lunes, 13 de febrero de 2017

GUATEMALA: COMUNICADO DE FAMILIARES DE DETENIDOS DESAPARECIDOS


La Asociación Familiares de Detenidos Desaparecidos de Guatemala (FAMDEGUA)
a la opinión pública hace saber:
1. La década de los años ochenta, es la más cruel, violenta e inhumana vivida en Guatemala porque en ella se implementan planes contrainsurgentes que definieron como “enemigo interno” a cualquier persona o comunidad que se oponía y cuestionaba las políticas militaristas del Ejército de Guatemala, que asume el control de la vida nacional. En esta época se consuma el genocidio contra la población maya-campesina, selectivamente ejecutaron extrajudicialmente y desaparecieron forzadamente a líderes populares, campesinos, sindicalistas, catequistas, catedráticos, estudiantes universitarios y de nivel secundario.

2. La conclusión del conflicto armado interno, genero esperanzas para la búsqueda, localización y esclarecimiento de la verdad de las más de 45 mil víctimas de desaparición forzada ocurridas en los 36 años de conflictividad armada, por el contrario, los gobiernos del post-conflicto, después de 20 años, han obviado dar respuesta a la demanda de los familiares sobrevivientes, aunado a ello, grupos conservadores de la sociedad han impedido que se conozca la verdad de los sucedido.

3. En el actual contexto, persiste una campaña mediática que pretende visualizar una problemática de polarización generada por una “izquierda trasnochada”, situación que se contrapone al derecho que les asiste a los familiares sobrevivientes para demandar el derecho de acceso a la Justicia, la cual ha sido denegada por más de tres décadas por las fuerzas conservadoras con poder político, económico y militar que buscan perpetuar la impunidad del pasado reciente.

4. Existen sentencias de la Corte Interamericana de Derechos Humanos que resaltan la responsabilidad y compromiso del Estado de Guatemala a impulsar un mecanismo nacional de búsqueda, localización y esclarecimiento de la verdad sobre las personas detenidas desaparecidas durante el conflicto armado interno.

5. En este mes de febrero, honramos y conmemoramos la memoria de nuestros familiares víctimas de desaparición forzada, por lo que exigimos al Presidente Jimmy Morales asumir con verdadera voluntad política la implementación de las recomendaciones 21, 22 y 23 de la Comisión para el Esclarecimiento Histórico para la búsqueda, localización y esclarecimiento de la verdad sobre el paradero de nuestros seres queridos.

#EMIL35FEBREROS, BUSCÁNDOTE, IGUAL QUE A LOS OTROS 45,000

Carta de Marylena Bustamante
El 13 de febrero de 1982 a nuestra familia le  partieron el alma.  Mi hermano el Dr. Emil Bustamante fue detenido-desaparecido por elementos del  ejército de Guatemala, cuando gobernaba el general Romeo Lucas García; fue visto brutalmente torturado el 23 de marzo de 1982 en el cuartel militar de Matamoros, día en que el general Efraín Ríos Montt perpetró  golpe de Estado. Emil era un intelectual universitario que sufrió la suerte de muchas otras personas (intelectuales, estudiantes y trabajadores) de la Universidad de San Carlos y otros sectores sociales, quienes fueron víctimas de la sinrazón imperante en los años más oscuros de la guerra.

Durante años hemos buscado, preguntado, demandado… pero el Estado guatemalteco ha ignorado todas nuestras acciones. Es cierto que ha habido algunos avances en materia penal y algunas víctimas han recibido justicia. No sé si será verdadera justicia, porque llegó tardía; no habrá verdadera justicia si los cuerpos de quienes fueron detenidos-desaparecidos no son devueltos a sus familias para los rituales del duelo; no será verdadera justicia si el castigo y el proceso no sirven para garantizar que nunca más volverán a repetirse dichas atrocidades.

