sábado, 2 de mayo de 2026

GUATEMALA: FOTO REPORTAJE, PRIMERO DE MAYO, VIVA LA CLASE TRABAJADORA GUATEMALTECA, HOMENAJE A NUESTROS HÉROES Y MÁRTIRES.

Fotos: Arturo Albizures


El Primero de Mayo, los trabajadores volvieron a tomar las calles en Guatemala  los obreros, los empleados públicos, los trabajadores de la economía informal, las mujeres, los jóvenes, los estudiantes, se hicieron presentes.

Con la consigna “este día no es de fiesta, es de lucha y de protesta” y esas protestas han costado la vida de miles de trabajadores. A ellos les debemos muchas conquistas que nos alejan de la esclavitud que la oligarquía quisiera mantener.

 

No podemos dejar de mencionar el Primero de Mayo ensangrentado de 1980, más de cien trabajadores fueron asesinados o desaparecidos antes, durante y después de ese fatídico día, El 1 de mayo de 1980 más de 36 trabajadores y estudiantes fueron secuestrados, veintiocho cadáveres con  muestras de tortura aparecieron dos días después, entre ellos Ricardo de Jesús García Ayfan y Arnulfo Gómez Segura, miembros del sindicato de Coca-Cola. 

Ricardo de Jesús fue torturado, le quebraron los dedos de los pies y las manos, y todo su cuerpo presentaba evidencias de los numerosos golpes recibidos. Su cadáver apareció en Chiquimulilla, Santa Rosa, cerca de la frontera con El Salvador. Arnulfo Gómez Segura, de 22 años de edad, fue también torturado, con una hoja de afeitar le cercenaron los labios y la lengua, colocándoselos en los bolsillos de la camisa, le rompieron los dientes y todo su cuerpo mostraba señales de golpes. Su cadáver apareció con tiro de gracia en el puerto de Iztapa, kilómetro 119 de la carretera al Pacífico.


René Reyes, miembro de base del sindicato, también fue secuestrado y torturado en mayo de 1980. Su cadáver apareció en el departamento de Jutiapa.



El 1 de mayo de 1886, en un contexto de incertidumbre y derechos vulnerados, 80 mil trabajadores de Chicago iniciaron una huelga que se extendió al resto de Estados Unidos e instauró, años después, la celebración internacional del Día del Trabajador.

 

Desde su establecimiento en la mayoría de los países del mundo, por acuerdo del Congreso Obrero Socialista Internacional, el Día Internacional del Trabajador es la iniciativa de lucha reivindicativa y de homenaje a los llamados Mártires de Chicago.

 


 

Con ese nombre pasó a la historia un grupo de sindicalistas anarquistas, ajusticiados en Estados Unidos por su presunta participación en los sucesos de protesta durante la huelga que buscó hacer cumplir la ley de 8 horas de trabajo por jornada laboral.

 

A partir del inicio de la huelga general de trabajadores, la policía ejerció una represión brutal que dejó muertos y heridos. Tres días más tarde, durante la llamada Revuelta de Haymarket, en Chicago, la policía fue atacada con una bomba incendiaria.


En junio de ese año comenzó un polémico juicio, que juzgó a 31 obreros acusados de promover la revuelta. Al mes siguiente, ocho hombres, etiquetados como anarquistas, fueron condenados sin pruebas sólidas en su contra: cinco de ellos recibieron sentencia de muerte.

 

En conmemoración de los Mártires de Chicago y de la lucha obrera comenzada el 1 de mayo de 1886, el mundo conmemora hoy el Día Internacional de los Trabajadores.







RESISTENCIA O TUTELAJE



Elvira López | Política y sociedad / EL QUIJOTE DE LA MANCHA

El 27 de abril se realizó la Tercera Reunión de Vecindad entre Venezuela y Colombia, el encuentro de los presidentes Delcy Rodríguez y Gustavo Petro se llevó a cabo en Miraflores en Caracas, Venezuela, con la cual se busca recuperar la colaboración bilateral.

Petro mencionó que la humanidad hermana comienza con los vecinos, debemos ser hermanos y comenzará en el corazón del mundo. Rodríguez mencionó el proyecto de Bolívar, la Patria Grande.

Un encuentro importante y estratégico porque muestra ante el mundo que siguen siendo pueblos hermanos, que seguirán colaborando entre sí; pero el mensaje también es indirecto y estratégico para el imperio en decadencia: no estamos separados, estamos fortaleciendo nuestras alianzas, no nos dejaremos vencer.

