viernes, 17 de noviembre de 2023

GUATEMALA: LAS ORGANIZACIONES INDÍGENAS Y CAMPESINAS, DE MUJERES, PUEBLOS Y DISTINTOS SECTORES SOCIALES, HACEN UN LLAMADO A LA POBLACIÓN GUATEMALTECA A DEFENDER NUESTROS DERECHOS

Waqib Kej Convergencia 

Las organizaciones indígenas y campesinas, de mujeres, Pueblos y distintos sectores sociales, rechazamos el desproporcionado y excesivo uso de la fuerza, este 15 y 16 de noviembre de 2023, cuando fueron movilizados 2,300 efectivos de la PNC en los alrededores del Congreso, ante manifestantes, en su mayoría mujeres, que protestaban pacíficamente contra las acciones de los diputados corrutos que, con el acelerado posible antejuicio contra los magistrados del TSE, buscan destituirlos, que otros anulen las elecciones y crear condiciones para impedir la toma de posesión del presidente electo. Adicionalmente, los congresistas cómplices quieren aprobar una ley Monsanto que privatizará nuestras semillas, la ampliación para que la empresa PERENCO siga destruyendo el Parque Nacional Laguna del Tigre, impunidad para violadores de derechos humanos y un presupuesto 2024 que beneficia a ONGs de diputados corruptos.

Para hacer posible ese despliegue desproporcionado de efectivos policíacos, en contra de las resoluciones de la Corte de Constitucionalidad y los estándares internacionales, miles de policías fueron trasladados desde los departamentos hacia los alrededores del Congreso, dejando distintos territorios a merced de los delincuentes, con el fin de proteger los intereses particulares de las y los diputados que se han dedicado a enriquecerse y votar en contra del pueblo de Guatemala. Cercaron los alrededores del congreso y violentando el derecho a manifestación, no dejaban pasar ni siquiera a personas a pie. Todas estas acciones desesperadas también tienen el objetivo de meter miedo en la población para evitar que se manifieste ante los abusos de quienes integran el pacto de corruptos, pero se equivocan rotundamente, porque lo único que logran es que la indignación se acumule en el Pueblo de Guatemala

Llamamos a las y los ciudadanos para que, donde quiera que los encuentren, les exijan cuentas a aquellos diputados que han actuado en contra de los derechos y garantías constitucionales y para beneficiar a un grupito de corruptos.

Igualmente rechazamos la criminalización que ha realizado el Ministerio Público. en contra de quienes se opusieron a la imposición ilegal, fraudulenta y violenta de un usurpador como rector de la Universidad de San Carlos de Guatemala. En lugar de investigar las ilegalidades e irregularidades que le permitieron a Walter Mazariegos y sus cómplices hacerse del control de la rectoría de la USAC y de los millones de quetzales que vienen de los impuestos que pagamos, ahora persiguen a quienes de forma digna y valiente se opusieron a estas acciones. 

Pero lo peor es que el Ministerio Público, de nuevo pretende pasar encima de la voluntad popular expresada en las urnas y buscan que se les quite la inmunidad e impedir la toma de posesión del presidente y vicepresidenta constitucionalmente electos, involucrándolos de forma retorcida en una acusación falsa que busca el mismo objetivo que pretenden lograr con el robo de las actas electorales y demás maniobras que desde el 25 de junio han realizado: para pasar encima del derecho a elegir que tenemos las guatemaltecas y guatemaltecos integrantes de los cuatro pueblos: maya, xinca, garífuna y mestizo, e imponer ilegalmente a otra persona en la presidencia y vicepresidencia de la República, acción que rechazamos tajantemente.

Llamamos a la población guatemalteca a defender nuestros derechos, a impedir que anulen los resultados electorales ya que según el artículo 45 de la Constitución, “Es legítima la resistencia del pueblo para la protección y defensa de los derechos y garantías consignados en la Constitución”.

Iximulew, Belejeb’ Aq’ab’al (17 de noviembre de 2023).



domingo, 12 de noviembre de 2023

EL MOVIMIENTO REBELDE 13 DE NOVIEMBRE (MR13) Y EL SURGIMIENTO DE LA LUCHA ARMADA EN GUATEMALA.



Por Arturo Taracena Arriola. 

