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jueves, 27 de octubre de 2016

¿Por qué crece el movimiento indígena campesino CODECA en Guatemala?

Por: Ollantay Itzamná
La estigmatización y criminalización de la protesta social, por parte de la élite político empresarial tradicional y emergente, fue y es una constante tan antigua como la Colonia y la condición de la colonialidad subsistente en Guatemala.

Durante la Colonia, el único indio bueno era el indio muerto. Durante la República, el indio permitido (obediente y bien portado) era el único con posibilidad de sobrevivir como combustible para mantener la estructura de la economía nacional.

Fue la República colonial que fabricó y saturó a Guatemala de indígenas y campesinos despojados y deshabitados, presencias incómodos para las élites y para buena parte la clase media colonizada.

En este contexto surge el movimiento social indígena campesino denominado Comité de Desarrollo Campesino (CODECA), creado por indígenas casi analfabetos, en 1992, en la Costa Sur de Guatemala, actual prisión verde implantada por las plantaciones de monocultivos.

En los últimos años, este movimiento social creció proporcional al dolor ocasionado por el sistema neoliberal en las comunidades y territorios indígenas del país. Al grado de convertirse, en la actualidad, en la mayor fuerza sociopolítica rural con presencia articulada en más de mil comunidades rurales organizadas en resistencia, en 20 de los 22 departamentos del país.

Tiene como estrategia elemental: organizar, concientizar, movilizar y forjar el poder local para la liberación de los pueblos. 
Su táctica es la hormigas: acciones colectivas multitudinarias, simultáneas, asamblearias. Su nido continúa siendo el área rural. Aunque por su visión política, su incursión en las ciudades es cada vez más persistente.

Esta organización que nació marginal para la retórica de cientistas sociales, tanto de la derecha como de la izquierda neoliberal, en la actualidad se ha convertido, a puro pulmón, en un actor sociopolítico importante en el país. No por los “trajes típicos” o folclóricos discursos para captar la atención mediática y/o fondos de cooperación, sino producto de su perseverante lucha movilizada. Y últimamente por su propuesta amplia e incluyente de cambios estructurales para esta Guatemala (en creciente descomposición social violenta) que no encuentra luces de ninguna parte.

Este movimiento de desobedientes que “desalambran la finca patronal”, plantea la renacionalización de todos los bienes y servicios saqueados/acumulados por las empresas transnacionales (comenzando del servicio de la electricidad).

Propone la creación de un Estado Plurinacional (con autonomías territoriales indígenas) con la participación de todos los pueblos y sectores, y así superar el intento fallido de la construcción del aparente Estado Mestizo, que por cerca de 200 años trajo más desgracias que beneficios para Guatemala.

El método o camino que emprenden estas comunidades para alcanzar estos objetivos es el proceso de una asamblea constituyente popular y plurinacional ascendente (de abajo hacia arriba, del campo hacia las ciudades) para consensuar una Constitución Política Plurinacional.

Con esta idea/contenidos organizan, concientizan, movilizan y construyen los poderes locales en y desde sus diferentes comunidades del interior del país.

Hacen su propio camino. No siguen ningún libreto, ni cartillas elaboradas fuera. Son transgresores permanentes y cotidianos del sistema capitalista y de la cooperación tradicional. Incomprendidos aún por las categorías o mapas mentales de analistas o intelectuales “bien pensantes”.

De allí quizás proviene el repudio y la recargada desacreditación mediática que propagan los medios de (des) información tradicional y emergente, y el silencio cómplice de la izquierda neoliberal y/o profesional ante la estigmatización, persecución, criminalización y selectivos asesinatos que soportan los defensores/as comunitarias organizadas en CODECA.

Dos de sus principales defensores (uno de ellos fundador y coordinador nacional) fueron secuestrados por criminales de la empresa eléctrica ENERGUATE, luego encarcelados (sin ninguna orden judicial) y enjuiciados arbitrariamente. Incluso la ONU, en abril pasado, por este caso, recomendó al Estado de Guatemala el resarcimiento y garantías de no repetición para los “detenidos ilegalmente”, pero la difamación y criminalización continuó y continúa.

Es en este contexto que se debe leer e interpretar el último paro nacional movilizado realizado en 20 de las 22 ciudades principales del país, el pasado 26 de octubre, por CODECA. Una acción colectiva, simultánea, autofinanciada, autoorganizada, multitudinaria, y políticamente bien definida que dejó perplejos a propios y extraños por su impacto y la desacertada respuesta de la prensa racista empresarial y del aparato estatal.

CODECA no va por reformas al Estado, o para restablecer la paz social del sistema neoliberal. CODECA va por transformaciones estructurales profundas y trascendentales, desde lo cotidiano/local hacia lo nacional. Sin fronteras, ni limitaciones de ningún tipo. Esta aspiración es lo que hace que este movimiento sociopolítico se expanda social y territorialmente, incluso por encima de la guerra mediática desigual que libra.

La Radio del Sur
Publicado en 27 octubre, 2016 por Norellys Alastre
https://laradiodelsur.com.ve/2016/10/27/por-que-crece-el-movimiento-indigena-campesino-codeca-en-guatemala-opinion/



















miércoles, 26 de octubre de 2016

GUATEMALA: EL COMITÉ DE UNIDAD CAMPESINA CUC RECHAZA Y CONDENA LA REPRESIÓN EN COMUNIDADES CAMPESINAS DE EL ESTOR, IZABAL.

