jueves, 6 de diciembre de 2012

SOBRE LA MUERTE DE PIERRE LE PICHON

Pierre Le Pichón, actor francés radicado en América Latina, sufrió una embolia mortal el domingo pasado en su apartamento de la Ciudad de Guatemala.

Tributo a Pierre Le Pichón[1].
-I-
Ante la noticia de su muerte, testimonio escrito de un tirón.
Carmen Samayoa[2].

Carmen Samayoa y Pierre Le Pichón (archivo Teatro Vivo).
Conocí a Pierre después de una función de PISTO  (primera creación de Teatro Vivo), alrededor de 1978. Después de la presentación en la Alianza Francesa, se quedó. Todo el público se había ido, pero el seguía allí. Sentado.

Nosotros, los del grupo, nos cambiamos y nos preparamos para ir a tomar algo. Abel le fue a hablar -su español era muy poco-, lo invitó a venir con nosotros. Y fue así, en una cafetería cercana al Parque Central, que empezamos a comunicarnos.

El había seguido unos talleres con Eugenio Barba[3], en Dinamarca, y al día siguiente ya estaba compartiendo sus experiencias de trabajo físico con nosotros... Después de unos meses, siguió su periplo por Centroamérica, y luego volvió con la intención de integrarse a Teatro Vivo. Y entonces se fundó nuestra amistad... Tratando siempre de entendernos, con muy pocas palabras y bastantes acciones...

Nos acompañó por temporadas enteras.  Iba y volvía.  El Salvador, Nicaragua,  Panamá, etc.

Fue brigadista en la Nicaragua sandinista. Fue parte de nuestros primeros años de exilio en México, y viajamos juntos por Sur y Norteamérica, representando "El mundo de los burros".  Después -paradojas de esta vida- nosotros nos instalamos en Francia y el en Guatemala.

En los 90 estuvo otra vez con nosotros para la creación de "Tierra", pero no duró mucho. Se devolvió para Centroamérica, se convirtió en cuentero y, finalmente, se instaló en Guatemala. Cada vez que venía a Francia para visitar a su madre, también lo hacía a nosotros (los de Teatro Vivo). Éramos un poco parte de su familia.

Ahora, la noticia de su muerte sorprende. Claro. Duele. Claro. Pero  me digo que vivió su vida como la fue decidiendo. Siempre consecuente con él mismo.

Raro, parecía. Solitario, era.
 Buen viaje, Pierre.
Carmen (Francia, diciembre 5 de 2012).
-II-
Maestro Pierre Le Pichón.

Elogio viviente y “actuante” al equilibrio entre “texto teatral” (en voz alta), y representación épica con gestos. Pierre Le Pichón liquidaba con dulzura y rabia el (falso) conflicto entre la palabra y la representación gestual. La elección del relato pronunciado como estrategia escénica, se produjo, según sus propias palabras “como respuesta al silencio impuesto por las metrópolis a las voces de los pueblos de Centro América”. El estatuto supremo de la oralidad fue crucial en sus puestas en escena, en las que reinventaba el espacio de la historia y de la imaginación. Siempre, sin excepción, a partir de testimonios vigentes y de la fuerza inconmensurable de lo vivido.

En el trabajo de Pierre Le Pichón, la dimensión política del teatro alcanza tanto la latitud secreta y húmeda de la intimidad (le encantaban los espacios y los públicos pequeños), como el grito desafiante de la protesta colectiva.

Lector empedernido. Pensador desordenado y penetrante. Sus reflexiones sobre la relación entre teatro y vida cotidiana le permitieron (re) formular una estética productiva y genuina para los “contadores de cuentos y porvenires”.

Su aporte a la plenitud de la vida y la conciencia histórica entre la población guatemalteca y latinoamericana es invaluable.

Vivió su vida como la fue diciendo...
Sergio Valdés Pedroni (Guatemala, diciembre 6 de 2012).


[1] Edición de ARTENATIVAS.
[2] Actriz guatemalteca radicada en Francia. Integrante y co-fundadora de Teatro Vivo (Ixoc, Ay ay ay café, Tzul-Umán-Achí, El mundo de los burros, etc.).
[3] Figura clave del “Tercer Teatro”. Co-fundador e integrante destacado del Odín Teatret. Escribió, entre otros textos necesarios sobre teatro, actuación y cultura de ruptura, “Las islas flotantes”. 

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