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lunes, 1 de diciembre de 2025

GUATEMALA: ACONTECIMIENTOS HISTÓRICOS RELEVANTES EN DICIEMBRE


EFEMERIDES EN DICIEMBRE EN GUATEMALA

1. El 2 de diciembre de 1990, se ejecuta la Masacre de Santiago Atitlán, Sololá.

2. El 4 de diciembre de 1996, en Oslo, Noruega, se firma el Acuerdo sobre el Definitivo Cese

al Fuego en Guatemala, suscrito por el Gobierno, Ejercito y la URNG.

3. El 05 de diciembre de 1980. Un golpe estratégico al Ejército Guerrillero de los Pobres, EGP, cuando murió en un enfrentamiento con el Ejército en Chajul el comandante Mariano (Willy Cruz), principal dirigente del Frente Ho Chi Minh. Con él cayó vital información sobre los planes y los frentes de influencia guerrillera.

4. El 7 de diciembre de 1982, el ejército de Guatemala ejecuta la masacre de Dos Erres, 40

kaibiles masacraron a 250 pobladores.

5. El 7 de diciembre de 1994, el Instituto Nacional de Electrificación, INDE perdió el

monopolio de la generación de la Energía Eléctrica, pues el Congreso aprobó las reformas

a su Ley Orgánica, esto permitió que el sector privado pudiera generar electricidad sin

pedir autorización al INDE. Además, las empresas generadoras podrían vender

directamente el servicio de energía a los consumidores y con quienes negociarán las

tarifas.

6. El 7 de diciembre de 1996, en Estocolmo, Suecia, se firmó el Acuerdo sobre Reformas

Constitucionales y Régimen Electoral. Suscrito entre el Gobierno, Ejercito y la URNG.

7. El 9 de diciembre de 2010, es nombrada Fiscal General y Jefa del Ministerio Público

Claudia Paz y Paz Bailey.

8. El 10 de diciembre de 1992, le fue otorgado a Rigoberta Menchú Tum, un gran

reconocimiento, el premio Nobel de la Paz, convirtiéndose en la primera indígena, y en la

más joven en recibirlo.

9. El 12 de diciembre de 1985, el mismo día en que Cerezo anunció que disolvería el DIT, fue

brutalmente torturada y asesinada Beatriz Barrios Marroquín, una maestra que ya había sido

secuestrada y que estaba negociando su salida del país a través de la embajada de Canadá. Este

crimen rompió un acuerdo no formal entre el régimen militar y el cuerpo diplomático de proteger

a los perseguidos políticos, y aunque acarreó protestas diplomáticas, sirvió como amenaza y

desafío frente a las promesas de Cerezo de acabar con la impunidad de los cuerpos de seguridad.

10. El 12 de diciembre de 1996, en Madrid, España, se firmó el Acuerdo Sobre bases para la

Incorporación de la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca, URNG a la legalidad.

11. El 12 de diciembre de 2006, fue creada la Comisión Internacional para el Combate a la

Impunidad en Guatemala, CICIG, por medio del Acuerdo firmado entre las Naciones

Unidas y el Gobierno de la República de Guatemala, tras la opinión favorable de la Corte

de Constitucionalidad del 2007.

12. El 14 de diciembre de 2023. Amparo definitivo otorgado en la sentencia de catorce de diciembre

de dos mil veintitrés, dictada en el expediente 6 175-2023, que invoca en su informe, están

directamente relacionados con el derecho de asumir los cargos de elección popular de:

presidente, vicepresidente, diputados y alcaldes, sin desatender el marco legal electoral y

administrativo que rige el ejercicio de todo cargo. En cuanto al partido político Movimiento

Semilla, este tiene vigente una medida precautoria decretada en su contra en proceso penal, por la cual se decretó la suspensión provisional de la inscripción de persona jurídica del citado

partido. Los términos del fallo de amparo, relativos a que la resolución precautoria del orden penal no era óbice para asumir los cargos, lo que garantizó fue la efectiva toma de posesión de las personas electas, lo que en efecto ocurrió.

13. El 18 de diciembre de 1996, el Congreso de la República de Guatemala, aprobó el Decreto 145-96, Ley de Reconciliación Nacional.

14. El 18 de diciembre de 1998, queda inscrito como partido Político URNG, ante el Registro

de Ciudadanos del Tribunal Supremo Electoral.

En su orden han sido secretarios generales: 1. Comandante Rolando Morán, 2. Jorge

Ismael soto, Comandante Pablo Monsanto, 3. Alba Estela Maldonado, 4. Dr. Héctor

Alfredo Nuila Ericastilla, 5. Dr. Ángel Sánchez Viesca. 6. Gregorio Chay Laynez, 7. Carlos

Barrios.

15. Yo escapé a México el 22 de diciembre de 1992. Como los miembros de la G2 ya me tenían

confianza después de tanto tiempo, me dieron 6 días de permiso para estar con mi familia. Yo

aproveché para salir del país de una vez y denunciar toda esta situación de los prisioneros de

guerra, incluyendo a Everardo. Certificado del Testimonio presentado por Santiago Cabrera ante

la Secretaría de Estado de Estados Unidos, 30 noviembre de 1994.

16. El 22 de diciembre de 1998 el INDE concluyó el proceso de privatizaciones. La empresa

española Unión Fenosa Desarrollo de Acción, S.A. adquirió por US$101 millones de

dólares (Q. 676.70 millones) el 8 por ciento de las acciones del sistema de distribución

del INDE, esta era la segunda operación exitosa del sector eléctrico en el programa de

privatizaciones.