En los primeros días de febrero de 1962, hace exactamente 50 años, surgía la lucha armada en Guatemala encabezada por los primeros movimientos guerrilleros, formados en un principio por jóvenes oficiales del ejército nacional en franca rebelión contra el gobierno de Miguel Ydígoras Fuentes. Aquí una crónica sobre este momento que será determinante en nuestra historia contemporánea.


 Comandante Cesar Montes y Rosa María - Mirna Paiz Cárcamo

En los primeros días de febrero de 1962 salió a la luz pública el “Frente Guerrillero Alejandro de León-13 de Noviembre” por medio de un comunicado en el que sus integrantes se reclamaban como miembros de la sublevación militar de 1960 y señalaban que había llegado el momento de actuar para “derrocar al gobierno (…) y formar un gobierno que sea respetuoso de los derechos humanos, que busque los remedios para los males de nuestro país y que tenga una política exterior seria y digna” (Frente Guerrillero Alejandro de León-13 de Noviembre. Pueblo de Guatemala, febrero de 1962). El día 6 de ese mes en su nombre se realizaron acciones militares en el departamento de Izabal (Morales y Entre Ríos) y en el kilómetro 80 de la carretera al Atlántico, tomando los fondos de la United Fruit Company en Bananera y tendiendo una emboscada a los integrantes del destacamento de la Base Mariscal Zavala. Sin embargo, se fracasó en el intento por tomar la Base de Zacapa. (Frente Guerrillero Alejandro de León-13 de Noviembre. Comunicado al Pueblo de Guatemala, 8/2/1962). El gobierno reaccionó publicando un comunicado en el que advertía que “varios oficiales traidores del 13 de noviembre”, luego de cruzar la frontera, habían sorprendido a las fuerzas militares, escondiéndose después en las montañas. Por ello, pedía a los campesinos de la zona que los denunciaran a cambio de una recompensa. A su vez, el gobierno clamó la intervención de la Comisión Interamericana de Paz, arguyendo que el surgimiento del movimiento estaba propiciado por fuerzas foráneas. El ejército informó haber derrotado a los insurrectos.

Rosa María - Mirna Paiz Cárcamo

Los oficiales rebeldes respondieron declarándose “nacionalistas” y negando haber sufrido derrotas militares. Afirmaban que Marco Antonio Yon Sosa dirigía el ya denominado Movimiento Rebelde 13 de Noviembre –MR13– (Movimiento Rebelde 13 de Noviembre. ¡Ydígoras Farsante!,16/2/1962 e Ydígoras Miente, febrero de 1962). El día 15 de febrero, desde la Sierra de las Minas, apareció el primer Informador Rebelde, con información militar y avisos a la población civil sobre los planes antisubversivos del gobierno y, el 26, se leyó en la Radio Internacional la declaración Quiénes somos, qué queremos y por qué luchamos, en la que se autodefinían como “oficiales del ejército de Guatemala, que desde el 13 de noviembre de 1960 luchamos por darle a nuestro país un gobierno que actúe con normas democráticas según los intereses del pueblo”, a la vez de que hicieron un llamado a estudiantes, obreros, campesinos, periodistas, escritores, industriales, comerciantes progresistas, jefes y oficiales del ejército a incorporarse a la lucha armada.

Hacia la búsqueda de un programa político

Necesitado de definir su pensamiento político por las acusaciones de que eran comunistas, el MR13 redactó una nueva declaración a la prensa nacional en la que planteaba un primer programa político del movimiento. Este hacía un llamado a la ciudadanía y a la oficialidad a impulsar la “lucha armada” contra el gobierno de Ydígoras. Estaba dividido en el rubro “económico”, en el que se hacía énfasis en la corrupción del gobierno, la necesidad de una reforma agraria, la farsa de la revolución industrial propugnada por el gobierno, el problema del desempleo y la falta de una reforma tributaria. En el rubro “político” se denunciaba la violación de la Constitución por parte del gobierno, la corrupción de las Fuerzas Armadas y su atropello a los derechos humanos. Y, en lo “administrativo”, se sostenía que la descomposición social que vivía Guatemala se debía a causas económicas, de represión estatal y de práctica clientelista (MR13. Declaración a la Prensa Nacional de los militares del 13 de Noviembre que integran el Frente Guerrillero Alejandro de León para el conocimiento del Pueblo de Guatemala, febrero de 1962). Estaba suscrita por el teniente Marco Antonio Yon Sosa y los subtenientes Luis Trejo Esquivel, Luis Turcios Lima, Rodolfo Chacón, Julio Bolaños San Juan, Emilio Eva Zaldívar y Ronaldo Pazos Rosal, así como por el subteniente de comisionados militares Benedicto Ramírez Huertas y el sargento de Policía Militar, Antonio García López.

