miércoles, 22 de abril de 2020

MONSEÑOR MÁRTIR DE LA MEMORIA Y LA VERDAD


Monseñor Juan Gerardi mártir de la Memoria y la Verdad.
El 26 de abril de 1998, Monseñor Juan Gerardi Conedera fue brutalmente asesinado, mientras ingresaba a su casa, en la Parroquia San Sebastián, dos días después de haber presentado el informe Guatemala Nunca Más, que recopiló testimonios que responsabilizaban al ejército y al estado del 90% de las violaciones a los derechos humanos.
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RECORDAMOS LAS FRASES DE MONSEÑOR GERARDI

1.- MIENTRAS NO SE SEPA LA VERDAD, LAS HERIDAS DEL PASADO CONTINUARÁN ABIERTAS Y SIN CICATRIZAR.
UDEFEGUA on Twitter: "UDEFEGUA celebra y recuerda la vida de ...
2.- CONOCER LA VERDAD DUELE, PERO ES SIN DUDA UNA ACCIÓN ALTAMENTE SALUDABLE Y LIBERADORA.
Gerardi hacía felices a los demás – Prensa Libre
3.- EL PERDÓN SANA LA MEMORIA, NO LA DESAPARECE.
Biografía de Monseñor Juan José Gerardi | Aprende Guatemala.com
4.- SIEMBRA VERDAD Y JUSTICIA Y COSECHARÁS RECONCILIACIÓN.

Guatemala: ¿Quién fue el obispo Juan Gerardi? | Noticias | teleSUR




martes, 21 de abril de 2020

GUATEMALA: PROPUESTA DE ORGANIZACIONES CAMPESINAS FRENTE A LA CRISIS.

ECONOMÍA Y AGRICULTURA FAMILIAR INDÍGENA Y CAMPESINA, UNA OPORTUNIDAD PARA LA POBLACIÓN GUATEMALTECA 

Reactivación con Transformación 


Nunca como en esta crisis ha sido tan clara la relevancia de la agricultura a pequeña escala y del aporte estratégico de las familias campesinas y las comunidades indígenas. Nuestro esfuerzo por llevar el alimento a la mesa de las familias en pueblos y ciudades está a la vista. Durante la presente crisis provocada por el COVID19, el pueblo de Guatemala está abasteciéndose y alimentándose de lo que las y los campesinos, los pueblos indígenas y los pequeños agricultores, en general, hemos producido en nuestras pequeñas parcelas.

A lo largo de los años, casi sin apoyo estatal, hemos ofrecido a la sociedad entera alimentos producidos en condiciones muy adversas, de acuerdo con nuestras técnicas de producción, que son un conjunto de conocimientos y saberes que nos legaron nuestros antepasados y, en algunos casos, procesos agroecológicos.   

En los municipios es la producción local la que permite que las familias puedan alimentarse a pesar de las restricciones que la situación nos impone. Nuestra economía familiar es un conjunto de actividades agrícolas, pecuarias y artesanales, entre muchas otras, que concilian sociedad y naturaleza. Los pueblos indígenas, además, hemos cuidado por siglos los bienes comunes pensando en las generaciones futuras.
  
Es por ello que, frente a la situación actual, las familias y las comunidades campesinas e indígenas, estamos llamadas a cumplir un papel activo y propositivo ante la sociedad guatemalteca.
   
La situación global creada por el Covid19 está teniendo y tendrá impactos profundos en nuestra realidad nacional, frente a los cuales debemos responder en dos perspectivas: la coyuntural y una posterior a la crisis; a la vez que en múltiples dimensiones: en la sanitaria, la económica, la social, cultural y política. 

Estos son momentos que requieren de la unidad social y política de todos los sectores del país para afrontar la situación y encontrar, en medio de la crisis, una oportunidad trascendental para buscar acuerdos que permitan disminuir al máximo posible los efectos dramáticos inmediatos y abordar conjuntamente la situación económica que se producirá en el corto y mediano plazo.

En Guatemala, casi la mitad de la población sigue habitando en las áreas rurales y en ellas más del 60% son hogares que se dedican a la producción de alimentos, es decir a la agricultura familiar; estos hogares aportan aproximadamente el 70% de los alimentos que se consumen en el país. Lamentablemente, estos mismos hogares campesinos se encuentran en las condiciones más graves de pobreza y pobreza extrema, situación que se concentra aún más en los hogares y pueblos indígenas, excluidos secularmente.  

Los pueblos indígenas, las campesinas y los campesinos, y los pequeños productores agrícolas, no podemos ser invisibilizados en esta crisis ni en sus consecuencias. Todas las decisiones y acciones que se acuerden y ejecuten deben incorporar nuestra participación, como parte fundamental de la sociedad guatemalteca.   

Es en virtud de lo anterior, que las organizaciones indígenas y campesinas hacemos la presente propuesta desde un horizonte nacional, contribuyendo a la articulación de amplias confluencias sociales y políticas, en la cual el papel de lo público tiene que estar indiscutiblemente en primera línea. Esta crisis sanitaria ha demostrado a nivel mundial la necesidad del Estado, sin que esto signifique que ignoremos el rol del mercado, pero afirmando que en él interactuamos distintas fuerzas sociales y económicas, incluyendo a las economías campesinas y a un amplio sector productivo a nivel comunitario, local y nacional. 

