jueves, 13 de junio de 2019

GUATEMALA: EL DOMINGO, PENSEMOS EN EL FUTURO

En estas elecciones nos jugamos el futuro, pero tenemos la posibilidad de revertir la cruda realidad que vivimos votando por los candidatos de partidos democráticos.

Por: Miguel Ángel Albizures
Si durante esta campaña electoral, usted puso atención a la propaganda de los partidos políticos y al discurso de los candidatos, se habrá dado cuenta que aquellos que personifican el atraso y retroceso del país, y que ofrecen soluciones de corte fascista o totalitario, se desgañitaban en los mítines o en las entrevistas, ofreciendo de todo para resolver los añejos problemas del país, y vertiendo serias acusaciones contra los contrincantes democráticos, a quienes catalogaron de izquierdistas o de querer convertir a Guatemala en otra Venezuela.

Los candidatos de los partidos democráticos, se presentaron más serenos, reflexivos y propositivos, dando las pautas del país que debemos construir todos juntos, aunque debería decir reconstruir porque en estos últimos cuatro años hemos tocado fondo y se necesita mucho esfuerzo y tiempo para sacarlo del abismo, donde nos encontramos, y eso es algo que solo un equipo de personas democráticas, capaces y honradas podrá hacer. Pues la derecha y la extrema derecha solo ofrecen más de lo mismo e incluso representan el peligro de un retroceso represivo y con ello, la negación de los más elementales derechos ciudadanos. A ellos, no es necesario mencionarlos por los nombres, se conocen por la boina que llevan o por las botas que están atrás de ellos e incluso como candidatos a puestos de elección.

Por ello este domingo hay que ir a votar por aquellos que representan un mejor futuro o votar nulo si nadie nos parece, especialmente por los candidatos al Parlacen que es la carabina de Ambrosio y el refugio de quienes han defraudado los bienes del Estado. Votar nulo por el Parlacen, es economizar recursos del Estado que hoy se desperdician.

No podemos continuar con un desarrollo económico que agrava los niveles de desigualdad, ya de por sí escandalosos, basado en la depredación de los recursos naturales y en la generación de empleo de baja calidad y peor remunerado, junto a un modelo de seguridad basado en la represión y en el recorte de derechos y libertades, que han costado años de lucha y que ahora se pretenden tirar por la borda, porque no hay ningún interés en revertir la violencia estructural que padecemos desde hace años.

Los mediocres, convirtieron la campaña electoral en un mercado de votos, donde se generalizó la compra de los mismos con láminas, entrega de productos de primera necesidad o bonos y, en los casos más descarados, concediendo pagos por los “servicios” prestados durante el conflicto armado interno. Así de superficiales han sido los candidatos de la derecha, que siguen pensando que la voluntad popular se puede canjear por limosnas, pero esperamos que el pueblo comprenda que no hay regalo que compense comprometer el futuro del país poniéndolo en manos de los corruptos de siempre. En estas elecciones nos jugamos el futuro, pero tenemos la posibilidad de revertir la cruda realidad que vivimos votando por los candidatos de partidos democráticos que es votar en pro de los derechos ciudadanos y derechos humanos, en pro de la democracia, la paz y la justicia. Es votar por un nuevo Estado, incluyente, no racista ni discriminatorio.
https://elperiodico.com.gt/cartas/2019/06/13/elecciones-2019-3/

sábado, 11 de mayo de 2019

LA DECLARACIÓN DE LOS DERECHOS CAMPESINOS EN LA ONU

Artículo publicado en la Revista 
América Latina en Movimiento No. 541 (mayo):
Por la tierra y derechos campesinos: CLOC 25 años

ALAI AMLATINA, 10/05/2019.-  La aprobación y adopción de la Declaración sobre los Derechos de los Campesinos y Otras Personas que Trabajan en las Zonas Rurales representa un hecho histórico para el propio sistema internacional de derechos humanos, así como para las comunidades campesinas del mundo.  Ha sido una lucha de más de 17 años de La Vía Campesina que, junto con aliados, logró impulsar en el seno de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) el debate sobre el rol y situación del campesinado.

En plena ofensiva neoliberal, a fines de la década de los 90, el capital financiero profundizó sus tentáculos en el campo, la mercantilización y financiarización de la agricultura provocaron despojos y desalojos, aumento de la violencia y persecución contra las comunidades campesinas, privatización de las semillas, trabajo esclavo, destrucción de mercados locales y aumento del hambre y la migración, destrucción de la naturaleza y contaminación, entre otros flagelos.

Esta arremetida neoliberal profundizó los mecanismos de la Revolución Verde, potenciando su capacidad de acaparamiento y destrucción, de la mano de la tecnología transgénica asociada al uso masivo de agrotóxicos.  El único objetivo: grandes lucros para las corporaciones transnacionales, pero a costa de graves consecuencias para la humanidad.

En el campo, aumentó la concentración y privatización de la tierra, el trabajo esclavo o precarizado, la contaminación con agrotóxicos, la destrucción de millones de hectáreas de selvas y bosques nativos.  A medida que el proceso avanzó, fue creciendo la resistencia en el campo, lo que trajo aparejado la persecución y criminalización de campesinas y campesinos.  La violencia en el campo es un elemento sobre el que se sostiene el agronegocio: asesinatos y encarcelamiento de campesinas y campesinos, y el redireccionamiento de los recursos públicos hacia el agronegocio, dejando a los campesinos sin posibilidad de acceso a créditos y mercados.

La propaganda neoliberal incluía la idea del fin de la historia, como parte del intento de despolitización de la sociedad.  En el plano agrario, se lanzó la teoría del “Fin del Campesinado”, sugiriendo que las familias campesinas iban a desaparecer y que solo el agronegocio era capaz de alimentar a la humanidad.

En el plano de la gobernanza internacional el lobby neoliberal impulsó nuevas instituciones, tratados y acuerdos que fueron construyendo un andamio de jurisprudencia que en lugar de estar anclada en los Derechos humanos y la democracia, está basada en la Libertad del capital financiero y mecanismos de blindar a las empresas frente a la resistencia y lucha de los pueblos.  Un claro ejemplo es la UPOV (Unión de protección de obtentores vegetales) que se encarga de legitimar la apropiación de conocimiento genético.

Las organizaciones campesinas resistieron en todos los rincones del planeta.  La conformación de La Vía Campesina se da en ese contexto, destacándose la lucha por la tierra y contra la Organización Mundial del Comercio (OMC) y las políticas de libre mercado que abrían las puertas a las corporaciones en todos los continentes. 

A medida que avanza la agricultura industrial se agudiza la crisis alimentaria global y también la crisis climática.  Frente a esta situación, La Vía Campesina además de articular la resistencia sistematiza propuestas y horizontes con esperanza.  No solo que no era el fin del campesinado, sino que el campesinado es parte de la solución posible a las crisis provocadas por la dinámica de acumulación del capital.  Así se inicia el debate de la soberanía alimentaria, y se lanza la campaña Global por la Reforma Agraria.  Esos debates irrumpen en 1996 en el Consejo de Seguridad Alimentaria de la ONU.  Planteando que para lograr resolver la crisis alimentaria, es condición necesaria el desarrollo y fortalecimiento de la agricultura campesina, local, y para eso la democratización de la tierra.

Así, la discusión sobre los derechos de los campesinos siempre estuvo ligada a propuestas sobre las políticas agrarias necesarias para poder superar la crisis alimentaria.

En 2001 se realiza un congreso internacional sobre derechos campesinos en Indonesia, coordinado por la Unión Campesina de Indonesia (SPI), donde comienza a plantearse la necesidad de construir una declaración de derechos campesinos en la ONU.