Pocos días después, el MR13 dio a conocer una nueva proclama programática en trece puntos en la que retomaba las reivindicaciones políticas y socioeconómicas de la Revolución de Octubre, más las demandas de la rebelión militar de 1960, las cuales se resumían en las consignas de “democratización y nacionalismo” (MR13. “Proclama contra Ydígoras Fuentes”, Revolución, V/1005, La Habana, 14 de marzo de 1962). La misma fue secundada en la capital por el denominado Frente Patriótico Revolucionario (FPR), que expresaba la continua presencia de civiles al lado de los oficiales rebeldes, entre los que destacaban Mario Lemus y Manuel Colom Argueta, quienes fueron los que dieron el tono social a la redacción de las primeras proclamas del MR13. Surgía así la lucha armada guerrillera como método para la toma del poder. Era el inicio en Guatemala del camino revolucionario por el que casi todos los fundadores del MR13 habrían de morir entre 1963 y 1970 enfrentados al ejército, garante de la institucionalidad surgida a raíz de la intervención de 1954


La coyuntura de las jornadas de marzo y abril

Paralelamente, la estancia de los sublevados en la capital tuvo como principal actividad entrar en contacto con las fuerzas opositoras al mismo. Contactaron primero a los integrantes del Movimiento de Liberación Nacional (MLN), quienes se encontraban abiertamente opuestos a Ydígoras desde su alianza con el coronel José Luis Salazar y el Movimiento Democrático Nacional (MDN). Luego, con los dirigentes de la Democracia Cristiana y de la Unión Revolucionaria Democrática (URD), para finalmente terminar acercándose al Partido Guatemalteco de Trabajo (PGT), en momentos en que se daba la coyuntura insurreccional de marzo y abril de 1962. En el contexto de estas jornadas, conjuntamente con un Frente Unido de Reivindicaciones de la Dignidad Nacional, el MR13 hizo un llamado el día 4 de abril a “los militares que se sientan honestos” para derrocar al “desgobierno actual (FURDN-MR13. ¡Pueblo y Ejército de Guatemala!, 4 de abril de 1962). A este le siguió otro destinado “a los compañeros de armas” en el que se les pedía luchar a favor del los intereses populares (MR13. Sereno y Juicioso llamado a los Jefes y Oficiales del Ejército de Guatemala, en esta hora de preocupación nacional, abril de 1962). Luego, pasada la efervescencia de las reivindicaciones capitalinas y del intento guerrillero del mes de marzo en Concuá por parte del PGT y el PUR (Partido de Unidad Revolucionaria), el cual estuvo encabezado por el coronel Carlos Paz Tejada, la prensa recogió los días 31 de mayo y  3 de junio de 1962 las primeras declaraciones de Yon Sosa como dirigente guerrillero, subrayando este la ilegitimidad en que había caído el gobierno. En respuesta, el 8 de junio, Ydígoras propuso otorgarles una nueva amnistía a los participantes en los sucesos de 1960 que no tuvieran delitos de sangre. De esa forma, fue promulgado el Decreto 1538, cuyo efecto fue decantar aún más al reducido grupo de oficiales rebeldes.

Hacia la radicalización de los militares rebeldes

Los meses que se siguieron estuvieron marcados por la visita de Yon Sosa, Turcios Lima y Trejo Esquivel a Cuba en agosto de ese año. Allí vivieron la crisis de los misiles entre la Unión Soviética y Estados Unidos, la cual les impidió regresar a Guatemala hasta finales de ese año. Para entonces, ya estaba desarrollando una polémica ideológica en el seno de oficiales rebeldes a favor de darle un mayor contenido social a las demandas de su movimiento. En el fondo, se debatía si era viable el objetivo de acudir a la lucha armada para las transformaciones estructurales en el país. Debate que cruzaba a todos los sectores involucrados en el surgimiento de la guerrilla guatemalteca. Al regreso de sus líderes de Cuba, el MR13 celebró su primera conferencia de Dirección Nacional, evaluando su situación interna y sustituyendo su calificativo de “rebelde” por el de “revolucionario”.
En diciembre de ese año de 1962, los integrantes el MR13 participaron finalmente en la creación de las Fuerzas Armadas Rebeldes. En la misma participaron Yon Sosa, Turcios Lima, Trejo Esquivel y el coronel Loarca Argueta junto a dirigentes del PGT y del Movimiento 12 de Abril. El resultado fue el inicio de la creación de tres frentes guerrilleros en enero de 1963. De esa forma, un año después de haberse iniciado la lucha armada en Guatemala, se dio a conocer públicamente el 6 de febrero el surgimiento de las FAR bajo la comandancia de Yon Sosa. El 31 de marzo el coronel Peralta Azurdia encabezó el primer golpe militar institucional en América Latina, concebido ya en la lógica de la Doctrina de Seguridad Nacional. De esa forma, se reafirmó la institucionalidad anticomunista surgida con el derrocamiento del presidente Árbenz y el conflicto armado ya no tuvo vuelta atrás hasta los Acuerdos de 1996.