Las perspectivas de inmediatez y de mediano plazo 

La inmediatez  
Conscientes de los profundos e históricos problemas estructurales que subyacen en la realidad nacional, es el momento de aprovechar esta crisis para abordar, entre todos, los aspectos más urgentes, relevantes y comunes que en estos momentos nos aquejan. Uno de ellos es, sin duda, la necesidad de garantizar el funcionamiento de las cadenas de suministro de alimentos, en su producción, procesamiento cuando fuere el caso, transporte y distribución. Debe garantizarse con prioridad nacional el abastecimiento y el acceso local a los alimentos para toda la población. 

En el plazo inmediato, es fundamental que los alimentos se sigan produciendo y distribuyendo, para lo cual resulta primordial la asistencia, el apoyo financiero y técnico a quienes nos dedicamos a ello. En este sentido, las transferencias monetarias que se han acordado hasta el momento para apoyar a los sectores más vulnerables, no pueden dejar fuera a los hogares campesinos y el mecanismo para que esto ocurra debe ser eficaz, práctico y pertinente.  

Si bien en el área urbana es posible identificar a los beneficiarios de las transferencias a través de la factura de consumo de energía eléctrica, éste no es el mecanismo que permitirá la inclusión de los hogares campesinos más pobres, pues es bien sabido que hay muchas comunidades rurales que no cuentan con energía eléctrica. 

Por otro lado, las necesarias medidas sanitarias de distanciamiento social y la prohibición de circulación del transporte público no deben llegar al extremo de convertirse en medidas arbitrarias producto del pánico, ni pueden conculcar derechos humanos irrenunciables de las comunidades rurales más apartadas. La movilización de los alimentos desde las áreas en las que se producen hasta los mercados y consumidores debe estar garantizada por el gobierno central y facilitada por las municipalidades. Y el acceso a la salud para las comunidades rurales, que en condiciones normales ya era deficiente y escaso, sin transporte es simplemente nulo. El derecho a la salud no debe ser vulnerado en las actuales circunstancias. 

En términos generales, las medidas sanitarias que establezca el gobierno central no deben ignorar las realidades territoriales existentes, ni el rol que juegan las autoridades locales, no sólo las ordinarias establecidas en el régimen legal, sino que también las autoridades indígenas ancestrales y las autoridades comunitarias, así como otras formas de organización comunitaria, que deben ser reconocidas con toda la legitimidad que las acompaña. Son estas autoridades y formas de organización propias las que han garantizado que en nuestro país no se hayan producido desbordes, que las comunidades hayan demostrado resiliencia frente a múltiples desastres y adversidades, y que las medidas de prevención hayan sido adoptadas rápidamente por la población en el campo. 

El decidido rol del gobierno ejerciendo su poder político en esta crisis es comprensible, pero no puede aceptarse que derive en acciones represivas que criminalice las expresiones y reivindicaciones justas de las poblaciones en los territorios rurales.
En esta dirección y para abordar la coyuntura inmediata, las organizaciones indígenas y campesinas abajo firmantes planteamos: 

1. Que se suspenda inmediatamente la ejecución de órdenes de captura en contra de líderes comunitarios que reclaman y defienden sus legítimos derechos como trabajadores agrícolas y comunidades indígenas y campesinas, así como los desalojos extrajudiciales de comunidades que se están desarrollando, aprovechando la crisis humanitaria y las restricciones generales videntes. 
 2. Que el Estado transforme la concepción paternalista que tiene sobre las familias campesinas y las comunidades indígenas. Exigimos que se nos deje de ver como sujetos de asistencia social o meros “beneficiarios”.  Las y los campesinos, y las comunidades indígenas, somos sujetos económicos que sostenemos la economía local; somos productoras y productores que abastecemos el mercado nacional de alimentos; somos ciudadanos plenos. 
3. Que el MAGA asuma la rectoría de la producción agropecuaria, otorgando prioridad a la producción de alimentos, orientando los fondos disponibles y el personal técnico y de extensión a este propósito, tomando en cuenta a las organizaciones de las y los productores a pequeña escala existente en los territorios. 
4. Que el MAGA nos dote de semillas criollas y sistemas de riego donde se requiera, para la siembra de la próxima cosecha y facilite la creación de bancos comunitarios de semilla. 
5. Que el MAGA invierta y promueva la instalación de centros comunitarios para la preparación de abono orgánico y otros insumos ecológicos. 
6. Que tanto el Ministerio de Ambiente como el MAGA garanticen el acceso al agua para la producción campesina, evitando el acaparamiento y desvío de los ríos y dotándola de sistemas de riego para la producción de alimentos donde se requiera. 
7. Que el MAGA invierta en el manejo de la post cosecha, creando centros de acopio de la producción campesina a precio justo y reservas de granos para la población que necesitará comprarlos, sin coyotes ni alza de precios. 
8. Que el Organismo Ejecutivo promueva la compra de productos campesinos locales por otras instituciones del Estado, así como las municipalidades faciliten la instalación de mercados campesinos en condiciones de inocuidad y cercanos a nuestros poblados. 
9. Que el Ministerio de Economía acompañe y apoye los esfuerzos de las familias campesinas con créditos en esta etapa de emergencia, con tasas de interés bajas, de otorgamiento rápido, con fines de producción y/o de comercio, a la vez que impida el acaparamiento de productos y la especulación.  
10. Que se atienda con prioridad a las organizaciones de mujeres productoras, se les provea de financiamiento y se les asegure el acceso a los mercados locales donde venden directamente su producción, facilitándoles el transporte y organizando espacios adecuados e inocuos de venta directa al consumidor. Lo anterior será de mutuo beneficio para las poblaciones locales y las productoras, y una buena medida para evitar el acaparamiento y el incremento de precios que sólo favorece a los intermediarios. 
11. Que el Estado facilite medios de transporte para que se desarrollen y puedan operar redes de comunidades y organizaciones asociativas campesinas, para la venta y el intercambio de sus productos a comunidades vecinas y comunidades de otras regiones, en condiciones seguras, a precios justos, sin acaparadores ni coyotes. 