17. El 26 de diciembre de 1963, el gobierno señaló, mediante el Decreto Ley 157, que antes

del 31 de marzo de 1964, convocaría a elecciones para elegir una Asamblea Nacional

Constituyente la que, dada su función, habría de encargarse de emitir una Constitución e

iniciar el camino de retorno a la institucionalidad republicana.

18. El 27 de diciembre de 1996, el diario de Centro América publica el Decreto 145-96, con lo

cual nace a la vida política del país, la Ley de Reconciliación Nacional.

19. El 29 de diciembre de 1996, se firma el Acuerdo Sobre el Cronograma para la

implementación, cumplimiento y verificación de los Acuerdos de Paz, y con ello la Paz,

Firme y Duradera entre el Gobierno de Guatemala, Ejército y la URNG.

20. El 30 de diciembre de 1958, la Fuerza Aérea Guatemalteca ametralló a varias embarcaciones

camaroneras mexicanas que pescaban en aguas guatemaltecas, creando un incidente

diplomático que dificultó las relaciones con México. La relación con el Reino Unido de Gran

Bretaña e Irlanda del Norte era también muy tensa, por el diferendo de Belice. Este y otros hechos

hicieron que, en cuanto a la política internacional, el gobierno de Idígoras transcurriera en un

clima tenso.

21. En diciembre de 1960, los partidos políticos Democracia Cristiana Guatemalteca, Partido

Revolucionario y el Movimiento de Liberación Nacional, suscribieron un pacto, que se

conoció como el pacto tripartito. En sus cláusulas establecía: No colaborar con el

régimen del General Idígoras baja ninguna circunstancia, ni con cualquier otro que

surgiere que no garantizase la estabilidad política del país y que no llenase las

aspiraciones ideológicas y políticas de los partidos políticos del pacto; Los partidos

suscriptores del pacto integrarían y sostendrían un nuevo régimen en Guatemala en el

cual participarían con exclusividad, en todo momento y con idéntica representación.

22. En diciembre de 1969, se realiza el IV Congreso del PGT, donde se asume que era

necesario repensar la guerra, siempre asumiendo la vía de la guerra popular

revolucionaria.

23. En diciembre de 1974, asesinan a Huberto Alvarado Arellano, sucesor del Secretario

General del PGT, Alvarado Monzón, desapareciendo así a la mayoría de los líderes

históricos, quedando otros que se había distanciado como el intelectual Alfonso Guerra

Borges y José Cardoza (Mario Sánchez) quien dirigiera la fracción del PGT-Núcleo de

Dirección distanciados debido al debate entre lo militar y lo político en 1978.

24. Diciembre de 1980. Tal vez la ofensiva de mayor valor estratégico para el Ejército fue la que

desencadenó contra el área Ixil, la zona donde en diciembre de 1980 el EGP había constituido su

primera columna militar regular (19 de enero), y donde existían mejores condiciones para que

esta organización pudiera declarar un territorio liberado y exigir reconocimiento internacional

como parte beligerante en una guerra interna. Apenas percibió el Ejército el alcance estratégico

de esta región, reforzó la Zona Militar de Huehuetenango y la Zona Militar de El Quiché, y mantuvo

a las unidades militares en una permanente campaña ofensiva.

25. A finales de 1981 se podía estimar que la guerrilla contaba con 6,000 hombres en armas y una

base de apoyo de 276,000 personas, accionando en 16 de los 22 departamentos. Pero cuando se

desató la contraofensiva del Ejército, no hubo coordinación entre las distintas organizaciones

guerrilleras, que no compartían la visión táctica del EGP. El Ejército concentró a sus efectivos

contra diversos frentes guerrilleros consecutivamente, y al menos las dos organizaciones más

fuertes militarmente, el EGP y la ORPA, no articularon una respuesta coherente.

26. El 31 de diciembre de 1983, Alma Lucrecia Osorio Bobadilla estudiante de la Universidad de

San Carlos, de 26 años, fue capturada por el ejército en la zona 7. Finalmente fue asesinada el 1

de agosto de 1984.

27. El día 31 de diciembre de 1984 cuando las víctimas regresaban de un paseo en un Pick-Up

Chevrolet color rojo y blanco, a la altura de la aldea de "El Jocotillo", Villa Canales (frente a la

tienda "La Espinita", fueron interceptados por ocho hombres fuertemente armados que viajaban

en un Jeep blanco y un Pick-Up amarillo. Estos sujetos, según testigos presenciales, obligaron a

los hermanos Zamora Meda y al amigo de ellos, Edwin Rogelio Cú Mérida, a bajar de su vehículo

golpeándolos y esposándolos. Luego, dos de estos sujetos abordaron el vehículo de los

hermanos Zamora Meda y a ellos y su amigo los obligaron a subir al Jeep blanco y a la Pick-Up

amarilla en la que ellos viajaban, con aparentes intenciones de dirigirse a la capital. En el camino

propiciaron la fuga de la niña de 11 años de edad, Herminia Zamora, que viajaba con ellos y quien

dio aviso a su familia. Personas que presenciaron los hechos, identificaron a los secuestradores

como miembros del DIT. Todas las gestiones realizadas por la familia para localizar a los

hermanos Zamora Meda y al señor Cú Mérida han sido completamente infructuosas.

28. En diciembre de 1987, nace una nueva coordinadora de las actividades de la oposición: la Unidad

de Acción Sindical y Popular –UASP– de la cual formaron parte importante los estudiantes

aglutinados en la AEU. Aunque similar al CNUS de los años 70, la UASP poseía un notable carácter

de posguerra. Además de cuestiones económicas, por ejemplo, un aumento en los salarios

mínimos de los trabajadores, UASP se preocupaba por las investigaciones de los casos de miles

de desaparecidos, el retorno de los refugiados guatemaltecos en México, el reconocimiento de

organizaciones como el Comité de Unidad Campesina y la desmilitarización de la sociedad

guatemalteca, insistiendo en la supresión de las Patrullas de Autodefensa Civil –PAC–

miércoles, 6 de diciembre de 2023

El Sobreviviente, caso masacre de las Dos Erres, Petén Guatemala.


