jueves, 2 de agosto de 2018

CRIMINALIZAR, CONTROLAR, PERSEGUIR Y ASESINAR

Juana Raimundo
Las órdenes de captura contra violadores, no se ejecutan ni mucho menos se persigue a criminales, ni se  investigan  las denuncias que se presentan.

Miguel Ángel Albizures

El 27 de julio en el municipio de Nebaj, volvió a correr sangre. Juana Raimundo de escasos 25 años de edad fue salvajemente asesinada por quienes, a través de crímenes selectivos, pretenden frenar la lucha de organizaciones campesinas por reivindicaciones propias y por ampliar los espacios de expresión. La joven fue secuestrada el viernes por la noche y su cadáver fue encontrado al día siguiente con muestras de tortura, lo que demuestra que no se trata de un crimen común ejecutado por venganza o por robo de pertenencias, sino de un crimen político a través del cual nos lanzan un mensaje a todos quienes luchamos porque en Guatemala haya justicia, democracia y paz.
Mural en la plaza de Nebaj que fue dañado
Los comentarios que hemos escuchado al interrogar al respecto de los crímenes que suceden en Nebaj, es que por esta región están activos miembros de la Fundación contra el Terrorismo, léase, fundaterror, militares retirados y expatrulleros civiles que actúan con el beneplácito de las autoridades civiles y militares. En Nebaj, la fundaterror ha hecho protestas contra el juicio por genocidio cometido en toda la región ixil y dirigentes de organizaciones de víctimas tienen demandas judiciales y han sufrido amenazas para paralizar su acción. El mural que estudiantes de la Universidad de San Carlos hicieron en la Plaza Central, ha sido dañado por quienes niegan los crímenes cometidos por el Ejército en la década de los ochenta.

Las órdenes de captura contra violadores, no se ejecutan ni mucho menos se persigue a criminales, ni se  investigan  las denuncias que se presentan. Jóvenes y hasta niñas que han sido violadas o que sufren la violencia intrafamiliar, han muerto después de presentar las denuncias. Otras han renunciado a continuar con los juicios por las amenazas que sufren. Además de ello, la falta de oportunidades para jóvenes que han sacado una carrera y la desesperante situación económica, les lleva al suicidio. En el presente año los suicidios hanaumentado en esta región.

El retroceso que vivimos en el ejercicio de elementales derechos ciudadanos, es evidente, pues no se trata solo de Nebaj, sino lo mismo sucede en Jutiapa, Jalapa, Izabal Alta Verapaz y otros departamentos. La agresión y robo de instrumentos de trabajo a periodistas ha sido denunciada, así como el control de llamadas telefónicas a quienes las autoridades, consideran enemigos del gobierno se realiza con todo descaro. Una vez más vuelve a circular una lista de periodistas, líderes comunitarios, personajes políticos y hasta jueces que, según la fundaterror, deben ser enjuiciados, mientras la campaña de desprestigio se desarrolla con fuerza para deslegitimar la lucha de defensores de derechos humanos. Por todo ello hace falta la creación de un frente común contra la represión, la criminalización de las luchas sociales, la persecución y asesinato de líderes comunitarios.

https://elperiodico.com.gt/opinion/2018/08/02/criminalizar-controlar-perseguir-y-asesinar/

lunes, 25 de junio de 2018

SAN JUAN COMALAPA, POR LA VERDAD, LA MEMORIA Y LA JUSTICIA





SAN JUAN COMALAPA, POR LA VERDAD, LA MEMORIA Y LA JUSTICIA
En el marco del 21 de junio “Día Nacional Contra la desaparición Forzada”, el 20 y 21 de junio, La Coordinadora Nacional de Viudas de Guatemala –CONAVIGUA- la Fundación de Antropología Forense de Guatemala –FAFG- junto a otras organizaciones de derechos humanos, realizaron el proceso de inhumación de 172 osamentas de víctimas de desaparición forzada durante el conflicto armado interno.
COMUNICARTE acompaño a los familiares en la caravana desde la ciudad capital de Guatemala hasta San Juan Comalapa donde fueron inhumados.

GUATEMALA: FOTOREPORTAJE, SAN JUAN COMALAPA, MEMORIA, VERDAD Y JUSTICIA.