En el mediano plazo 

La reactivación de la economía no puede pensarse únicamente en términos macro- económicos, ni sólo atendiendo a la economía formal y a quienes participan en ella. Tampoco el necesario apoyo a la mediana y pequeña empresa es suficiente. Debe reconocerse la relevancia cuantitativa y cualitativa que tienen las economías familiares campesinas, su aporte insustituible a la producción de alimentos y el rol que en ello juegan los saberes ancestrales históricamente acumulados por los pueblos indígenas. De igual manera, es también fundamental reconocer la relevancia de las economías familiares campesinas en términos de la producción artesanal, el empleo que generan y el consumo de bienes y servicios que representan, aún en medio de la precariedad existente.  

La economía campesina, en sus múltiples actividades productivas y la agricultura familiar en particular, debe ser parte de las actividades productivas que promueva el Estado frente a la crisis, no sólo desde la necesaria perspectiva de seguridad alimentaria y nutricional, sino también en sus capacidades y potencialidades para producir riqueza y contribuir a la salida de la crisis en el mediano plazo.  

Con relación a la seguridad alimentaria y nutricional, está claramente establecido en la ley correspondiente que ésta debe entenderse como: “El derecho de toda persona a tener acceso físico, económico y social, oportuna y permanentemente a una alimentación adecuada en cantidad y calidad, con pertinencia cultural, preferiblemente de origen nacional, así como a su adecuado aprovechamiento biológico, para mantener una vida saludable y activa”.  Esta definición legal hace contundente el rol de la agricultura familiar para que ella pueda darse. 
 La economía campesina, con el decidido apoyo del Estado, tiene toda la potencialidad de convertirse en una vía de superación de la pobreza para millones de personas pobres y excluidas, a quienes el Estado no debe considerar en las políticas públicas únicamente como destinatarios de acciones asistencialistas, sin que esto ignore que tales acciones sean temporalmente necesarias.
  
Tomando en cuenta la gravedad de la problemática migratoria y las masivas deportaciones desde Estados Unidos y otros países del norte global, el fortalecimiento de las economías campesina es, además, un factor clave para evitar la expulsión de compatriotas, especialmente de la juventud rural. Esa juventud en búsqueda de trabajo y otras oportunidades fuera del país, puede y debe integrarse al desarrollo en el campo. Con oportunidades en el país, el campo necesita a su juventud. 

El MAGA en esta coyuntura 

Es lamentable la debilidad en la cual se encuentra el MAGA, producto de las políticas de ajuste estructural que lo desmantelaron desde hace algunos años y de la irresponsabilidad de diversos gobiernos que lo convirtieron en una cartera clientelar y asistencialista. 

Es urgente FORTALECER al MAGA y, en general, al Sector Público Agrícola. Sin esta acción el Estado no tendrá la institucionalidad necesaria para hacer lo que en esta ocasión estamos planteando. Dada la situación en que este ministerio se encuentra, su fortalecimiento sólo puede ser posible si se transforma y reestructura. El MAGA debe asumir como su misión principal la de garantizar la producción de alimentos para la población. 

La realidad debe ser interpretada adecuadamente por el gobierno actual, lo cual significa aceptar que no sólo se trata de impulsar las exportaciones como “la vía” única e indiscutible para desarrollar el agro. Al MAGA le corresponde, ahora en la crisis y posteriormente en el proceso de reactivación económica, el fomento de la economía campesina, particularmente de la Agricultura Familiar y la activación de circuitos cortos de comercialización de bienes y servicios que se producen en el campo y el medio rural. 

En tal sentido, es alentadora la reciente declaración “El COVID-19 y los Riesgos a las Cadenas de Abastecimiento de Alimentos” emitida por los Ministros y Secretarios de Agricultura, Ganadería, Pesca, Alimentación y Desarrollo Rural de 25 países de América Latina y el Caribe, la cual fue suscrita por el entonces titular del MAGA, donde están anunciadas  las medidas que, según indican, “tomamos  y seguiremos tomando a fin de asegurar el abastecimiento de alimentos  suficientes, inocuos y nutritivos para los 620 millones de consumidores  de nuestra región”.  
Entre las acciones que se plantean realizar los Ministros de la región está: “Proveer asistencia técnica y financiera a los pequeños y medianos productores agrícolas, pesqueros, acuícolas, ganaderos, y pequeños y medianos agroindustriales, que aportan una alta proporción de los alimentos básicos para el consumo nacional. Sostener y, en algunos casos, aumentar su producción es esencial”.
Debemos precisar que, aunque para los campesinos la institucionalidad agraria y agrícola es de primer orden, la integralidad de las respuestas que la situación coyuntural y de mediano y largo plazo requiere, hace necesario fortalecer la institucionalidad del Estado en su conjunto, esfuerzo que implica una adecuada coordinación intersectorial entre diversas instancias estatales fortalecidas, sin dejar de considerar el tema fiscal y tributario. 