En el año 2003, en la IV Conferencia Internacional de LVC realizada en Sao Paulo, Brasil, en su declaración final se establece: “Adquirimos el nuevo compromiso de impulsar la lucha por los Derechos Humanos y Campesinos.  Desarrollaremos desde las organizaciones campesinas una Carta Internacional de los Derechos Campesinos”.  Y entre los años 2004 a 2006 junto a CETIM y FIAN se verificaron y documentaron casos paradigmáticos de violaciones a los derechos campesinos en todos los continentes.

Un intenso trabajo en el Consejo de DDHH

En junio de 2008 en Yakarta, se realizó la Conferencia Internacional de Derechos Campesinos, con la participación de más de un centenar de representantes de las organizaciones que conforman La Vía Campesina de todo el mundo y de un millar de miembros de la SPI, y ese mismo año pero en octubre, la V Conferencia Internacional de Vía Campesina, realizada en Mozambique, aprobó la Carta de los derechos de las campesinas y campesinos.  Con el sustento de miles de luchas locales, y cientos de informes que documentaron violaciones en las comunidades rurales, se inició el desafío en Naciones Unidas.

Esta carta, que luego será el puntapié inicial para la Declaración, nace directamente de las experiencias y luchas campesinas en todo el mundo.  Por eso podemos afirmar que la Declaración es la traducción de esa realidad y su reconocimiento en Naciones Unidas.

En 2012, luego de un intenso trabajo, el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas resuelve la creación de un grupo Intergubernamental de Trabajo que tiene la misión de proponer al mismo un texto sobre una declaración de derechos de los campesinos.  Este grupo fue presidido por el Estado plurinacional de Bolivia acompañado en la coordinación por Sudáfrica y Filipinas.  A partir de entonces un grupo de expertos realiza un estudio sobre la situación y propone un texto en base a la carta de Vía Campesina adaptando el lenguaje a los estándares de ONU.

Bolivia garantizó un proceso transparente y participativo en el Consejo.  En 6 años, 5 borradores se fueron modificando luego de cada sesión, tomando los aportes de los Estados y de la sociedad civil que se sumó con fuerza al proceso representada por organizaciones de campesinos, pescadores artesanales, pastores, trabajadores agrícolas, pueblos indígenas y de derechos humanos (DDHH) que participaron activamente con propuestas.

Durante los años 2013 y 2014, se llevó el debate a la Comisión Interamericana de DDHH, donde la CLOC LVC, junto con FIAN y CELS presentaron informes sobre la relación entre la violación a los derechos campesinos en la región y las corporaciones transnacionales.

El 28 de setiembre de 2018, el Consejo de DDHH adoptó la Declaración con una holgada votación, y fue sin dudas un avance sustancial del sistema de DDHH con una perspectiva pluricultural y humanista.  En el informe oficial de presentación del texto definitivo, se destacó el llamado urgente de la Alta Comisionada Adjunta de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Kate Gilmore, a finalizar la labor sobre el proyecto de Declaración “a fin de responder a más de 1.000 millones de personas que viven en las zonas rurales, quienes suministran una elevada proporción de los alimentos”.  El Informe también destacó el apoyo de la FAO a la Declaración, tomando en cuenta que la misma contribuirá en el objetivo de hambre cero y la Agenda 2030 para el desarrollo sostenible, ayudando a alcanzar el potencial que tienen y a superar los desafíos que enfrentan en su vida cotidiana.

Este proceso colocó varios debates al seno de Naciones Unidas, en primer lugar el reconocimiento del campesinado como una clase mundial y significativa que sufre violaciones sistemáticas a sus derechos, en segundo lugar, si en las legislaciones deben primar los derechos humanos o los intereses corporativos de las transnacionales.  En este sentido, el Consejo de DDHH fue contundente: deben primar los Derechos Humanos, y esta Declaración es un instrumento fundamental para poder establecer los estándares y las políticas en el campo de forma de garantizar los derechos de las campesinas y campesinos.  También la perspectiva de los derechos colectivos como parte de la cosmovisión pluricultural del sistema.

El proceso desde un inicio contó con el apoyo del proceso de integración latinoamericana, la propia CELAC dio su respaldo así como el GRULAC (grupo de países latinoamericanos en la ONU) al que luego se sumaron el G77, abriendo camino en Asia y África donde también tuvo amplio respaldo.  Como era de esperarse, los países más subordinados a los intereses de las transnacionales y de carácter imperialista y colonialista se opusieron desde el principio: así EEUU, Reino Unido, Israel, Japón y una buena parte de la Unión Europea fueron permanentes en su negativa.

Sin embargo, en diciembre de 2018, y por una amplia mayoría, la Asamblea General de Naciones Unidas aprobó y adoptó la Declaración de los derechos de campesinos y de otras personas que trabajan en áreas rurales.

Brasil y Argentina habían apoyado todo el proceso, pero con la llegada al poder de Macri y Bolsonaro terminaron en abstención; a la inversa, México, que había puesto reparos, ya con Andres Manel López Obrador electo presidente, votó afirmativamente.

La adopción de esta Declaración termina con la idea neoliberal del “fin del campesinado” y hace un fuerte llamado a los Estados, no solo a reconocer la identidad campesina, sino su rol, y a trabajar para terminar con las violaciones a sus derechos.  Eso en un contexto de grave violencia rural global, con situaciones extremas como la colombiana, donde en 2018 fueron asesinados 105 líderes campesinos y 44 líderes indígenas, o como Brasil donde en 2017 asesinaron a 71 campesinos por conflictos de tierra o ambientales.

Según el Grupo ETC, la agricultura campesina cuenta tan solo con ¼ de las tierras agrícolas, pero alimenta a más del 75% de la población mundial, mientras que la agroindustria subordinada al capital financiero, con ¾ de las tierras agrícolas, sólo llega al 25% de la población.

Garantizar la vida y modo de producción campesina es estratégico para el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU, y el proceso coincide con el lanzamiento del Decenio de la Agricultura Familiar, ratificando la importancia del sujeto en ese contexto.

Derechos campesinos y obligaciones de los Estados

La Declaración, en su Preámbulo y sus 28 artículos, consigna los derechos de los campesinos y obligaciones de los Estados; el texto es un compendio fundamental para la planificación y renovación de la política agraria mundial en todos sus niveles.

Algunos elementos para destacar:

El Artículo 15 resalta: “Los campesinos tienen el derecho a definir sus propios sistemas agroalimentarios, reconocido por muchos Estados y regiones como el derecho a la soberanía alimentaria”.  De esta manera, la ONU reconoce y reivindica la propuesta política que Vía Campesina introdujo en 1996 en los debates del Consejo de Seguridad Alimentaria de ONU respecto a cómo abordar la crisis alimentaria que afecta a más de 1000 millones de personas en todo el mundo.

El Artículo 16 establece: “Los Estados adoptarán medidas apropiadas para reforzar y apoyar los mercados locales, nacionales y regionales en formas que faciliten y garanticen que los campesinos y otras personas que trabajan en las zonas rurales accedan a esos mercados y participen en ellos de manera plena y en igualdad de condiciones para vender sus productos a unos precios que les permitan, a ellos y a su familia, alcanzar un nivel de vida adecuado”.  Se destaca la importancia de la intervención estatal para garantizar precios justos e ingresos adecuados.  En la Argentina, la diferencia de precio entre lo que se paga al campesino y lo que paga el consumidor ronda entre el 500 y el 1600%, situación que sólo es posible resolver con una política pública que intervenga en defensa de quienes producen y del pueblo que consume.

El Artículo 17 señala: “Los campesinos y otras personas que viven en zonas rurales tienen derecho a la tierra, individual o colectivamente, (...) y en especial tienen derecho a acceder a la tierra, las masas de agua, y los bosques, así como a utilizarlos y gestionarlos de manera sostenible para alcanzar un nivel de vida adecuado, tener un lugar en el que vivir con seguridad, paz y dignidad y desarrollar su cultura” y recomienda a los Estados “la Reforma Agraria, para facilitar el acceso equitativo a la Tierra y su función social evitando la concentración”.