 El sobreviviente

Después de que Ramiro Cristales sobrevivió a una masacre en Guatemala hace casi 40 años, finalmente se embarcó en una larga búsqueda de justicia. Lo llevó a una vida secreta en Canadá y de regreso a Guatemala. Ahora, según The Fifth Estate, esa búsqueda de por vida corre el riesgo de desmoronarse.

Por Nahlah Ayed, Stephanie Kampf, Ronna Syed, 24 de marzo de 2019

https://www.cbc.ca/news/canada/no-flag

Advertencia: esta historia contiene contenido perturbador.

Ramiro Cristales sintió un dolor agudo cuando el machete le cortó los dedos, un corte que estaba destinado a su cuello, pero que aún le manchaba la sangre. Mientras corría gritando, escuchó dos disparos seguidos. Ambos lo extrañaban.

Cristales recuerda que tenía alrededor de 14 años, tenía exceso de trabajo, estaba mal alimentado y era extremadamente delgado, y todo lo que quería cuando llegaba a casa un poco antes de lo habitual esa noche era algo para comer.

El hombre que Cristales dijo que lo había atacado esa noche en estado de ebriedad lo estaba obligando a trabajar en la granja familiar en la zona rural de Guatemala, insistiendo en que trabajara durante 17 horas al día, y no un minuto menos.

Para consternación de Cristales, también insistió en que el niño lo llamara papá.

Cuando Santos López Alonzo lo adoptó, Ramiro Cristales tenía cinco años, un niño recién huérfano con brillantes ojos verdes y ganas de sobrevivir.

La violencia sustentó su relación y, de hecho, fue la guerra la que se unió a sus destinos en 1982, con López, un soldado en la unidad de élite Kaibiles del ejército guatemalteco y Cristales, un niño que había visto a su familia por última vez.

Los eventos de ese día lanzaron a Cristales en una odisea oscura que a veces desafía la descripción: una larga y serpenteante búsqueda de justicia que lo llevó a una vida secreta en Canadá y nuevamente a Guatemala, una búsqueda de por vida que ahora corre el riesgo de desmoronarse.

Ese día, en 1982, Cristales también comenzó a vivir un capítulo desgarrador y, a veces, inverosímil de su vida. Incluía vivir con López, no tanto como padre e hijo, dice, sino como amo y esclavo, chocando sin cesar en su propia guerra civil prolongada.

Durante sus años de adolescencia a principios de los años 90, Cristales temía constantemente la violencia errática y consumida de López y su rifle siempre listo, al igual que los vecinos que acudieron en su ayuda esa noche, dice que López intentó matarlo. Así que Cristales trató de alejarse de él y esperó su momento.

"Estaba pensando simplemente en mantener, mantener y [ser] paciente", dijo a The Fifth Estate de CBC .

Pero desde ese día en que se encontraron, a principios de diciembre de 1982, Cristales estaba librando otra batalla: una contra el impulso de matar al hombre que llamaba papá.

II.

Nada sobre Ramiro Cristales ahora revela de inmediato que ha pasado la mayor parte de su vida eludiendo las amenazas.

Parece cómodo en su propia piel: un canadiense de habla suave de la herencia guatemalteca que también tiene una historia inconcebible de supervivencia.

Desde 1999, ha vivido bajo el radar en Canadá. Y a lo largo de ese tiempo, se ha negado a celebrar la Navidad.
Ramiro Cristales pasó sus primeros años en Guatemala, pero ha estado viviendo bajo el radar en Canadá durante dos décadas. (Ousama Farag / CBC)
Diciembre se enreda de manera agonizante con el recuerdo de haber perdido a su familia, un recuerdo que incluye presenciar el asesinato de su hermana pequeña.

Ese episodio en particular fue solo una imagen perdurable de una coda impactante a lo que había sido una existencia sin complicaciones para Cristales y sus seis hermanos en el pueblo de Dos Erres, un asentamiento de fincas de granjas ubicado en una exuberante jungla en el norte del departamento de Petén de Guatemala.

La familia de Cristales cultivaba maíz, frijoles y arroz, y criaba cerdos, vacas y pollos. Estaba destinado a algún tipo de educación, pero más probablemente un futuro en la agricultura. Todavía no tenía edad suficiente para montar a caballo, así que los cerdos tenían que hacerlo.

Tenía un hermano gemelo, Eldo, y otros hermanos con nombres como Víctor y Hector. Sus padres fueron vencedor y petrona.

Los escolares se reúnen en Dos Erres para celebrar el Día de la Independencia el 15 de septiembre de 1982. (Presentado por Sara Romero)

En ese momento, Dos Erres era un oasis relativo en una Guatemala que era una caldera de caos. Pero 1982 fue un año excepcionalmente brutal en el conflicto civil que se había desatado desde 1960 entre las fuerzas gubernamentales respaldadas por Estados Unidos y las guerrillas de izquierda, apoyadas por los indígenas mayas. Fueron los mayas los que se llevaron la peor parte de la violencia. La rebelión siguió a la decisión de la CIA de ayudar a destituir a un presidente elegido democráticamente.

A principios de ese año, el general Efraín Ríos Montt había tomado el poder en un golpe de estado, y el régimen militar estaba dispuesto a aplastar a los guerrilleros. Masacres y cuerpos se acumulaban.