Guatemala, 26 de octubre 
Campesinos y campesinas heridos, viviendas quemadas y dos compañeros campesinos detenidos es el saldo del desalojo violento que se llevó a cabo, en la comunidad Agrario El Esfuerzo Túnico, El Estor, Izabal.

La orden de desalojo se autorizó a solicitud de la familia Arriaza de la empresa Inversiones Cobra Sociedad Anónima o conocida como finca Cobra. Como respuesta 1800 Agentes de la Policía Nacional Civil –PNC- fueron movilizados al lugar para desalojar a la comunidad el Esfuerzo Túnico, miembro del CUC, durante ese desalojo sobrevolaron dos helicópteros desde donde estaban supervisando la ejecución del mismo. El desalojo se llevó a cabo a pesar de que existía una mesa de diálogo entre comunidades y representantes de los finqueros, mediada por la institucionalidad agraria del Estado con el acompañamiento del CUC.


La familia Arriaza son dueños de la finca el Murciélago y se han adueñado anómalamente de tierras de la Sierra Santa Cruz, corriendo sus monjones ilegalmente. Gran parte de esa finca se dedica a la producción de banano y Palma Africana.

Este desalojo ha violentado el Derecho a la Vivienda, el Derecho a la Tierra, el Derecho a la Alimentación, el Derecho al Territorio de Pueblos Indígenas, entre otros derechos de 88 familias campesinas que lo único que hacen es sobrevivir con la siembra de maíz y frijol, ante la reconcentración de la tierra para la expansión de monocultivos en esa área.

Aunque los altos mandos de las fuerzas represivas del Estado han dicho que solo se ejecutará un desalojo, se ha mencionado que son 26, los que se llevarán a cabo en El Estor. Con eso buscarían justificar un Estado de Excepción (estado de sitio), en ese municipio, tal como lo hizo el gobierno corrupto de Otto Pérez Molina en Jalapa, Santa Rosa,  San Juan Sacatepéquez y Santa Cruz Barillas o justificar una masacre como lo hicieron en Totonicapán.

Este hecho se une a la campaña a gran escala de criminalización y persecución en contra de nuestra organización. Cabe recordar que el 24 de septiembre de 2016, fue capturada nuestra coordinadora regional en la Costa Sur, Dalila Mérida, y cuatro compañeros más quedaron con arresto domiciliar por defender los derechos laborales de unos 300 ex-trabajadores de la finca San Gregorio Piedra Parada.

El 9 de septiembre, fueron detenidos dos compañeros y una compañera en un desalojo violento que se llevó a cabo en el municipio de Catarina, San Marcos, también resultaron varias personas heridas de gravedad.

Por otro lado, el 2 de septiembre del año en curso, nuestro dirigente a nivel nacional en Alta Verapaz, Hermelindo Cux fue agredido por un grupo armado que asaltó su vivienda. Por este caso existe una nueva denuncia, infundada en contra de nuestro coordinador general, Daniel Pascual Hernández sobre varios delitos graves. No se descarta que ese ataque haya sido perpetrado por grupos que tienen interés en la región del Valle Polochic como: narcotráfico, crimen organizado o grupos de poder económico que tienen interés de dañar al CUC.

Recordamos que en el mes de julio los grupos de poder económico del Valle del Polochic pagaron en los canales de televisión abierta y en Internet (en la página Ingobernabilidad en el Polochic), una campaña de desprestigio en contra de comunidades campesinas del Estor y el Valle del Polochic miembros del CUC.

Por lo anterior afirmamos que el CUC está bajo el asedio de los ricachones quienes se valen del apoyo de las fuerzas represivas del Estado para acallar a nuestras bases o aniquilar a nuestra organización.

Desde ya hacemos responsables a las fuerzas represivas del Estado (PNC y Ejército), de las agresiones físicas y de la vida de 88 familias de la comunidad Agrario El Esfuerzo Túnico, El Estor, Izabal.

Denunciamos que las autoridades han violentado los protocolos nacionales e internacionales sobre desalojos al quemar viviendas y disparar en contra de la humanidad de campesinas y campesinos de la comunidad El Esfuerzo Túnico. Alertamos a las comunidades campesinas a nivel nacional para que estén atentas ante la ola de represión que el Gobierno está implementando.

A las organizaciones nacionales e internacionales de Derechos Humanos hacemos un llamado para brindar acompañamiento a la comunidad que ha sido víctima de ese nuevo desalojo violento y la violación de Derechos Humanos.

Toda esta problemática es consecuencia de la carencia de una política agraria integral del Estado que busque de fondo el acceso a la tierra para comunidades indígenas en su propio territorio.

¡A mayor represión, mayor organización!

Comité de Unidad Campesina –CUC-

Cabeza clara, corazón solidario y puño combativo de las y los trabajadores del campo

Miembro de la Coordinación y Convergencia Maya Waqib Kej, de la CLOC-Vía Campesina Internacional y la Asamblea Social y Popular.


Guatemala, 26 de octubre de 2016.

https://cucguatemala.wordpress.com/2016/10/26/el-comite-de-unidad-campesina-cuc-rechaza-y-condena-la-represion-en-comunidades-campesinas-de-el-estor-izabal/#more-839