martes, 29 de enero de 2013

Comunicado de la CICIG, sobre el juicio por genocidio

Guatemala, enero 29 de 2013. Para la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala, la decisión de la justicia guatemalteca de enviar a juicio al ex presidente José Efraín Ríos Montt y a su jefe de inteligencia militar José Mauricio Rodríguez Sánchez, como presuntos autores de genocidio y crímenes contra la humanidad, es una clara señal para el pueblo de que ninguna persona puede estar por encima de la ley. Tarde o temprano la justicia debe aclarar los crímenes cometidos por cualquier persona, sin distingos de clase ni rango.
La CICIG saluda el proceso contra estas dos personas, y contra todo aquel que infrinja las leyes guatemaltecas.
http://cicig.org/index.php?mact=News%2Ccntnt01%2Cdetail%2C0&cntnt01articleid=332&cntnt01returnid=67

Amnistía Internacional ve en el procesamiento de Ríos Montt un "paso positivo" para la justicia en Guatemala

Foto Prensa Libre

MADRID, 29 Ene. (EUROPA PRESS) -

   Amnistía Internacional ha celebrado el "paso positivo" que supone para la justicia en Guatemala el procesamiento del exdictador Efraín Ríos Mont y de su antiguo jefe de Inteligencia militar, José Mauricio Rodríguez Sánchez, que responderán ante un tribunal por una serie de masacres cometidas en los años ochenta.
   Ríos Montt está acusado de ordenar entre marzo de 1982 y agosto de 1983 quince matanzas en las que perdieron la vida más de 1.700 personas de la etnia ixil. Un juez guatemalteco resolvió el lunes que Ríos Montt y su antiguo colaborador deberán responder en un juicio por genocidio y crímenes contra la humanidad.
   En opinión del responsable de Amnistía para Centroamérica, Sebastián Elgueta, el procesamiento de ambos dirigentes "refuerza la Justicia en Guatemala", en la medida en que demuestra que los autores de crímenes durante la dictadura no son impunes.
   Elgueta ha subrayado en un comunicado la importancia de "asegurar la justicia, la verdad y la reparación de las familias y víctimas de las violaciones de Derechos Humanos".
   En este sentido, el portavoz de Amnistía ha advertido de que, si bien es "muy importante" el paso dado para que Ríos Montt y Rodríguez Sánchez rindan cuentas de los posibles delitos cometidos, "los crímenes del pasado de Guatemala continuarán ensombreciendo el presente hasta que las autoridades aseguren la verdad, la justicia y la reparación a todas las víctimas y sus familias".
   Una comisión de la ONU determinó en 1999 que los 36 años de conflicto armado en Guatemala (1960-1996) se saldaron con unas 200.000 muertes o desapariciones. Los investigadores documentaron 600 masacres, de las cuales la mayoría se produjeron bajo la presidencia de Ríos Montt.

Oxfam lanza campaña internacional a favor de los campesinos guatemaltecos

Desalojos violentos en el valle del Polochic, Guatemala

Oxfam pide a la ciudadanía que apoye a los campesinos del Polochic (Guatemala) desalojados de sus tierras

“Seamos solidarios con nuestros hermanos en el Polochic, porque están viviendo las injusticias más graves, no sólo con el desalojo, sino con la humillación a sus derechos, a su persona.”
Rigoberta Menchú
Premio Nobel de la Paz
Publicado : 29 Enero 2013

La premio Nobel de la Paz, Rigoberta Menchú, apoya la campaña y afirma que el tema de la tierra es la principal causa de miseria, hambre e injusticia en Guatemala

Una campaña de firmas pedirá al Presidente de Guatemala. Otto Fernando Pérez Molina, que cumpla su compromiso y entregue tierras a las 769 familias expulsadas de forma violenta del valle del Polochic hace ahora casi dos años por parte de las fuerzas de seguridad privada y pública del ingenio azucarero Chabil Utzaj, que en idioma q´eqchi significa ‘Buena Caña’.

La movilización internacional va en línea con las declaraciones públicas del representante en Guatemala de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos quien, en relación al caso Polochic, afirmaba hace un año que "el Estado debe dar una respuesta concreta al problema de la falta de acceso de las familias desalojadas a la tierra, así como a la plena realización de sus derechos económicos, sociales y culturales”.