Luego, en los días recientes, se dio una serie de ataques violentos en Colombia, que dejaron 20 personas asesinadas y decenas de heridos, buscando desestabilizar el país y culpar a Petro. Esto es empezar arar el terreno para fortalecer a la oposición y no permitir que siga gobernando Cepeda con la misma línea de Petro.

Ya no impresionan las mentiras de las oligarquías y del imperio en decadencia, a través de la industria mediática occidental, desinformando al mundo. Por ello, cuán importante es realmente no permitirlo, porque con Venezuela la situación confunde y eso impide que se siga en pro de una defensa de un secuestro totalmente ilegal de un presidente.

Es importante, entonces, escuchar a personas de peso con información real y verdadera, que nos transmiten con objetividad las fortalezas y debilidades que se están viviendo en Venezuela. En la conferencia «Panorama de los ataques imperialistas contra la Revolución bolivariana», Anabel Díaz Aché, docente, historiadora e investigadora del Centro Internacional Miranda nos comparte:

El hegemón occidental está en decadencia, se mantiene en estado de guerra permanente, el estado ideal para ellos, sus tácticas son de caotizar, caotizar a todas las regiones, ejercer sobre sus recursos y sus territorios. Es la guerra del sionismo a la humanidad, y utiliza el capital industrial militar, el capital financiero tecnológico y las farmacéuticas, es la élite mundial sionista y domina las tres áreas.

Trump le sirve al sionismo y no a su pueblo, y el gran perdedor en la guerra a Irán es Estados Unidos, ha perdido influencia mundial, puede tener grandes armamentos, pero el poderío económico ¿dónde está? Avanzaron con Irán luego de avanzar con Venezuela, ocupan y caotizan territorios y causan éxodos.

Es una élite que piensa en la política como necropolítica, forma de organizar la muerte; todo se vuelve mercancía, mujeres, niños, órganos, recursos. La contradicción fundamental es contra el imperialismo, no es Trump nuestro enemigo, él es la cara visible de la decadencia de la sociedad estadounidense, es la herramienta funcional de la élite sionista de los millonarios. 

Venezuela es el país con mayor crecimiento de la región, pese a las más de mil sanciones impuestas. Tenemos la batalla comunicacional contra los medios privados ganada. Nos falta la capacidad de penetración en las redes digitales. La guerra judicial dentro la tenemos ganada, sin embargo, afuera tenemos el juicio de Maduro. Con la dimensión cognitiva y operaciones psicológicas, el pueblo venezolano se ha inmunizado. Irán ha logrado incidir en la opinión pública de Estados Unidos, nosotros no tenemos esa fuerza mediática.

Venezuela e Irán están dando la pelea a pesar del secuestro de un presidente y del asesinato de otro. El 3 de enero no ha terminado, somos un país agredido, nuestro petróleo está controlado bajo chantaje, ¿cuánto durará? No confiamos en ellos, estamos atravesando una frágil tregua. No podemos regalar lo que nos ha costado más de 25 años. Delcy gobierna en un estado de sospecha permanente, una situación sumamente difícil.

Recordando a Sun Tzu, ¿quién gana las guerras? Quien tiene la moral intacta. Y el Ejército venezolano mantiene su moral alta, ¿qué orgullo puede tener el Ejército estadounidense, matando niños, asesinando mujeres, disparando a lancheros desarmados? Estamos jugándonos la vida, apostar a mantener la vida, mantener el Estado es un éxito, mantener la fuerza armada intacta y con la moral alta es una victoria.

Mucha izquierda perdida o funcional a los intereses del capital está hablando de un gobierno colaboracionista en Venezuela, izquierda perdida confundiendo a los pueblos. Si seguimos desunidos como latinoamericanos, veamos qué ha pasado con los árabes en Asia Occidental, el exterminio del pueblo palestino con indiferencia de sus pueblos vecinos, ahora van por Libia. La Revolución islámica y la Revolución bolivariana están demostrándole al mundo que sí es derrotable la guerra asimétrica.

Tenemos posibilidad de vida y no someternos al exterminio de nuestros pueblos, estamos viviendo una invasión en proceso y nosotros estamos colocando todas nuestras formas de resistencia, una es mantener el poder político. Algunos hablarán de tutelaje, otros hablamos de resistencia. 

Hay que mantener la integridad nacional, no podemos convertirnos en una colonia. ¿Cómo llevar la verdad de Venezuela a los pueblos del mundo? Es un enfrentamiento continental y no se tiene la opción de ganar la guerra solos, lo que tenemos es petróleo, gente, pueblo con la capacidad y la disposición y el factor tiempo a nuestro favor para fortalecernos.