La disputa actual por la verdad histórica

Cincuenta años después esos Acuerdos están incumplidos, lo que en gran manera hace que la memoria en torno a la herencia del movimiento castrense del 13 de Noviembre siga siendo disímil en la valoración histórica y política. Es normal que los acontecimientos políticos, sociales y culturales produzcan memorias distintas, en gran medida enfrentadas, pero penalizar a una de ellas con la explotación del miedo, usando el discurso oficial, sólo contribuye a rechazar la posibilidad de vivir en democracia. La memoria del Estado no es necesariamente la memoria verdadera. Recordemos de paso que, historia y memoria no son lo mismo, y que si bien la memoria es fundamental para escribir la historia contemporánea, la principal garantía de verdad para esta son los hechos verificables.


*Arturo Taracena Arriola es Doctor en Historia en la École des Hautes Études en Sciences Sociales de París, Francia. Es autor, entre otros títulos, de “Etnicidad, Estado y nación en Guatemala, 1808-1944”

http://cpr-urbana.blogspot.com/2012/02/el-movimiento-rebelde-13-de-noviembre.html



GUATEMALA: EL GOLPE VA LENTO Y POR ETAPAS, PERO VA


Por Carolina Escobar Sarti

Estoy preocupada por Guatemala. El Pacto de Corruptos, tan parecido a la mitológica Hidra de Lerna, monstruo de aliento venenoso y muchas cabezas, está enojado y parece que no tiene nada más que perder. Así que lo está arriesgando todo, incluso nuestro futuro. Cuenta el mito que por cada cabeza que le cercenaban a la Hidra regeneraban dos, y sabemos que Hércules jamás habría logrado vencer al engendro si no era con la ayuda de su sobrino Yolao, quien iba cauterizando con telas ardiendo los cuellos decapitados del monstruo, para evitar su regeneración.

Escuchando las más recientes noticias de Guatemala y haciendo una revisión de coyuntura, confirmamos que sí es posible dar un golpe de Estado blando en un país donde la ley se usa como arma de guerra y las instituciones siguen secuestradas por las mafias que lo gobiernan. Después del susto que se llevó el Pacto de Corruptos ante los resultados de la primera vuelta electoral, las cabezas del monstruo se multiplicaron. El plan A fue entonces gritar fraude e invalidar las elecciones robándose, incluso, los votos ejercidos por la ciudadanía y apoyándose en los operadores que, diligentemente, habían colocado en el Congreso, Ministerio Público, cortes y Ejecutivo.

Pero luego de ciertas instrucciones en inglés y de la oficialización de los resultados hace pocos días, el Pacto comenzó a implementar un plan B que incluye dejarle al nuevo gobierno un presupuesto que no le ofrece suficiente margen de acción, retirar la inmunidad a las y los magistrados del Tribunal Supremo Electoral para que tengan que enfrentar la justicia, desconocer al partido Semilla (litigio que podría durar hasta diez años), lograr que el Congreso elija antes del 15 de diciembre próximo y a marchas forzadas a los magistrados y magistradas de la Corte Suprema de Justicia que no fueron elegidos en su momento (2020) y que operarán a favor del Pacto durante al menos los siguientes diez meses, y liberar a personas señaladas penalmente en casos de corrupción y derechos humanos, entre más.