A finales de año, los combatientes que se cree pertenecían a los guerrilleros tendieron una emboscada a un convoy de soldados no lejos de Dos Erres, matando a varios soldados y tomando 22 rifles.

Unas semanas más tarde, en las primeras horas del 7 de diciembre, la guerra llegó a Dos Erres y apagó todas las luces.

Soldados armados vestidos con ropas civiles vinieron para tratar de encontrar a los combatientes involucrados en las emboscadas cerca de Dos Erres, y para tratar de encontrar las armas que tomaron. Creían que, en el mejor de los casos, el pueblo albergaba simpatizantes de guerrilleros.

La siguiente versión de lo que sucedió a continuación se obtuvo de documentos de la corte, testimonios de soldados participantes, archivos del gobierno, entrevistas con investigadores en Guatemala y los propios recuerdos de Cristales.

"Todavía parece que fue ayer porque es algo que nunca se olvida", dijo Cristales, ahora de 41 años, en una entrevista con The Fifth Estate .

Los hombres armados levantaron a todos de la cama y los llevaron al centro de la ciudad. Cristales recuerda a su madre y padre atado con una cuerda y se marchó.

Cristales vio a su padre, Víctor, a la izquierda, y a su madre, Petrona, amarrada y marchada desde el centro de Dos Erres.  (Presentado por Sara Romero)

Su padre dijo: "Todo estará bien", recordó Cristales. Pero "no fue".

Sería la última vez que veía vivo a su padre. Los hombres fueron acorralados en la escuela. Mujeres y niños fueron llevados a la iglesia.

Lo que se desarrolló a continuación fue más allá de la imaginación más vil: los soldados comenzaron torturando a los hombres y matándolos, y luego violando a las mujeres y matándolas.

Lo peor de la violencia desplegada por el pozo inacabado del pueblo.

Hombres, mujeres y niños, muertos a tiros o baleados, fueron arrojados al pozo. Algunos fueron arrojados todavía vivos. En un momento dado, al menos un hombre arrojó una granada.

Docenas de otros fueron asesinados en otros lugares alrededor del pueblo. En la iglesia donde se encontraban las mujeres y los niños, Cristales y su madre estaban al alcance del oído mientras se desarrollaba la carnicería. Su rostro y su voz adquieren el carácter de un niño al relatar la experiencia traumática que vivió ese día. "El momento en que se llevaron a mi madre fue lo más difícil para mí", dijo en una entrevista emotiva.

Eran como animales.
  
Recuerda claramente la cara del hombre que se llevó a su madre: larga, con una mandíbula cuadrada y ojos grandes y angostos, pómulos altos y un trapeador de cabello corto y liso y oscuro. Es una cara que volvería a ver.

En su desesperación, Cristales y sus hermanos tiraron de la pierna de su madre mientras los hombres la sacaban de la iglesia, en vano.

"Eran como animales", dijo Cristales.

Corrió a la parte de atrás de la iglesia para mirar a través de los listones de madera para ver qué le estaba pasando a su madre. En ese momento, vio a uno de los hombres agarrar a su hermanita por los pies y golpearla contra un árbol. Escuchó a su madre suplicándoles: "Por favor, no mates a mis hijos".

Luego llegó el momento en que Cristales se dio cuenta de que su madre también se había ido. "Estaba escuchando a mi madre gritando por ayuda, y luego ya no oigo más.

"Estaba llorando y llorando".

Agotados, Cristales se durmió dentro de la iglesia.

Horas más tarde, cuando el asesinato casi había terminado, recuerda que estaba seguro de que sería el siguiente.

En cambio, los soldados lo sacaron y le preguntaron si reconocía alguno de los cuerpos esparcidos alrededor de la aldea.

"No conozco a esta persona", recuerda Cristales cuando los hombres señalaron un cuerpo.

"La persona que colgaba del árbol era mi papá".

Fue una demostración del instinto de supervivencia de Cristales, uno en el que él confiaría para continuar durante los años venideros.

Un puñado de niños había sobrevivido. Un niño escapó, y al menos otras dos niñas, que fueron violadas, también fueron asesinadas más tarde. Cuando todo terminó, solo quedaban dos niños: Ramiro, 5, y Oscar, solo 3.

Ambos tenían ojos verdes y piel clara pero no estaban relacionados. Los hombres intentaron llevarlos vivos, como un trofeo o un acto de misericordia, no está claro.

Una vez terminada la matanza, los hombres los llevaron a la jungla, y juntos caminaron durante días.

Curiosamente, uno de los hombres se lució con Cristales y comenzó a alimentarlo. Recordó la cara larga: era el hombre que se llevó a su madre.

Unas semanas más tarde, ese hombre lo llevaría a su casa.

III.

Inmediatamente después y durante muchos años, la conversación en Guatemala sobre lo que sucedió en Dos Erres fue un susurro y nerviosismo. Una verdadera investigación tardaría años en materializarse.

Al resto del mundo, más de 200 residentes de la aldea, incluidos los Cristales, simplemente desaparecieron.

La versión "oficial", relatada apenas días después de la masacre por parte de oficiales militares colocados en las cercanías, fue que las fuerzas guerrilleras rebeldes atacaron la aldea y llevaron a sus habitantes a la jungla y posiblemente al oeste de la frontera con México, a menos de 50 kilómetros de distancia.


Un informe al Departamento de Asuntos Externos de Canadá describía un viaje de investigación que incluía un vuelo en helicóptero sobre lo que había sido Dos Erres unas dos semanas después del ataque. (Peter Stockdale)


Esa versión fue reportada en una de las primeras investigaciones sobre la masacre. Fue llevado a cabo por un diplomático canadiense, dos diplomáticos estadounidenses y un agregado militar estadounidense que volaron sobre lo que había sido Dos Erres en un helicóptero un poco más de dos semanas después del ataque.