Este artículo es vital en el actual contexto de concentración y acaparamiento de la tierra.  En América Latina, el 1% de los propietarios concentra más de la mitad de las tierras agrícolas, y tiene la distribución de tierras más desigual de todo el planeta: el coeficiente de Gini –que mide la desigualdad, 0 para la igualdad y 1 para la extrema desigualdad– aplicado a la distribución de la tierra en el continente alcanza al 0,79, muy por encima de Europa (0,57), África (0,56) y Asia (0,55).

En Argentina, según OXFAM, el 83% de las Unidades Productivas Agropecuarias detentan solo al 13,3% del total de tierras productivas.  Según otro estudio, la Agricultura Familiar representa a ⅔ de los productores, pero sólo accede al 13,5% de la superficie de tierra agraria.  En 2014, el gobierno argentino, realizó un muestreo de casos de conflicto por la tierra campesina: el resultado arrojó 852 casos abarcando más de 9 millones de hectáreas en conflicto.

La concentración de la tierra es una barrera estructural al desarrollo de una nación y al disfrute pleno de los derechos de las campesinas y campesinos.

En el Artículo 19 sostiene: “Los campesinos tienen derecho a las semillas (…) El derecho a proteger los conocimientos tradicionales relativos a los recursos fitogenéticos para la alimentación y la agricultura;(…)  El derecho a participar en la toma de decisiones sobre las cuestiones relativas a la conservación y el uso sostenible de los recursos filogenéticos para la alimentación y la agricultura”.  Frente al permanente avance de las transnacionales en la apropiación de material genético y de fuertes presiones por leyes de semillas que las avalen en el ultraje, este artículo toma especial relevancia.

Otro dato preocupante de la actualidad refiere a los agrotóxicos.  La utilización masiva de agroquímicos provoca la muerte por intoxicación de unas 200.000 personas al año en todo el mundo, según un Informe de la Relatora Especial sobre el derecho a la alimentación.  Para la Organización Panamericana de Salud, en 12 países de América Latina y del Caribe, el envenenamiento por productos agroquímicos causa el 15% de las enfermedades registradas.

En Argentina, informes del SENASA detallan que el 63% de los controles realizados en frutas, verduras y hortalizas en el mercado, entre 2011 y 2013, detectaron la presencia de residuos de químicos.  Estos datos destacan límites al derecho a la salud, al ambiente y a la alimentación saludables, planteado en la Declaración.

La adopción de la Declaración enriquece el sistema de derechos humanos, logrando poner el debate democrático de los Estados por encima del lobby y los intereses del capital, actualizando el sistema desde una perspectiva pluricultural y respetando a las miles de millones de personas que conciben los derechos colectivos como fundamentales para el disfrute de los derechos individuales.

Nuevos desafíos

Ahora iniciamos una etapa de nuevos desafíos, en la cual esperamos que la Declaración sea una herramienta para las luchas campesinas.  Es por eso que debemos trabajar para que las organizaciones campesinas puedan apropiarse de la misma, articulando con académicos, sindicatos, legisladores y funcionarios para que la misma pueda ser adoptada a nivel municipal, provincial y nacional, además de convertirse en un instrumento de diálogo entre organizaciones y Estados para avanzar en nuevas legislaciones que traduzcan las obligaciones de los Estados en políticas agrarias adecuadas.  También la Declaración será un importante insumo para la dimensión jurídica de los conflictos agrarios.

Al instalar la Declaración en todos los rincones del mundo, vamos a avanzar en procesos de mayor incidencia global, pues se abren ahora horizontes para nuevos mecanismos de promoción y seguimiento de ésta al interior de Naciones Unidas, así como la posibilidad futura de construir una Convención Internacional de los derechos de las campesinas y campesinos.

En el actual contexto de crisis global del capitalismo, donde el imperialismo norteamericano no se resigna a perder porciones de mercado y pretende profundizar sus lazos coloniales con América Latina, los derechos campesinos sólo serán posibles si logramos articular luchas permanentes y prolongadas.  La Declaración que conquistamos en Naciones Unidas es también una herramienta para el trabajo de base, la agitación y la organización de las campesinas y campesinos en todo el mundo.  Además de servir de articulación para la unidad y la formación política de los líderes y lideresas del campo.

Los derechos campesinos, para ser efectivos, requieren Reformas Agrarias en todo el mundo, que garanticen la Agricultura Campesina y Agroecológica para alcanzar la Soberanía Alimentaria, fundamental para la justicia y la paz mundial; por eso, podemos afirmar que esta Declaración, de fuerte contenido humanista, es un paso adelante para la gobernanza global y los pueblos del mundo.  Lejos de ser el “fin del campesinado”, podemos afirmar que las campesinas y los campesinos son protagonistas de las luchas por justicia social en todo el mundo y parte indiscutible de la solución a la crisis alimentaria y de migración que provoca y agudiza el desarrollo del capital financiero y los agronegocios.

- Diego Montón, Colectivo Internacional de Derechos Campesinos, La Vía Campesina.

URL de este artículo: https://www.alainet.org/es/articulo/199781

jueves, 2 de mayo de 2019

EL PRIMERO DE MAYO, ES EL PRIMERO DE MAYO

 Miguel Ángel Albizures
Eran un puñito, van a decir los empresarios, los de extrema derecha, los diputados y el gobierno porque jamás van aceptar la presencia combativa de la clase obrera en las calles, pues con permiso o sin permiso, bajo las amenazas, las balas, las bombas lacrimógenas y falsas acusaciones, siempre ha dicho presente en esta fecha histórica reivindicando sus legítimos derechos. Las columnas de trabajadores, hombres mujeres, niños y ancianos se extendieron a lo largo de la 6a. avenida y cuando quienes encabezaban la marcha ya estaban en el Parque Central, los últimos estaban dejando atrás la zona cuatro. Vimos el día de ayer a los sindicatos históricos y a los que han surgido en medio de la represión levantando sus mantas y pancartas así como a la dirigencia de diversas federaciones y centrales que hicieron caso omiso del oprobioso decreto del Congreso.

Contra todos los pronósticos de quienes atacan al movimiento sindical y su dirigencia, este Primero de Mayo también es histórico porque sienta un precedente contra quienes quieren silenciar y sujetar a los trabajadores a través de decretos e impedir que las calles sean de ellos el día que históricamente corresponde, por eso, este Primero de Mayo también los quetzaltecos, al igual que lo hicieron los mineros de Ixtahuacán que realizaron la marcha de la dignidad en noviembre de 1977, partieron este Primero de Mayo de la ciudad de la Luna de Xelajú, rumbo a la capital, a donde llegarán el miércoles 8 de mayo en la mañana y serán recibidos por otros cuantos miles de trabajadores de diversos sectores que aspiran a vivir en un país libre de ataduras y corruptos.

El Primero de Mayo es parte de la lucha constante de los trabajadores por la construcción de una Guatemala en donde impere la justicia, la paz y la democracia, pues como bien lo señala Unsitragua en su comunicado: “Ratificamos públicamente que la clase trabajadora jamás podrá ser silenciada, doblegada o comprada como si lo han sido algunos políticos y autoridades de gobierno… Los sindicatos seguiremos avanzando y luchando aun estando esas mafias y su sistema podrido, que ha generado un 60 por ciento de pobreza en general, 89 por ciento en el área rural, 53 por ciento de desnutrición crónica en la niñez de 0 a 5 años, salarios de hambre, altos índices de desempleo y subempleo, pésima calidad y poca cobertura en el sistema de salud y educación pública, las pésimas condiciones de vivienda popular, el pésimo servicio de transporte público urbano y extraurbano etcétera”.