El paso urgente que proponemos 

Las organizaciones campesinas que suscribimos el presente planteamiento con decisión y responsabilidad afirmamos que es necesario promover una CONFLUENCIA NACIONAL para afrontar la situación coyuntural que vivimos y los efectos dramáticos que seguramente se producirán en la economía del país, en el mediano y largo plazo. Nosotros, las y los campesinos, las comunidades indígenas y los pequeños productores agrícolas, estamos decididos a participar en este urgente esfuerzo de unidad social y política a nivel nacional. 

El Presidente Alejandro Giammattei, en este período de excepción, debe asumir un liderazgo INCLUYENTE en esta dirección, para encontrar, entre todos, una salida a la crisis que actualmente vivimos. Esta salida coyuntural y de mediano plazo no puede ignorar a las y los campesinos, como tampoco a las comunidades y a los pueblos indígenas. En tal sentido, manifestamos nuestra determinación de participar con responsabilidad y espíritu de convergencia en esta tarea impostergable.
Proponemos al Organismo Ejecutivo realizar un esfuerzo conjunto para definir una estrategia de fortalecimiento del MAGA y del Sector Público Agrícola, para que estén en condiciones de cumplir con el rol que hemos expuesto en los párrafos anteriores, partiendo de comprender que sin su restructuración no será posible fortalecerlos.  

Asimismo, le solicitamos al Presidente Giammattei que, lejos de desmantelar la Secretaría de Asuntos Agrarios, le otorgue la importancia que tiene, la sanee y la fortalezca, para que cumpla su rol de abordar la conflictividad agraria resultante de una historia de injusticia, marginación y discriminación en contra de las y los campesinos y de las comunidades indígenas.  El tema agrario, en particular, ha sido controversial, pero deriva de la persistente concentración de la tierra e ignorarlo no conduce a su superación.    

Es substancial y de urgencia que se revise la situación en la que se encuentran las familias que accedieron a la tierra a través de crédito del Fondo de Tierras, pues en la crisis actual requieren se les condone la deuda y se fortalezca su capacidad productiva. El Fondo de Tierra requiere, igualmente, ser reformado para que cumpla el propósito original de ser un instrumento efectivo para abordar la problemática agraria.
Los sectores empresariales del agro deben superar los intereses exclusivamente sectoriales y comprometerse con un desarrollo nacional incluyente, que no implica excluir la rentabilidad racional de las actividades empresariales de distinto tipo. 
A la población urbana, le pedimos que comprenda, a partir de la experiencia que estamos viviendo, que sin alimentos no hay vida y que éstos vienen del agro, producidos sustancialmente por nosotros las campesinas y los campesinos. La presente crisis debe acercarnos a los pobladores de las áreas urbana y rural, y conducirnos a buscar soluciones de mutuo beneficio.
Finalmente, las organizaciones indígenas y campesinas nos manifestamos por una CONFLUENCIA SOCIAL A NIVEL NACIONAL Y LOCAL, que incluya a las autoridades ancestrales indígenas con su experiencia y sabiduría, para rescatar el agro del atraso secular al que ha estado sometido. 

Nuestro llamado es a la participación activa de toda la Sociedad Civil del país, junto a los representantes del Estado. Confiamos que si nuestro llamado a una convergencia social y política es atendido, presentaremos en su momento y para la consideración de todos y todas, las propuestas técnicas factibles y pertinentes, debidamente desarrolladas.  
Guatemala, 15 de abril 2020. 
Comité Campesino del Altiplano –CCDA-
 Central de Organizaciones Indígenas Campesinas Ch’orti’ Nuevo DIA 
 Comité de Unidad Campesina –CUC-
 Unión Verapacense de Organizaciones Campesinas –UVOC- 

lunes, 20 de abril de 2020

GUATEMALA: ALZAR LA VOZ

Sandra Xinico Batz

sxinicobatz@gmail.com
Guatemala duele hasta los huesos. Puedes trabajar toda una vida y no tener nada, ni donde caer muerta, muerto. Lo más difícil de esto es que no es nuevo y tampoco se debe por completo a la crisis generada por el COVID-19, que vino a desnudar (una vez más como lo han hecho otras crisis) que Guatemala es un país injusto, con hambre, desnutrición y extrema pobreza. Miles de personas, a pesar de la psicosis que genera el coronavirus, continúan saliendo, no ha buscar su muerte, sino a evitar morir de hambre. Es el virus o el alimento, es el virus o vivir en la calle; mucha gente no tiene casa en donde quedarse a pasar la cuarentena, en donde vivir.

No existen alternativas, aunque haya prórroga para el pago de servicios, tarde o temprano habrá que pagar, mientras tanto sólo queda endeudarse, además, en medio de todo esto, la luz subió, ya varias personas perdieron su empleo, están suspendidas sin goces de salario; pequeños comerciantes, pequeños productores, vendedoras y vendedores ambulantes no están generando ni un centavo para sobrevivir. Decenas de personas de la economía informal se aglomeran en las municipalidades, el presidente ha dicho que deben tener un registro de las trabaadoras y los trabajadores, algo que es evidente que no ocurre así o ¿acoso la Municipalidad de Guatemala que desaloja con violencia y acosa a quienes trabajan en las calles tienen dicho registro?.