Si el multicéfalo Pacto de Corruptos “deja” llegar al binomio del partido Semilla al próximo 14 de enero de 2024, día de la toma de posesión, parece que, de todas maneras, persistirá en su objetivo principal de hacer que el gobierno electo fracase. Crear más incertidumbre, generar una permanente crisis y hacer que Guatemala sea ingobernable podría ser parte de este plan. Y no creo estar exagerando, después de haber visto, en los últimos años, de lo que es capaz de hacer el Pacto de Corruptos para proteger sus propios intereses. Ante esto, hay dos grupos que pueden nadar a contrapelo de la historia conocida, para comenzar a generar un nuevo orden y evitar la estocada final del golpe que se ha venido consolidando: 1. La movilización ciudadana, liderada por los pueblos originarios y acompañada por una buena parte de la ciudadanía guatemalteca; y 2. Un equipo de gobierno sólido que no le teme al cambio y a la presión, acompañado por diversos sectores de esa ciudadanía fortalecida y atenta, por una cooperación internacional que no lo suelte en los momentos críticos y por aliados en grupos empresariales, del Ejército y otros. Algo así como lo que hicieron Hércules y Yolao.

Estamos, de nuevo, parados en el borde del abismo. El monstruo no descansa y tiene muchas cabezas en las instituciones del Estado y en los grupos de poder. Queremos llegar a vivir en una verdadera democracia algún día y no en una dictadura que ya ha mostrado sus múltiples rostros y complicidades y que, aun sin concretarse, ya tiene a jueces, fiscales, periodistas, abogados y abogadas en el exilio o la cárcel.

No podemos obviar este hecho. Pero hay que alimentar la esperanza sin dejar de hacer camino, porque la diferencia entre caer o alejarnos del abismo es la de un empujón o un paso hacia la democracia.

El monstruo no descansa y tiene muchas cabezas en las instituciones del Estado y en los grupos de poder.

Carolina Escobar Sarti

 https://www.prensalibre.com/opinion/columnasdiarias/el-golpe-va-lento-y-por-etapas-pero-va/

GUATEMALA, LOS SALDOS DE OCTUBRE EN REBELIÓN



Por: Carlos Figueroa Ibarra

No ha cesado la insurrección pacífica por la defensa de la democracia y en repudio al Pacto de Corruptos

Desde el 2 de octubre de 2023, Guatemala vivió la más grande rebelión de la que tengamos recuerdo al menos en lo que se refiere a la historia reciente. Esa rebelión continúa como se vio en las marchas multitudinarias y concentraciones observadas el 3 y 4 de noviembre. Los bloqueos de carreteras cesaron a partir del 22 de octubre, pero eso no quiere decir que haya cesado la insurrección pacífica por la defensa de la democracia y en repudio al Pacto de Corruptos. Ciertamente el levantamiento se hizo más evidente y tuvo mayor impacto en la vida cotidiana del pueblo guatemalteco con los bloqueos que comenzaron el 2 de octubre y que tuvieron su epicentro en los departamentos de Totonicapán y Sololá, particularmente en en la Cumbre de Alaska (Sololá), Las Trampas (Sololá), Los Encuentros (Sololá), La Cuchilla (Sololá), Cuatro Caminos (Totonicapán). Además de Chupol (Quiché) y El Boquerón (Cuilapa). Casi todos estos lugares son neurálgicos porque allí se concentran el nudo de intersecciones de vialidades que comunican al país.

Una revisión de notas periodísticas e informes de la Dirección General de Seguridad Vial (PROVIAL) nos puede dar una idea aproximada del número de bloqueos observados en las distintas carreteras del país y los acontecidos en la ciudad de Guatemala.  Según estas fuentes, el 2 de octubre se observaron 17 bloqueos de carreteras y el numero fue ascendiendo, afectando a la capital del país y otras ciudades en los días siguientes. El 9 de octubre se observaban 115 bloqueos; el 10 se reportaban 136 bloqueos, 23 de los cuales se dieron en la ciudad de Guatemala. Al día siguiente se reportaban 119, 11 de ellos en la capital; el 13 de octubre eran 80 los bloqueos; el día 17, habían descendido a 13 (uno de ellos en la capital); el 18 y 19 ascendieron nuevamente a 20 (uno en la capital). El 21 de octubre solamente se realizaron cuatro. El domingo 22 de octubre cesaron los cortes de ruta. Desde el 20 de octubre, Luis Pacheco presidente de los 48 cantones de Totonicapán, sugirió en rueda de prensa que los bloqueos se levantarían parcialmente, pero dos días después estos habían cesado completamente.

