viernes, 11 de septiembre de 2026

GUATEMALA: EL 15 DE SEPTIEMBRE EN NUESTRA MEMORIA

Foto Arturo Albizures

15 de septiembre, 1978:

El 15 de septiembre de 1978, en la aldea Cahaboncito, municipio de Panzós, departamento de Alta Verapaz, miembros del Ejército de Guatemala acompañados por un comisionado militar capturaron a Hilario Choc, quien era socio de la cooperativa Santa María. Desde entonces no se ha vuelto a saber de la víctima.

15 de septiembre, 1979:

1.            El 15 de septiembre de 1979, en el municipio de Santa Lucía Cotzumalguapa, departamento de Escuintla, presuntos miembros de G-2 y de la Policía Judicial capturaron a Carlos Enrique González Godoy, quien miembro de la guerrilla. Desde entonces se desconoce el paradero de la víctima.

2.            El 15 de septiembre de 1979, en el caserío Sacchén, municipio de Barillas, departamento de Huehuetenango, miembros del EGP ejecutaron a Juan Benito Martín, quien era líder del comité de tierras.

15 de septiembre, 1980:

1.            El 15 de septiembre de 1980, en el caserío Don Tomás, aldea El Molino, municipio de San Martín Jilotepeque, departamento de Chimaltenango, un grupo de hombres armados persiguieron y posteriormente ejecutaron a Pedro Antonio Ajú López, quien tenía 18 años de edad.

2.            El 15 de septiembre de 1980, en la cabecera municipal de Concepción Huista, departamento de Huehuetenango, miembros del EGP ejecutaron al ex soldado Samuel Ramírez Ramírez, quien acababa de regresar de prestar servicio militar durante tres años. La víctima había recibido amenazas de muerte por parte de los mismos responsables.

3.            El 15 de septiembre de 1980, en el cantón Chucalibal, municipio de Chichicastenango, departamento de Quiché, miembros del Ejército de Guatemala capturaron y torturaron a Diego Juracán Macario, de doce años de edad. Finalmente fue liberado.

4.            El 15 de septiembre de 1980, en la aldea Pueblo Nuevo, municipio de Tajumulco, departamento de San Marcos, miembros del Ejército de Guatemala asignados al destacamento del lugar, capturaron a Octavio Ramos Chilel, de ochenta años de edad. Posteriormente, fue localizado su cadáver con señales de tortura en el río. El mismo día capturaron a tres personas más, quienes también fueron ejecutadas.

15 de septiembre, 1981:

1.            El 15 de septiembre de 1981, en la finca Tompek, municipio de Cobán, departamento de Alta Verapaz, miembros del Ejército de Guatemala asignados a la finca Buenos aires, municipio de San Juan Cotzal, departamento de Quiché, mataron a dos personas. Tres más fueron ejecutados por soldados provenientes del mismo campamento en la finca Terral. Otra persona fue asesinada en su cosecha de frijol en la aldea Sapalu-Samatz, por los patrulleros de la señora Esperanza Leal. Todas las víctimas estaban huyendo hacia la montaña después de un bombardeo del ejército en la aldea Sapalu-Samatz. Después del bombardeo, la población huyó a la montaña. Aproximadamente 45 personas murieron en el bombardeo y en la huida por susto y enfermedad. Víctimas identificadas: Carlos Caal, Serapio Catun, Arcadio Choc, Roberto Luc, Roberto Luc, Aurel Xe (niño), Juliana Caal, Angustia Luc, Corona Saq Rab. Víctimas sin identificar: 46.

2.            El 15 de septiembre de 1981 en la plaza del mercado de Rabinal del municipio de Rabinal, Baja Verapaz, soldados del destacamento de Rabinal, acompañados por patrulleros, comisionados y judiciales ejecutaron a unas 200 personas a balazos. Era el día de la independencia y los soldados habían convocado a toda la gente para asistir obligatoriamente al desfile. El día antes mencionado la guerrilla había tapado la carretera y pidió abastecimiento a toda la gente que pasó. La gente colaboró con frijol, dinero, maíz y otros bienes. Víctimas identificadas: Margarita Cortez Tecu, Emilio Guanche Tecu, Mateo Mejia Moreno, Malecio Tecu Cortez, Florentin Xitumul Ismalej, Pedro Cuxum, Víctimas sin identificar: 200.

3.            El 15 de septiembre de 1981, en San Mateo, municipio de San Juan Ostuncalco, departamento de Quetzaltenango, miembros del Ejército de Guatemala capturaron a Ilario Díaz Romero, quien era miembro de la guerrilla. Un mes después, una persona vio a Ilario, preso, en la zona militar de Quetzaltenango. Desde entonces nadie volvió a saber mas de la víctima.

4.            El 15 de septiembre de 1981, en el cantón de Chupol, municipio de Chichicastenango, departamento de Quiché, miembros del Ejército de Guatemala capturaron y se llevaron a varios vecinos incluyendo hombres, mujeres y niños, entre ellos al joven Diego Morales Mejía. Los capturados nunca regresaron. Dos semanas después los hermanos Manuel Morales Mejía y Pedro Morales Mejía fueron ejecutados por elementos del Ejército de Guatemala. Los cadáveres fueron enterrados cerca del lugar de los hechos. Las tres víctimas identificadas eran miembros de la misma familia.