Pues como lo señaló la CGTG en su comunicado: “EL PRIMERO DE MAYO, ES EL PRIMERO DE MAYO, condenamos y rechazamos la decisión del gobierno de cambiar la fecha que viene desde 1886”. El día de ayer, miles de trabajadores volvieron a las calles enarbolando las banderas de justicia social, paz, libertad, democracia y cese a la explotación despiadada que hombres, mujeres y niños sufren en las fábricas y en el agro guatemalteco.
https://elperiodico.com.gt/opinion/2019/05/02/el-primero-de-mayo-es-el-primero-de-mayo/

domingo, 24 de marzo de 2019

EL SOBREVIVIENTE

El sobreviviente
Después de que Ramiro Cristales sobrevivió a una masacre en Guatemala hace casi 40 años, finalmente se embarcó en una larga búsqueda de justicia. Lo llevó a una vida secreta en Canadá y de regreso a Guatemala. Ahora, según The Fifth Estate, esa búsqueda de por vida corre el riesgo de desmoronarse.

Por Nahlah Ayed, Stephanie Kampf, Ronna Syed
24 de marzo de 2019

https://www.cbc.ca/news/canada/no-flag

Advertencia: esta historia contiene contenido perturbador.

Ramiro Cristales sintió un dolor agudo cuando el machete le cortó los dedos, un corte que estaba destinado a su cuello, pero que aún le manchaba la sangre. Mientras corría gritando, escuchó dos disparos seguidos. Ambos lo extrañaban.

Cristales recuerda que tenía alrededor de 14 años, tenía exceso de trabajo, estaba mal alimentado y era extremadamente delgado, y todo lo que quería cuando llegaba a casa un poco antes de lo habitual esa noche era algo para comer.

El hombre que Cristales dijo que lo había atacado esa noche en estado de ebriedad lo estaba obligando a trabajar en la granja familiar en la zona rural de Guatemala, insistiendo en que trabajara durante 17 horas al día, y no un minuto menos.

Para consternación de Cristales, también insistió en que el niño lo llamara papá.

Cuando Santos López Alonzo lo adoptó, Ramiro Cristales tenía cinco años, un niño recién huérfano con brillantes ojos verdes y ganas de sobrevivir.

La violencia sustentó su relación y, de hecho, fue la guerra la que se unió a sus destinos en 1982, con López, un soldado en la unidad de élite Kaibiles del ejército guatemalteco y Cristales, un niño que había visto a su familia por última vez.

Los eventos de ese día lanzaron a Cristales en una odisea oscura que a veces desafía la descripción: una larga y serpenteante búsqueda de justicia que lo llevó a una vida secreta en Canadá y nuevamente a Guatemala, una búsqueda de por vida que ahora corre el riesgo de desmoronarse.

Ese día, en 1982, Cristales también comenzó a vivir un capítulo desgarrador y, a veces, inverosímil de su vida. Incluía vivir con López, no tanto como padre e hijo, dice, sino como amo y esclavo, chocando sin cesar en su propia guerra civil prolongada.

Durante sus años de adolescencia a principios de los años 90, Cristales temía constantemente la violencia errática y consumida de López y su rifle siempre listo, al igual que los vecinos que acudieron en su ayuda esa noche, dice que López intentó matarlo. Así que Cristales trató de alejarse de él y esperó su momento.

"Estaba pensando simplemente en mantener, mantener y [ser] paciente", dijo a The Fifth Estate de CBC .

Pero desde ese día en que se encontraron, a principios de diciembre de 1982, Cristales estaba librando otra batalla: una contra el impulso de matar al hombre que llamaba papá.

II.

Nada sobre Ramiro Cristales ahora revela de inmediato que ha pasado la mayor parte de su vida eludiendo las amenazas.

Parece cómodo en su propia piel: un canadiense de habla suave de la herencia guatemalteca que también tiene una historia inconcebible de supervivencia.

Desde 1999, ha vivido bajo el radar en Canadá. Y a lo largo de ese tiempo, se ha negado a celebrar la Navidad.
Ramiro Cristales pasó sus primeros años en Guatemala, pero ha estado viviendo bajo el radar en Canadá durante dos décadas. (Ousama Farag / CBC)

Diciembre se enreda de manera agonizante con el recuerdo de haber perdido a su familia, un recuerdo que incluye presenciar el asesinato de su hermana pequeña.

Ese episodio en particular fue solo una imagen perdurable de una coda impactante a lo que había sido una existencia sin complicaciones para Cristales y sus seis hermanos en el pueblo de Dos Erres, un asentamiento de fincas de granjas ubicado en una exuberante jungla en el norte del departamento de Petén de Guatemala.

La familia de Cristales cultivaba maíz, frijoles y arroz, y criaba cerdos, vacas y pollos. Estaba destinado a algún tipo de educación, pero más probablemente un futuro en la agricultura. Todavía no tenía edad suficiente para montar a caballo, así que los cerdos tenían que hacerlo.

Tenía un hermano gemelo, Eldo, y otros hermanos con nombres como Víctor y Hector. Sus padres fueron vencedor y petrona.
Los escolares se reúnen en Dos Erres para celebrar el Día de la Independencia el 15 de septiembre de 1982. (Presentado por Sara Romero)

En ese momento, Dos Erres era un oasis relativo en una Guatemala que era una caldera de caos. Pero 1982 fue un año excepcionalmente brutal en el conflicto civil que se había desatado desde 1960 entre las fuerzas gubernamentales respaldadas por Estados Unidos y las guerrillas de izquierda, apoyadas por los indígenas mayas. Fueron los mayas los que se llevaron la peor parte de la violencia. La rebelión siguió a la decisión de la CIA de ayudar a destituir a un presidente elegido democráticamente.

A principios de ese año, el general Efraín Ríos Montt había tomado el poder en un golpe de estado, y el régimen militar estaba dispuesto a aplastar a los guerrilleros. Masacres y cuerpos se acumulaban.

A finales de año, los combatientes que se cree pertenecían a los guerrilleros tendieron una emboscada a un convoy de soldados no lejos de Dos Erres, matando a varios soldados y tomando 22 rifles.

Unas semanas más tarde, en las primeras horas del 7 de diciembre, la guerra llegó a Dos Erres y apagó todas las luces.

Soldados armados vestidos con ropas civiles vinieron para tratar de encontrar a los combatientes involucrados en las emboscadas cerca de Dos Erres, y para tratar de encontrar las armas que tomaron. Creían que, en el mejor de los casos, el pueblo albergaba simpatizantes de guerrilleros.

La siguiente versión de lo que sucedió a continuación se obtuvo de documentos de la corte, testimonios de soldados participantes, archivos del gobierno, entrevistas con investigadores en Guatemala y los propios recuerdos de Cristales.

"Todavía parece que fue ayer porque es algo que nunca se olvida", dijo Cristales, ahora de 41 años, en una entrevista con The Fifth Estate .

Los hombres armados levantaron a todos de la cama y los llevaron al centro de la ciudad. Cristales recuerda a su madre y padre atado con una cuerda y se marchó.
Cristales vio a su padre, Víctor, a la izquierda, y a su madre, Petrona, amarrada y marchada desde el centro de Dos Erres.  (Presentado por Sara Romero)

Su padre dijo: "Todo estará bien", recordó Cristales. Pero "no fue".


Sería la última vez que veía vivo a su padre. Los hombres fueron acorralados en la escuela. Mujeres y niños fueron llevados a la iglesia.

Lo que se desarrolló a continuación fue más allá de la imaginación más vil: los soldados comenzaron torturando a los hombres y matándolos, y luego violando a las mujeres y matándolas.

Lo peor de la violencia desplegada por el pozo inacabado del pueblo.

Hombres, mujeres y niños, muertos a tiros o baleados, fueron arrojados al pozo. Algunos fueron arrojados todavía vivos. En un momento dado, al menos un hombre arrojó una granada.

Docenas de otros fueron asesinados en otros lugares alrededor del pueblo. En la iglesia donde se encontraban las mujeres y los niños, Cristales y su madre estaban al alcance del oído mientras se desarrollaba la carnicería. Su rostro y su voz adquieren el carácter de un niño al relatar la experiencia traumática que vivió ese día. "El momento en que se llevaron a mi madre fue lo más difícil para mí", dijo en una entrevista emotiva.