En documentos archivados del gobierno obtenidos por el CBC, un informe al Departamento de Asuntos Externos federal marcado como "confidencial" por el diplomático canadiense, describió su viaje. Señaló que había dos versiones de los eventos que llevaron al abandono de Dos Erres. Se culpaba a los guerrilleros. El otro culpó a los militares.

En la primera versión, Dos Erres era un lugar que albergaba a "simpatizantes de la guerrilla y posibles colaboradores".

Los diplomáticos volaron sobre el área, señalando que "de siete a ocho casas fueron incendiadas" y que sus habitantes se habían ido. El informe continúa diciendo que era "extraño" que no hubo información sobre su destino dos semanas después de su desaparición.

El informe señala que los funcionarios y las personas en la aldea cercana "fueron ligeramente evasivas", aunque también fueron cooperativas.

Los documentos estadounidenses del mismo viaje obtenidos por ProPública fueron más definitivos y dijeron que "la parte más probable responsable de este incidente es el ejército guatemalteco".

El diplomático canadiense concluyó que las preguntas seguían siendo. "¿Los habitantes fueron llevados a los bosques [por las fuerzas guerrilleras] como en la versión oficial, o fueron ejecutados por el ejército, tal vez en venganza por emboscadas, y quemados en fosas comunes?"

La última versión eventualmente resultaría más cercana a la verdad. Esa verdad fue alcanzada por los tribunales con la ayuda de testigos. Pero la incursión inicial en todo esto fue realizada por la activista Aura Elena Farfan, quien fue la primera en investigar activamente la masacre una docena de años después de que sucediera.

Aura Elena Farfan fue la primera persona en investigar activamente la masacre de Dos Erres, aproximadamente 12 años después de que se llevó a cabo. (Ousama Farag / CBC)


Ahora con 79 años, Farfan sigue siendo el jefe de FAMDEGUA, la asociación de familiares de presos desaparecidos en Guatemala, que ayuda a las familias a descubrir qué sucedió con algunas de las casi 250,000 personas muertas o desaparecidas en la guerra.

El propio hermano de Farfan fue desaparecido en el conflicto. Su imagen cuelga entre filas de rostros que bordean las paredes de color verde lima en la sede de FAMDEGUA en la zona central de la ciudad de Guatemala.

Farfan decidió investigar después de escuchar repetidamente las historias sobre el pozo que se convirtió en una fosa común en Dos Erres.

En 1994, se atrevió a hacer lo que pocos harían. Visitó Dos Erres, que hasta entonces había sido cubierta y abandonada a su pasado sombrío.
El pozo en Dos Erres fue examinado durante una excavación por antropólogos forenses que organizó Aura Elena Farfan. (Presentado por FAMDEGUA

Lo que descubrieron, durante varias visitas, fue horrible: los restos de al menos 162 cuerpos, 67 de ellos niños. La exhumación desenterró montañas de huesos dañados por golpes, fracturados por la caída y dorados por el tiempo.

Encontraron montones de ropa andrajosa por los años. Esos más tarde ayudarían a las familias a identificar algunos de los restos.

Las fotos de sus hallazgos son escalofriantes. Verlos en persona fue traumatizante.

"Sentí mucho dolor", dijo Farfan en una entrevista en FAMDEGUA. "Lo que hice fue caminar por el bosque para gritar y llorar por el dolor en mi corazón por lo que estaba viendo".

Farfan no se contentó con dejar que la verdad quedara sepultada. Pidió información y se presentaron dos hombres que habían estado en la unidad en Dos Erres.

Es así como se enteró de que durante el curso de una masacre que se cobró la vida de docenas de niños, dos niños habían sido secuestrados y aún están vivos.

IV.

Solo cuando Cristales, de cinco años de edad, aterrizó en un helicóptero en una base militar en expansión después de abandonar Dos Erres, se dio cuenta de que los hombres que habían destruido su aldea y su familia eran soldados en el ejército.

Incluso a esa edad, dijo, estaba alarmado por ese descubrimiento, sintiendo que no estaba a salvo entre los hombres uniformados.

Cristales dijo que él y Oscar, el otro niño que se salvó, soportaron unos dos meses en la base. Durante ese tiempo, dijo Cristales, fue interrogado sobre la presencia de armas en el pueblo.

Recuerda que él y Oscar a menudo se vestían de verdes olivos y eran tratados como "mascotas soldado".

Pronto, el soldado con la cara larga que había visto en la iglesia del pueblo lo llevaba a casa.

Ese soldado cambió su nombre y le dio una nueva fecha de nacimiento: 30 de junio, curiosamente, la misma fecha que el Día del Ejército de Guatemala.

Nadie fuera de esa base lo sabía. En lo que respecta a su familia extendida, Cristales había corrido la misma suerte que su familia.

Muchos años después, Aura Elena Farfan descubriría lo contrario. A diferencia de los huesos que había desenterrado en 1994, sabía que Cristales estaba vivo en algún lugar.



Con la ayuda de Sara Romero, una joven fiscal que fue asignada al caso de Dos Erres, Farfán localizó al soldado que había tomado Cristales, y en 1999, los dos decidieron llamar a su puerta.

Su nombre era Santos López Alonzo.

"Me sentí disgustado", dijo Farfan. Me sentí muy enojado por ir al lugar de ese hombre sabiendo lo que había hecho, y se quedó con el niño ".

Romero le dijo que ya sabían todo sobre lo que sucedió en Dos Erres.