5.            El 15 de septiembre de 1981, en el caserío de Pexlá, aldea Pulay, municipio de Nebaj, departamento de Quiché, miembros del Ejército de Guatemala, procedentes de los destacamentos de Sacapulas, Uspantán, Nebaj y Chajul reunieron a la población del lugar y les exigieron que dijeran la ubicación de un campamento de la guerrilla. Los sol- dados torturaron y ejecutaron a diez jóvenes, a quienes acusaron de ser guerrilleros. Todos los soldados violaron a una joven, a quien dejaron con vida. Posteriormente, concentraron a la población en la capilla, donde fueron interrogados durante toda la noche. Al día siguiente, los militares liberaron a la población retenida en la capilla. Víctimas identificadas: Feliciana Bernal, Francisco Chel (niño), Miguel Corio, Miguel de Paz, Diego Lopez, Jacinto Ramirez Raymundo, Miguel Ramirez Maton. Víctimas sin identificar: 3

6.            El 15 de septiembre de 1981, en la cabecera municipal de San Juan Cotzal, departamento de Quiché, miembros del Ejército de Guatemala y de la Policía Judicial ejecutaron a 70 personas en represalia por un ataque insurgente sucedido en esa misma fecha. Víctimas sin identificar: 70

7.            El 15 de septiembre de 1981, en las montañas del caserío Chupoj, municipio de Chiché, departamento de Quiché, murió de enfermedad Diego Cuin Tol a causa del desplazamiento forzado provocado por miembros del Ejército de Guatemala.

15 de septiembre, 1982:

1.            El 15 de septiembre de 1982, en la aldea San Gabriel, municipio de San Miguel Chicaj, departamento de Baja Verapaz, miembros del Ejército de Guatemala ejecutaron a María Mendoza y a su esposo Juan Ortiz. Los soldados habían llegado a la casa buscando al padre de María y al no encontrarlo, ejecutaron a los que se estaban allí.

2.            El 15 de septiembre de 1982, en la aldea San Rafael, municipio de Rabinal, departamento de Baja Verapaz, miembros del Ejército de Guatemala capturaron a Santiago Iboy González. Desde entonces no se ha vuelto a saber de la víctima. En esa ocasión los soldados ejecutaron a seis mujeres.

3.            El 15 de septiembre de 1982, en la aldea San Gabriel, municipio de San Miguel Chicaj, departamento de Baja Verapaz, miembros del Ejército de Guatemala capturaron a Ramona Morales, quien estaba embarazada de siete meses, y la trasladaron al destacamento de Rabinal. Desde entonces no se ha vuelto a saber de la víctima.

4.            El 15 de septiembre de 1982, en la cabecera municipal de Rabinal, departamento de Baja Verapaz, miembros del Ejército de Guatemala capturaron a un señor identificado y a su hija cuando pasaban por delante del destacamento militar. Mientras efectivos militares torturaban al padre, el capitán y ocho soldados violaron a la hija. A continuación, introdujeron al señor en la habitación donde estaban violando a la muchacha y le obligaron a presenciar como su hija era violada nuevamente. Posteriormente, el capitán le cortó el pene al capturado y se lo introdujo a la mujer en los genitales. Finalmente, los militares se llevaron al hombre y liberaron a la joven. Desde ese día no se ha vuelto a saber del padre.

5.            El 15 de septiembre de 1982, en el caserío Palamá, aldea Hacienda Vieja, municipio de San José Poaquil, departamento de Chimaltenango, miembros del Ejército de Guatemala, con el rostro cubierto, capturaron a Santos Asijtuj junto a otra persona no identificada. A raíz de ese hecho, nadie volvió a saber más del paradero de las víctimas.

6.            El 15 de septiembre de 1982, en lugar no especificado, presutos miembros de la guerrilla ejecutaron a un hombre cuya identidad se desconoce.

7.            El 15 de septiembre de 1982, en la aldea Ical, municipio de Colotenango, departamento de Huehuetenango, miembros del Ejército capturaron a Jacinto Gabriel Ramos y después de torturarlo lo ejecutaron con arma de fuego. La víctima se encontró con los soldados cuando fue a buscar leña para su casa.

8.            El 15 de septiembre de 1982, en Malacatán, Nueva Esperanza, municipio de Barillas, departamento de Huehuetenango, miembros del Ejército pertenecientes al destacamento de Playa Grande ejecutaron a María Velásquez Car- dona, Faustina Cardona Velásquez, Arnulfo Morales Cardona y Diego Domingo Velásquez. A raíz de la violencia desencadenada por el Ejército en este área, muchos habitantes se vieron obligados a refugiarse en la montaña, donde falleció Lorenzo Morales Cardona de cinco años.

9.            El 15 de septiembre de 1982, en la carretera interamericana cerca de la cabecera municipal de La Democracia, departamento de Huehuetenango, presuntos miembros del Ejército del destacamento militar de La Democracia, capturaron a Augusto Hernández Gabriel y nunca más apareció. Testigos vieron que lo llevaron en un carro a la Mesilla y después a La Democracia.

10.       El 15 de septiembre de 1982, en la cabecera municipal de Nentón, departamento de Huehuetenango, miembros del Ejército asignados al destacamento de ese municipio, ubicado en la iglesia católica, capturaron a Olivio Camposeco y lo introdujeron a dicho destacamento, donde lo torturaron por ocho días aproximadamente. Para salvarse y por las torturas, la víctima acusó de guerrillero a Pascual Tomás, quien fue capturado por los soldados y torturado en el mismo destacamento por 22 días, al cabo de los cuales lo liberaron.

11.       El 15 de septiembre de 1982, en el caserío de Las Flores Tzejá, aldea Fronteras, municipio de Livingston, departamento de Izabal, miembros del Ejército capturaron a Marcos Guitz Saquic cuando iba acompañado de un maestro de otra aldea vecina. El maestro no fue capturado. La víctima se encuentra desaparecida.

12.       El 15 de septiembre de 1982, en el caserío Billalá, municipio de Nebaj, departamento de Quiché, miembros del Ejército de Guatemala asignados al destacamento de Nebaj capturaron y ejecutaron a Pedro sin apellido y a Antonio Matón de León. Las víctimas fueron trasladadas al destacamento militar de Nebaj. Horas después los cadáveres fueron encontrados en el caserío Billalá.