La campaña, apoyada por Oxfam, nace en el seno de Vamos al Grano –agrupación de 25 asociaciones y colectivos guatemaltecos- y se desarrollará en España, Guatemala, Brasil, México, Colombia, Perú, Nicaragua y El Salvador. Se han sumado en apoyo a la campaña el Foro de ONGs Internacionales en Guatemala (FONGI) y la Campaña Guatemala sin Hambre. Organizaciones campesinas y líderes de distintos países, entre quienes se encuentra Rigoberta Menchú, Premio Nobel de la Paz y luchadora por los derechos de los indígenas, han hecho público su adhesión a la campaña.

“El problema de la tierra sigue siendo la causa principal de la miseria, del hambre y de las injusticias en Guatemala”, afirma Menchú. “Yo invito a todos ustedes para que renovemos la condena, la indignación, que seamos solidarios con nuestros hermanos en el Polochic, porque  están viviendo las injusticias más graves, no sólo con el desalojo, sino con la humillación a sus derechos, a su persona”.

El gobierno no ha cumplido sus compromisos

“Hace ya un año, tras una multitudinaria marcha campesina, el presidente Pérez Molina se comprometió a devolver las tierras a las 14 comunidades expulsadas en marzo de 2011 y a aplicar las medidas cautelares de protección de esa población dictadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Éstas incluían medidas que garantizaran la integridad y la vida de las personas, así como la alimentación, la salud y la vivienda. Sin embargo, a día de hoy el gobierno no ha cumplido ninguno de estos compromisos”, afirma Daniel Pascual, coordinador general del Comité de Unidad Campesina-CUC, organización miembro de Vamos al Grano.

Futuro incierto para muchas familias campesinas

Lo anterior lo certifica, Concepción Tiul Sub, mujer de 63 años residente de una de las comunidades expulsadas, quien afirma: “Recordar marzo de 2011 me causa una gran tristeza y dolor en mi corazón ya que a partir de ese desalojo yo como mujer estoy decepcionada y traumada. Desde ese día vivo con miedo a que vengan otra vez, miedo porque no producimos alimentos, miedo porque veo a mis hijos enfermos”. A pesar de ello Concepción mantiene la esperanza. “Para nosotros, los maya Q’eqchi’, la tierra es lo más importante que existe ya que sin ella no podemos hacer nada. En la tierra construimos nuestras casas, nuestra seguridad, nuestros cultivos, nuestro sustento diario y el de nuestros hijos. Por eso vamos a seguir luchando hasta que el gobierno cumpla su palabra y nos ayude a recuperar nuestras tierras en El Polochic. En esa lucha está nuestra seguridad, nuestra alimentación y nuestro futuro como pueblo”.

Campaña CRECE

Esta acción es parte de la campaña CRECE que Oxfam está llevando a cabo a nivel internacional y que denuncia la injusticia de un sistema alimentario que mantiene a 870 millones de personas hambrientas, mientras el planeta produce comida suficiente para alimentar a toda la población. La campaña denuncia el acaparamiento de tierras para monocultivos no alimentarios y pide una mayor inversión en la pequeña agricultura que genera la mayor parte de los alimentos de la población.

“El caso de Polochic ejemplifica todo lo malo de una política agraria equivocada y de un sistema alimentario roto, que potencia y protege la creación de grandes latifundios de monocultivos y desplaza a los pequeños agricultores que son los que producen los granos básicos para la alimentación de la población”, afirma Ana Eugenia Marín, portavoz de la Campaña CRECE en Guatemala.

El Banco Mundial tiene un papel clave

Oxfam tiene abierta una petición al Banco Mundial para que detenga las grandes transacciones de tierras hasta establecer los mecanismos legales para hacerlo de una forma más justa. El caso del Polochic no es uno de los proyectos financiados por el Banco Mundial, pero ejemplifica todo lo malo que estos acaparamientos de tierra para la producción de monocultivos (azúcar en este caso) tienen sobre la población y sobre los medios de subsistencia de las personas.

Actúa ahora

Firma para que el presidente de Guatemala devuelva las tierras a las 769 familias afectadas

Resumen del Caso Polochic

En Marzo 2011 el gobierno de Colom desalojó violentamente a 14 comunidades Q’eqchi’s en el Valle del  Polochic (Guatemala). Esos desalojos fueron producto de la concentración de tierras por parte del ingenio Chabil Utzaj, en ese entonces, propiedad de la familia Widmann, que las compró a terratenientes que habían despojado a familias mayas q’eqchi’s de su tierra.