Se ha expresado de manera crítica que el levantamiento de los bloqueos surgió después de negociaciones con el Comité Coordinador de Asociaciones Agrícolas, Comerciales Industriales y Financieras (CACIF) máximo órgano empresarial de Guatemala. Independientemente de que estas aseveraciones sean ciertas o no, lo que nos demuestra el estudio de las grandes rebeliones y movilizaciones sociales, estallidos o insurrecciones, es que estos no pueden mantenerse de manera indefinida. Las grandes sublevaciones implican la ruptura drástica de la vida cotidiana de la población entera, se ven interrumpidos suministros, vida laboral, transporte, ingresos y la certeza en la seguridad física. Cortes de ruta, marchas multitudinarias, barricadas, concentraciones, plantones necesitan de recursos financieros no desestimables y de una infraestructura para satisfacer las necesidades de todo tipo de los que se sublevan. También se observa un tránsito de la exaltación al cansancio. Por ello las revueltas tienen un ciclo que inevitablemente las conduce de su estallido, ascenso, momento climático para luego entrar en una fase descendente.

La gran rebelión de octubre no puede escapar a esa lógica, aunque hasta el momento podemos prever que las movilizaciones, concentraciones y plantones seguirán con gran esfuerzo hasta el 14 de enero de 2024, cuando Bernardo Arévalo debe asumir la Presidencia de la República. Si esto es así, la rebelión por la democracia habrá tenido una duración aproximada de seis meses, lo que implica una dilatación inusual. Semejante a los seis meses de la observada en la ciudad de Oaxaca en el segundo semestre de 2006, cuando amplios sectores populares encabezados por la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) se rebelaron contra el gobierno de dicha entidad apoyando al movimiento magisterial.

La gran rebelión que tímidamente comenzó en agosto y tuvo su momento climático en octubre no ha alcanzado su demanda principal cuales son las renuncias de la fiscal general Consuelo Porras, el titular de la Fiscalía Especial contra la Impunidad Rafael Curruchiche, la fiscal regional Cinthia Monterroso y el juez Fredy Orellana, las figuras emblemáticas de la guerra judicial (Lawfare) que emplea el Pacto de Corruptos. ¿Puede decirse que por ello ha fracasado la sublevación observada?

De ninguna manera puede llegarse a esa conclusión. La ascendente rebeldía que ha tenido en el mes de octubre su cenit, ha ocasionado en primer lugar que hayan fracasado los planes fraudulentos y luego la confabulación golpista del Pacto de Corruptos. También ha originado que ese pacto delincuencial haya empezado a esquebrajarse como lo demuestra que una de sus partes institucionales, el Tribunal Supremo Electoral, haya marcado su distancia con el núcleo duro de la dictadura delincuencial guatemalteca. Otra de las partes del Pacto, su fracción neofascista (Ricardo Méndez Ruiz de la Fundación Contra el Terrorismo) ha expresado duras recriminaciones al gobierno de Alejandro Giammatei culpándolo de la crisis actual por haber pretendido hacer un fraude a favor del candidato oficial Manuel Conde. La gran rebelión también ha facilitado que el establishment internacional haya dejado de apoyar a la alianza delincuencial que gobierna a Guatemala.

Pero el saldo más importante de la gran rebelión de octubre de 2023 en Guatemala, son sus implicaciones históricas de largo alcance. Guatemala no podrá ser la misma después de la centralidad observada advertida en la rebelión de parte de los pueblos originarios. Una sociedad en la cual el racismo se desparrama desde la oligarquía de pretensiones criollas y de blanquitud, se irradia por las clases medias mestizas y llega hasta los sectores populares también mestizos, ha visto surgir a autoridades ancestrales y alcaldías indígenas cuyos bastones de mando se han convertido en símbolos de respetabilidad. La voz de dichas autoridades ha sido la dirigente y su repertorio de lucha han conducido a las manifestaciones de descontento popular urbano mayoritariamente ladino (mestizo).