13.       El 15 de septiembre de 1982, miembros del Ejército de Guatemala llegaron al caserío Pexlá, aldea Pulay, municipio de Nebaj, departamento de Quiché, quemaron varias casas y ejecutaron a Miguel Corio Velásquez. Tres días después los soldados regresaron al lugar y ejecutaron a Nicolás Mateo y a dos personas más no identificadas. En diciembre del mismo año, murió el señor Pedro Coreo, padre de Miguel Corio Velásquez, a consecuencia de los hechos mencionados.

14.       El 15 de septiembre de 1982, en el caserío Trapichitos, municipio de Zacualpa, departamento de Quiché, miembros del Ejército de Guatemala capturaron y golpearon a Juan Coj. Posteriormente, los soldados ejecutaron a la víctima en el caserío Tunajá del mismo municipio.

15.       El 15 de septiembre de 1982, en el caserío Trapichitos, municipio de Zacualpa, departamento de Quiché, miembros del Ejército de Guatemala, asignados al destacamento de Zacualpa, capturaron a Victoriano Barrera y Pedro Gómez en el camino que une Trapichitos con la cabecera municipal. Las víctimas fueron conducidas al destacamento. Desde esa fecha, se desconoce su paradero.

16.       El 15 de septiembre de 1982, en la cabecera municipal de Zacualpa, departamento de Quiché, miembros del Ejército de Guatemala acompañados de civiles, capturaron a Francisco Jimón Cux, quier era miembro de Acción Católica, y lo condujeron al Destacamento Militar que fue instalado en esa población. Desde ese momento no se volvió a saber del paradero de la víctima. Aparentemente un ladino del área delató a la víctima, además de a otras ocho personas, recibiendo 30 Quetzales por cada una de las personas delatadas.

17.       El 15 de septiembre de 1982, en el caserío Trapichitos, municipio de Zacualpa, departamento de Quiché, Carlos Mendoza, de tres años de edad, murió durante un bombardeo efectuado por miembros del Ejército de Guatemala asignados al destacamento de Zacualpa.

15 de septiembre, 1983:

1.            El 15 de septiembre de 1983, en la aldea Palo Grande, municipio de Chiantla, departamento de Huehuetenango, miembros del Ejército asignados al destacamento militar de la finca La Perla, Chajul, Quiché, acompañados por patrulleros civiles, ejecutaron con armas de fuego a Procopio López García, Tomás Raymundo, Nemesio Hernández y a una persona sin identificar. El primero de los mencionados fue previamente torturado. Las víctimas eran originarias del municipio de Nebaj, Quiché, y llegaron a la aldea Palo Grande, junto con un grupo numeroso de personas, a buscar fruta.

2.            El 15 de septiembre de 1983, en la aldea Cajolá Chiquito, municipio de Cajolá, departamento de Quetzaltenango, miembros de la Policía Nacional capturaron a Juan López Mazariego, quien había sido policía en años anteriores. Desde ese hecho no se volvió a saber más de la víctima.

15 de septiembre, 1984:

1.            El 15 de septiembre de 1984, en la aldea Salac I, municipio de Cahabón, departamento de Alta Verapaz, miembros del Ejército de Guatemala ejecutaron a Crisanto Bolom. El cuerpo de la víctima quedó durante cuatro días tirado pues los hechores amenazaron a muerte a quien enterrase el cadáver.

2.            El 15 de septiembre de 1984, en la aldea Salac I, municipio de Cahabón, departamento de Alta Verapaz, miembros del Ejército de Guatemala capturaron a Santiago Chub, lo retuvieron durante un día en un pozo y posteriormente se lo llevaron con rumbo desconocido. Desde entonces no se ha vuelto a saber de la víctima.

15 de septiembre, 1985:

El 15 de septiembre de 1985, en la cabecera municipal de San José Poaquil, departamento de Chimaltenango, miembros del Ejército de Guatemala capturaron a Juan Lucas Tecún. Posteriormente, los soldados trasladaron a la víctima al destacamento del lugar y, desde ese momento, nadie volvió a saber más de su paradero.

15 de septiembre, 1987:

1.            El 15 de septiembre de 1987, en el caserío Cucabaj Primer Centro, aldea San Sebastián Lemoa, municipio de Santa Cruz del Quiché, hombres armados ejecutaron con arma de fuego a Diego de León Calvo, cooperativista y miembro del Comité de Padres de Familia de la escuela del lugar.

2.            El 15 de septiembre de 1987, en el cantón Xechivoy, municipio de Santiago Atitlán, departamento de Sololá, miembros del Ejército de Guatemala capturaron a Diego Petzey, Nicolás Tacaxoy y a su nieto, quien tenía quince años y de quien se desconoce el nombre. Posteriormente, los soldados trasladaron a las víctimas al destacamento de Sololá, donde permanecieron detenidos por una semana, allí fueron interrogados, torturados y finalmente liberados bajo la condición de guardar silencio. Seis meses después, efectivos militares ejecutaron a Nicolás por haber contado lo sucedido.

15 de septiembre, 1989:

El 15 de septiembre de 1989, en el cantón Panul, municipio de Santiago Atitlán, departamento Sololá, hombres armados dispararon a Salvador Chiquival Chiquival, quien falleció seis semanas después.

15 de septiembre, 1990:

El 15 de septiembre de 1990, en el municipio de Malacatán, departamento de San Marcos, miembros de la Guardia de Hacienda capturaron a Miguel Angel López Niz, quien fue trasladado al destacamento de Las Marimbas, del municipio de San Rafael Pie de la Cuesta en donde miembros del Ejército de Guatemala lo torturaron y ejecutaron.

15 de septiembre, 1993:

El 15 de septiembre de 1993, en la cabecera municipal de San Ildefonso Ixtahuacán, departamento de Huehuetenango, miembros del EGP ejecutaron a Efraín Domingo Morales, quien era colaborador del Ejército e hijo del Comandante de las PAC de la aldea Xemal, municipio de Colotenango.