Eran como animales.
  
Recuerda claramente la cara del hombre que se llevó a su madre: larga, con una mandíbula cuadrada y ojos grandes y angostos, pómulos altos y un trapeador de cabello corto y liso y oscuro. Es una cara que volvería a ver.

En su desesperación, Cristales y sus hermanos tiraron de la pierna de su madre mientras los hombres la sacaban de la iglesia, en vano.

"Eran como animales", dijo Cristales.

Corrió a la parte de atrás de la iglesia para mirar a través de los listones de madera para ver qué le estaba pasando a su madre. En ese momento, vio a uno de los hombres agarrar a su hermanita por los pies y golpearla contra un árbol. Escuchó a su madre suplicándoles: "Por favor, no mates a mis hijos".

Luego llegó el momento en que Cristales se dio cuenta de que su madre también se había ido. "Estaba escuchando a mi madre gritando por ayuda, y luego ya no oigo más.

"Estaba llorando y llorando".

Agotados, Cristales se durmió dentro de la iglesia.

Horas más tarde, cuando el asesinato casi había terminado, recuerda que estaba seguro de que sería el siguiente.

En cambio, los soldados lo sacaron y le preguntaron si reconocía alguno de los cuerpos esparcidos alrededor de la aldea.

"No conozco a esta persona", recuerda Cristales cuando los hombres señalaron un cuerpo.

"La persona que colgaba del árbol era mi papá".

Fue una demostración del instinto de supervivencia de Cristales, uno en el que él confiaría para continuar durante los años venideros.

Un puñado de niños había sobrevivido. Un niño escapó, y al menos otras dos niñas, que fueron violadas, también fueron asesinadas más tarde. Cuando todo terminó, solo quedaban dos niños: Ramiro, 5, y Oscar, solo 3.

Ambos tenían ojos verdes y piel clara pero no estaban relacionados. Los hombres intentaron llevarlos vivos, como un trofeo o un acto de misericordia, no está claro.

Una vez terminada la matanza, los hombres los llevaron a la jungla, y juntos caminaron durante días.

Curiosamente, uno de los hombres se lució con Cristales y comenzó a alimentarlo. Recordó la cara larga: era el hombre que se llevó a su madre.

Unas semanas más tarde, ese hombre lo llevaría a su casa.

III.

Inmediatamente después y durante muchos años, la conversación en Guatemala sobre lo que sucedió en Dos Erres fue un susurro y nerviosismo. Una verdadera investigación tardaría años en materializarse.

Al resto del mundo, más de 200 residentes de la aldea, incluidos los Cristales, simplemente desaparecieron.

La versión "oficial", relatada apenas días después de la masacre por parte de oficiales militares colocados en las cercanías, fue que las fuerzas guerrilleras rebeldes atacaron la aldea y llevaron a sus habitantes a la jungla y posiblemente al oeste de la frontera con México, a menos de 50 kilómetros de distancia.
Un informe al Departamento de Asuntos Externos de Canadá describía un viaje de investigación que incluía un vuelo en helicóptero sobre lo que había sido Dos Erres unas dos semanas después del ataque. (Peter Stockdale)

Esa versión fue reportada en una de las primeras investigaciones sobre la masacre. Fue llevado a cabo por un diplomático canadiense, dos diplomáticos estadounidenses y un agregado militar estadounidense que volaron sobre lo que había sido Dos Erres en un helicóptero un poco más de dos semanas después del ataque.


En documentos archivados del gobierno obtenidos por el CBC, un informe al Departamento de Asuntos Externos federal marcado como "confidencial" por el diplomático canadiense, describió su viaje. Señaló que había dos versiones de los eventos que llevaron al abandono de Dos Erres. Se culpaba a los guerrilleros. El otro culpó a los militares.

En la primera versión, Dos Erres era un lugar que albergaba a "simpatizantes de la guerrilla y posibles colaboradores".

Los diplomáticos volaron sobre el área, señalando que "de siete a ocho casas fueron incendiadas" y que sus habitantes se habían ido. El informe continúa diciendo que era "extraño" que no hubo información sobre su destino dos semanas después de su desaparición.

El informe señala que los funcionarios y las personas en la aldea cercana "fueron ligeramente evasivas", aunque también fueron cooperativas.

Los documentos estadounidenses del mismo viaje obtenidos por ProPública fueron más definitivos y dijeron que "la parte más probable responsable de este incidente es el ejército guatemalteco".

El diplomático canadiense concluyó que las preguntas seguían siendo. "¿Los habitantes fueron llevados a los bosques [por las fuerzas guerrilleras] como en la versión oficial, o fueron ejecutados por el ejército, tal vez en venganza por emboscadas, y quemados en fosas comunes?"

La última versión eventualmente resultaría más cercana a la verdad. Esa verdad fue alcanzada por los tribunales con la ayuda de testigos. Pero la incursión inicial en todo esto fue realizada por la activista Aura Elena Farfan, quien fue la primera en investigar activamente la masacre una docena de años después de que sucediera.
Aura Elena Farfan fue la primera persona en investigar activamente la masacre de Dos Erres, aproximadamente 12 años después de que se llevó a cabo. (Ousama Farag / CBC)

Ahora con 79 años, Farfan sigue siendo el jefe de FAMDEGUA, la asociación de familiares de presos desaparecidos en Guatemala, que ayuda a las familias a descubrir qué sucedió con algunas de las casi 250,000 personas muertas o desaparecidas en la guerra.

El propio hermano de Farfan fue desaparecido en el conflicto. Su imagen cuelga entre filas de rostros que bordean las paredes de color verde lima en la sede de FAMDEGUA en la zona central de la ciudad de Guatemala.

Farfan decidió investigar después de escuchar repetidamente las historias sobre el pozo que se convirtió en una fosa común en Dos Erres.

En 1994, se atrevió a hacer lo que pocos harían. Visitó Dos Erres, que hasta entonces había sido cubierta y abandonada a su pasado sombrío.
El pozo en Dos Erres fue examinado durante una excavación por antropólogos forenses que organizó Aura Elena Farfan. (Presentado por FAMDEGUA)

Lo que descubrieron, durante varias visitas, fue horrible: los restos de al menos 162 cuerpos, 67 de ellos niños. La exhumación desenterró montañas de huesos dañados por golpes, fracturados por la caída y dorados por el tiempo.


Encontraron montones de ropa andrajosa por los años. Esos más tarde ayudarían a las familias a identificar algunos de los restos.

Las fotos de sus hallazgos son escalofriantes. Verlos en persona fue traumatizante.

"Sentí mucho dolor", dijo Farfan en una entrevista en FAMDEGUA. "Lo que hice fue caminar por el bosque para gritar y llorar por el dolor en mi corazón por lo que estaba viendo".

Farfan no se contentó con dejar que la verdad quedara sepultada. Pidió información y se presentaron dos hombres que habían estado en la unidad en Dos Erres.

Es así como se enteró de que durante el curso de una masacre que se cobró la vida de docenas de niños, dos niños habían sido secuestrados y aún están vivos.

IV.

Solo cuando Cristales, de cinco años de edad, aterrizó en un helicóptero en una base militar en expansión después de abandonar Dos Erres, se dio cuenta de que los hombres que habían destruido su aldea y su familia eran soldados en el ejército.

Incluso a esa edad, dijo, estaba alarmado por ese descubrimiento, sintiendo que no estaba a salvo entre los hombres uniformados.

Cristales dijo que él y Oscar, el otro niño que se salvó, soportaron unos dos meses en la base. Durante ese tiempo, dijo Cristales, fue interrogado sobre la presencia de armas en el pueblo.

Recuerda que él y Oscar a menudo se vestían de verdes olivos y eran tratados como "mascotas soldado".