Inesperadamente, dijo Romero, López confesó haber participado en la masacre, pero solo hablaría a condición de que no se escribiera nada de eso.

"Nos contó todo como si le pesara", dijo Romero.

López, dijo, se dirigió al asesino de frente. “Me dijo: 'Era como si todos tuviéramos al diablo adentro. Fue un sentimiento de euforia, por ver tanta sangre '. ”

En más de 15 años de convivencia, Cristales nunca enfrentó a López por lo que sucedió en Dos Erres.

Cuando las dos mujeres lo visitaron, Cristales se había convertido en un adulto joven, el hijo mayor de una familia que no era la suya, y que aún vivía con el hombre que se había llevado a su madre casi dos décadas antes, un hombre con una Rifle y una racha media que parecía reservada especialmente para los Cristales.

Cristales se acostumbró a la violencia, junto con el trabajo duro.

Ramiro Cristales, a la izquierda, se para con un hijo de Santos López Alonzo. (Presentado por Sara Romero)


Cuando Cristales se atrevió a volver a casa temprano para comer esa noche cuando tenía 14 años, había estado trabajando en el recién adquirido campo de piña de López.

Cristales dijo que antes de que López lo atacara con el machete que había estado usando para el trabajo, primero lo golpeó en la cabeza con la culata de su rifle. Luego agarró el machete que Cristales llevaba en la cintura y comenzó a cortar lo que él creía que era su cuello. Cristales le había levantado la mano para protegerlo, todavía tiene cicatrices que, según él, lo demuestran.

"Por favor, no me mates, por favor, no me mates", recordó haberle dicho a López.

Mientras estaba constantemente en guerra con su secuestrador, Cristales simplemente estaba tratando de sobrevivir y esperar su momento. A menudo se lloraba a sí mismo a dormir.

"Nunca me sentí seguro", dijo.

"Él siempre dice ... 'Si estás planeando huir, te encontraré sin importar qué. Pueden estar a seis metros bajo tierra, te encontraré y te mataré.

Cristales dijo que la historia, y los abusos repetidos, lo hicieron querer matar a López, un impulso que superó porque "no quiero ser [como] él ... un asesino".

"Solo pretendo vivir mi vida como si fuera normal, pero dentro de mí estaba como un volcán, durmiendo".

Dentro de ese volcán todavía había un niño en duelo desesperado por encontrar a sus padres, incluso si estaban muertos. Ese niño también quería desesperadamente que alguien lo encontrara.

Romero y Farfan estaban decididos a rescatar a Cristales y llevar a los asesinos ante la justicia. Pero para hacer eso, tenían que superar al hombre que había secuestrado al joven.

"Le pregunté, ¿dónde está Ramiro?", Dijo Romero en una entrevista en la oficina del fiscal en el centro de la ciudad de Guatemala.
Cristales se unió al ejército guatemalteco a los 19 años y permaneció allí durante dos años. (Presentado por Sara Romero)

Para su sorpresa, López le informó que Cristales se había unido al ejército, la misma institución detrás de los asesinatos en Dos Erres. Pero López no le diría dónde estaba exactamente.

Decidido a averiguarlo, Romero preguntó directamente a los militares. Pero al preguntar, temía haber llamado la atención sobre Cristales, como sobreviviente y como evidencia viva de una masacre en la que habían participado soldados.

Eso pudo haber puesto a Cristales en grave peligro, por lo que las dos mujeres estaban desesperadas por encontrarlo rápidamente.

López finalmente cambió de opinión y sacó a los Cristales de 21 años del ejército y lo entregó personalmente a Romero. Fue en 1999, 17 años después de que lo secuestrara y lo llevara a casa.

Pero al igual que su decisión de secuestrarlo en primer lugar, al entregarlo a Romero, López también selló su propio destino.

Durante varios días, Cristales comenzó a reclamar su identidad y la sórdida historia enterrada profundamente en su memoria infantil.

Para su sorpresa y alegría, también fue presentado a una familia que no sabía que tenía: abuelos, tíos, primos.

Pero él no estaba a salvo en Guatemala. Farfan y Romero presionaron a diplomáticos de Australia, España y los Estados Unidos para que lo sacaran del país, pero Canadá fue el primero en acceder a darle asilo. A los pocos días de ser encontrados, Cristales estaba en un avión a un terreno menos familiar.

Viviría en secreto en una ciudad canadiense no revelada hasta que fuera necesario para testificar en Guatemala.

Por primera vez desde que le arrebataron la infancia, Cristales sintió esperanza.

V.

A Cristales le gusta mostrar imágenes de sí mismo en el trabajo en Canadá como si fueran vacaciones navideñas. En uno de ellos, lleva varias capas protectoras de ropa mientras escudriña el sol de invierno. Las fotos son de su último concierto de construcción, trabajando al aire libre en temperaturas bajo cero.

Es 2019, exactamente 20 años y muchos grados lejos de los días cálidos y ventosos de su vida en Guatemala. Cristales está casado ahora con tres hijos y se ha convertido en un ciudadano canadiense. Y ha encontrado un lugar relativamente cómodo para sí mismo entre sus compatriotas canadienses.

Por su propia seguridad, todavía prefiere no revelar su paradero exacto.

La vida en Canadá no fue fácil al principio. Aun con el peligro, frenéticamente quería irse a casa. Su trabajador social le dijo que no podía. Él era un refugiado ahora.

Dijo que cayó en depresión e incluso fue suicida.

Cristales dejó atrás esos días cuando comenzó a ejercer su nuevo rol. Testificó en varios juicios relacionados con Dos Erres, tanto en los EE. UU. Como en Guatemala, contando y volviendo a contar su historia, antes de regresar a casa a su vida tranquila en Canadá.