En junio de 2011, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos emitió una resolución donde otorgó medidas cautelares en 4 aspectos fundamentales: alimentación, salud, albergue y seguridad. Esta responsabilidad la heredó el gobierno de Pérez Molina del gobierno anterior. A la fecha, el gobierno del Partido Patriota tampoco ha cumplido con las medidas cautelares.

El gobierno de Perez Molina entregó en varias ocasiones alimentos, los cuales  apenas cubrieron las necesidades alimentarias de las familias para unas pocas semanas. En general se desatendió  a las familias, las cuales no tenían garantizada ni su seguridad alimentaria; ni su salud, ni su seguridad física.

Ante los reiterados incumplimientos en marzo 2012, se inicia una Marcha Indígena, Campesina y Popular que desde Cobán llegó hasta la capital. Fruto de esa marcha, el gobierno se comprometió públicamente a entregar tierra: para noviembre de 2012 a las primeras 300 familias, en 2013 entregaría tierras a otras 300 y el resto de familias recibirían sus tierras en 2014.

A día de hoy, cuando se van a cumplir dos años de los desalojos, y casi un año de la Marcha el Gobierno guatemalteco no ha rendido ninguno de sus compromisos, las familias viven en una situación injustificada de indefensión y es por ello que se inicia esta campaña internacional.

Contactar

Riccardo D'Emidio - Coordinador regional de medios en Latinoamérica y El Caribe - Correo: rdemidio@oxfam.org.uk  Tel +(52+55)+50-615670 ext 665

Juicio histórico

Los pueblos del mundo seguirán este proceso con atención.
Miguel Ángel Albizures

            Los acusadores, frente a los acusados José Mauricio Rodríguez Sánchez y Efraín Ríos Montt, les acompaña el equipo de abogados acostumbrados a tomar ese tipo de casos, no solo por simpatizar con ellos, sino porque es parte del negocio de la profesión, según ellos bien llevada y por eso venden sus conocimientos como cualquiera vende vajillas a domicilio. El reflejo de la calva de uno de ellos no me permite distinguir bien los rostros, pero lo veo bostezar, trata de no cerrar los ojos frente al fiscal que había fundamentado la acusación con testimonios, peritajes, artículos del Código Penal e instrumentos internacionales.

Por fin le llega su turno a la defensa, ambos son elocuentes y uno de ellos insiste en que hechos peores se dieron en la época de Lucas y que por tanto quien debería de estar ahí es Benedicto Lucas, lo que pasa, dice, es que “quieren colgar a Ríos Montt por algo que no hizo. Quieren colgar al General. Cuélguenlo, pero que quede evidencia de lo que están haciendo”, insistió el abogado, quien considera que en ningún momento Ríos Montt ejecutó u ordenó las masacres y que en ningún documento aparece la intención de terminar con los Ixiles; además se atrevió a darle consejos al Fiscal que lleva el caso, para que corrija su investigación.

Ayer la sala de audiencias estaba repleta. No era para menos, se esperaba el fallo del juez Miguel Ángel Gálvez, quien pasadas las once de la mañana dio una cátedra de lo que es la jurisprudencia, interpretando diversos artículos del Código Penal, de la Constitución, de la Convención de Ginebra y hasta de la Ley Constitutiva del Ejército y del Estatuto Fundamental de Gobierno. No faltó la mención del juicio de Núremberg y las decisiones de Naciones Unidades después del Holocausto, firmadas y ratificadas por Guatemala.

Pasadas más de dos horas, al principio en un silencio expectante y después entre murmullos de quienes adivinaban el fallo, el Juez anunció la apertura a juicio por genocidio y crímenes contra la humanidad. El 30 de enero será la presentación de pruebas. Era de esperarse el último intento por atrasar el proceso y el mismo abogado, que ahora ya no bostezaba, presentó un recurso de reposición que el Juez, respetuoso y con atención, escuchó para decirles finalmente que el juicio va.