Fotos: Arturo Albizures
Miguel Quiej

SAN JUAN COMALAPA, MEMORIA, VERDAD Y JUSTICIA
En el marco del 21 de junio “Día Nacional Contra la desaparición Forzada”, el 20 y 21 de junio, La Coordinadora Nacional de Viudas de Guatemala –CONAVIGUA- la Fundación de Antropología Forense de Guatemala –FAFG- junto a otras organizaciones de derechos humanos, realizaron el proceso de inhumación de 172 osamentas de víctimas de desaparición forzada durante el conflicto armado interno, desaparecidas por el ejército de Guatemala en los años ochenta y encontradas en el antiguo destacamento militar de San Juan Comalapa, Chimaltenango.

Las víctimas fueron exhumadas entre los años 2003 al 2005 en fosas del antiguo destacamento militar de San Juan Comalapa, encontrando 222 osamentas en 53 fosas comunes. De ellas 48 víctimas identificadas, 29 son de San Juan Comalapa, 6 de la ciudad Capital, 5 de Chimaltenango, 3 de Tecpán, 2 de San Martín Jilotepeque, 2 de Mixco y 1 de Zaragoza.

COMUNICARTE acompaño a los familiares en la caravana desde la ciudad capital de Guatemala hasta San Juan Comalapa donde fueron inhumados.


172 osamentas de víctimas de desaparición forzada, fueron resguardadas después de su exhumaciòn en los años 2003 a 2005 en los laboratorio de la Fundación de Antropología Forense, FAFG. El día 20 de junio fueron trasladadas en caravana hacia San Juan Comalapa, acompañado de los familiares.





 La caravana se inicio en la capital, acompañada por familiares y organizaciones y personas de organizaciones de derechos humanos



FRENTE AL PALACIO DE LA CULTURA 
Feliciana Macario: “estamos frente a esta casa grande, que es el palacio de la cultura, un edificio donde trabajan y trabajaron varios funcionarios y no sabemos si en alguno de estos salones fueron planificadas y ordenadas las masacres que sufrimos los distintos pueblos, cada uno sufrimos las masacres, las torturas y las desapariciones forzadas de nuestros familiares".

Josè Suasnavar “Con las osamentas que están aquí, estamos sacando de la clandestinidad donde estuvieron por mas de 30 años estas osamentas. El estar en este lugar representa que aunque estas personas no tengan nombre si podemos hablar por ellos y son testigos de lo que se vivió en nuestro país.




 La caravana que acompaño a los familiares  con los restos de 172 víctimas del Conflicto armado interno fueron recibidos en el parque de Chimaltenango por organizaciones de victimas del conflicto armado.




 La solidaridad expresada por los compañeros de la comunidad 29 de diciembre al paso de la caravana.


 El recibimiento de las familias en San Juan Comalapa y el recorrido por la comunidad.



 El acto cultural en homenaje a las victimas, presentación de artistas, los niños y niñas nos invitaron acompañarles a cantar: “somos maíz, somos raíz.
Si a la memoria, si a la verdad si a la vida"

Las compañeras de CONAVIGUA interpretaron su himno acompañadas por la cantautora Sara Curruchich.



Rosalina Tuyuc, CONAVIGUA“tenemos aquí 172 hermanos que ofrendaron su vida que dejaron su sangre, que dejaron su historia violentamente, un día cuando ellos y ellas fueron traídas acá seguramente vinieron con violencia, murieron con violencia y hoy los recibimos con libertad y los recibimos con amor y con el mismo cariño de siempre como los hemos buscado cada día cada semana cada mes, cada año, gracias a la memoria y a la historia de ellos porque son los que nos convocan.

 Consignas en el recibimiento a los acompañantes:
 ¡héroes y mártires de nuestra lucha, presentes!
¡Victimas del genocidio, presentes!
¿Detenidos desaparecidos, presentes en la lucha!



 Paisajes de la Memoria fue inaugurado por la Coordinadora Nacional de Viudas de Guatemala y la Fundación de Antropología Forense de Guatemala FAFG lugar donde hoy fueron inhumados los restos de 172 víctimas del Conflicto Armado Interno. 



