sábado, 11 de abril de 2015

12 de abril de 1962


Factor Méndez Doninelli.
“…los pueblos no hacen las revoluciones cuando, por ejemplo, el ochenta por ciento de los trabajadores  primero aprende a leer, segundo se lee El Capital perfectamente, descubre que las leyes de la historia están a su favor y sale a las calles. No: Los pueblos salen a las calles cuando se encabronan.”
-Luis Felipe Bate, antropólogo, sociólogo: 1993.-


NOEL LÓPEZ  TOLEDO, CÉSAR ARMANDO FUNES y JORGE GÁLVEZ son los mártires universitarios masacrados por militares el 12 de abril de 1962 en la víspera del desfile de la Huelga de Dolores y en plena lucha popular de las jornadas de marzo y abril de ese año. Ese día ocurrió una de las muchas masacres cometidas por elementos del ejército en contra de civiles pacíficos y desarmados. Sucedió hace 53 años durante las jornadas de lucha popular en marzo y abril de 1962, en el preciso instante cuando un grupo de estudiantes de la Facultad de Derecho de la Universidad de San Carlos,  colocaba pancartas y carteles alusivos a la Huelga de Dolores en el frontón de su edificio; elementos de una patrulla militar que en ese momento pasaba frente a la Facultad, dispararon cobarde e injustamente contra el grupo de universitarios, dejando un saldo trágico de tres fallecidos y varios heridos. La orden de disparar la dio el teniente Erick Mendizábal.

Las luchas de 1962 son ejemplo de insubordinación civil en Guatemala, que se repiten en varios momentos del Siglo XX:

11 de marzo 1920: Insubordinación civil de diferentes segmentos sociales desarmados (artesanos,  estamentos medios y altos), hartos e indignados dijeron ¡Basta!, toman las calles, los poblados y en escasos días de desobediencia, resistencia civil y luego armada, derriba al tirano más largo de nuestra historia, Estrada Cabrera. Él sale para la cárcel y sus 22 años de oprobio terminan para siempre.

25-30 de junio 1944: En pocas semanas, la insubordinación civil de universitarios y maestros desarmados, indignados y hartos dicen ¡Basta!, salen a las calles, decretan la resistencia y desobediencia civil y derriban al “omnipotente” tirano militar Jorge Ubico. Él sale para un “exilio interno”, después al extranjero, con él, las dictaduras militares liberales terminan para siempre.

28 febrero-5 marzo 1962: En sólo 6 días, un movimiento espontáneo de universitarios, estudiantes, maestros, medianos comerciantes, hartos e indignados, en insubordinación civil desarmada dicen ¡Basta!, salen a la calle, a todo lugar público y poblados,  a protestar contra el venial, corrupto, entreguista, militar Presidente Ydígoras Fuentes, y desencadena masiva protesta pública, desobediencia civil, adhesión de fuerzas vivas, desconocimiento del fraudulento Congreso de la República. En pocas horas, las calles y otros lugares públicos son tomados. En Huehuetenango, en San Marcos, en Totonicapán, en San José del Golfo, en Santa Rosa: desobediencia civil de sectores populares, los indignados ganan las calles, carreteras, poblados. En la actualidad las empresas privadas invasoras generan indignación y alientan la resistencia civil. 

1789: Otro paradigma en Francia.  El 13 de julio, el rey Luis XVI  no percibía ninguna hecatombe. Pocas horas después, el 14 de julio, en una indignada y sorda insubordinación, es asaltado y tomado por una espontánea fuerza popular el bastión y símbolo de la monarquía, la “inexpugnable” fortaleza de La Bastilla; el capitán es decapitado, la fuerza militar se rinde, la Revolución Francesa ha principiado y el viejo y corrupto orden político feudal basado en la ominosa explotación monárquica-eclesiástica desaparece para siempre.

Como decía Luis Felipe Bate, “…Los pueblos salen a las calles cuando se encabronan”    

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