Patzún, Chimaltenango, está por empezar su tercera semana del cordón sanitario, que ya ha generado  el recrudecimiento de la pobreza y ha provocado grandes dificultades para la población. Los agricultores no logran comercializar sus productos, ya hay escasez de alimentos, despidos de trabajadoras, trabajadores por se de Patzún, los médicos ya no atienden, hay mujeres embarazadas preocupadas porque les han suspendido citas y programaciones de partos o cesáreas; los proveedores temen contagiarse por entrar a Patzún y han dejado de abastecer las tiendas, el acceso al agua ha sido un problema por años y esto complica la situación. En los próximos meses mujeres que se dedican a tejer y bordar no generarán ingresos porque la ropa no es una prioridad en estos contextos.

Aumentó la violencia en contra de las mujeres, cinco mujeres son violadas al día y desde que inició el confinamiento se registran (al día) 55 casos de violencia intrafamiliar. El machismo, la misoginia están matando más que el coronavirus.

Guatemala se sostiene principalmente de remesas. Decenas de guatemaltecas y guatemaltecos además del trauma provocado por la deportación son recibidas, recibidos con desprecio. Su país de origen les empujó a migrar y ahora les rechaza porque vuelven enfermos; expulsados de aquí y de allá.

Ante esto, que el miedo no nos paralice, que quedarse en casa no signifique callar frente a la injusticia y el dolor de nuestras hermanas y nuestros hermanos. Que el miedo no nos nuble la solidaridad porque esta es el sustento de nuestro pueblos. Esta situación nos demanda empatía, compresión y conciencia de la realidad en que (sobre)vivimos.

https://lahora.gt/alzar-la-voz/?fbclid=IwAR1E0GB2hcPPX1gQGWtrshWs_xasSKooZdEuFn_RQXjkevjP20-J1RfiJSE

LA ASOCIACIÓN DE PERIODISTAS DE GUATEMALA -APG- ANTE LA EMERGENCIA DE LA PANDEMIA DEL COVID-19

Comunicado de prensa 21 APG 20-04-202


LA APG ANTE LA EMERGENCIA DE LA PANDEMIA DEL COVID-19

La Asociación de Periodistas de Guatemala APG se pronuncia y hace planteamientos ante la opinión pública, en un momento histórico y dramático causado por la pandemia del COVID-19, que ha forzado a los gobiernos a adoptar medidas extraordinarias y urgentes en el mundo, no solo para detener su devastador avance, sino para lograr el aislamiento social y enfrentar el fuerte impacto a la economía, desde grandes empresas hasta las clases más vulnerables, así como para aliviar y restaurar el orden dinámico de lo destruido por la catástrofe.

En este escenario, Guatemala no ha sido la excepción y las primeras determinaciones de la Presidencia de la República fueron en defensa de la salud, creando la contención y buscando los fondos para enfrentar la crisis sanitaria y económica, en donde el Congreso de la República aprobó masivos préstamos de más de 11 millardos de quetzales, en sesiones oscuras realizadas en la madrugada y prohibiendo el ingreso de periodistas, violando el derecho al libre acceso a las fuentes de información.

Este hecho lo condenamos y lo denunciamos, porque los préstamos exclusivos para atender la emergencia fueron convertidos en botín, en renglones que no se relacionan con el momento que vive Guatemala, y eso fue el motivo para el impedimento del libre ejercicio periodístico.

Otros escenarios han sido aprovechados por acaparadores y especuladores, aumentando los precios a los productos de primera necesidad, a productos esenciales para la higiene, pero aún no hay acciones presidenciales para frenar la carrera alcista. No quedan exentos algunos grupos de trabajadores de dependencias públicas que pidieron un bono extraordinario, no obstante que recibirán su salario, olvidando que otros sectores como el privado, tienen que trabajar y no les proporcionan transporte o en el peor de los casos no recibirán salario o quedaron desempleados.

Derivado de lo anterior, no solamente pedimos sino exigimos la total transparencia y que esos multimillonarios recursos no sean destinados a satisfacer exigencias que se encuentran fuera de contexto en estos momentos y deben utilizarse sin opacidad en implementación, creación y desarrollo de los programas sociales, destinados a la población más vulnerable sin clientelismo y para reactivar la economía paralizada y a punto de colapsar.

Hacemos eco del malestar de quienes utilizan los servicios del sistema bancario, porque es inaceptable que algunos bancos redujeron las ventanillas de atención al público, con criterio que perjudica a los usuarios, sobre todo en lo referente a cambio de cheques, haciendo cola en la intemperie, contraviniendo disposiciones vigentes atinentes a la distancia entre persona y persona. Pedimos sensibilidad a las autoridades bancarias, que recuerden que servir es la misión primigenia del ser humano, principalmente en este momento dramático que vive la humanidad.

Dentro de un universo de decretos presidenciales, le pedimos mesura al Organismo Ejecutivo, tomando en cuenta que es muy débil la línea divisoria entre funciones de los Organismo de Estado y a quién corresponde la legislación y que Guatemala es un Estado Republicano, que el poder no está centralizado en la presidencia y que tiene que velar por los derechos humanos de sus habitantes.

Nos causa extrañeza, indignación, repudio y rechazo los últimos atentados a periodistas. Asesinatos, violaciones a sus derechos, allanamiento de sus residencias sin que exista un pronunciamiento del Ministerio Público a través de la Fiscalía de Delitos Contra Periodistas, resultado de sus investigaciones, como las de la Policía Nacional Civil. Solo quedan los casos perpetrados, pero sin aclaración.