Equis-equis Poema de Manuel José Arce 
No, no es él.
Sí, sí es él.
No, no es él. No es posible que esto pueda ser él. 
Mira la cicatriz de la vacuna.
No, no es él.
Mira la corona de la muela que le puso Miguel
Hace seis meses.
No, no es él.
Yo pienso que sí es él. Que esta vez sí es él. 
No, no es él.
Como podría ser él si no tiene ojos.
Como podría ser él si no tiene sus manos laboriosas. 
Como podría ser él si le han cortado sus semillas de hombre.
Como podría ser él sin su guitarra ni su canción, 
Sin aquel ceño duro ante el peligro, sin aquella sonrisa en el 
trabajo.
Sin su voz pronunciando el pensamiento, sin su tonta manía 
de regalarme flores.
Como podría ser él.
No es él. Te digo que no es él.
No quiero que sea él.

jueves, 14 de junio de 2018

GUATEMALA: IMPULSAN LEYES DE IMPUNIDAD


Muchos de los diputados responsables de estos hechos no deberían de estar encerrados en el Congreso, sino en la cárcel.

— Miguel Ángel Albizures

Hay nombres que deben dejarse escritos en las páginas negras de la historia de Guatemala, se trata de un grupo de diputados comandados por Fernando Linares Beltranena, Presidente de la Comisión, que ha estado, y está, al servicio de responsables de crímenes de lesa humanidad y de corruptos e impunes, que actualmente guardan prisión, y de los que todavía siguen libres. Ellos son los de la “iniciativa” monstruosa: Stella Alonzo, Javier Hernández Franco, Patricia Sandoval, Juan Ramón Lau, Aníbal Rojas, Carlos Enrique Maldonado, Juan Manuel Díaz Durán, Alejandro Carrillo, Estuardo Galdámez, Adim Maldonado y Conrado García.

Es fundamental analizar el tipo de iniciativas que plantean los diputados, y los cambios que proponen al Código Penal y a la Ley de Reconciliación Nacional, pues llevarlos a la práctica implica fortalecer el pacto de corruptos, pisotear las sentencias dictadas por tribunales legítimos e independientes, y destruir cualquier esperanza que tuvieran las víctimas y/o los testigos sobrevivientes, de evidenciar la verdad y hacer justicia por los daños sufridos durante un período que se caracterizó por la perpetración de crímenes de lesa humanidad.

Por eso las jornadas de protesta, de los últimos días, son de vital importancia, pues contribuyen a que la población siga tomando conciencia de sus derechos, y se una a la juventud, que hoy en día asume la responsabilidad de frenar los intentos de retrocesos en materia de legislación para que los juicios, que tardaron décadas en iniciarse, puedan continuar y los testigos puedan ser escuchados.

Casos como el de Las Dos Erres, en el que varios militares fueron condenados a más de seis mil años de cárcel por la brutalidad de los hechos, como fue el asesinato de muchos niños, de ancianos y la violación y muerte de mujeres. Los responsables de ésta masacre no debe tener ningún perdón, pues incluso dos kaibiles, que fueron parte de los responsables, prefirieron hablar para no seguir cargando en silencio con esos crímenes y por eso dieron nombres de los mandos y participantes en esa masacre.

Los diputados pretenden beneficiar a militares ya sentenciados, como Pedro García Arredondo, a Benedicto Lucas García y a otros criminales de esa época como Zaldaña, Gordillo, Callejas y Callejas, quienes saldrían libres, burlándose de las organizaciones de víctimas, de los testigos sobrevivientes, pero también de jueces y fiscales que contribuyeron a la condena.

Entre otras cosas los diputados pretenden beneficiarse personalmente, pues muchos de ellos están pendientes de que les retiren el derecho de antejuicio y al mismo tiempo, proteger al presidente y a todos aquellos que tienen relación con los delitos de financiamiento electoral ilícito. Muchos de los diputados responsables de estos hechos no deberían de estar encerrados en el Congreso, sino en la cárcel.
https://elperiodico.com.gt/opinion/2018/06/14/impulsan-leyes-de-impunidad/

viernes, 8 de junio de 2018

GUATEMALA: RESPETANDO EL POLVO, LA ARENA Y LAS CENIZAS, NUESTRO PASO POR EL VOLCÁN DE FUEGO

Javier Andrés Puente
Cuerpo Voluntario de Bomberos de Guatemala
#TragediaVolcanDeFuego

Luego de tres días que han parecido tres semanas, he de afirmar que redactar estas palabras es bastante difícil. Hemos visto mucho, escuchado mucho, llorado mucho y reflexionado mucho; la gran mayoría del tiempo en un silencio absoluto y con una nube de polvo que nos envuelve hasta los huesos. Todo en niveles que estoy seguro los libros de medicina, indicarían que son insalubres para nuestra mente y sobre todo, nuestro espíritu.