No lograremos consolidar un verdadero estado de derecho si el gobierno guatemalteco se niega a tomar medidas como la ratificación de la Convención Internacional contra la Desaparición Forzada, si el Congreso no aprueba la iniciativa de ley 3590 y crea la Comisión de Búsqueda de personas Desaparecidas, si el Estado guatemalteco sigue ignorando las recomendaciones de la Comisión para el Esclarecimiento Histórico y todos los mecanismos internacionales de protección de derechos humanos que han sido abundantes en materia de justicia, independencia judicial, lucha contra la impunidad, derecho a la verdad, reparaciones y resarcimiento.

Las condiciones que dieron origen al conflicto armado continúan vigentes. A 20 años de la firma de la paz todavía vivimos violaciones a los derechos humanos, no solo políticos y civiles, sino económicos, sociales y culturales. El Estado no ha hecho frente a las necesidades actuales de la población y ha permitido que la delincuencia organizada se entronice en las instituciones, las cuales han sido cooptadas y, por eso, el país vive con altos grados de violencia e impunidad. La corrupción y la violencia que hoy vivimos está directamente relacionada con el fortalecimiento de los poderes económicos, políticos y militares que se configuraron en el siglo pasado. Es una línea continua entre el ayer y el presente.

Guatemala necesita contar con instrumentos legales e instituciones fuertes que no permitan que se repitan las atrocidades cometidas durante el conflicto armado: ejecuciones extrajudiciales, desaparición forzada, violencia sexual, tortura, arrasamiento de aldeas, masacres, etc.
Marylena Bustamante señalando el lugar  donde detuvieron a Emil.







Mientras no nos enfrentemos a nuestro pasado, nos miremos al espejo, reconozcamos la barbarie  que  se cometió  y aceptemos que no fueron acciones apegadas al derecho, no vamos a tener la mínima capacidad de enderezar nuestro presente y futuro. Mientras no asumamos las responsabilidades de cada quien en los hechos del conflicto armado, nunca vamos a poder cerrar las heridas abiertas y no vamos a ser capaces de construir una Guatemala distinta, a la que nuestras hijas e hijos, nietas y nietos tienen derecho.

Siempre le digo a Emil: "Te arrancaron la vida,  se robaron tu cuerpo,  pero nunca pudieron arrancarnos la memoria".

Hoy conmemoramos 35 febreros de búsqueda, de lucha ininterrumpida, 35 años de esperar el retorno de Emil y de los más de las 45,000 personas detenidas-desaparecidas por el ejército y las fuerzas policiales de Guatemala entre 1960 y 1996. Hay un tiempo para todo, ya es tiempo que sepamos la verdad de que fue de nuestros queridos. JUSTICIA!!


Guatemala  de la Asunción, febrero 2017.
Marylena Bustamante


El día 12 y 13 de febrero se realizan varias actividades para conmemorar, denunciar y exigir justicia por los 35 febreros sin EMIL y por los 45,000 personas detenidas-desaparecidas.

Foto: David Jerez Escobar



Fotos Arturo Albizures

domingo, 12 de febrero de 2017

EMIL BUSTAMANTE ¡PRESENTE!





EMIL BUSTAMANTE. El 13 de febrero de 1982, el veterinario y sociólogo Emil Bustamante fue detenido en un retén militar. Lo último que se supo de él fueron las severas torturas que sufrió en el Cuartel militar Matamoros, Ciudad de Guatemala

sábado, 11 de febrero de 2017

EMIL BUSTAMANTE ¡PRESENTE! 35 FEBREROS, PROHIBIDO OLVIDAR

Me llamo EMIL BUSTAMANTE. Tengo 32 años, estoy casado y soy padre de esta niña y de otra que viene en camino. Me gradué de perito agrónomo y también de médico veterinario y sociólogo rural. Estudié en la Universidad de San Carlos y la Universidad Nacional de Costa Rica. Trabajo como catedrático universitario y funcionario de la USAC. Entre mis oficios más gratos está el de compartir conocimientos con campesinos criadores de pequeños ganados: ovejas, cabras, cerdos, pollos, gallinas, chompipes y otros…