Hasta aquí algunos extractos de la conferencia de Anabel Díaz Aché, alguien que vive dentro de Venezuela, conoce su país, es una académica reconocida y su lucha en estos momentos es informar con el objetivo claro de recibir apoyo, solidaridad de los pueblos hermanos latinoamericanos, solos no podemos y es una guerra continental que pareciera no la tienen claro muchos, lamentablemente, los personajes que siendo latinos instan a invadir a sus propios países, la historia los condenará. Pero importante también posicionarnos del lado correcto de la historia y accionar. La pasividad, la indiferencia o no tener claro el panorama también es lamentable.

https://www.gazeta.gt/93506/?fbclid=IwdGRzaARicEFjbGNrBGJuVmV4dG4DYWVtAjExAHNydGMGYXBwX2lkDDM1MDY4NTUzMTcyOAABHp06R1brmJqzU5PufmQgX9aU8B53jXfmXigku4TnFu2ZFZgyp3JLa-LFR7Ri_aem_-p8DtPtQpkoxjRimPyxZoQ&sfnsn=wa



jueves, 30 de abril de 2026

GUATEMALA: MEMORIA HISTORICA, ANTONIO OBANDO SANCHEZ, DE LOS DE SIEMPRE.

En la foto: Miguel Mármol, Miguel Ángel Albizures y Antonio Obando
  


Por: Miguel Ángel Albizures

Es difícil resumir en unas cuantas páginas, la vida de un hombre como Antonio Obando Sánchez, que escribió un libro sobre su propia trayectoria, y sobre el cual se han escrito otros libros y muchas cuartillas. Quizá es mejor hablar de su entereza, su lucidez hasta el último momento de su vida, su fe en el movimiento sindical y esa necedad de insistir en la unidad de los trabajadores, como única forma de hacer avanzar los procesos de transformación.
Ni la pobreza ni los golpes de la vida lo cambiaron, se mantuvo atrás del banco de carpintero, no lo cambió la sentencia de muerte que le propinó Ubico y el haberse salvado de milagro, ni mucho menos las múltiples veces y las decenas de años que pasó en la cárcel y de la cual hacía mofa: “sólo Nelson Mandela me ha ganado por unos pocos años”. La última de ellas, según él, en el gobierno del General Efraín Ríos Montt, cuando atravesaba los ochenta años.
Sólo hay un Antonio Obando Sánchez que nació con el Siglo XX en Amatitlán, el 10 de mayo de 1902. Muy pronto, al tomar conciencia de lo que era la dictadura de 22 años de Manuel Estrada Cabrera, se unió a los insurrectos a quienes por esa época, otro artesano sastre de nombre Silverio Ortiz, dirigió, haciendo posible, junto con otros sectores sociales, la insurrección del veinte que dio al traste con la dictadura.
Con la franqueza que le caracterizó a lo largo de su vida, Antonio Obando nos cuenta que era hijo de: “Guillermo Sánchez, un campesino rico que llevaba una vida desordenada”, y de Marcos Obando, la madre, quien “desde que… resultó embarazada, mi abuela, a la usanza conservadora, arrojó a mi progenitora de la casa, pretextando rígidos preceptos de moral y de religión por la falta de matrimonio”. El abuelo paterno reemplazó el afecto de su propio padre y de los abuelos por parte de su madre. Él le dio sus primeras cinco cuerdas de tierra en la que empezó a sembrar para sobrevivir y “así, aquel abuelo, a la par de buen maestro agrícola, ayudaba a aliviar las penalidades de mi madre ocasionadas por el abandono de mi progenitor”.

Hijo de una mujer analfabeta, no ocultaba su admiración, cariño y reconocimiento para quien le dio vida y lo llevó de la mano en su niñez y adolescencia. En sus “Memorias” dice: “Jamás podré escribir con fidelidad el basto cuadro de ternura, sacrificios y fatigas que una madre vive. Pálido e inconcluso será lo que diga acerca de mi recordada “viejecita”. Trataré de relatar lo más sobresaliente”. Y es en ese relato en donde se ve su vida íntimamente ligada a ella, de donde venían sus principios morales y ese deseo de ser alguien en la vida. Hay que reparar que, por ello, utilizó toda su vida y aun en sus memorias, el apellido materno Obando primero, y Sánchez después, en reconocimiento a quien había sido su madre y su padre al mismo tiempo.
Ya a los 18 años, Antonio Obando andaba haciendo tanes en las organizaciones de artesanos que, posteriormente, serían el semillero del movimiento sindical que él ayudo a fundar, y que se desarrolló con fuerza a lo largo de los años veinte, después de la caída de la dictadura de Manuel Estrada Cabrera. Asimismo, la historia recoge su participación en el primer Partido Comunista de Centroamérica, Sección Guatemala, al que se afiliaría en 1924; en 1928 haría su primer viaje a Moscú al VI Congreso de la Tercera Internacional y luego al Congreso Mundial de Sindicatos, adheridos a la Internacional Roja. 