El peligro ha aumentado, a tal nivel que se ha convertido el periodismo en una profesión de alto riesgo en Guatemala, cuando desde los niveles más altos del gobierno se vulneran los derechos constitucionales y derechos humanos, se viola la libertad de expresión y se pierde el libre acceso a las fuentes de información. O se tiraniza la información a través de una sola fuente informativa, sin acceso a la investigación. El presidente de la Republica llama la atención a los elementos de prensa por lo que se publica y no es de su agrado, en tono que no es ético por su investidura. El Secretario de Comunicación Social, llama y reprende a un reportero radial por haber publicado datos que, según él son sensibles, pero sin tomar en cuenta que en ese caso, eran necesarios para la población en general. Con esa actitud de prepotencia viola un derecho constitucional y un derecho humano.

Por todo lo anteriormente expuesto,
Pedimos
Al gobierno que no se coarte la libertad de expresión, ni se limite el libre acceso a las fuentes de información.

A los periodistas ética periodística para no difundir noticias sin fundamento y que no se alarme a la población y exhortarla a permanecer en casa y en la calle con sus mascarilla de protección y prevención.

A quienes usan redes sociales tener mesura y evitar la propalación de mensajes, aparentemente noticiosos, sin fundamento, que solamente causan caos en la opinión pública. Se les pide seriedad y responsabilidad en beneficio de la tranquilidad del pueblo.

Dado en la sede la Asociación de Periodistas de Guatemala, abril 20 de 2020


JUNTA DIRECTIVA
APG

sábado, 18 de abril de 2020

EN LA EMERGENCIA DEL CORONAVIRUS MILITARES CONDENADOS Y EN PRISIÓN PREVENTIVA PRETENDEN SALIR DE LA CÁRCEL (COMUNICADO)

COMUNICADO

EN LA EMERGENCIA DEL CORONAVIRUS
MILITARES CONDENADOS Y EN PRISIÓN PREVENTIVA
PRETENDEN SALIR DE LA CÁRCEL

En estos momentos en los que la sociedad guatemalteca atraviesa una crisis frente a la Pandemia del COVID–19, y cuando miles de sobrevivientes del genocidio respetan el aislamiento social promovido por el Estado de Calamidad, con limitaciones de acceso a medios de comunicación e imposibilitados de sus derechos de alimentación, trabajo y salud; vemos con suma preocupación las intenciones de salir de prisión, de cuatro militares condenados y uno en prisión preventiva por graves violaciones a los derechos humanos durante la guerra.

Es preocupante que sectores vinculados a intereses de impunidad, hayan presentado en estos días una acción de Amparo ante la Corte de Constitucionalidad solicitando que estos cinco exmilitares sean beneficiados con arresto domiciliario, con el argumento de evitar su contagio de coronavirus, utilizando de esta forma una situación de crisis para facilitar la impunidad y evadir la ley aplicada en las respectivas sentencias y procesos abiertos por delitos de gravedad universal.

Esta no es la primera vez que se interponen acciones para cambiar la situación de los condenados y evitar su condición de reclusión por lo que manifestamos nuestra inconformidad y rechazo total ante las solicitudes hechas, e instamos a los magistrados de la Corte de Constitucionalidad que rechacen las acciones planteadas pues el Amparo pretende otorgar privilegios incompatibles con la gravedad de los hechos cometidos, violencia sexual, genocidio y desaparición forzada que sigue cometiéndose mientras no aparezcan las víctimas de sus actuaciones:

• Los ex militares Hugo Ramiro Zaldaña Rojas, Manuel Antonio Callejas y Callejas, Francisco Luis Gordillo Martínez y Benedicto Lucas García, fueron juzgados y condenados en un tribunal de mayor riesgo, demostrando así que cometieron desaparición forzada, violencia sexual y delitos contra los deberes de humanidad en el caso Molina Theissen. Y actualmente, mientras su sentencia condenatoria causa firmeza, por orden judicial y con base en el principio de legalidad se encuentran privados de su libertad asignados a la cárcel Mariscal Zavala, sin embargo, por su situación de salud fueron enviados al Hospital Militar, lo que ya constituye un privilegio sobre los demás privados de libertad;

• El ex militar Raúl Dehesa Oliva, se encuentra en prisión preventiva por el caso de la Zona Militar No. 21–CREOMPAZ. Benedicto Lucas García, aunque ya fue condenado por el caso Molina Theissen, también enfrenta otros dos procesos judiciales por los que se encuentra en prisión preventiva: caso Zona Militar No. 21 y Caso Genocidio contra el pueblo maya Ixil (1978-1982). En el cual está procesado también Manuel Antonio Callejas y Callejas. Por ambos casos los jueces de garantía respectivos tomaron la decisión de mantenerlos en estas condiciones por la gravedad de los crímenes de los que son sindicados, así como por la posibilidad de fuga.

• Las sanciones por los delitos de lesa humanidad cometidos por estos exmilitares tienen que ser proporcionales a los crímenes que cometieron, por lo que las medidas como prisión domiciliaria no son aceptables, al contrario, eso constituiría un nuevo mecanismo de impunidad.

Es responsabilidad del Estado de Guatemala, específicamente el Sistema Penitenciario y el Ministerio de Salud garantizar la salud y la vida de las personas privadas de libertad, dentro de las instalaciones destinadas a su reclusión bajo estricto aislamiento. El arresto domiciliario no es garantía de una mejor condición para la salud de estas personas, al contrario y por los antecedentes de estos exmilitares deben permanecer en su centro de reclusión.