Fuente: CEH, Guatemala memoria del silencio.

http://raulfigueroasarti.blogspot.com/2012/09/el-15-de-septiembre-en-nuestra-memoria.html

miércoles, 9 de septiembre de 2026

HONRAR LOS PRINCIPIOS Y COMPROMISOS POLÍTICOS

Miguel Angel Sandoval

Uno de los puntos mas claros en el Pacto por la Democracia suscrito el 20 de agosto de este año, es la voluntad expresa de los partidos signatarios de luchar por la unidad, las alianzas, los acuerdos de las fuerzas progresistas. No es algo banal. Se trata de una construcción que demoró varios meses para poder ser plasmada sobre un papel y llevada a un acto publico muy concurrido para firmar, ante la gente y los medios de comunicación, diez principios y diez compromisos. Es algo que tiene fuerza y contenido. En esto estamos.

En la actualidad no son todos los partidos con vocación democrática los que han suscrito el Pacto por la Democracia. Pero eso es parte del proceso que ya dio inicio. Y en ese propósito podemos decir que el objetivo del FAD es contribuir a construir la mas grande alianza entre los partidos y sectores sociales, con una agenda progresista, democrática, de cambio para el país.
El Pacto suscrito, debe ser conocido en todo el país, por todos los actores, por la gente, hombres y mujeres de todas las condiciones sociales, de todos los credos religiosos, de todas las sensibilidades políticas, que tengan en común la idea de cambio para nuestro país. No queremos hacer política en lo oscurito, en secreto, con las cupulas. Queremos que la política la hagan todos, todas, sin exclusiones.

Por esa razón estamos llevando el tema, la discusión, a todos los lugares del país en donde haya gente que quiera cerrar el paso al pacto de corruptos, que quiera rescatar la democracia y que demande que esto sea producto de una amplia alianza de fuerzas progresistas. La crisis del país así lo demanda. No se trata de sueños de unos pocos, pues se trata de la aspiración de las mayorías del país. Queremos vivir de otra manera, sin temor por el futuro, sin miedo del día a día, con deseos de vivir con la mínima tranquilidad.

La gente poco a poco se da cuenta que la democracia no puede ser el reino de la corrupción, menos el de la impunidad. Tampoco quiere vivir en donde no se respete el voto popular, o en donde se anulen partidos por tener un discurso que no le gusta a los del pacto de corruptos. Eso es lo que queremos cambiar. Que los jueces no dejen libre a los corruptos y metan en la cárcel a los honrados o los obliguen a irse al exilio. Queremos jun país en donde el destino de los jóvenes no sea migrar a países con mas oportunidades que el nuestro. Queremos crear aquí las oportunidades para que nadie se vaya obligado por el hambre o por el miedo.

Sabemos que hay muchos enemigos de la democracia. Que hay quienes no respetan el resultado de las urnas, del voto popular, que no entienden nada que no sea mantener sus privilegios, manejar las leyes a su antojo, usar el presupuesto nacional para sus negocios. Son los que se olvidaron del bien común que señala la constitución. Son los que metieron en las gavetas los compromisos de los Acuerdos de Paz, y son los que viven al margen de los convenios y compromisos internacionales.

Por ello en el Pacto Democrático, decimos con toda la energía posible, que hoy día la única alternativa hacia las elecciones generales del 2027 y más allá, es la construcción de una amplia alianza de fuerzas políticas y sociales que le cierren el paso al pacto de corruptos, con todos, con todas, con hombres y mujeres jóvenes, que crean en un futuro mejor para el país. Las expectativas o esperanzas que se levantaron en 2015 con las movilizaciones en todo el país, o las renovadas exigencias de cambio que vivimos con el levantamiento nacional del año 2023, son ahora mas que necesarias: son inevitables.

En diversos lugares del país estamos llevando un planteamiento que la gente lo convierta en su forma de mejor participación. Que los candidatos locales sean producto de las alianzas que se puedan construir en el territorio, y todo ello animado con una idea: no queremos votar por el menos malo, queremos elegir al mejor. Pero elegir al mejor solo puede ir el resultado de acuerdos entre los lideres, de las organizaciones, de las comunidades. Y todo en medio de alianzas con las fuerzas que se encuentren en los territorios. No por acuerdos de las cupulas. Ese es el proceso para ir poco a poco recuperando la democracia en nuestro país.

Los partidos y organizaciones sociales que suscribieron el Pacto Democrático por Guatemala, tienen ante sí la enorme tarea de honrar los compromisos suscritos y dar una lucha permanente por la construcción de esa amplia alianza que en las elecciones del 2027 le cierre el paso a la corrupción, a los vendepatrias, a los vividores del presupuesto nacional. En ese empeño debemos dar nuestros mejores esfuerzos. El país y su gente lo demandan.

https://publicogt.com/honrar-los-principios-y-compromisos-politicos/

viernes, 4 de septiembre de 2026

Guatemala: con paso firme hacia el colapso



Edgar Rosales | Política y sociedad / DEMOCRACIA VERTEBRAL

A principios del siglo XXI, el exembajador Anders Kompass sacudió la conciencia nacional al calificar a Guatemala como un «Estado fallido». En aquel momento, la frase resonó como una ocurrencia alarmante y casi nadie asumió el sentido real de aquella advertencia: un llamado urgente a corregir el rumbo antes de cruzar la línea de no retorno. 

Dos décadas después, el abrumador peso de las evidencias demuestra que aquella sombría profecía no solo se cumplió, sino que fue superada por una realidad aún más devastadora: hoy, el Estado guatemalteco no está simplemente fallando; se encuentra en una fase avanzada de colapso estructural.

Para empezar, la pérdida absoluta de credibilidad en el sistema de justicia es una pedrada en pleno rostro de la gente decente que aún persiste en este país. Lo que debería ser el pilar fundamental de la democracia se ha transformado en un botín de guerra, en una dictadura light pero abrumadoramente demoledora. 