El día de ayer tomamos camino con otro compañero desde la madrugada para la zona del desastre, las talanqueras de la VAS libres a nuestro paso, la autopista libre también a nuestro paso, pareciera que todo invitaba a llegar a aquel lugar desolador. Pasamos el primer puesto de control en el desvío hacia la Ruta Nacional 14 y nos dirigimos al Puesto de Comando en la aldea El Rodeo. Abrimos baúl, bajamos nuestro equipo y nos alistamos. El bendito plano del área del desastre logramos entregarlo justo a tiempo al encargado de operaciones junto con el coordinador del Sistema de Comando de Incidentes de Conred, en otras palabras, directo a las manos de quien haría uso para las operaciones del día. Un “gracias” contundente, sin emociones ni azúcar, como debe ser al operar un incidente de tal magnitud.
Es increíble como un animal puede transmitir tanto con una mirada, esta fotografía la logre capturar en el momento preciso que venía bajando un vecino con su perro rescatado que me volteó a ver directo a los ojos con esa cara tan desolada y de fondo se enmarcaron con el rótulo de una de las comunidades que quedó soterrada en su totalidad. Se habla de hasta 2,400 adultos y niños soterrados en sus casas. (Foto Javier Puente)

Caminamos los primeros 200 metros hacia la cuchilla en donde nos tocó esperar para reunir la cantidad necesaria de bomberos y conformar el 5to grupo de rescatistas. Al tener acceso nos dirigimos en vehículo sobre la RN 14, aquella ruta que tantas veces habíamos disfrutado en moto al ir a desayunar a Hacienda San Juan, o las idas al autódromo viniendo desde el Tejar. Hoy por hoy esa ruta es el escenario de una de las peores tragedias que han vivido nuestros compatriotas. Luego de subir los primeros 2 kilómetros, llegamos a la zona de espera donde nos encontramos con alrededor de 500 rescatistas de las principales instituciones de emergencia. La capa de roca pulverizada bajo nuestros pies es tan fina que con un simple paso se levanta una pequeña nube alrededor de la suela de nuestras botas. Es difícil reconocer a nuestros compañeros ya que todos se cubren la boca y los ojos cada vez que transita un vehículo y deja una estela gris en el ambiente.

Al estar asignados al último grupo de trabajo del día, tuvimos tiempo suficiente para conversar con compañeros, tratar de bromear con algo para romper ese muro de la realidad que se encontraba a tan solo 1 kilómetro de distancia. Durante las primeras tres horas, vía remota, logramos coordinar donaciones de equipo con una simple publicación redactada desde el volcán y una fotografía de una bota derretida con la suela desprendida. A las doce del medio día, varias personas con ayuda de la Policía Nacional Civil, comenzaron a repartirnos alimentos. Como diría nuestro Tercer Comandante 24 horas antes, “No les trajeron pavo, pero ya saben que comida es comida y se agradece”. Un plato de duroport con frijoles parados, arroz y pan francés. No se mis compañeros, pero esas comidas son las que jamás he olvidado en mi vida, esas que se comen a gusto con todo el grupo y se disfrutan, porque sabes en el fondo del corazón, que puede ser la última comida de tu vida. Damos gracias a Dios en silencio y comemos. Caras fuertes, corazones hinchados, estómagos llenos pero en el fondo un temor constante de lo que puede aproximarse.

El reloj marca las 12:50 y el líder de grupo pega un grito “¡grupo 5 alisten sus cosas!, vamos para adentro”. Nos colocamos el casco, mascarillas al rostro, lentes empolvados bien puestos y los guantes envolviendo nuestras manos. Formamos dos de fondo, nos cuenta uno por uno el líder de grupo, se dan las indicaciones de seguridad, se explica el protocolo de pitazos, uno deténgase, dos continúe, tres pitazos: evacúe.

Comenzamos la marcha con palas, azadones y un hacha mientras el personal de Conred en el último puesto de control nos abre paso “…con cuidado patojos, protéjanse en todo momento”, entramos a paso ordenado, dejando una nube de polvo a nuestro paso. Caminamos entre una casa y nos dirigimos entre la caña pintada de gris, paralelo a la ruta. Subimos por una pequeña vereda y llegamos al lugar de acceso por la primera casa a la orilla de la carretera destruida, frente a la comunidad, ahora fantasma, San Miguel Los Lotes. Ingresamos agachados ya que el techo ahora nos queda a metro y medio de altura, pasamos entre láminas y tablones hacia nuestro sitio de trabajo. A nuestro paso nos encontramos de frente con nuestros compañeros del grupo 4 que vienen de salida, un panorama extraño ya que traen gallinas vivas entre brazos y uno que otro perro.