Pronto, el soldado con la cara larga que había visto en la iglesia del pueblo lo llevaba a casa.

Ese soldado cambió su nombre y le dio una nueva fecha de nacimiento: 30 de junio, curiosamente, la misma fecha que el Día del Ejército de Guatemala.

Nadie fuera de esa base lo sabía. En lo que respecta a su familia extendida, Cristales había corrido la misma suerte que su familia.

Muchos años después, Aura Elena Farfan descubriría lo contrario. A diferencia de los huesos que había desenterrado en 1994, sabía que Cristales estaba vivo en algún lugar.
Sara Romero era una joven fiscal cuando fue asignada al caso Dos Erres. (Ousama Farag / CBC)

Con la ayuda de Sara Romero, una joven fiscal que fue asignada al caso de Dos Erres, Farfan localizó al soldado que había tomado Cristales, y en 1999, los dos decidieron llamar a su puerta.


Su nombre era Santos López Alonzo.

"Me sentí disgustado", dijo Farfan. Me sentí muy enojado por ir al lugar de ese hombre sabiendo lo que había hecho, y se quedó con el niño ".

Romero le dijo que ya sabían todo sobre lo que sucedió en Dos Erres.

Inesperadamente, dijo Romero, López confesó haber participado en la masacre, pero solo hablaría a condición de que no se escribiera nada de eso.

"Nos contó todo como si le pesara", dijo Romero.

López, dijo, se dirigió al asesino de frente. “Me dijo: 'Era como si todos tuviéramos al diablo adentro. Fue un sentimiento de euforia, por ver tanta sangre '. ”

En más de 15 años de convivencia, Cristales nunca enfrentó a López por lo que sucedió en Dos Erres.

Cuando las dos mujeres lo visitaron, Cristales se había convertido en un adulto joven, el hijo mayor de una familia que no era la suya, y que aún vivía con el hombre que se había llevado a su madre casi dos décadas antes, un hombre con una Rifle y una racha media que parecía reservada especialmente para los Cristales.

Cristales se acostumbró a la violencia, junto con el trabajo duro.
Ramiro Cristales, a la izquierda, se para con un hijo de Santos López Alonzo. (Presentado por Sara Romero)

Cuando Cristales se atrevió a volver a casa temprano para comer esa noche cuando tenía 14 años, había estado trabajando en el recién adquirido campo de piña de López.

Cristales dijo que antes de que López lo atacara con el machete que había estado usando para el trabajo, primero lo golpeó en la cabeza con la culata de su rifle. Luego agarró el machete que Cristales llevaba en la cintura y comenzó a cortar lo que él creía que era su cuello. Cristales le había levantado la mano para protegerlo, todavía tiene cicatrices que, según él, lo demuestran.

"Por favor, no me mates, por favor, no me mates", recordó haberle dicho a López.

Mientras estaba constantemente en guerra con su secuestrador, Cristales simplemente estaba tratando de sobrevivir y esperar su momento. A menudo se lloraba a sí mismo a dormir.

"Nunca me sentí seguro", dijo.

"Él siempre dice ... 'Si estás planeando huir, te encontraré sin importar qué. Pueden estar a seis metros bajo tierra, te encontraré y te mataré.

Cristales dijo que la historia, y los abusos repetidos, lo hicieron querer matar a López, un impulso que superó porque "no quiero ser [como] él ... un asesino".

"Solo pretendo vivir mi vida como si fuera normal, pero dentro de mí estaba como un volcán, durmiendo".

Dentro de ese volcán todavía había un niño en duelo desesperado por encontrar a sus padres, incluso si estaban muertos. Ese niño también quería desesperadamente que alguien lo encontrara.

Romero y Farfan estaban decididos a rescatar a Cristales y llevar a los asesinos ante la justicia. Pero para hacer eso, tenían que superar al hombre que había secuestrado al joven.

"Le pregunté, ¿dónde está Ramiro?", Dijo Romero en una entrevista en la oficina del fiscal en el centro de la ciudad de Guatemala.
Cristales se unió al ejército guatemalteco a los 19 años y permaneció allí durante dos años. (Presentado por Sara Romero)

Para su sorpresa, López le informó que Cristales se había unido al ejército, la misma institución detrás de los asesinatos en Dos Erres. Pero López no le diría dónde estaba exactamente.


Decidido a averiguarlo, Romero preguntó directamente a los militares. Pero al preguntar, temía haber llamado la atención sobre Cristales, como sobreviviente y como evidencia viva de una masacre en la que habían participado soldados.

Eso pudo haber puesto a Cristales en grave peligro, por lo que las dos mujeres estaban desesperadas por encontrarlo rápidamente.

López finalmente cambió de opinión y sacó a los Cristales de 21 años del ejército y lo entregó personalmente a Romero. Fue en 1999, 17 años después de que lo secuestrara y lo llevara a casa.

Pero al igual que su decisión de secuestrarlo en primer lugar, al entregarlo a Romero, López también selló su propio destino.

Durante varios días, Cristales comenzó a reclamar su identidad y la sórdida historia enterrada profundamente en su memoria infantil.

Para su sorpresa y alegría, también fue presentado a una familia que no sabía que tenía: abuelos, tíos, primos.

Pero él no estaba a salvo en Guatemala. Farfan y Romero presionaron a diplomáticos de Australia, España y los Estados Unidos para que lo sacaran del país, pero Canadá fue el primero en acceder a darle asilo. A los pocos días de ser encontrados, Cristales estaba en un avión a un terreno menos familiar.

Viviría en secreto en una ciudad canadiense no revelada hasta que fuera necesario para testificar en Guatemala.

Por primera vez desde que le arrebataron la infancia, Cristales sintió esperanza.

V.

A Cristales le gusta mostrar imágenes de sí mismo en el trabajo en Canadá como si fueran vacaciones navideñas. En uno de ellos, lleva varias capas protectoras de ropa mientras escudriña el sol de invierno. Las fotos son de su último concierto de construcción, trabajando al aire libre en temperaturas bajo cero.

Es 2019, exactamente 20 años y muchos grados lejos de los días cálidos y ventosos de su vida en Guatemala. Cristales está casado ahora con tres hijos y se ha convertido en un ciudadano canadiense. Y ha encontrado un lugar relativamente cómodo para sí mismo entre sus compatriotas canadienses.

Por su propia seguridad, todavía prefiere no revelar su paradero exacto.

La vida en Canadá no fue fácil al principio. Aun con el peligro, frenéticamente quería irse a casa. Su trabajador social le dijo que no podía. Él era un refugiado ahora.

Dijo que cayó en depresión e incluso fue suicida.

Cristales dejó atrás esos días cuando comenzó a ejercer su nuevo rol. Testificó en varios juicios relacionados con Dos Erres, tanto en los EE. UU. Como en Guatemala, contando y volviendo a contar su historia, antes de regresar a casa a su vida tranquila en Canadá.

"Soy la voz de la gente" que murió, dijo. “Soy la luz en la oscuridad: [lo que es] lo que el ejército hizo a nuestro pueblo y al pueblo. Y haré lo que pueda para obtener justicia ".

Finalmente, una de esas cosas fue testificar contra Santos López.

Antes de que eso sucediera, López se había mudado a los Estados Unidos. Cristales se había mantenido en contacto con ella por un poco de gratitud por haberle salvado la vida, hasta que tuvieron una disputa, y Cristales lo confrontó por primera vez por teléfono.

"Le dije: '¿No te acuerdas? ¿Mataste a mi propia familia? Y se quedó en silencio.

"La próxima vez que te vea, estarás en la cárcel", recordó Cristales al decirle.

Cristales se había enterado de dónde vivía López y lo reportó a su abogado, quien a su vez informó a Interpol. Como resultado, López fue extraditado a Guatemala en 2016 para enfrentar cargos de crímenes de guerra y por secuestrar a Cristales.
Santos López Alonzo espera su primera audiencia en la ciudad de Guatemala el 10 de agosto de 2016. (Luis Soto / Associated Press)

"El que no debe nada, no teme nada. Si hubiera hecho algo, si hubiera matado, tendría miedo, pero me siento limpio", dijo a The Associated Press en 2016 antes de ser extraditado.