Todo ello le costó su primera visita a la cárcel y la sentencia de muerte a que fue condenado junto con 12 compañeros más, por parte del dictador Jorge Ubico y de la cual sale amnistiado, mientras que el hondureño Juan Pablo Wanright fue fusilado. Obando pasa en la prisión los 14 años que duró la dictadura ubiquista. Logró su libertad al triunfo de la Revolución del 20 de octubre del 1944 e inmediatamente se reincorporó al movimiento sindical, siendo uno de los fundadores de la Escuela Claridad, en donde conoció al salvadoreño Miguel Mármol con quien mantuvo una estrecha amistad.
Entrega de Diploma, Emeretissimum por la USAC, 1993
Obando corrió la misma suerte de muchos otros que hicieron posibles las transformaciones revolucionarias de la Junta de Gobierno, y que habían aportado en los gobiernos de Arévalo y Arbenz: el exilio en 1954 hacia Argentina. También ahí conoció la cárcel junto con otros guatemaltecos asilados, entre ellos el personaje a quien él llamaba Víctor Victorioso, refiriéndose a Víctor Manuel Gutiérrez , por quien mantenía una admiración y recuerdos imborrables por su entrega a los trabajadores. Diez meses estuvieron compartiendo en la cárcel de Villa Devoto, en Argentina.
La situación del país era confusa y políticamente grave, pues continuaba la persecución a los sindicalistas. Pese a todo, Obando volvió al país el 17 de septiembre de 1958 para ver por última vez a su madre que yacía en una caja mortuoria en la antigua casa del Gallito en donde él había vivido. La lucha por su regreso, la habían dado organizaciones argentinas que obtuvieron el salvoconducto para que pudiera viajar e ingresar al país, en una época en la que gobernaba el General Miguel Ydígoras Fuentes. 










Ese momento nos lo relata Obando Sánchez en sus memorias: “Abrí la caja y vi a la viejecita que tanto calor brindó a mi vida, ví su rostro demacrado, sus ojos cerrados, aquellos ojos que ansiaron tanto ver por última vez a su hijo, que infortunadamente llegó tarde y no pudo decirle adiós”… ”Así termino la lucha por mi regreso a la patria”.
Y así inicia también otra vez su lucha por los derechos de los trabajadores, reintegrándose al Sindicato de Madera y Vidrio que lo delegó ante la Federación Autónoma Sindical Guatemalteca (FASGUA), de la cual llegó a ser directivo.

Varias veces volvió a la cárcel, pero quién sabe qué ángel le acompañaba, pues lograba recuperar su libertad y volver a la lucha e insistir en la necesidad de la formación y la unidad en el movimiento sindical. Su última visita a las mazmorras carcelarias fue bajo el régimen del General Oscar Mejía Víctores en 1984, cuando fue allanada su casa-taller de carpintería en Ciudad Real y estuvo desaparecido durante varios días. Por esa época tenía 81 años, pero seguía siendo considerado “un peligro” para la seguridad del Estado. El llamado Diario Militar dado a conocer en 1998 es elocuente al referirse a su captura: “106. Antonio Ovando Sánchez (s) Rosales, 81 años de edad, carpintero. 02-04-84: A las 1000, mil horas en su taller de carpintería, fue prensado, siendo elmás antiguo de los miembros del PGT-PC, teniendo un historial muy extenso, principiando de su viaje a Moscú en el año 1928, fue secretario en varias ocasiones del partido. Siendo obrero, escribió varios libros y también dio clases en la universidad. Estuvo en el exilio en Argentina. Conoce mucho de la organización”. El Diario no dice que le vaciaron la casa y lo dejaron sin nada, ni menciona que cuando lo dejaron libre, estaba todo golpeado.
A finales de los años ochenta y antes de su muerte en 1994, se le veía llegar a las oficinas de la Unión Internacional de Trabajadores de la Alimentación (UITA), de la que era parte la Federación Sindical de Trabajadores de la Alimentación y Similares (FESTRAS), y compartía sus experiencias con los trabajadores afiliados a diversos sindicatos. Ahí se juntaba también con niños, hijos de trabajadores, por quienes tenía un cariño especial y quienes lo rodeaban oyendo sus consejos.