El próximo gobierno, el que encabezará Bernardo Arévalo, un mestizo que encabeza un partido de clase media urbana y mestiza le deberá mucho a los pueblos originarios de Guatemala y también a lo popular urbano. Deberá tener la sensibilidad para gobernar un país que cambió debido a la crisis que provocó su triunfo electoral. Tendrá que ser diligente para atender sus demandas. A lo nacional popular expresado en la diversidad plurinacional también le correspondería tener conciencia de las limitaciones que tendrá ese gobierno para atender los agravios acumulados durante siglos. Llegará el nuevo gobierno con el Pacto de Corruptos enquistado en el poder legislativo y judicial y en otros organismos gubernamentales. Para muestra un botón: después de años de permanencia ilegal, los integrantes de la Corte Suprema de Justicia serán cambiados por disposición de la ahora diligente Corte de Constitucionalidad.  También llegará el nuevo gobierno con un presupuesto gubernamental lleno de candados impuestos por la mayoría de corruptos en el Congreso de la República. Así las cosas, que el golpe sea derrotado solamente significará que a partir del 14 de enero de 2024 comenzará un nuevo ciclo en la lucha por otra Guatemala.

https://mundonuestro.mx/content/2023-11-07/guatemala-los-saldos-de-octubre-en-rebelion-carlos-figueroa-ibarra

DEBATE SOBRE GUATEMALA EN LA CIDH


Por: Factor Méndez

 La crisis política y social que estalló en Guatemala a partir del resultado de las votaciones generales celebradas el 25 de junio de 2023 y la lucha de resistencia ciudadana no violenta que se inició, siguen vigentes. La cuestión de fondo planteada por colectivos y organizaciones de sociedad civil encabezadas por los 48 Cantones de Totonicapán, alcaldías indígenas de varios Departamentos y autoridades ancestrales de pueblos originarios en resistencia no violenta, sigue sin resolverse. Esta semana, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), conoció las denuncias que un grupo de ex operadores de justicia guatemaltecos en el exilio, presentó ante esa Comisión.

¿Cuál es la cuestión de fondo que aún no se resuelve? Es la solicitud de renuncia de varios funcionarios del sistema de justicia guatemalteco, pertenecientes al Organismo Judicial (OJ) y al Ministerio Público (MP), a quienes se señala como actores responsables de ejecutar un golpe de Estado técnico judicial, que mediante acciones jurídicas y judiciales criminalizan a magistrados titulares y suplentes del Tribunal Supremo Electoral (TSE), a funcionarios del Registro de Ciudadanos del TSE, a dirigentes políticos del partido Movimiento Semilla y a ciudadanos que hicieron trabajo voluntario en las Juntas Receptoras de Votos (JRV), Juntas departamentales y municipales. 

Ese grupito de funcionarios pertenece al bloque en el poder que se niega a perder jugosos negocios y privilegios que les promete la corrupción e impunidad, por eso ambicionan anular las votaciones realizadas e imposibilitar que el binomio presidencial de Bernardo Arévalo y Karin Herrera asuman la jefatura del Poder Ejecutivo el 14 de enero de 2024.

Durante el 188 período de sesiones de la CIDH realizada el 8 de noviembre de 2023, se conoció en audiencia temática la petición de cuarenta y cuatro personas, de nueve organizaciones de derechos humanos (DD. HH.) guatemaltecas y dieciséis organizaciones de sociedad civil internacionales. Esta audiencia fue presidida por Esmeralda Arosemena de Trotiño, Primera Vicepresidenta de la CIDH y Relatora para Guatemala, acompañada de Tania Reneaum Panszi, Secretaria Ejecutiva y relatores temáticos de la CIDH. El objetivo de esta audiencia: Poner en conocimiento de la CIDH la información recogida sobre el deterioro del Estado de derecho y la excesiva criminalización mediante el uso del derecho penal contra opositores políticos, operadores y administradores de justicia, periodistas y defensores de DD. HH.

En nombre de los peticionarios y de forma presencial hablaron juristas nacionales que se encuentran en el exilio, la primera fue Claudia Escobar Mejía, ex magistrada, quien analizó el deterioro del Estado de derecho, la persecución contra operadores de justicia y abogados independientes. Siguió Flor de María Gálvez. Luego Eda Gaviola informó sobre ataques y criminalización a defensores de DD. HH., Claudia Paz y Paz relató la criminalización a opositores políticos. Por último, Francisco Sandoval ex fiscal jefe de la Fiscalía Especial contra la Impunidad (FECI) presentó un pliego de peticiones, entre las que incluyen solicitar medidas cautelares para los dirigentes de los 48 Cantones y otras personas vulnerables.

La delegación del Estado guatemalteco participó de forma virtual, presidida por Ramiro Alejandro Contreras Escobar, director ejecutivo de la Comisión Presidencial por la Paz y los Derechos Humanos (COPADEH.) Dicha delegación negó los hechos denunciados por los peticionarios y rechazó las acusaciones planteadas. 