Está clarísimo que las cortes y magistraturas no responden a la Constitución, luego que los procesos de depuración apenas si tocaron tangencialmente la cloaca que las cobija. Ahora, con más ahínco, operan como un mercado donde las cámaras están fríamente repartidas entre los poderes reales y los fácticos. El mapa de la impunidad muestra feudos inexpugnables: espacios reservados para la complacencia corporativa del Cacif, cuotas entregadas a las componendas universitarias y parcelas enteras bajo el control de redes del crimen organizado, históricamente representadas por figuras opacas como el «Rey del Tenis». En este entramado, todas las piezas convergen y se subordinan a los intereses criminales del todavía vigente y cínico Pacto de Corruptos.

El epicentro de este desastre institucional lo protagoniza la Corte de Constitucionalidad. El tribunal que nació para salvaguardar el orden democrático ofrece hoy un espectáculo grotesco. Sus magistrados emiten resoluciones que oscilan peligrosamente entre lo cómico y lo trágico; fallos con piruetas argumentativas que provocan risa por su descaro, pero que despiertan profundo llanto republicano por las nefastas consecuencias que tienen sobre la certeza jurídica.

Ni siquiera la academia, tradicional bastión de resistencia y pensamiento crítico, ha logrado escapar de este escenario chocante. La Universidad de San Carlos de Guatemala vive el período más degradante y vergonzoso de su historia. Las maniobras del usurpador Walter Mazariegos no solo destruyeron la legitimidad de la rectoría, sino que hundieron a la única universidad pública del país en una profunda miseria ética y académica, convirtiendo las aulas en oficinas de control político al servicio del statu quo.

Con este telón de fondo, el plano político se asoma a un proceso electoral inmediato bajo la sombra de la más absoluta incertidumbre. La batalla que se avecina entre los aspirantes y presuntos candidatos presidenciales promete ser un ejercicio de profunda vacuidad. Lejos de proponer verdaderas soluciones estructurales a los problemas históricos de desnutrición, pobreza y criminalidad, la clase política dominante se aferra a discutir superficialidades, promesas recicladas y discursos de tarima diseñados para el entretenimiento masivo.

La gran tragedia radica en que las alternativas que prometían una renovación democrática parecen diluirse antes de nacer. El proyecto del Frente Amplio por la Democracia se estrella de frente contra sus propias contradicciones. En primer lugar, debido a la salida en falso de Lionel Toriello, cuya sorpresiva alianza al lado del corrupto partido VOS dinamitó la confianza interna. En segundo lugar, porque la dirigencia de este bloque parece incapaz de conectar con las demandas del presente, atrapada en un vaivén estéril entre la diletancia teórica y la arrogancia nostálgica de glorias pasadas que ya no le dicen nada al electorado joven.

Guatemala camina con paso firme hacia un abismo donde las instituciones ya no contienen la realidad, sino que la asfixian. Sin una sacudida social profunda que desmonte el pacto de impunidad, el colapso dejará de ser político para volverse humanitario.

Ante este sombrío escenario de apocalipsis institucional, no resulta descabellado vislumbrar el estallido de una nueva revolución. No será una insurrección ideológica al viejo estilo de la Guerra Fría. Será mucho peor: un movimiento visceral impulsado por el hastío ciudadano, la absoluta insensibilidad institucional y, sobre todo, por el hambre, la miseria, la desnutrición crónica y la carencia de satisfactores humanos mínimos.

Cuando un Estado destruye todo puente entre la ciudadanía y la justicia, la historia demuestra que el límite de la paciencia social deja de ser una incógnita para convertirse en una cruda certeza. Cuando el orden legal se convierte en una farsa y el estómago de las mayorías queda vacío, la calle suele reclamar, por la fuerza de la desesperación, la dignidad que las urnas y los tribunales le negaron.

¿Será posible que la sociedad guatemalteca logre articular una salida cívica, antes de que el hastío social desborde lo poco que nos queda de las instituciones? 

https://www.gazeta.gt/96272/



miércoles, 2 de septiembre de 2026

PLURINACIONALISMO O MULTICULTURALISMO (son contradictorios)


Kajkoj Máximo Ba Tiul[1]

La búsqueda de una Estado Plurinacional en América Latina, es un proyecto rupturista con el Estado colonial y con el sistema capitalista.  Los pueblos originarios, iniciaron este proceso, desde los años de 1940, cuando intentaron criticar el modelo indigenista, que, por ser un proyecto ideológico, intentó asimilar, integrar, ladinizar y adaptar a los pueblos originarios al Estado nación.  En los años de 1970, aparecen nuevos movimientos indígenas, que José Bengoa, va a denominar, la “emergencia de los movimientos indígenas en América Latina” y que se van a fortalecer con los congresos indígenas de principios y mediados de 1980, hasta culminar con la oposición al “Quinto Centenario” en 1992 y las movilizaciones para la ratificación del Convenio 169 de la OIT en muchos países de América Latina.  Aquí, comienza otra etapa más para los movimientos indígenas, porque se fortalece la presencia internacional de los movimientos indígenas, como la participación en Naciones Unidas, como el grupo de trabajo para las minorías, el grupo de trabajo sobre racismo, la instalación del Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas, el Premio Nobel de la Paz a Rigoberta Menchú, el Relator para Pueblos Indígenas, las discusiones sobre las Declaraciones de Derechos de Pueblos Indígenas en Naciones Unidas y en la OEA.

A pesar ser tímidos reconocimiento a los pueblos originarios, no podemos olvidar que estos se dieron en el marco del indigenismo en 1940 y el multiculturalismo[2].  Las movilizaciones en América del Sur, en 1991, 1998 y 2002 a 2005, además de los encuentros continentales de pueblos indígenas, en el marco del Foro Social Mundial y los anteriores encuentros como el de 1990 y los del 2005 en Ecuador y 2007 en Guatemala, los pueblos decidieron abandonar el multiculturalismo y retomar la demanda de construir un Estado Plurinacional, que están más relacionado al “derecho a la autonomía y a la libre determinación” y no el multiculturalismo, que es más asimilista.