Una comunidad entera bajo miles de toneladas de material volcánico y bajo ello centenares de personas, adultos y niños que convierten en absoluta realidad la tan histórica reseña “cenizas a las cenizas, polvo al polvo”. Entramos al sitio de trabajo y comenzamos la búsqueda de dos adultos y un niño, información que viene desde familiares. El material bajo nuestros pies está tan caliente que a un compañero se le derriten ambas suelas en cuestión de minutos. Retiramos una colchoneta que estaba levantada con la estructura de una cama de metal, la colocamos lejos del sitio sobre la arena y a los pocos minutos se prende en llamas del calor que desprende el suelo, algo impresionante de presenciar. Paleamos, movemos, quitamos y nos relevamos unos a otros. Comienza a desprenderse un olor peculiar a tejido quemado, eso nos alerta y nos indica que estamos cerca de los restos humanos. Seguimos trabajando durante la próxima hora.

A las 2:10pm se da una voz de alerta de evacuar inmediatamente del lugar, de carácter urgente. Se escucha en el radio portátil que se aproxima un flujo piroclástico descendiendo de las faldas del volcán hacia el Puesto de Comando en El Rodeo. Algunos compañeros tiran las herramientas y comienza la retirada a toda velocidad, no caminamos, corremos. Atravesamos los callejones de arena entre las casas soterradas, se escuchan los pitazos de nuestro líder y una voz que desde atrás grita “no paren, sigan, sigan, sigan”. El grupo que trabajaba a nuestro lado de la otra institución se nos une en la evacuación apresuradamente, corremos por la carretera entre nubes de polvo. Llegamos hasta el puesto de Conred en donde tienen el pickup con sirena abierta y dando instrucciones por el alto parlante a todo pulmón “¡EVACUEN AL PUESTO DE COMANDO! ¡EVACUEN AL PUESTO DE COMANDO! Corremos con las pocas energías que nos quedan, el material debajo de nuestros pies está irradiando calor constante, el sol está sobre nosotros, respiramos agitadamente. Logramos alcanzar una motobomba y a toda prisa nos logramos colgar y subir en la parte trasera, llegan más compañeros del grupo y se suben, la motobomba emprende la marcha, aun avanzando otro compañero corriendo la alcanza y se logra subir.

Iniciamos la evacuación masiva de más de 1,500 rescatistas, soldados, policías, medios y voluntarios a través de la ruta nacional 14, podemos apreciar el flujo piroclástico como avanza furioso por el cauce del río entre los cañaverales paralelos a nosotros. Es una locomotora humeante, haciendo explosiones de polvo a su paso. No hay quien no se una a la evacuación, transbordamos a un pickup y logramos llegar al punto de reunión en Sarita de Escuintla. Termina la travesía con el corazón a mil por hora, caras preocupadas, adrenalina al máximo. Hemos evacuado durante 15 minutos sin parar desde la Zona Cero hasta el punto de reunión. Nos vemos unos a otros, se pasa el listado de los casi 125 bomberos y nos hidratamos constantemente.

Al finalizar el conteo nos reunimos con nuestro grupo, nuestro líder dice unas palabras dándonos aliento, se quiebra en llanto y uno por uno nos damos un abrazo reconfortante, dando gracias a Dios porque estamos con vida. En ese momento recuerdo nuestra santa trilogía – Honor, que honor portar este uniforme junto a hombres y mujeres tan valientes, Disciplina, cuanta hemos requerido para evacuar sin mirar atrás y Abnegación, cuanto hemos dejado en casa por tratar de darle la última esperanza a los sobrevivientes de encontrar, aunque sea los cuerpos de sus seres queridos.

Con estas palabras he iniciado - respetando el polvo, la arena y las cenizas; es algo que les dejo para reflexionar a todos mis compañeros, cuando laven sus uniformes, desempolven sus guantes y limpien su equipo, hagan una pequeña oración a Dios por ese material, porque en esas cenizas existe una alta probabilidad que se encuentren los cuerpos calcinados de nuestros compatriotas.

Cuanto dolor y cuanta tragedia. Pero al mismo tiempo, cuanto honor, amor y servicio el que hemos vivido. Como debe ser. Entregados hasta con el furor de un volcán a nuestras espaldas.

Galonista Javier Andrés Puente
Cuerpo Voluntario de Bomberos de Guatemala
#TragediaVolcanDeFuego