Por ese tiempo vivía sólo en la Colonia La Florida y se iba y venía en camioneta a la Federación casi todos los días. Antes de su muerte, se le llevó a El Salvador para su encuentro con Miguel Mármol, su antiguo amigo con quien había compartido penas y alegrías. Es indescriptible la emoción que se sentía en su reencuentro con Mármol en 1994, cuando abrieron los brazos para saludarse y empezar a recordar viejos tiempos y personajes ya idos, entre ellos a Farabundo Martí y unas cuantas sindicalistas que llegaban a la Escuela Claridad en donde ambos habían estado en la época revolucionaria. Fue una ocasión para llevarlo al Lago de Ilopango, lugar en donde se había encontrado con Mármol en 1928, recuerdos que juntos revivieron en esa oportunidad de su reencuentro. Obando Sánchez dejó de existir el 12 de octubre de 1994, a la edad de 92 años.
Pero que no sea sólo nuestra opinión sobre la vida de uno de los fundadores del sindicalismo en Guatemala, sino también la de un periodista destacado y Director del Diario la Hora, Oscar Clemente Marroquín Rojas, quien el 10 de mayo del 2003 escribió un artículo que complementa estas notas.



DON TONITO OBANDO ESTARÍA CUMPLIENDO 101 AÑOS
Oscar Clemente Marroquín
“Lo conocí en los últimos años de su vida y siendo un anciano, se convirtió en ejemplo de tenacidad, entusiasmo y esperanza en la construcción de esa Guatemala mejor que siempre hemos querido. Lejos de tirar la toalla y de sentirse frustrado o fracasado, el viejo sindicalista Antonio Obando Sánchez se mantuvo hasta el último día de su vida con una ilusión enorme por concretar los sueños que desde su infancia había acariciado y que se le negaban de manera persistente.
Fue de los diez condenados a muerte por el gobierno de Ubico acusados de ser comunistas y un verdadero milagro le salvó la vida y en vez de enfrentar al paredón, como pasó con algunos de los que también recibieron idéntica condena, terminó refundido en la vieja penitenciaría situada en donde hoy está el Centro Cívico. Don Tonito había iniciado su lucha cívica cuando como obrero formó parte del levantamiento contra Estrada Cabrera y me comentaba que habían estado hombro con hombro junto a mi abuelo en el fiero combate de la semana trágica que precedió a la caída del tirano. Recordaba claramente cómo desde las alturas de lo que hoy es el Puente del Ferrocarril de la séptima avenida, conocido como Puente de la Penitenciaría, disparaban ambos contra las tropas leales al tirano que lo defendían en La Palma.
Enemigo de las dictaduras, el ubiquismo también le provocó a luchar por la libertad y terminó siendo condenado a muerte. Hoy publico el volante que se difundió en aquellos días, señalando a los que habían sido sentenciados por los tribunales para ser pasados por las armas.
Y en recuerdo a su memoria y, sobre todo, a ese entusiasmo inagotable y esa fe que perduró hasta el último de sus días motivando sus luchas para construir una Guatemala más justa e incluyente, hoy que cumpliría 101 años recuerdo a ese viejo amigo que tantas lecciones de honradez y dignidad prodigó a lo largo de su vida”.
En el artículo publicado, se pueden ver las fotos de los 10 condenados a muerte, entre ellos Antonio Obando Sánchez, con un título que dice “Los diez Comunistas condenados por los tribunales militares”, y un subtitulo que señala la fecha “Mes de febrero de 1932.- Sentencia del Consejo de Guerra, fecha 9 y confirmada por Corte Marcial con fecha 14”.

Fotos: Arturo Albizures


DOCUMENTAL
DE LOS DE SIEMPRE, Homenaje a Don Antonio Obando Sánchez, Pionero del sindicalismo en Guatemala.

25 min.  Año 2002 Realizado por Asociación COMUNICARTE

Este documental recoge pasajes de la vida de Don Tono y los distintos momentos político sociales por los que pasó el país durante el siglo XX

https://youtu.be/tYnMMLQMFys?si=P8898iyxudOeCiGY