Eso da como resultado la constitución de Ecuador del 2008 y la Constitución de Bolivia de 2009, donde se reconocen como “Estados Plurinacionales” y no “Estados Multiculturales”, como aún sigue siendo la Constitución de Colombia, que dice: “ARTÍCULO 1. Colombia es un Estado social de derecho, organizado en forma de República unitaria, descentralizada, con autonomía de sus entidades territoriales, democrática, participativa y pluralista, fundada en el respeto de la dignidad humana, en el trabajo y la solidaridad de las personas que la integran y en la prevalencia del interés general”. En cambio, en Guatemala, la propuesta de reforma de 1999, como compromiso de los Acuerdos de Paz, seguía siendo una “reforma multiculturalista”, sin embargo, no fue aceptada por la población guatemalteca.

Los movimientos indígenas de Ecuador y Bolivia, con su espíritu refundacional, lograron cambiar las constituciones, quedando así:

Constitución de Bolivia

"Dejamos en el pasado el Estado colonial, republicano y neoliberal. Asumimos el reto histórico de construir colectivamente el Estado Unitario Social de Derecho Plurinacional Comunitario, que integra y articula los propósitos de avanzar hacia una Bolivia democrática, productiva, portadora e inspiradora de la paz, comprometida con el desarrollo integral y con la libre determinación de los pueblos." (preámbulo)

"Artículo 1. Bolivia se constituye en un Estado Unitario Social de Derecho Plurinacional Comunitario, libre, independiente, soberano, democrático, intercultural, descentralizado y con autonomías. Bolivia se funda en la pluralidad y el pluralismo político, económico, jurídico, cultural y lingüístico, dentro del proceso integrador del país."

Constitución de Ecuador:

Art. 1.- El Ecuador es un Estado constitucional de derechos y justicia, social, democrático, soberano, independiente, unitario, intercultural, plurinacional y laico. Se organiza en forma de república y se gobierna de manera descentralizada. La soberanía radica en el pueblo, cuya voluntad es el fundamento de la autoridad, y se ejerce a través de los órganos del poder público y de las formas de participación directa previstas en la Constitución. Los recursos naturales no renovables del territorio del Estado pertenecen a su patrimonio inalienable, irrenunciable e imprescriptible.

En Guatemala, hasta el momento hay cuatro propuestas, que deberían ser leídas y analizadas a profundidad por quienes, intentan, desde las visiones progresistas o de cuasi izquierda, llegar a tomar el poder político por medio de elecciones, si es que quieren ser refundacionales, Ahora, si su objetivo es solo recomponer la situación, como pueblos estaríamos entendiendo que solo nos quieren para el voto o como dicen en las comunidades, como “escaleras”, para llegar un poquito más alto.  

CPO: Consejo del Pueblo Maya (CPO) de Guatemala, el Estado Plurinacional se define como un modelo de organización política, jurídica y económica que refundará el país a través de una nueva Constitución. En este modelo, los cuatro pueblos que conviven en el territorio (Maya, Xinka, Garífuna y Mestizo/Ladino) coexisten en un plano de estricta igualdad, dignidad y respeto mutuo. (Cuatro Pactos)

CODECA: Un Estado plurinacional según CODECA (Comité de Desarrollo Campesino) es un nuevo modelo de país que busca reorganizar la sociedad y el poder político para incluir y dar protagonismo a todos los pueblos originarios y sectores históricamente marginados de Guatemala (https://revistadecentroamerica.org/index.php/guatemala/125-guatemala-una-revision-critica-de-la-propuesta-de-codeca-sobre-el-estado-plurinacional)

COORDINACION MAYA WAQIB KEJ: propone la fundación de un Estado plurinacional, el cual entiende como una organización política en la cual todos los pueblos o naciones, en su calidad de sujetos colectivos, estén plenamente representados. Un Estado orientado a construir un nuevo poder, profundamente democrático y garante del bien común, en el que tengan cabida todos los sujetos que padecen despojo, explotación y opresión —como la clase trabajadora y las mujeres— y se construyan nuevas relaciones entre los seres humanos, los pueblos, los sectores y los grupos sociales, entre la sociedad y la madre tierra. (https://plazapublica.com.gt/justicia/opinion/de-la-propuesta-del-estado-plurinacional-en-guatemala/).

MOVIMIENTO DE MUJERES CON PODER CONSTITUYENTE: un Estado plurinacional es un nuevo pacto social y político que reemplaza al actual Estado excluyente.

En ese sentido, en los “Principios Fundamental del Pacto del Frento Amplio por la Democracia en Guatemala”, desde los pueblos originarios, encontramos esta contradicción.  En el numeral cinco, dice: “Construcción de un Estado Plurinacional, multicultural y multilingüe.  La pregunta es, ¿cómo entienden quienes dirigen el FADG, por “plurinacional”, por “multicultural” y por “multilingüe”?   ¿No habrá contradicciones?  Los pueblos originarios demandamos, la construcción del “Estado Plurinacional” con carácter refundacional y originario.  No un Estado Multicultural, que es asimilista, integracionista, ladinizado, etc.   Y en la construcción de un Estado Plurinacional, conlleva el reconocimiento y el respeto a nuestra autonomía y libre determinación.  Al reconocimiento y recuperación de nuestras tierras y territorios comunales y la vida del “komún”.  Por eso, en el proceso de construcción de los Estados Plurinacionales, no son los pueblos los convocados, sino que, son los “pueblos quienes convocan” y en este sentido, los pueblos tenemos nuestro propio ciclo y sabrán nuestras autoridades territoriales, comunales, barriales, etc., cuándo nos “convocan”, para qué y por qué “convocan”, como nos convocan para hacer el trabajo comunitario, que es una “obligación, valor y principio”, entre nosotros.  