Es el inicio de un juicio histórico que los pueblos del mundo seguirán con atención. Es un golpe a la impunidad porque el solo hecho de sentarlos en el banquillo contribuye para que nunca más vuelvan suceder ese tipo de crímenes que atentan contra toda la humanidad.
 Opinión: elPeriódico, 29 de enero de 2013


COMUNICADO FUNDACIÓN RIGOBERTA MENCHÚ TUM CASO RÍOS MONTT

 
Martes 29 Enero 2013 - 21:46

 Las víctimas, y la sociedad en general, hemos esperado durante mucho tiempo que la justicia tome su lugar y permita avanzar hacia la paz y la reconciliación.  Este fallo del juez Miguel Ángel Gálvez constituye, por tanto, no solo un acto de justicia, sino un acto ético, moral y necesario para la paz en nuestro país.
 No se trata de abrir heridas, porque éstas siguen abiertas. No se trata de venganza, porque lo que se busca es la justicia. No se trata de alegrarnos, porque la memoria de las víctimas aún nos llena de dolor y tristeza. Pero sí tenemos derecho a sentirnos satisfechos y satisfechas, porque un fallo como éste reafirma que ninguna persona o institución debe quedar impune ante hechos graves como los que ameritan el juicio a los militares Ríos Montt y Rodríguez Sánchez.
 Este fallo histórico debe servir para enviar un mensaje en el que la memoria histórica, la verdad y la justicia sean las claves para la reconciliación y la construcción de una sociedad pacífica, democrática y en la que la impunidad no siga siendo la mayor afrenta para las víctimas.

He aquí un paso fundamental en ese camino hacia la auténtica paz en el país.  Seguiremos atentos y dispuestos a apoyar todo esfuerzo jurídico, social, político y cultural que contribuya a la justicia. Valoramos el esfuerzo y la honestidad de los protagonistas, tanto del Ministerio Público como de organizaciones que han sido parte de este logro, así como el papel importante del Juez Primero Miguel Ángel Gálvez. La sociedad habrá de juzgarlos por su valioso aporte.

Impunity Watch celebra el procesamiento Efraín Ríos Montt y Mauricio Rodríguez Sánchez por genocidio y crímenes contra deberes de humanidad en Guatemala


Comunicado 1/13
Impunity Watch celebra el procesamiento Efraín Ríos Montt y Mauricio Rodríguez Sánchez por genocidio y crímenes contra deberes de humanidad en Guatemala
Impunity Watch –IW– celebra la decisión judicial tomada por el Juzgado Segundo de Mayor Riesgo el día 28 de enero de 2013, mediante la cual se posibilita el enjuiciamiento al General Efraín Ríos Montt, ex Presidente de facto de Guatemala (1982 a 1983) y de su jefe de inteligencia, General retirado Mauricio Rodríguez Sánchez, como presuntos responsables de los delitos de genocidio y crímenes contra deberes de humanidad durante el conflicto armado interno en la región habitada por el grupo étnico Maya-Ixil. Según el Juez, hay evidencias suficientes para estudiar la responsabilidad de los altos ex militares por la política de tierra arrasada implementada en el altiplano guatemalteco (de mayoría indígena) durante los años 80.
IW desea resaltar el arduo trabajo de todos aquellos jueces y fiscales que, asumiendo un rol histórico ante el país, se han esforzado por responder a las expectativas de justicia de las víctimas, a pesar de la presión pública ejercida abiertamente por sectores gubernamentales y privados, así como de las recurrentes estrategias dilatorias que han pretendido evitar que se llegue a juicio por estos graves delitos. Especialmente, IW reconoce la labor incansable que la Asociación por la Justicia y la Reconciliación -AJR- y sus socios (CALDH y Bufete Jurídico de DDHH, entre otros) han mantenido por más de 11 años. La apertura de este juicio por genocidio y crímenes contra los deberes de humanidad en el área Ixil es una oportunidad histórica para avanzar hacia la justicia, pero también hacia la verdad y la no repetición en Guatemala, proceso en el cual la sociedad civil ha jugado un importante rol, encontrando eco en instituciones públicas guatemaltecas comprometidas con la lucha contra la impunidad.
La decisión tomada cobra, además, especial relevancia por cuanto es la primera vez que un ex Presidente de facto de un país americano es procesado por el crimen de genocidio, configurándose como un hito para la justicia transicional. Como IW afirma sus informes, la justicia por casos del conflicto armado no sólo es útil para garantizar la rendición de cuentas y la reparación de las víctimas del pasado, sino que también sienta importantes precedentes y permite consolidar la capacidad judicial de cara a la lucha contra la impunidad del presente, incluyendo la certeza de que todas las personas son iguales ante la ley, y que en un Estado de Derecho no debe haber nadie con capacidad para evadir la acción de la justicia.
IW confía en que los Jueces encargados de conocer el caso por el Genocidio Ixil salvaguarden en todo momento el Estado de Derecho y los derechos procesales de los enjuiciados y de las víctimas. Igualmente, IW confía en que todas las instituciones públicas, empezando por el Ejecutivo y las Altas Cortes Guatemaltecas, garanticen en todo momento la independencia judicial y faciliten, antes que obstaculicen, una amplia reflexión social a partir de este proceso, entendiendo que representa una oportunidad histórica para consolidar una verdadera transición hacia la democracia y alcanzar la verdadera reconciliación entre todos los guatemaltecos. Finalmente, IW invita a la sociedad civil y a la comunidad internacional a que, debido a la trascendencia del juicio por el Genocidio Ixil, acompañen a las víctimas y a las autoridades guatemaltecas en su proceso transicional con verdad, justicia y reparación apropiadas.
Impunity Watch es una iniciativa internacional de investigación e incidencia política que busca reducir la impunidad en casos de graves violaciones a los derechos humanos en países post-conflicto en los que la impunidad constituye una amenaza para la paz sostenible y la (re)construcción de un Estado democrático de derecho. Con sede en los Países Bajos, tiene presencia en Centroamérica, los Balcanes, la región de los Grandes Lagos y el Sudeste Asiático.
Ciudad de Guatemala, 28 de enero de 2013