LOS CRÍMENES DE LESA HUMANIDAD DEBEN SER JUZGADOS
Y LOS RESPONSABLES CONDENADOS
NO MÁS IMPUNIDAD

Coordinación Genocidio Nunca Más
Asociación de Estudiantes Universitarios “Oliverio Castañeda de León”(AEU)
Asociación Feminista La Cuerda
Bufete Jurídico de Derechos Humanos de Guatemala (BDH)
Centro para la Acción Legal en Derechos Humanos (CALDH)
Conoce tu Pasado
Coordinación y Convergencia Nacional Maya Waqib ́Kej
Grupo de Apoyo Mutuo (GAM)
Equipo de Estudios Comunitarios y Acción Psicosocial (ECAP)
Familiares del Diario Militar 
Hijos por la Identidad y la Justicia contra el Olvido y el Silencio (H.I.J.O.S. Guatemala)
                     Impunty Watch (IW)
Oficina de Derechos Humanos del Arzobispado de Guatemala (ODHAG)
The Human Rigth Defender Proyect (HDRP)
Unidad de Protección a Defensoras y Defensores en Derechos Humanos, Guatemala (UDEFEGUA)
Unión Nacional de Mujeres Guatemaltecas (UNAMG)

Convergencia por los Derechos Humanos
Plataforma de Víctimas
Asociación Civil Oxlajuj Q’anil
Asociación de Autoridades Ancestrales Indígenas Campesinas de Víctimas del Conflicto Armado Interno
Asociación de Familiares de Detenidos y Desaparecidos de Guatemala (FAMDEGUA)
Asociación de Movimiento de Víctimas para el Desarrollo Integral del Norte del Quiché (ASOMOVIDINQ)
Asociación de Vecinos de Chicoyogüito (AVECHAV)
Asociación de Víctimas de Uspantan
Asociación de Víctimas por la Paz y la Justicia Oxlajuj Kej
Asociación de Víctimas Rudy Monterroso, San Marcos
Asociación de Víctimas y Sobrevivientes de BV
Asociación Memoria, Dignidad y Esperanza (AMDE), Santa Lucía Cotzumalguapa
Asociación para la Justicia y Reconciliación (AJR)
Asociación Q’anil Maya Kaqchikel
Comité de Desplazados Internos Los Josefinos, Petén
Comité de Familiares de Sobrevivientes de Las Dos Erres, Petén
Comité de Familiares de Víctimas, El Recuerdo, Petén
Comunidades de Población en Resistencia CPR-Ixcán
Comunidades de Población en Resistencia CPR-Sierra
Consejo de Mujeres Mayas Ixmucané
Consejo Nacional de Víctimas del Conflicto Armado Interno (CONAVIC)
Coordinadora de Desplazados forzadas de las colonias de la ciudad
Coordinadora de Organizaciones de Víctimas del Municipio de Ixcán (CORVIMI)
Coordinadora de Sobrevivientes del Conflicto Armado Interno en Alta Verapaz (COSAI)
Coordinadora de Víctimas Qanil de Chimaltenango
Coordinadora de Victimas Qanil de San Andrés Sajcabaja
Coordinadora Nacional de Viudas de Guatemala (CONAVIGUA)
Coordinadora para la Justicia y Dignificación de las Víctimas de Alta Verapaz (CODEVI)
Coordinadora Regional de Oriente y Nororiente
Desplazados Forzados del Ixcan Grande de Escuintla
Movimiento Nacional de Víctimas Q’anil Tinamit
Movimiento Regional de Víctimas de Alta Verapaz
Red Nacional de Víctimas
Unión Nacional de Comunidades por los Derechos Humanos Integrales (UNACODHI)
Plataforma de guatemaltecas y guatemaltecos en el exilio víctimas del terrorismo de Estado
Víctimas, sobrevivientes, querellantes y organizaciones que apoyamos el caso CREOMPAZ

Organizaciones Guatemaltecas en Canadá
Elders for Environmental Justice-Montreal
AWL-OLDER Women Live Collective (CKUT)
Todos por Guatemala
Comisión de Derechos Humanos de América Latina – CDHAL
Representación Fundación RIGOBERTA MENCHÚ CANADÁ

Guatemala 17 de abril de 2020

jueves, 16 de abril de 2020

GUATEMALA: LA INFORMACIÓN ES UN DERECHO Y UNA OBLIGACIÓN


La información es un derecho y una obligación
Por ello insistimos en el acceso a las fuentes de información, en el respeto a la libre expresión y en el derecho del pueblo a estar debidamente informado.

Por: Miguel Ángel Albizures
Ninguna crisis y ninguna restricción oficial de garantías puede ser motivo para vedar el derecho de los periodistas al acceso a la información, pues es una obligación de los funcionarios dar cuentas al pueblo de sus actuaciones, siendo los periodistas y los medios quienes juegan ese papel clave de hacer llegar al pueblo esa información del acontecer nacional, por lo que vetar el derecho de ingreso a las reuniones del Congreso, deslegitimar el papel de la prensa y los periodistas es una violación flagrante a la Constitución de la República y a los Convenios y normas internacionales firmados y ratificados por Guatemala en materia de libre expresión.
Foto: FGER

El pasado lunes, la Asociación de Periodistas de Guatemala (APG), junto a otras importantes organizaciones y medios, entregaron a la Corte de Constitucionalidad un ‘Amicus Curiae’  (Amigos de la Corte) donde se plantea claramente la importancia que tiene en una sociedad democrática salvaguardar ese derecho, junto a la ilegitimidad de las órdenes de la Junta Directiva del Congreso de vedar el ingreso de periodistas, pues es un desconocimiento intencional  del artículo treinta y cinco de nuestra Constitución: “Es libre el acceso a las fuentes de información y ninguna autoridad podrá limitar ese derecho”.