"Soy la voz de la gente" que murió, dijo. “Soy la luz en la oscuridad: [lo que es] lo que el ejército hizo a nuestro pueblo y al pueblo. Y haré lo que pueda para obtener justicia ".

Finalmente, una de esas cosas fue testificar contra Santos López.

Antes de que eso sucediera, López se había mudado a los Estados Unidos. Cristales se había mantenido en contacto con ella por un poco de gratitud por haberle salvado la vida, hasta que tuvieron una disputa, y Cristales lo confrontó por primera vez por teléfono.

"Le dije: '¿No te acuerdas? ¿Mataste a mi propia familia? Y se quedó en silencio.

"La próxima vez que te vea, estarás en la cárcel", recordó Cristales al decirle.

Cristales se había enterado de dónde vivía López y lo reportó a su abogado, quien a su vez informó a Interpol. Como resultado, López fue extraditado a Guatemala en 2016 para enfrentar cargos de crímenes de guerra y por secuestrar a Cristales.

Santos López Alonzo espera su primera audiencia en la ciudad de Guatemala el 10 de agosto de 2016. (Luis Soto / Associated Press)

El que no debe nada, no teme nada. Si hubiera hecho algo, si hubiera matado, tendría miedo, pero me siento limpio", dijo a The Associated Press en 2016 antes de ser extraditado.

López y Cristales finalmente se encontraron dentro de la misma sala de audiencias de la Ciudad de Guatemala: Cristales, antes víctima y ahora a la ofensiva, y el viejo combatiente como acusado.

Cristales dijo que no podía mirarlo o usar su nombre. Sólo lo llamaría "ese hombre".

López siempre había sostenido que él era un panadero y que solo obedecía órdenes cuando cuidaba a mujeres y hombres en Dos Erres, que luego fueron llevados a matar. Insistió en que no participó en el asesinato.

El fiscal lo describió como un "autor material" de la masacre, según un informe sobre el juicio del International Justice Monitor.

Un psicólogo, dijo el informe, testificó que Cristales "sufre serios daños psicológicos" y "terror y tristeza extrema" debido a sus primeras experiencias, y que como resultado de la "semi-servidumbre" en el hogar de López, "vive En un estado perpetuo de miedo, enojo, tristeza y falta de defensa ".

En noviembre pasado, López fue declarado culpable de ser "responsable como autor" en la masacre y condenado a 5,160 años de prisión: 30 años por crímenes de lesa humanidad, y luego 30 años más por cada una de las vidas de 171 personas que fueron asesinadas en Dos Erres.

El tribunal "reconoció" el abuso que sufrió Cristales, según el informe del Monitor de Justicia Internacional, pero desestimó los cargos relacionados porque no eran crímenes de lesa humanidad.

Aún así fue una victoria importante para los cristales.

"Recibimos justicia lentamente, pero lo conseguimos", dijo. Fue una ocasión feliz y triste, "feliz porque estamos recibiendo justicia, y tristeza porque no soy libre".

Cristales cree que el riesgo de represalias por parte de militares leales permanece. Dijo que siempre tendrá que permanecer discreto para protegerse a sí mismo y a su familia, incluso más, posiblemente, como un esfuerzo que se acumula en Guatemala y que permitiría que personas como Santos López anden libres.

Alcanzado por The Fifth Estate en una prisión de Ciudad de Guatemala, López se negó a ser entrevistado y dijo que le deseaba a Cristales lo mejor en su vida.

VI.

Más allá de López, otros cinco oficiales militares han sido juzgados y condenados en relación con la masacre de Dos Erres. Hasta ahora han sido sentenciados a más de 6,000 años de prisión.

Otros que estuvieron involucrados están cumpliendo condena en los Estados Unidos por cargos de inmigración, uno de los cuales fue un extraditado canadiense de Alberta para enfrentar esos cargos. Otros seis fugitivos están en libertad.

A medida que aumentan las convicciones, se ha producido una reacción violenta entre algunos en Guatemala que creen que los militares están siendo atacados injustamente mientras el país se enfrenta a su historia sangrienta.

Según una comisión independiente de investigación de la ONU, los grupos militares y paramilitares fueron responsables de la gran mayoría de los asesinatos de civiles, que suman más de 200.000.

Inicialmente, el sistema de justicia guatemalteco tardó en comenzar a juzgar a los responsables de los peores crímenes del conflicto. Hace una década, eso cambió. Y en 2013, Guatemala se convirtió en el primer país en condenar a un jefe de estado de genocidio.

Ese fue Efraín Ríos Montt, quien era el jefe del régimen militar cuando ocurrió la masacre en Dos Erres.



El ex presidente de Guatemala Efraín Ríos Montt escucha durante una audiencia en la ciudad de Guatemala el 27 de enero de 2006. (Carlos Duarte / Reuters)


Montt apeló y el máximo tribunal de Guatemala anuló la decisión en su contra. Murió a los 91 años de edad el año pasado, antes de que pudiera concluirse un nuevo juicio por genocidio. Pero todavía marcó un punto de inflexión en un país donde, para muchos, exigir justicia a las autoridades había sido difícil de alcanzar.

Mientras tanto, hay muchos otros casos en varias etapas de preparación para ir a juicio.

El congresista Fernando Linares Beltranena es franco y no se disculpa por su propuesta de poner fin a todo esto y sacar a los hombres como Santos López de la cárcel.

Linares está detrás de una legislación que se ha abierto camino en el Congreso de Guatemala este año que, de ser aprobada, brindaría una amnistía a todos, en su mayoría perpetradores militares condenados por graves crímenes de guerra en el conflicto civil de Guatemala.