Hoy nuestra preocupación, es buscar “el camino más corto”, para conseguir comida o compartir la comida, con quienes día a día, están perdiendo sus cosechas, por el cambio climático, el fenómeno del niño y la niña y por los despojos, desalojos y expolios.



[1] Maya Poqomchi, antropólogo, filósofo, teólogo, investigador.

domingo, 30 de agosto de 2026

ASOCIACIÓN COMUNICARTE: 36 AÑOS CON LA CÁMARA EN LA MANO A DOS AÑOS DEL FALLECIMIENTO DE BORIS HERNÁNDEZ


ASOCIACIÓN COMUNICARTE: 36 AÑOS CON LA CÁMARA EN LA MANO

A DOS AÑOS DEL FALLECIMIENTO DE BORIS HERNÁNDEZ

Memoria, Verdad y Justicia.

Por: Arturo Albizures1

Articulo Revista APG, 79 años de Historia.

La Asociación Comunicarte este año 2026 cumple 36 años de trayectoria sosteniendo una práctica cinematográfica comprometida con la memoria, la dignidad y las luchas del pueblo guatemalteco. En este aniversario, la conmemoración adquiere un tono especial: se cumplen también dos años del fallecimiento de Boris Hernández, uno de sus fundadores y figura esencial del cine documental popular en Guatemala.

Comunicarte no es solo un colectivo audiovisual; es un testimonio vivo de la historia reciente del país. Desde mediados de los años 80, su trabajo ha documentado de manera persistente los procesos sociales, políticos y comunitarios que han marcado la vida de millones de guatemaltecos. Su cine no busca interpretar la realidad desde la distancia, sino sumergirse en ella. Boris Hernández, junto a Arturo Albizures, encarnó esa ética: tomar la cámara, salir a la calle y registrar la crudeza de la injusticia, pero también la esperanza organizada de quienes luchan por la tierra, la vida, por una Guatemala con justicia.

El origen de Comunicarte se sitúa en un momento de efervescencia y conflicto. En un contexto atravesado por la guerra, sus fundadores encontraron en el cine una herramienta urgente para acompañar y visibilizar la lucha popular. Formados en las primeras experiencias de enseñanza cinematográfica en el taller de cine de la Universidad de San Carlos por el cineasta Sergio Valdez y otros grandes Cineastas. Alli se decide convertir la cámara en un instrumento de memoria y denuncia.

A lo largo de estas más de tres décadas, Comunicarte ha producido más de cien documentales que constituyen una memoria cronológica invaluable. Sus obras recorren temas fundamentales: la vida de las Comunidades de Población en Resistencia, el retorno de refugiados desde México, el acompañamiento a las comunidades en las exhumaciones en los cementerios clandestinos en busca de los restos de sus familiares que fueron asesinados por ejercito, firma de los Acuerdos de Paz, la defensa del territorio frente a las industrias extractivas, la organización de mujeres, las luchas campesinas por la tierra, la lucha de los sindicatos y los esfuerzos por esclarecer la verdad sobre los desaparecidos.

Cada filmación de Comunicarte implica un acto político. Cuando el colectivo llega a una comunidad o a una movilización, es señal de que algo está ocurriendo: un grupo organizado, un sindicato, una asociación, una comunidad o un cantón ha decidido romper la rutina para exigir sus derechos. En ese sentido, su trabajo no solo documenta la historia, sino que la acompaña y la fortalece.

En un panorama audiovisual donde conviven propuestas que buscan autenticidad con otras que aspiran a replicar modelos comerciales internacionales, Comunicarte mantiene una línea clara: un cine directo, sencillo en su forma pero profundamente complejo en su impacto. Sus documentales en su mayoria muestran desde las causas y consecuencias de la guerra, sus actores llevan la verdad en sus testimonios, apelan a la conciencia colectiva, a la memoria, a la verdad y justicia, fomentan la solidaridad y confrontan la indiferencia.

Son obras pensadas para informar, pero también para dialogar, para que se sepa la verdad de lo que ocurrio en Guatemala. Permiten ver el mundo desde la perspectiva de quienes han sido históricamente silenciados: trabajadores, campesinos, mujeres organizadas, comunidades en resistencia. Frente al discurso de los medios hegemónicos, sus producciones ofrecen una mirada crítica que cuestiona las narrativas dominantes y abre espacio a la verdad construida desde abajo.

A pesar de las limitaciones materiales, la intimidación y la censura, Comunicarte ha sostenido una labor constante y valiente. Su legado es una proeza audiovisual que demuestra que el cine puede ser una herramienta de transformación social.

A dos años de la partida de Boris Hernández, su mirada sigue viva en cada imagen capturada, en cada historia contada y en cada comunidad que encuentra en la cámara un espejo de su lucha. Comunicarte continúa siendo, hoy como hace 36 años, un pilar de la memoria audiovisual popular y democrática de Guatemala.


Arturo Albizures ' Guatemalteco, comunicador independiente en los medios Otra Guatemala Ya y Radio Urbana, Realizador audiovisual, documentalista, ha registrado imágenes en

video (1988 - 2026). Ha recibido premios y reconocimientos en varios festivales nacionales y extranjeros. El trabajo ha consistido en documentar, preservar y difundir la

riqueza cultural, social y política de Guatemala.

 

https://noticiascomunicarte.blogspot.com/search?q=revista+apg







jueves, 27 de agosto de 2026

EL MENSAJE, NO EL MENSAJERO

En nuestro medio es difícil observar los hechos políticos desde una perspectiva de mediana objetividad, debido a la arraigada cultura de analizar estos acontecimientos sobre un tapete emocional, en desmedro de juicios racionales. Todo tiene que ser negro o blanco o, de lo contrario, el rechazo, la descalificación o el menosprecio suelen ser los parámetros de evaluación. 