López y Cristales finalmente se encontraron dentro de la misma sala de audiencias de la Ciudad de Guatemala: Cristales, antes víctima y ahora a la ofensiva, y el viejo combatiente como acusado.

Cristales dijo que no podía mirarlo o usar su nombre. Sólo lo llamaría "ese hombre".

López siempre había sostenido que él era un panadero y que solo obedecía órdenes cuando cuidaba a mujeres y hombres en Dos Erres, que luego fueron llevados a matar. Insistió en que no participó en el asesinato.

El fiscal lo describió como un "autor material" de la masacre, según un informe sobre el juicio del International Justice Monitor.

Un psicólogo, dijo el informe, testificó que Cristales "sufre serios daños psicológicos" y "terror y tristeza extrema" debido a sus primeras experiencias, y que como resultado de la "semi-servidumbre" en el hogar de López, "vive En un estado perpetuo de miedo, enojo, tristeza y falta de defensa ".

En noviembre pasado, López fue declarado culpable de ser "responsable como autor" en la masacre y condenado a 5,160 años de prisión: 30 años por crímenes de lesa humanidad, y luego 30 años más por cada una de las vidas de 171 personas que fueron asesinadas en Dos Erres.

El tribunal "reconoció" el abuso que sufrió Cristales, según el informe del Monitor de Justicia Internacional, pero desestimó los cargos relacionados porque no eran crímenes de lesa humanidad.

Aún así fue una victoria importante para los cristales.

"Recibimos justicia lentamente, pero lo conseguimos", dijo. Fue una ocasión feliz y triste, "feliz porque estamos recibiendo justicia, y tristeza porque no soy libre".

Cristales cree que el riesgo de represalias por parte de militares leales permanece. Dijo que siempre tendrá que permanecer discreto para protegerse a sí mismo y a su familia, incluso más, posiblemente, como un esfuerzo que se acumula en Guatemala y que permitiría que personas como Santos López anden libres.

Alcanzado por The Fifth Estate en una prisión de Ciudad de Guatemala, López se negó a ser entrevistado y dijo que le deseaba a Cristales lo mejor en su vida.

VI.

Más allá de López, otros cinco oficiales militares han sido juzgados y condenados en relación con la masacre de Dos Erres. Hasta ahora han sido sentenciados a más de 6,000 años de prisión.

Otros que estuvieron involucrados están cumpliendo condena en los Estados Unidos por cargos de inmigración, uno de los cuales fue un extraditado canadiense de Alberta para enfrentar esos cargos. Otros seis fugitivos están en libertad.

A medida que aumentan las convicciones, se ha producido una reacción violenta entre algunos en Guatemala que creen que los militares están siendo atacados injustamente mientras el país se enfrenta a su historia sangrienta.

Según una comisión independiente de investigación de la ONU, los grupos militares y paramilitares fueron responsables de la gran mayoría de los asesinatos de civiles, que suman más de 200.000.

Inicialmente, el sistema de justicia guatemalteco tardó en comenzar a juzgar a los responsables de los peores crímenes del conflicto. Hace una década, eso cambió. Y en 2013, Guatemala se convirtió en el primer país en condenar a un jefe de estado de genocidio.

Ese fue Efraín Ríos Montt, quien era el jefe del régimen militar cuando ocurrió la masacre en Dos Erres.
El ex presidente de Guatemala Efraín Ríos Montt escucha durante una audiencia en la ciudad de Guatemala el 27 de enero de 2006. (Carlos Duarte / Reuters)

Montt apeló y el máximo tribunal de Guatemala anuló la decisión en su contra. Murió a los 91 años de edad el año pasado, antes de que pudiera concluirse un nuevo juicio por genocidio. Pero todavía marcó un punto de inflexión en un país donde, para muchos, exigir justicia a las autoridades había sido difícil de alcanzar.


Mientras tanto, hay muchos otros casos en varias etapas de preparación para ir a juicio.

El congresista Fernando Linares Beltranena es franco y no se disculpa por su propuesta de poner fin a todo esto y sacar a los hombres como Santos López de la cárcel.

Linares está detrás de una legislación que se ha abierto camino en el Congreso de Guatemala este año que, de ser aprobada, brindaría una amnistía a todos, en su mayoría perpetradores militares condenados por graves crímenes de guerra en el conflicto civil de Guatemala.

Una ley de reconciliación nacional aprobada en 1996 otorgó amnistía a todos los combatientes en la guerra civil, pero excluyó específicamente a aquellos que fueron acusados ​​de los delitos más graves, como el genocidio, la tortura y las desapariciones forzadas.

Linares sostiene que la amnistía debería extenderse a todos los acusados ​​de un crimen durante la guerra. Eso incluiría a todos los implicados en los asesinatos de Dos Erres.
El congresista guatemalteco Fernando Linares Beltranena está detrás de una legislación que otorgaría una amnistía a los culpables de crímenes de guerra graves en el conflicto civil del país. (Ousama Farag / CBC)

"Es una forma de lograr la paz", dijo a The Fifth Estate . Él insiste en que las víctimas y los tribunales han perseguido condenas por venganza, en lugar de buscar la justicia.


Agregó que la amnistía de 1996 se acordó para detener los combates, y en su opinión, "la impunidad es mejor que la guerra".

¿Qué le diría a personas como Cristales que están desesperadas por la justicia? "Les pides que perdonen", dijo.

De ser aprobada, la legislación liberaría, en 24 horas, a unos 30 ex militares y al menos a un guerrillero condenado por crímenes de guerra.

El comisionado de derechos humanos de la ONU lo describió como un "paso drástico hacia atrás para el imperio de la ley y los derechos de las víctimas", y podría llevar a represalias contra quienes participan en la búsqueda de justicia.

A principios de este mes, el proyecto de ley estaba en tercera lectura en el Congreso de Guatemala. Varios países, incluido Canadá, pidieron que se retirara el proyecto de ley.

"Canadá está profundamente preocupado" por la ley propuesta, dijo Global Affairs Canadá en un tweet. "Los cambios en las leyes podrían socavar el #ruleoflaw y permitir #impunity".

Antes de que se llevara a cabo la votación, varios legisladores salieron en protesta y el Congreso no logró llegar al quórum para una votación.
Retratos de personas que han desaparecido en los muros de la línea de Guatemala en la ciudad de Guatemala (Nahlah Ayed / CBC)

Pero el proyecto de ley todavía puede volver para una tercera lectura.

Los grupos de víctimas y organizaciones de derechos han protestado por lo que llaman un intento de borrar la historia.

"Es como una bofetada en la cara", dijo Cristales. Los que asesinaron y violaron todavía pueden ser libres, agregó. "Eso no es justo", dijo. "¿Qué pasa con mis derechos?"

Es una pregunta frecuente en Guatemala.

En innumerables carteles que salpican las paredes, los rostros de los desaparecidos aún persiguen la Ciudad de Guatemala, aún pidiendo ser encontrados.

Cientos de restos no identificados se sientan en cajas en un complejo de la Ciudad de Guatemala que es la sede de la Fundación de Antropología Forense de Guatemala (FAFG), una organización dedicada a identificar a los muertos en la guerra.

Hay tantos que el desbordamiento de cajas se sienta en un pasillo. Cada caja contiene un conjunto de restos sin nombre.
Las cajas que contienen restos de fosas comunes esperan ser identificadas en la sede de FAFG en el centro de la ciudad de Guatemala. (Nahlah Ayed / CBC)

El director ejecutivo de FAFG, Fredy Peccerelli, dijo que su trabajo se financia principalmente en el extranjero y, en su país, le ha merecido amenazas.