Mi oficio es enseñar cómo cuidar y optimizar los animales, para que la gente del campo pueda mejorar su vida. Siempre he querido que los guatemaltecos puedan crecer y vivir más y mejor…
 
Esta foto me parece sumamente hermosa y resume lo que hizo Emil en su corta vida profesional, poner al servicio del campesinado los conocimientos adquiridos en la USAC. Por eso lo mataron y se robó su cuerpo, el ejército de Guatemala. (Texto Marylena Bustamante)
Como docente acompaño a jóvenes estudiantes en sus viajes de aprendizaje por Guatemala, especialmente al altiplano, Huehuetenango, Quiché y Las Verapaces. En esos viajes, los acompaño a conocer nuestra realidad, para que vean cómo luchan para sobrevivir la mayoría de guatemaltecos. Desde muy temprano descubrí la ofensiva desigualdad con que se relaciona nuestra sociedad, su miseria material en contraste con su riqueza cultural y espiritual.

Estudié y me preparé para servir a mi país, pero pronto me topé con la injusticia y la imposibilidad de encontrar una vía pacífica para cambiarla.
 
Este lunes 13 de febrero tomándose una foto con Emil, imprimirla y colocarla en el pecho de ustedes y subirla a su muro; para recordar juntos que son 35 febreros en que las Jacarandas no lo han vuelto a ver, que son 35 febreros de impunidad, pero también son 35 febreros de no olvidarlo un solo día. Esta es la foto.
Me incorporé a la militancia revolucionaria como científico e intelectual; mis armas fueron la enseñanza de la ciencia, el diálogo y la rebeldía justa.

Desde el 13 de febrero de 1982 me encuentro detenido y desaparecido por el Ejército del gobierno de Fernando Romeo Lucas García. He sido sometido a torturas y condenado sin juicio ni defensa alguna. Finalmente fui asesinado y mi cuerpo, como los de muchos otros miles de guatemaltecos, ha sido escondido para que ninguno de los que me aman encuentre mis restos.


Dicen que se me vio con vida, aunque brutalmente torturado, en el Cuartel General de Matamoros, el 23 de marzo de ese mismo año; día en que con la modalidad de triunvirato, asaltó el poder Efraín Rios Montt , quien pasará a la historia como el máximo genocida que haya conocido Guatemala y América Latina.

Exijo al Estado de Guatemala y a su Ejército que entreguen al pueblo los archivos donde constan las acciones de la represión. Que se sepa por quiénes, dónde, cuándo, cómo y por qué fuimos secuestrados, desaparecidos, torturados y asesinados.
 
Emil con su primogénita, su adorada Flora Mercedes.
Exijo que entreguen nuestras tumbas secretas y los cementerios clandestinos. Que se acaben para siempre los escuadrones de la muerte que todavía funcionan… que todavía secuestran, torturan y asesinan.


Son más de cuarenta y cinco mil hogares los que reclaman noticias nuestras, los que no dejarán pasar el robo de nuestros cuerpos, los que levantan sus voces incansablemente, pidiendo justicia, todos queremos volver a casa aunque sea en un ataúd.
http://www.desaparecidos.org/guate/pres/bustamante/
Lo que les robaron a ambos, el derecho a conocerse y amarse. Ana, la hija menor de Emil. Cuanto se hubieran querido. (texto Marylena Bustamante). 

Emil con su amada esposa. La más linda de las mujeres, decía él. (texto Marylena Bustamante).

jueves, 9 de febrero de 2017

GUATEMALA: EL DINOSAURIO DE CORBATÍN

MIGUEL ÁNGEL ALBIZURES
Si hay que hacer una limpia en el Congreso, se podría empezar por él.

