a quienes consideraban que eran miembros de la guerrilla.  A la gente se los llevaron a la municipalidad del pueblo, en el lugar donde antes estaba la cárcel.  Ahí los amontonaron a todos.  A las niñas y mujeres, los comisionados las violaban y a los hombres los torturaban y luego los iban a tirar allá por la carretera que va a Chixoy.

Nosotros, tuvimos que salir huyendo.  Mi papá y mi mamá, nos dijeron “levántense” y vamos, porque dicen que van a venir por nosotros.  Entonces en la noche comenzamos a caminar, agarramos el camino, cerca de la finca de don Beto Godoy, ahí por el caserío que se llama “Tuyak” y corriendo, sin nada, caminamos toda esa subida, hasta llegar a “Rejkensal”, ahí donde se cruza el camino para Rex Quix.

Así, fue como llegamos a vivir al pueblo.  Por eso, estamos ahora en Paniste’, ahí, mi papá consiguió un pedazo de tierra.  Nosotros tuvimos que dejar, nuestras tierras, que ahora son fincas de comisionados militares. Estas tierras, las cuidábamos con mucho cariño, porque fue el sacrificio de todos nosotros.  Mi papa iba todos los años a trabajar en las fincas de algodón de la Costa Sur.  Yo también iba, cuando  apenas tenía 7 u 8 años.  “Una vez, mi papá se quemó con ácido el pie y casi lo perdía, tuvo que ir al hospital de Escuintla.  Yo lloraba todos los días, porque mi papá no estaba conmigo.  Algunos me decían que ya no iba a regresar y que se iba a morir.  Otros me decían que comiera porque iba a regresar mi papá.  Cabal regresó, ya curado, entonces ya no me separaba de él.  En la finca se sufría.  Los frijoles puras balas, todos duros.  Las tortillas que nos daban todas tiesas.  El arroz crudo, era duro”. 

Con lo que ganábamos, nos servía para comer y para sembrar nuestro maíz, frijol, para todo el año.  Eso hacíamos todos los años, cuando vino la guerra.  Todo fue duro.  Hasta ahora, comprendí, que la guerra no fue por la guerrilla, sino porque querían quitarnos las tierras los ricos, mire hoy, muchas de nuestras tierras convertidas en fincas.  

En la segunda masacre, a la gente ya no lo llevaron al pueblo.  Lo que hizo el ejército es establecer un pequeño destacamento por cuatro días en las Camelias, más conocido como la finca de los Ruiz y ahí se llevaron a la gente y se escuchaba los gritos cuando los torturaban y los mataban[3].  Se escuchaba los gritos de las mujeres cuando eran violadas.  Y las carcajadas de los militares.

En la tercera masacre, no está claro.  Nosotros ya no estábamos ahí, algunos dicen que fue el ejército y otros que la guerrilla.  Hasta ahora no sabemos exactamente, cuando muertos hubo, porque algunos los enterraron en el cementerio de la aldea, otros en el cementerio de Cobán y San Cristóbal.   

Lo cierto es que, las comunidades como: Najtilabaj, Katalji, Chituj, Chisanim, Chicar, Quixal, Providencia, Chisiram, Naranjo, etc., el Ejército, los comisionados militares y las PAC; decían que eran comunidades de guerrilleros y por eso tenían que ser acabadas y siempre los amenazaban, los bombardeaban, los insultaban y pasaban disparando sobre sus casas o tiraban granadas.

 Este fue el motivo, porque ahora vivo aquí, refiriéndose, donde tiene su casa.. 

 



[1] Maya Poqomchi, antropólogo, filósofo, teólogo e investigador

[2] Nombre ficticio, para no poner en riesgo a nuestro informante.

[3] Ba Tiul, Kajkoj Máximo, https://prensacomunitaria.org/2025/02/141198/. Visto última vez el 7 de julio de 2026.

viernes, 10 de julio de 2026

EL ESTRECHO DE ORMUZ Y LA GUERRA CONTRA IRÁN

Por: Factor Méndez

La información sobre lo que ocurre en los ataques de agresión de las fuerzas armadas de Estados Unidos y los sionistas de Israel contra la República Islámica de Irán en Medio Oriente, es la mayoría de veces escasa o absolutamente nula; y la que en ocasiones circula en medios de prensa occidentales es desfigurada, torcida y en lugar de informar con objetividad, es desinformación pura con una narrativa que pretende beneficiar y justificar los actos de países agresores para presentarlos como héroes vencedores. 

