miércoles, 28 de enero de 2026

EL FUTURO SE CONSTRUYE


Por: Miguel Angel Sandoval

Me refiero a los procesos políticos no a esa idea general que existe sobre el futuro de forma imprecisa, casi mágica. Hablo de como los escenarios políticos son producto de una profunda reflexión y análisis, antes que resultado de las casualidades. Y lo que se dice de forma apretada en este párrafo, es algo aprendido a lo largo de años de participación en procesos en donde de manera general, ha privado la improvisación antes que la construcción de escenarios luego de analizar los datos duros, las realidades concretas, pues han prevalecido las construcciones de orden ideológico, o de intereses grupales.

De manera reciente asistí a una reunión en donde escuche una frase que parece ser un credo que podría formar parte de la perspectiva de las organizaciones democráticas revolucionarias o de izquierda: el enemigo está afuera. Se señala esto pues durante años los conflictos o rupturas de las fuerzas democráticas, han pasado por un proceso de demonización, luego alguna tolerancia y finalmente acuerdos, aun si estos han sido menores, coyunturales.

De la misma manera ha sido el tratamiento a otras expresiones políticas. Todo dictado desde las construcciones ideológicas cerradas, sin el espacio para entender las diferencias, los matices, sin tomar en cuenta las coyunturas o los periodos históricos, y como decía hace muchos años un líder chino, se olvidó cuáles son las contradicciones en el seno del pueblo, y cuales con el enemigo. Pero, sobre todo, se ha olvidado cuales son los objetivos reales que se pueden alcanzar en cada situación o coyuntura y cual es, en esas condiciones, la correlación de fuerzas real.

Sé muy bien que se puede decir aquella frase de los estudiantes parisinos del mayo de 68: seamos realistas pidamos lo imposible. Pero eso es una linda frase que no aplica en procesos políticos concretos en condiciones como las nuestras, en donde la urgencia es de terminar con la corrupción, para luego poder abordar otros temas igualmente urgentes, pero que están sobre determinados por el hecho dominante del periodo que es la corrupción sistémica. Derrotada esta, podemos discutir sobre las diferentes utopías, del asalto al cielo o demandar lo imposible.

Es por ello que en los tiempos que corren, se ha planteado por un grupo importante de ciudadanos,  la construcción de un Frente Amplio que pueda ser la herramienta que sirva a la aglutinación de las fuerzas democráticas de nuestro país. Y es por ello también, que se ha iniciado la tarea de visitar a todas las fuerzas democráticas para intercambiar opiniones y poner a su disposición el FAD.

Y para que no haya malos entendidos ni las interpretaciones antojadizas de siempre, es menester dejar claro que para el FAD se trata de decir a las fuerzas políticas democráticas o de izquierda, al menos dos cosas: hoy por hoy aun no existe alternativa democrática clara, de cara al 2027, y junto con ello, que no existe la posibilidad de que una sola fuerza pueda tener éxito, si lo intenta aislada. Esa es la reflexión de arranque para el esfuerzo que estamos impulsando.

Y la gran propuesta del FAD para las fuerzas democráticas, revolucionarias o de izquierda,  es la de construir una alternativa para el 2027 todos juntos.

Para abordar esta tarea homérica, existe un llamamiento dirigido a las fuerzas políticas y sociales, con planteamientos básicos que pueden ser la base de una alianza, pues en los planteamientos que se expresan por el FAD, no existe el riesgo de dejar de lado la construcción democrática que el país demanda, ni dejar de lado las posibilidades de que los mismos planteamientos puedan ser impulsados por organizaciones políticas, sociales y personas independientes.

Y tampoco se trata de amarrarse a las ideas existentes sobre la forma y manera de hacer política, que inicia y termina en las expresiones de partido político, que muchas veces, se limitan a un registro legal sin incidencia en la política nacional. Es el caso de los 30 o 40 registros legales existentes y su ausencia en el debate nacional.

Quizás sea necesario advertir que fuera de unos pocos partidos con presencia en el legislativo, el resto brilla por su ausencia en la discusión de los temas nacionales. Eso da la medida de su drama: son instituciones legales, permitidas o aceptadas,  pero en su mayoría, prescindibles.

Se está planteando por ello, una alianza nacional, con el objetivo de juntar en una sola dirección todas las fuerzas sociales y políticas, que podamos dirigir en contra de los enemigos jurados de la democracia: los integrantes del pacto de corruptos.

Se puede discutir sobre la integración del denominado pacto. Que si es la oligarquía tradicional, con sus aliados políticos, que si estos son solo servidores de segunda o si son los que articulan el saqueo del estado. Y se puede argumentar que el pacto es insuficiente como explicación, y que finalmente detrás de todo ello están las fuerzas supranacionales. Pero el hecho es que con esa denominación, quienes se oponen a la democracia y al desarrollo nacional se encuentran plenamente identificados.

Sobre todo, esto se puede discutir, intercambiar, pero lo que debe quedar muy claro en los días que corren, es que se trata de construir una alianza para profundizar la democracia y que antes o junto con ello, hay que cortar con las posibilidades de los corruptos en sus más diversos ropajes, de continuar con el manejo de los recursos del estado guatemalteco, así como en los esfuerzos de criminalizar, las luchas por la democracia y todos los derechos políticos, económicos y sociales de los guatemaltecos y guatemaltecas.

https://publicogt.com/el-futuro-se-construye/

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