En el Congreso de la República hay de todo, pero unos son más descarados y sinvergüenzas que otros y no se les puede llamar dignatarios porque carecen de dignidad y no representan, en ningún momento, los intereses del pueblo sino de los mejores postores que siempre son los narcos o los miembros de la elite económica que pagan porque se legisle a favor de sus intereses. Lo vimos claramente en la última votación para retirarle la inmunidad a la magistrada Blanca Stalling y someterla a juicio por tráfico de influencias. No hay que olvidar los nombres de los cinco que votaron en contra siendo ellos: Fernando Linares Beltranena, Oscar Quintanilla, Laura Franco, Oscar Escribá y Francisco Tambriz, todos con la cola machucada por sus relaciones o actos ilegales cometidos con anterioridad.

Nos vamos a referir a Corbatín porque él se gana con creces el repudio de la población y porque consideramos que el Ministerio Público y la CICIG deben hacer una investigación de todo lo relacionado a la compra y venta de niños, de las adopciones y hasta del robo de niños que con tanta frecuencia se da en Guatemala. 

En julio del 2007 escribí un artículo titulado “El abogado aguacatero” por el que tuve que enfrentar un juicio del Tribunal de Honor de la Asociación de Periodistas de Guatemala, promovido por Linares Beltranena. Pretendía que me expulsaran y la asamblea votó en contra. Me refería a las declaraciones que dio a Siglo XXI el 19 de junio del 2007, en las que él señalaba que era bueno que ganaran los abogados con las adopciones y comparaba la venta de niños con la venta de aguacates en La Terminal, diciendo que: “Mientras más trámites existan, más baratos van a ser los costos”. No sería raro que siga existiendo un bufete, con él a la cabeza, que promueva adopciones y algunas cosas más.

Hace poco se presentó una denuncia contra Corbatín por su actitud discriminatoria y su oposición a la iniciativa de Ley 5125 que se refiere a los derechos de personas con capacidades diferentes. Ojalá prospere y le tapen la boca que le apesta a discriminación y racismo. De él no hay que olvidar que ha sido defensor de narcos, de militares acusados de crímenes del pasado y de la empresa minera ubicada en San José del Golfo que utilizó a un exteniente del Ejército, Pablo Silas Orozco, para agredir a comunicadores sociales. Corbatín ha promovido juicio contra el jefe de la CICIG para que la corrupción siga viento en popa, así como promovió la expulsión del Embajador de Estados Unidos. Su oposición, al igual que lo ha hecho la cúpula del CACIF, al pluralismo jurídico, es una rotunda negación a los derechos de los pueblos indígenas, así como su respaldo a las políticas de Donald Trump, sugiriendo la construcción de un muro en la frontera de El Salvador y Guatemala. Si hay que hacer una limpia en el Congreso, se podría empezar por él y enviarlo, no a la cárcel, sino al lugar “rebonito” en donde merece estar y puede recibir atención.

MIGUEL ÁNGEL ALBIZURES
http://elperiodico.com.gt/opinion/2017/02/09/el-dinosaurio-de-corbatin/

miércoles, 8 de febrero de 2017

GUATEMALA: 25 DE FEBRERO, DÍA NACIONAL DE LA DIGNIFICACION DE LAS VÍCTIMAS DEL CONFLICTO ARMADO INTERNO


CONMEMORACIÓN DEL 25 DE FEBRERO,
DÍA NACIONAL DE LA DIGNIFICACION DE LAS VÍCTIMAS DEL CONFLICTO ARMADO INTERNO

El 25 de febrero de 1999 la Comisión para el Esclarecimiento Histórico, CEH presentó el Informe Memoria del Silencio, en el que se dan a conocer las atrocidades cometidas por las fuerzas represoras del Estado, en particular por el ejército de Guatemala durante el conflicto armado interno.

Dicho informe establece que los hechos cometidos contra poblaciones indígenas son actos de genocidio. Informa además de las desapariciones forzadas y ejecuciones extrajudiciales cometidas contra población civil, tanto en el área urbana como en las comunidades del país. Nombra los hechos de violencia y represión que sufrió el pueblo guatemalteco en manos de un ejército que con la implementación de la estrategia contrainsurgente cometió delitos de lesa humanidad.