La respuesta del Estado guatemalteco fue criticada por parte de la Vicepresidenta, la Secretaria Ejecutiva y los Relatores temáticos de la CIDH, por considerar que no responde a los cuestionamientos planteados por los peticionarios.

La audiencia finalizó solicitando al Estado de Guatemala que autorice visitas de los Relatores temáticos y permita visitar a los detenidos políticos en las cárceles.

https://lahora.gt/opinion/fmendez/2023/11/10/debate-sobre-guatemala-en-la-cidh/

Factor Méndez

fmendez21@gmail.com

Defensor Derechos Humanos. Catedrático. Periodista/Escritor. Estudió Derecho, Derechos Humanos y Trabajo Social en Guatemala, Honduras y Costa Rica. Catedrático San Carlos y Rafael Landívar. Fundador Centro de Investigación, Estudios y Promoción de Derechos Humanos CIEPRODH. Autor de ensayos y artículos sobre temas sociales, políticos, memoria histórica y Derechos Humanos.

GUATEMALA: EL LEVANTAMIENTO ARMADO DEL 13 DE NOVIEMBRE 1960, COMANDANTE LUIS TURCIOS LIMA



EL LEVANTAMIENTO ARMADO DEL 13 DE NOVIEMBRE 1960, COMANDANTE LUIS TURCIOS LIMA

El 13 de noviembre de 1960 es una fecha que representa para muchas personas en Guatemala un símbolo de resistencia al dominio imperial ejercido por Estados Unidos. Y a la situación de explotación que la oligarquía tradicional sometió durante décadas a la mayoría de la población rural, situación que todavía se mantiene en algunas áreas del país; y de represión sistemática que la población sufría de parte de militares. Así mismo, esta fecha se constituye como un punto de inflexión, sin el cual sería difícil poder explicarse la historia reciente y presente de Guatemala.

Luis Turcios Lima, el Comandante revolucionario, fundador del Frente “Alejandro de León” MR-13, de las Fuerzas Armadas Rebeldes FAR y del Frente Guerrillero “Edgar Ibarra”

martes, 7 de noviembre de 2023

PATRIMONIO AUDIOVISUAL Y CINEMATOGRÁFICO EN CENTROAMÉRICA, RED CCAFPA


 Miembros de la Red Centroamericana y del Caribe del Patrimonio Fílmico y Audiovisual (RED-CCAPFA) participan en el Talleres y seminario “Hacia una dinámica colaborativa para el patrimonio audiovisual y cinematográfico en Centroamérica” que se esta realizando en San José, Costa Rica.

El taller se realiza en el Centro de Cine de Costa Rica, con la participación por parte de Guatemala:  Arturo Albizures -Asociación COMUNICARTE, Luis Gutiérrez de Ek Balam , Thelma Porres y Ana Luisa Arreola de CIRMA, Humberto Mazariegos de  Cineteca Xela, Sergio Pozuelos de Cinemateca Universitaria “Enrique Torres», Hugo Koper de Festival Ícaro. Del Salvador: Carlos Colorado de MUPI. De Honduras: Marxis Lenin Hernández de  Cinemateca Universitaria "Enrique Ponce Garay". Nicaragua: Albero Jiménez - Luciérnaga. Costa Rica: David Rodríguez, Luis alonso Álvarez, Jorge Jaramillo y Vania Alvarado de Centro de Cine. Panamá: Georgina Tobar y Julio Obregón de GECU.  Cuba: Wency Hojas del Instituto de Información y Comunicación Social. Esta organizado en el marco del proyecto Apoyo al desarrollo de la industria cinematográfica y audiovisual en América Central (ADFCAAC)

Por la preservación audiovisual de la memoria fílmica y audiovisual “Hacia un catálogo colectivo”

El objetivo de este taller participativo es establecer las bases de un catálogo compartido dentro de la Red CCAPFA. Se basa en la capacitación en catalogación organizada como parte del proyecto y en las experiencias de instituciones que han puesto en marcha proyectos similares.

El taller es coordinado por Ohiana Durand, Juliette Cahin, Braemer, Responsable pedagógica,  y Lorena Bordigoni, Especialista en patrimonio audiovisual, Argentina de FSPI Cine América y de Central y del Instituto Nacional del audiovisual -INA-, Francia.