El problema es que esa manera de ver las cosas nos impide poner el lente sobre aspectos que pueden resultar trascendentales para interpretar apropiadamente ciertas cosas que ocurren en nuestra siempre agitada arena política.

Esta reflexión viene al caso, luego de conocer las recientes declaraciones del diputado Luis Aguirre, jefe de la bancada Cabal, y que han tenido un efecto importante porque apuntan directamente contra algunos (y subrayo ese algunos) de los privilegios históricos de los que ha disfrutado el sector empresarial representado en el Cacif, en su permanente ejercicio de cooptación del Estado guatemalteco. 

Empecemos aclarando: coincido con usted en que Aguirre, el mensajero, no es la fuente mejor calificada para plantear temas de carácter estructural. Hasta hoy no ha mostrado evidencias de ser un político honesto o responsable y no es un secreto para nadie que su gestión arrastra serios cuestionamientos públicos. Tanto su trayectoria legislativa como sus oscuras alianzas políticas han sido objeto de un riguroso y justificado escrutinio.

En cuanto al mensaje dirigido contra el sector empresarial oligárquico, este puede que no resulte novedoso, especialmente para quienes estudian metódicamente la realidad política, social y económica del país y que han denunciado desde tiempos inmemoriales la oprobiosa injerencia del sector empresarial en temas estratégicos para el país. 

Lo expuesto por el legislador no es una exuberancia teórica, pero que se diga con nombres y apellidos desde la jefatura de un bloque legislativo rompe un pacto de silencio implícito. Pone sobre la mesa legislativa una realidad innegable: el diseño de un andamiaje legal y fiscal que, por décadas, ha blindado a la oligarquía nacional frente a la libre competencia, asfixiando al consumidor final y a la pequeña empresa. 

Quizás muy pocos saben que los empresarios fueron grandes beneficiarios de la guerra interna, gracias al apoyo del Ejército y la inexistencia de una estructura institucional que fiscalizara sus movimientos financieros, lo cual les permitió amasar las inmensas fortunas de las que hoy disfrutan.

Al mismo tiempo, se debe considerar, ante la complejidad del tablero de la política guatemalteca, que se cometería un error estratégico si se descarta una verdad incómoda, simplemente por el uniforme de quien la pronuncia. La madurez política ciudadana exigiría un ejercicio elemental: evaluar el mensaje, no al mensajero.

Aunque sabemos que están investidos de demagogia y de la más barata, frases como «tales grupos carecen de conciencia social y afectan a la mayoría de la familia con sus prácticas de lucro desmedido», suenan a pedrada en pleno rostro de la cúpula oligárquica. Al margen de la sinceridad o no de la declaración, ese es en esencia el «mensaje» del «mensajero».

Lo más importante es prestar atención a las acciones, en forma de iniciativas de ley, propuestas por la bancada de Cabal y con las cuales pretendería ponerle el cascabel al roñoso gato oligárquico:

En primer lugar, el hecho de poner a discusión la tantas veces postergada Ley de Aguas, debe ser asumido con un criterio estratégico porque las dificultades de conservación y acceso a los recursos hídricos se ciernen como una amenaza para la existencia humana, tanto en el área urbana como rural. La ponencia no es original de Cabal, sin embargo, la coyuntura presentaría una oportunidad valiosa para plantear soluciones desde la óptica de los sectores democráticos, buscando consensos junto a otras iniciativas planteadas en tal sentido. 

También es digna de tomar en cuenta la idea de concentrar los recursos del Estado en su propio banco, el Crédito Hipotecario Nacional, en lugar de favorecer a las oligarquías financieras de Banrural o del Banco Industrial y que se han beneficiado escandalosamente al acaparar una cantidad impresionante de recursos públicos. Eso debe terminar, pero la respuesta no debe dejarse únicamente en manos de la gente de Cabal.

En consonancia con lo anterior, igualmente se debe prestar la atención debida y, eventualmente, el apoyo respectivo a otras medidas esenciales, tal el caso de evitar los cobros bancarios súper excesivos que se aplican a las remesas que los migrantes envían con la esperanza de brindar un apoyo efectivo a sus familias, sin contar, obviamente, con que tan noble propósito antes debe encarar la desmedida voracidad de esa especie de banqueros que padecemos.

¿Y qué tal si, de una vez por todas, se le imponen aranceles al cemento, uno de los sectores más beneficiados por la histórica y nefasta complacencia estatal hacia los monopolios, una de las actividades económicas que ha consolidado su poder, a expensas de vender el cemento más caro de Centroamérica?

Respaldar la pertinencia de este debate no significa, bajo ninguna circunstancia, otorgar un cheque en blanco a la bancada Cabal ni absolver los desaciertos de la gestión de Aguirre. Significa entender que la discusión sobre el secuestro del Estado por parte de élites corporativas trasciende a los actores de turno. Las declaraciones deben tomarse como lo que son: un insumo, un catalizador para el debate público que destapa los mecanismos coloniales con los que opera nuestra economía.

La sociedad civil y la ciudadanía no deben caer en la trampa de la polarización superficial que invalida los argumentos basándose únicamente en las simpatías personales. Los monopolios en las medicinas, el control corporativo de los recursos hídricos y el uso discrecional de la banca privada para fondos públicos son problemas reales que afectan el bolsillo de la población diariamente.

Al final, el mensajero pasará y el escrutinio sobre su labor en el Congreso debe continuar inalterable. Pero el mensaje —la urgencia de desmantelar los privilegios oligárquicos y democratizar la economía— debe quedarse en la agenda. La ciudadanía debe apropiarse de esa discusión, auditar las promesas hechas y exigir que las palabras se transformen en reformas reales, sin importar de dónde provenga el chispazo inicial.

https://www.gazeta.gt/96110/