11 Avenida, 14-80 zona 10
Ciudad de Guatemala
Tel: +502.2368.1148
Email: iw-guatemala@impunitywatch.org
www.impunitywatch.org

lunes, 28 de enero de 2013

General Ríos Montt será juzgado por genocidio


Mauricio Rodríguez, exjefe de la G-2, también irá a proceso por 15 masacres en el Triángulo Ixil en los 80. Tulio Juárez tjuarez@elperiodico.com.gt

El exjefe de Estado José Efraín Ríos Montt escuchó la voz del juez, en silencio, sin parpadear. Miguel Angel Gálvez lo envía a debate público y oral por 15 matanzas en el Triángulo Ixil en la década de los 80s. La misma decisión para otro general, José Mauricio Rodríguez Sánchez, quien en aquella época era el jefe de la Inteligencia Militar (G-2).

 La decisión judicial llega un año después de que Ríos Montt se presentara voluntariamente ante la justicia para aclarar su situación legal. El Ministerio Público lossindica de genocidio y deberes contra la humanidad; suma mil 771 muertes civiles, no combatientes.

La sala del Juzgado Primero B de Mayor Riesgo no se dio abasto para tantas personas que han acudido para conocer la histórica determinación. Afuera de la Torre de Tribunales también hay activistas de los derechos humanos. Y familiares de las víctimas.

En las cercanías de la Torre hay un plantón. Son miembros de organizaciones civiles y sociales que siguen pidiendo justicia. Sobre largos lienzos de plástico negro muestran fotos de quienes, dicen, murieron a manos de las tropas regulares.

Sonrisas, vítores y tristeza
Las palabras del juez Gálvez retumbaron. Las reacciones fueron lógicas. Mientras unos aplaudían al considerar que hay una posibilidad de lograr justicia, otros señalaban su frustración por el fallo. Los dos generales retirados permanecieron callados.
Ríos Montt, fundador del ayer desaparecido Frente Republicano Guatemalteco (FRG) y expresidente del Congreso de la República durante varios períodos en los inicios del presente siglo, enfrentará entonces los dos cargos criminales que le imputa la fiscalía.

También el otro militar, Rdríguez Sánchez, considerado el autor de los planes contrainsurgentes Victoria, Sofía y Firmeza que el Ejército desarrolló entre los años 1982-83.

Fue una de las etapas más cruentas del conflicto armado interno. Un tercer oficial de aquellos años, Héctor Mario López Fuentes, se salva –por el momento- del debate oral en su contra. Está enfermo.

Pero como Jefe del Estado Mayor del Ejército en el Gobierno de 17 meses de facto de Ríos Montt, es considerado por sus acusadores como pieza vital en el desarrollo de las operaciones antiguerrilleras de entonces.

Ríos y Rodriguez, a través de sus abogados, han insistido en que no hubo genocidio, porque los planes castrenses no estaban dirigidos contra una étnia específica.

Por eso mismo, Francisco Palomo había adelantado sus temores. Y se cumplieron. Antes del anuncio del juez, había dicho: “Estamos esperando que si el juez es objetivo, sobreseerá el caso…”

Pero no ocurrió así. El defensor de Ríos Montt señaló previamente que talvez se les enviaría a juicio, por ser un tema mediático y por la presión nacional e internacional.