“Hay gente que nos tiene miedo. Hay personas que ahora entienden que lo que hacemos podría ponerlos tras las rejas.

“Desafortunadamente, Guatemala todavía no ha aceptado lo que sucedió, por lo que algunas de las personas, algunos de los autores, todavía tienen poder. ”

Pero Peccerelli dijo que hay testigos vivos como Cristales, quienes serían los más afectados si el Congreso aprueba la ley propuesta y desecha todas las condenas.

“Son los propios testigos los que están a un voto de todos, de repente, de héroes a traidores. ¿Derecha? Contra su propio ejército, contra su propio país.

"Si aprueban esa ley ... la gente como Ramiro no podría poner un pie en Guatemala probablemente nunca más".

VII.

Durante años, Cristales ocasionalmente esperaba, más allá de toda esperanza, que algunos de sus familiares sobrevivieran a los horrores de Dos Erres, tal como lo hizo él.

En estos días, simplemente deseaba que hubiera un lugar al que pudiera ir, un cementerio, una lápida, cualquier cosa, donde pudiera "hablar" con su familia.

Muchos familiares de las víctimas de Dos Erres enterraron los restos exhumados de su familia el 30 de julio de 1995. No Cristales - FAFG no ha tenido la suerte de encontrar un emparejamiento.

Cristales dijo que se mantiene conectado con ellos a través de sus oraciones.

"Están conmigo, en todas partes, donde quiera que vaya, están conmigo", dijo entre lágrimas.

Comenzar con una nueva familia ha eliminado la ventaja de perder a su anterior. Pero ha sido difícil para él explicar a sus hijos por qué no tienen a los abuelos de su lado.

"Trato de ser fuerte cuando me lo piden, pero me rompieron el corazón", dijo.

Cristales es un sobreviviente de tanto mal que estaba fuera de su control. Pero también logró evitar la necesidad de regresar en especie.

"No puedo perdonarlo. Pero no puedo vivir con ira. Porque si no, me destruiré, y eso no es una vida ".

Con archivos de Reuters.

Mire "The Soldier and The Survivor" en The Fifth Estate en CBC-TV el domingo a las 9 pm
Edición: Janet Davison

https://newsinteractives.cbc.ca/longform/survivor-guatemala-massacre-ramiro-cristales?fbclid=IwAR3nP3A5ictuUxG7j9YPhwDfpYyIYf7izqSExpH-UW6jFlP2Kq_v4jlIukM

https://www.cbc.ca/news/canada/no-flag

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viernes, 22 de marzo de 2019

GUATEMALA: EN EL DÍA MUNDIAL DEL AGUA, DECLARACIÓN DE LA ASAMBLEA DE PUEBLOS, AGUA, VIDA Y TERRITORIO

DECLARACIÓN DE LOS PUEBLOS ORIGINARIOS Y MESTIZOS DE LOS DEPARTAMENTOS DE QUETZALTENANGO, TOTONICAPÁN, EL QUICHÉ, RETALHULEU, SUCHITEPEQUEZ, SAN MARCOS, GUATEMALA, SOLOLÁ, HUEHUETENANGO Y ESCUINTLA. ARTICULADOS EN LA ASAMBLEA DE PUEBLOS, AGUA, VIDA Y TERRITORIO; A LA OPINIÓN PÚBLICA NACIONAL E INTERNACIONAL, MEDIOS DE COMUNICACIÓN Y PUEBLOS EN GENERAL
 HACEMOS SABER QUE: 

Todos los afluentes de agua representados por ríos, lagos, mares, riachuelos, subterráneos y superficiales se encuentran desviados, acaparados, contaminados, en constante explotación por uso irracional de parte del modelo extractivo (minería, petroleras, agroindustria, turismo irresponsable e hidroeléctricas exceptuando las hidroeléctricas comunitarias con conciencia ecológica), que amenaza, extermina y depreda la vida de todos los seres vivos que dependen también del vital líquido.  

Vemos con tristeza y enojo como nuestra situación se vulnera y agrava debido a que el suministro de agua en muchos hogares no es suficiente o inexistente para cubrir las necesidades mínimas de alimentación, salud e higiene.  Así mismo, las mujeres y la niñez, nos encontramos particularmente afectadas por la contaminación y escasez del agua, especialmente en nuestros territorios. 

La gestión del agua basada en nuestras prácticas ancestrales y comunitarias; tiene una connotación sagrada, que se basa en una cosmovisión que la reconoce como un sistema de vida. En las ceremonias de los pueblos originarios, donde el agua es potencia y siempre está presente. Por ello se busca correlacionar la conciencia humana, con la conciencia del agua como Criatura-Universo. El agua no se reduce al compuesto químico natural de hidrógeno y oxígeno; se encuentra íntimamente vinculada a la vida vegetal, animal y al cosmos. Nosotros los pueblos originarios de Guatemala, sabemos que el agua piensa, siente, reflexiona, se enfurece, llora y también se entristece. Nuestra relación con el agua es profunda, mística, sagrada y con motivo de veneración. Al agua se le respeta, se le conversa; se le acaricia; se le transmiten alegrías (abunda su cauda) y tristezas (disminuye su caudal o la inexistencia de este). 

El agua es vida; que viaja de la tierra y se eleva al universo y viceversa, un regalo a nuestras siembras, cosechas y a nosotros mismos. La naturaleza es un todo; es movimiento y es acción, es la tierra, las montañas, los árboles, los pájaros, el fuego y el agua; ni más, ni menos, también para el ser humano, juntos en un solo sistema viviente. Todo es sagrado y cumple una función. El agua, el aire, el sol y la tierra son los elementos que forman al mismo ser humano y por ello es de gran importancia el respeto que se les guarda.  

En ningún caso las comunidades han cambiado la relación cósmica con el agua. Lo que ha cambiado son las relaciones de poder en un sistema de acumulación basado en normas que arbitrariamente el Estado ha impuesto para su propio beneficio y que convierten a el agua en mercancía, que legitiman su desperdicio y su contaminación; beneficiando a las grandes compañías nacionales e internacionales; donde se desconoce lo que perciben, piensan y sienten las civilizaciones milenarias de Guatemala, y no se toma en cuenta que casi la mitad de la población no tiene acceso a agua. 
Urge una nueva conciencia en el país, con respecto al universo y la vida. Asumiendo un cambio; no programático, sino paradigmático algo que se utiliza de ejemplo o de modelo), y crear una nueva actitud de ver el agua. 

Debido a la creciente necesidad para que el agua fluya libre y se conserve en forma natural, así mismo se mantenga limpia. Nos vemos obligados a actuar en esta articulación y pronunciando en el día mundial del agua que conmemoramos como parte de una lucha y la defensa de nuestros derechos que reclamamos legítimamente frente a un modelo de Estado; que criminaliza nuestras acciones y nuestras posturas. 

POR LO TANTO; DECLARAMOS: AL AGUA COMO UN SER VIVO, SAGRADO Y SUJETO CON DERECHOS 

EXIGIMOS: 
1.  A la corte de Constitucionalidad: Declarar el agua como un ser vivo. 
2.  Al congreso de la República: Legislar reconociendo el agua como ser vivo. 
3.  Al Procurador de Derechos Humanos: Defender los derechos del agua como un ser vivo. 
4.  Al Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales: Suspender toda autorización de aprovechamiento de agua con fines lucrativos y denunciar los casos de contaminación, desvío, usurpación y acaparamiento de cuerpos de agua. 
5.  Al Ministerio Público: Encuadrar la conducta en un tipo penal de quienes cometan delitos contra el agua. 
6.  Al Ministerio de Energía y Minas: Cancelar todas las licencias mineras, petroleras y de hidroeléctricas de gran producción, por violentar los derechos del agua. 

RESPETAR LA VIDA DEL AGUA; ES PROTEGER NUESTRO PRESENTE Y NUESTRO FUTURO 

QUETZALTENANGO 22 DE MARZO DEL 2019.