Una ley de reconciliación nacional aprobada en 1996 otorgó amnistía a todos los combatientes en la guerra civil, pero excluyó específicamente a aquellos que fueron acusados ​​de los delitos más graves, como el genocidio, la tortura y las desapariciones forzadas.

Linares sostiene que la amnistía debería extenderse a todos los acusados ​​de un crimen durante la guerra. Eso incluiría a todos los implicados en los asesinatos de Dos Erres.

El congresista guatemalteco Fernando Linares Beltranena está detrás de una legislación que otorgaría una amnistía a los culpables de crímenes de guerra graves en el conflicto civil del país. (Ousama Farag / CBC)

"Es una forma de lograr la paz", dijo a The Fifth Estate . Él insiste en que las víctimas y los tribunales han perseguido condenas por venganza, en lugar de buscar la justicia.

Agregó que la amnistía de 1996 se acordó para detener los combates, y en su opinión, "la impunidad es mejor que la guerra".

¿Qué le diría a personas como Cristales que están desesperadas por la justicia? "Les pides que perdonen", dijo.

De ser aprobada, la legislación liberaría, en 24 horas, a unos 30 ex militares y al menos a un guerrillero condenado por crímenes de guerra.

El comisionado de derechos humanos de la ONU lo describió como un "paso drástico hacia atrás para el imperio de la ley y los derechos de las víctimas", y podría llevar a represalias contra quienes participan en la búsqueda de justicia.

A principios de este mes, el proyecto de ley estaba en tercera lectura en el Congreso de Guatemala. Varios países, incluido Canadá, pidieron que se retirara el proyecto de ley.

"Canadá está profundamente preocupado" por la ley propuesta, dijo Global Affairs Canadá en un tweet. "Los cambios en las leyes podrían socavar el #ruleoflaw y permitir #impunity".

Antes de que se llevara a cabo la votación, varios legisladores salieron en protesta y el Congreso no logró llegar al quórum para una votación.
Retratos de personas que han desaparecido en los muros de la línea de Guatemala en la ciudad de Guatemala (Nahlah Ayed / CBC)

Pero el proyecto de ley todavía puede volver para una tercera lectura.

Los grupos de víctimas y organizaciones de derechos han protestado por lo que llaman un intento de borrar la historia.

"Es como una bofetada en la cara", dijo Cristales. Los que asesinaron y violaron todavía pueden ser libres, agregó. "Eso no es justo", dijo. "¿Qué pasa con mis derechos?"

Es una pregunta frecuente en Guatemala.

En innumerables carteles que salpican las paredes, los rostros de los desaparecidos aún persiguen la Ciudad de Guatemala, aún pidiendo ser encontrados.

Cientos de restos no identificados se sientan en cajas en un complejo de la Ciudad de Guatemala que es la sede de la Fundación de Antropología Forense de Guatemala (FAFG), una organización dedicada a identificar a los muertos en la guerra.

Hay tantos que el desbordamiento de cajas se sienta en un pasillo. Cada caja contiene un conjunto de restos sin nombre.
Las cajas que contienen restos de fosas comunes esperan ser identificadas en la sede de FAFG en el centro de la ciudad de Guatemala. (Nahlah Ayed / CBC)

El director ejecutivo de FAFG, Fredy Peccerelli, dijo que su trabajo se financia principalmente en el extranjero y, en su país, le ha merecido amenazas.

“Hay gente que nos tiene miedo. Hay personas que ahora entienden que lo que hacemos podría ponerlos tras las rejas.

“Desafortunadamente, Guatemala todavía no ha aceptado lo que sucedió, por lo que algunas de las personas, algunos de los autores, todavía tienen poder. ”

Pero Peccerelli dijo que hay testigos vivos como Cristales, quienes serían los más afectados si el Congreso aprueba la ley propuesta y desecha todas las condenas.

“Son los propios testigos los que están a un voto de todos, de repente, de héroes a traidores. ¿Derecha? Contra su propio ejército, contra su propio país.

"Si aprueban esa ley ... la gente como Ramiro no podría poner un pie en Guatemala probablemente nunca más".

VII.

Durante años, Cristales ocasionalmente esperaba, más allá de toda esperanza, que algunos de sus familiares sobrevivieran a los horrores de Dos Erres, tal como lo hizo él.

En estos días, simplemente deseaba que hubiera un lugar al que pudiera ir, un cementerio, una lápida, cualquier cosa, donde pudiera "hablar" con su familia.

Muchos familiares de las víctimas de Dos Erres enterraron los restos exhumados de su familia el 30 de julio de 1995. No Cristales - FAFG no ha tenido la suerte de encontrar un emparejamiento.

Cristales dijo que se mantiene conectado con ellos a través de sus oraciones.

"Están conmigo, en todas partes, donde quiera que vaya, están conmigo", dijo entre lágrimas.

Comenzar con una nueva familia ha eliminado la ventaja de perder a su anterior. Pero ha sido difícil para él explicar a sus hijos por qué no tienen a los abuelos de su lado.

"Trato de ser fuerte cuando me lo piden, pero me rompieron el corazón", dijo.

Cristales es un sobreviviente de tanto mal que estaba fuera de su control. Pero también logró evitar la necesidad de regresar en especie.

"No puedo perdonarlo. Pero no puedo vivir con ira. Porque si no, me destruiré, y eso no es una vida ".

Con archivos de Reuters.

Mire "The Soldier and The Survivor" en The Fifth Estate en CBC-TV el domingo a las 9 pm
Edición: Janet Davison

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https://www.cbc.ca/news/canada/no-flag

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