Nos dicen que la crisis del petróleo y el aumento de precio en los combustibles, es por el costo de la guerra y la disputa por controlar el paso de buques petroleros por el estrecho de Ormuz, pero nada dicen sobre la soberanía territorial de países donde geográficamente se ubica dicho estrecho, que en este caso son las repúblicas de Irán y de Omán. Tampoco informan sobre actos y ataques defensivos de Irán como respuesta a la agresión de Estados Unidos e Israel. Por ejemplo, esta semana las fuerzas armadas de Estados Unidos reanudaron los bombardeos contra instalaciones estratégicas de Irán, pero nada dicen de la respuesta militar del país atacado.Como periodistas estamos obligados a buscar la verdad de los hechos para trasladarlos a la opinión pública, con rigor y objetividad tomando en consideración opiniones y posiciones de agresores y del agredido. Con esa intención, gracias a que la tecnología moderna permite acceso a distintas fuentes, he consultado información que en internet publica la Agencia de Noticias de la República Islámica IRNA (por sus siglas en inglés) y lo siguiente es el resultado.

La Armada del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) subrayó en un comunicado que los extranjeros no tienen ningún derecho a participar en esa tierra ni en el estrecho de Ormuz. El mensaje declara textualmente: 

“Salud a la nación perspicaz y digna, que, con su presencia asombrosa y el funeral de decenas de millones de su Líder Mártir en Irán e Iraq, demostró que el tiempo es el tiempo del fin de la tiranía de las potencias y el siglo es el siglo del triunfo de la voluntad de las naciones. Y salud a los valientes combatientes del Islam que, con su respuesta contundente a las agresiones del ejército de Estados Unidos asesino de niños, demostraron que el destino de la batalla no lo determina la abundancia de armas, sino el poder de la fe”.

“Los combatientes que, al consolidar el control sobre el estrecho de Ormuz y garantizar su seguridad en las últimas dos semanas y mediante su reapertura gradual, han aumentado la capacidad de tránsito hasta aproximadamente el 50% de los niveles previos a la guerra y continúan incrementando la capacidad de paso de las embarcaciones que, con disciplina y cumpliendo las normas de seguridad, obtienen permiso de la Armada del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica para transitar por las rutas designadas por la República Islámica”.

“Declaramos una vez más que los extranjeros no tienen ningún derecho en esta tierra ni en el estrecho de Ormuz. La aventura del ejército terrorista de Estados Unidos y su interferencia en la determinación de las rutas de tránsito, además de acarrear nuestra respuesta contundente, también alterará gravemente el proceso de reapertura gradual y pondrá en serio peligro los intereses de los países que se benefician del estrecho de Ormuz”, agregó.

Con respecto a los ataques de las fuerzas estadounidenses y la respuesta defensiva de Irán, el CGRI anunció que sus fuerzas navales y aeroespaciales realizaron una operación conjunta con misiles y drones en la madrugada del domingo (5 de julio de 2026), describiendo la acción como respuesta a la reciente agresión militar estadounidense. 

Según un comunicado emitido por la Oficina de Relaciones Públicas del CGRI, la operación tuvo lugar entre las 2:00 y las 3:00 de la madrugada, hora local. Indican que, misiles balísticos y drones atacaron ocho instalaciones de infraestructura militar de Estados Unidos, incluyendo la base aérea Ali Al Salem en Kuwait y el cuartel general de la Quinta Flota en Bahréin. El CGRI afirmó que el objetivo de los ataques fue represalia por la agresión estadounidense.

Añaden que las fuerzas estadounidenses lanzaron ataques contra cinco posiciones costeras iraníes ese mismo día, tras un incidente en el que se vio involucrada la armada del CGRI.

El CGRI declaró que, según el memorando de entendimiento firmado en Islamabad, Irán es responsable de regular el tránsito por el estrecho de Ormuz, y advirtió que los buques que infrinjan estos acuerdos se enfrentarán en el futuro a medidas coercitivas más severas. La declaración advirtió que cualquier acción militar futura contra Irán, independientemente de su magnitud o justificación, recibirá una respuesta contundente. Afirmaron que cualquier violación del alto al fuego, contraviene la primera cláusula del memorando y podría resultar en la suspensión de todos los procesos relacionados.

Afirman que, “…en respuesta a la agresión del ejército terrorista de Estados Unidos y como continuación de los ataques del ejército de la República Islámica de Irán contra las bases estadounidenses en la región, el sistema Patriot en Kuwait, la antena satelital (sitio de alerta temprana) en Catar y los depósitos de combustible del ejército terrorista estadounidense en Bahréin, fueron alcanzados por una gran cantidad de diversos tipos de drones destructores del ejército iraní. Las Fuerzas Armadas de la República Islámica de Irán, bajo las directrices del Líder Supremo, con plena autoridad y bajo ninguna circunstancia permitirán la materialización de los objetivos y aspiraciones del imprudente presidente de Estados Unidos y defenderán los nobles ideales de la Revolución Islámica hasta la victoria final”. 

Para informar con objetividad y conocer de primera mano lo que ocurre en Medio Oriente, compartí con ustedes mis comentarios y algunos despachos de prensa actualizados, publicados por la fuente oficial de noticias iraní.