El Estado, a través del Programa Nacional de Resarcimiento, en cumplimiento con las recomendaciones del Informe de la CEH promovió que el 25 de febrero se conmemorara el “Día Nacional de la Dignidad de las Víctimas”, para honrar a todos aquellos hombres y mujeres sobrevivientes, y dignificar la memoria de aquellas personas que fueron masacradas, ejecutadas y desaparecidas en manos del ejército por la política ejercida desde el Estado.

Es por ello que cada año familiares, sobrevivientes, colectivos y organizaciones sociales y de derechos humanos conmemoran esta simbólica fecha,  no sólo para recordar sino también para honrar la vida y lucha de campesinos, lideres estudiantiles y sindicalistas, académicos, religiosos, hombres, mujeres, niños y niñas, así como para demandar  justicia, resarcimiento y reparación integral porque no se puede dignificar a las víctimas mientras las graves violaciones a los derechos humanos permanezcan en la impunidad y los responsables no sean juzgados y encarcelados.


Este día también recordamos los ideales de lucha de todas aquellas personas  víctimas del conflicto armado, que no tuvieron miedo de callar las injusticias, que trabajaron para que en este país desaparecieran el racismo, la pobreza, la discriminación, y la exclusión, y que siempre defendieron la dignidad y libertad de su pueblo.

viernes, 3 de febrero de 2017

GUATEMALA: CARTA ABIERTA A UN GENOCIDA MORIBUNDO.

Por Hugo Gordillo
General
José Efraín Ríos Montt.
Presente.
Despreciable general:
Me acabo de enterar que se aproxima al lecho de muerte. No sé cuánto le va a durar la vida; pero, créame, desde que empezó el juicio en su contra por genocidio, hago votos porque tenga una larga vida, como la que le desean los apologetas del crimen, que antes y después de muerto le seguirán lanzando hurras. Le cae bien una larga vida para que, día a día, desee estar muerto, a causa de tanta cita judicial, tanto supositorio y tanta pesadilla por sus sangrientas barbaries, que lo tienen con ojeras de cancerbero.

Aprovecho a escribirle ahora, porque no lo haré desde el día de su muerte, hasta que haya pasado, por lo menos un año, de su lamentable deceso. Es el mínimo respeto que debo tener por la memoria de cualquier difunto, como aprendió a respetar la humanidad desde que dio el salto a la civilización. Un respeto que atilas como usted no se merecen, si juzgamos que, a los familiares de sus miles de víctimas ni siquiera les dio la oportunidad de enterrarlos cristianamente.

Nada más vea la cantidad de cementerios clandestinos que le gritan en la cara: ¡fue usted general, fue usted! El último de esos camposantos, el de la Zona militar de Cobán, donde uno de sus pupilos, Ricardo Méndez Ruiz, cumplió con las órdenes. Así fue como se dio gusto golpeando, torturando, ejecutando hombres, mujeres, ancianos y recién nacidos comunistas, puestos a dormir en ese inframundo, en cuya superficie tronaban las botas de la soberbia y la impunidad.

No se preocupe. Siempre habrá quién intente acallar esas voces, como el oficial de inteligencia, hijo de su subordinado Méndez Ruiz, que creó una Fundación Terrorista, desde la que amenaza y acciona contra defensores de los derechos humanos, alentado por la resurrección del fascismo global, el apoyo logístico de la Asociación de Veteranos Militares Genocidas de Guatemala, AVEMILGUA, y el financiamiento del CACIF, que también financió los escuadrones de la muerte desde 1954.

Qué buena semilla nos dejó con los “oficiales jóvenes”, heraldos de su cruzada sanguinaria de valores: Otto Pérez Molina, su niño bonito que barrió el Triángulo Ixil; y Mauricio López Bonilla, su niño feo, segundo verbo del golpismo del 82, uno de los primeros militares que se empiernaron con guerrilleros en el negocio de la guerra y la violación de derechos humanos. Par de delincuentes que casi gozan, como usted, de impunidad: arresto militar en el vergonzoso Cuartel de Matamoros, donde torturaron y mataron a tantos cristianos.