Además es llamativo, y el presidente Giammattei debe tomarlo en cuenta, que más de cien personas, entre periodistas, comunicadores, intelectuales y asociaciones, hayan lanzado un comunicado en el cual detallan hechos que atentan contra la libre expresión cometidos por el propio Presidente, y por otros funcionarios menores, señalando que “desde inicios de su gobierno, ha manifestado comportamientos perjudiciales frente a la prensa, tales como intimidación, descalificación de medios y periodistas hasta la censura abierta”. Recuerdan el momento en que el Presidente roció a los periodistas en el Congreso con un bactericida, y expresó: “Este es antiperiodistas, ve. ¡Ja!”. Pero además la seria amenaza que lanzó el 21 de marzo al señalar que “Yo quisiera poner en Toque de Queda a los medios, pero no se puede”. Si quiere puede hacerlo, veremos qué pasa, pues muchos no estamos dispuestos a callar y eso ya se ha demostrado en épocas en que se quiso restringir el derecho a la libre expresión, o como hoy en día el derecho al acceso a las fuentes de información y el derecho del pueblo a estar informado de todo lo que se está haciendo para combatir la pandemia. Los medios de comunicación y los periodistas, han estado de acuerdo con muchas de las medidas tomadas por el gobierno y las han dado a conocer ampliamente.

Por eso el Procurador de los Derechos Humanos emitió una resolución donde le recordaba “brindar el libre acceso a las fuentes de información, ya sea de forma física o digital, para que se garantice el derecho de la población a recibir información veraz, diversa y oportuna”. Por ello insistimos en el acceso a las fuentes de información, en el respeto a la libre expresión y en el derecho del pueblo a estar debidamente informado.
https://elperiodico.com.gt/opinion/2020/04/16/la-informacion-es-un-derecho-y-una-obligacion/

jueves, 26 de marzo de 2020

GUATEMALA: LA SOLIDARIDAD A PRUEBA

La solidaridad a prueba
Son momentos de unidad nacional, de sacrificar tiempo y recursos, y de tenderle la mano a quien más lo necesita.

Por: Miguel Ángel Albizures
En estos duros momentos para la población de escasos recursos, para quienes viven del día a día y se las ingenian para sobrevivir y ayudar a su familia, uno quisiera escribir de los excelentes planes gubernamentales y de la solidaridad sin límites de las familias que todo lo tienen, que se han enriquecido con el esfuerzo de los trabajadores del campo y de la ciudad, de las fábricas y las grandes fincas de café, caña de azúcar, banano, cardamomo o palma africana o los dueños de esos grandes centros comerciales, que están en todas partes, pero no se puede, la solidaridad no se ve, no se palpa, no llega. Sé que no se puede generalizar, hay quienes tienen el corazón en la mano y dan, no lo que pueden, sino algo para aliviar la crisis, pero desgraciadamente son los menos, mientras que otros plantean sus necesidades: Rebaja de impuestos, no pago de la cuota al IGSS, el Irtra e Intecap o pagar por pushos el Bono 14, suspensiones sin goce de salario y más adelante plantearán no pagar indemnizaciones a quienes despidan o el atraso del aguinaldo anual. Cualquier cosa puede suceder si la crisis se prolonga.

Como dice el refrán popular, en las crisis “unos en la pena y los empresarios en la pepena” y eso no es raro, sucedió en 1996 cuando el terremoto, los despidos y la destrucción de sindicatos no se hizo esperar, pues para los empresarios lo importante era aprovechar el momento de desmovilización y llevar agua a su molino, poco o nada les importó que muchos trabajadores durmieran a la intemperie o estuvieran sacando a sus familiares de los escombros. Hoy las condiciones para ellos están dadas, el pueblo preocupado por los efectos de la pandemia y ellos de sus ganancias. Los trabajadores esforzándose para llegar a tiempo a su trabajo y ellos tomando nota, a través de sus jefes de personal, para justificar las suspensiones sin goce de salario o los despidos “justificados” por ausencia o llegadas tarde.

Imagínese usted que, según el presidente de la Cámara de Comercio,  están perdiendo mil millones de quetzales diarios. ¿Usted sabe lo qué es eso? En treinta días serían treinta mil millones de quetzales, o sea que sus ganancias el año anterior fue una suma exorbitante y ahora dicen que no tienen para pagar salarios e impuestos y por eso piden cacao al Presidente y al Congreso. Y como está visto, el Presidente está presto a servirles y el Congreso igual, pues si no, se atienen a las consecuencias por desobedecer las órdenes de quienes siempre han mandado en Guatemala.

Quien sabe en qué estaban pensando los directivos del IGSS, pues hoy más que nunca necesitan de ese aporte empresarial para mantener y extender el servicio, y dotarse de medicinas para atender a sus afiliados. A los trabajadores se les descontará y no sería raro que los patronos incumplan con pasar de inmediato esa cuota y se les niegue el servicio. Son momentos de unidad nacional, de sacrificar tiempo y recursos, y de tenderle la mano a quien más lo necesita, que es la mayoría de la población, y ojalá el virus no se extienda al agro, porque las muertes serían incalculables, y ojalá logremos en el futuro cercano, como fruto del dolor y la muerte,  construir un país más solidario.
https://elperiodico.com.gt/opinion/2020/03/26/negacionismo-ante-la-pandemia/