Si es que algún día los tuvo, general, ¡dónde perdió la decencia y el don de gentes?, porque usted fue demócrata y cristiano. Quizás todo se fue al traste cuando rompió con los valores de la democracia y el cristianismo de nuevo testamento, para abrazar esa secta imperialista antiguo testamentaria, que lo convirtió en dictadorzuelo, en Herodes de República Bananera. Usted y su fanatismo hicieron ver como enanos a Estrada Cabrera, devoto de los envenenamientos, y a Ubico, devoto de la Ley Fuga y la virgen de Zapopán.
Mire cómo dejó este país con su prédica dominguera y su doctrina de quitarle el agua al pez. Envenenó los ríos y los lagos cuando debió procurar la multiplicación de los peces y los panes. Mire cómo los hijos y nietos de los otrora niños que no alcanzó a eliminar con fusiles y frijoles, hoy se mueren de hambre en cualquier paraje rural y de enfermedades prevenibles en cualquier barriada citadina. A Dios sea la gloria y a usted los honores militares, hijo predilecto del averno.


Mire cómo su seguridad anticomunista de metralla y tribunales de fuero especial tiene hasta hoy, sobre envalentonados a los poderosos por encima de un pueblo al que, día a día, le roban la dignidad entre la pared de la sobrevivencia y la espada de la corrupción. El pecado del comunismo no se absolvió con sus pecados capitales, como eso de matar en nombre de Jehová. Vea este pueblo acechado por la maras, reencarnación de sus hordas castrenses de casco hendido, que igualmente golpean al pobre, al humilde y al trabajador.

No se sienta mal porque, por lo menos, sus hijos siguieron sus pasos al pie de la letra: no mienten, no roban, no abusan. Ha de ser un orgullo para usted el proceso contra su hijo Enrique Ríos Sosa por el desfalco de 471 millones de quetzales en el Ejército, dinero del pueblo que fue a parar a cuentas de particulares. Y qué decir de su hija Zury, que, gracias a Dios, acabó con el FRG, su partido de la manita con sangre, cuando extorsionaba empresarios para el financiamiento de su campaña electoral.

Lo bueno es que, al igual que usted, su hijo Enrique, ese cobarde ladrón (por no decirle hueco) atrapado en el cuerpo de un militar y envuelto en las enaguas de su nana, continúa en la impunidad gracias al putrefacto sistema de justicia, al que su partido contribuyó a modelar. Lo mejor es que su hija Zury, ese militar atrapado en el cuerpo de una vieja, continúa en la política ofreciendo principios y valores con la garantía de que usted es el modelo de ciudadano y, su familia, el modelo de sociedad en Guatemala.

Para olvidarse del dolor de culo a causa de los supositorios, recuerde su mejor tiempo, que fue el de dictador. Por ejemplo, la masacre de 96 ixiles en la comunidad Estrella Polar, de Chajul, El Quiché, ocurrida el mismo día de su asunción. Recree a esos hombres inermes ejecutados en la Iglesia Católica, Mujeres asesinadas por sus emisarios en una casa cercana y a los soldados sacando los cadáveres durante dos días para tirarlos en un pozo seco. Diviértase un poco. Recordar es volver a vivir.


Si no le parece divertido, sepa que tampoco fue divertida la matanza, a martillazos, de doscientos ladinos en “Dos Erres” La Libertad, Petén. Recuerde que entonces la gente decía que usted estaba loco, mientras presumía de cuerdo. Hoy, para evadir a la justicia, usted dice que está loco y la gente presume que está cuerdo. ¡Pongámonos de acuerdo generalísimo y criminal, por la gracia de Dios! Le deseo una larga vida de sufrimiento. Ojalá fuera eterno, para resarcir, en parte, la sangre que ni todos los hematólogos del mundo han derramado nunca, como usted lo hizo en Guatemala.

Hugo Gordillo