sábado, 14 de mayo de 2016

Luis de León, el maestro, y Luis de Lión, el escritor

(Del blog Cartas a Marco Antonio 19 de mayo 2012) http://cartasamarcoantonio.blogspot.com/2012/05/luis-de-leon-el-maestro-y-luis-de-lion.html

A Tula, Mayarí e Ixbalan en un aniversario más de la desaparición
forzada de su amado esposo y padre el 15 de mayo de 1984

Imagen tomada del Diario Militar

De mi prehistoria personal atesoro el privilegio enorme de haber conocido a Luis de León, el maestro de escuela. En 1973 había participado en el movimiento huelguístico del magisterio, por lo que la organización política en la que por entonces militaba, por medio de Emilio, me delegó la tarea de acercarme al Frente Nacional Magisterial (FNM) y, de ser posible, incorporarme a su equipo. Era 1975, era muy joven y quería cambiar el mundo, una convicción que se enraizó profundamente en mí tras lo vivido y que encuentra miles de motivos para hacerse más fuerte día a día.

Una tarde de principios de ese año, un enero frío de cielos estrellados, sin nubes, dirigí mis pasos a la Casa del Maestro, la misma que está en la 4ª. avenida entre 5ª. y 6ª. calles de la zona 1, que albergaba a varias organizaciones magisteriales. Además del FNM, allí se alojaban el Colegio de Maestros, la Coordinadora Nacional de Claustros de Educación Media y dos agrupaciones de docentes de escuelas nocturnas y de párvulos. El Frente ocupaba el segundo piso de la parte que da hacia la avenida, a dónde se subía por una endeble escalera de cemento hechiza, como se dice de las cosas mal hechas.

Traspasé su vetusta entrada, un portón de madera formado por cuatro hojas, y allí estaban Luis y Mirta, sentados en una grada, muy cerquita del suelo. Fue la primera vez que vi su figura entrañable: el suéter negro, eternamente sobrepuesto sobre su espalda, con las mangas hacia adelante cruzadas sobre los hombros; su pelo también negro, liso, abundante, coronando su cabeza; los anteojos de gruesa montura y su sonora carcajada, contagiosa. Luis se reía con todo el cuerpo, entornando los ojos.

Esa noche me incorporé al reducido grupo del Frente Nacional Magisterial conformado por cinco o seis gatos y gatas: Álvaro, Luis, Mirta, Nery, Elsita y yo. Éramos el rescoldo de la hoguera del 73, el sonido del trueno que nos queda vibrando en los oídos. El FNM era una instancia gremial desestructurada, informal e ilegal –la Constitución prohibía la organización del funcionariado público- conformada durante la huelga del 73, que había movilizado a decenas de miles de maestros/as de primaria a lo largo y ancho del país. Ese fue el preludio del repunte del movimiento popular y sindical tras varios años de desmovilización ocasionada por la violencia terrorista estatal de los sesentas. Este grupúsculo, como les encantaba denominarnos a los detractores de variopintos pelajes derechosos, pretendía representar al magisterio del departamento, pero también fungía como tal en el nivel nacional a falta de otra entidad. Así, insignificante como parecía ser, no fueron pocos los dolores de cabeza que el FNM les ocasionó a los ministros de educación de turno, como a nuestra vez nos encantaba decirles, con las huelgas emprendidas entre el 73 y el 78 y las críticas y protestas que les hacíamos llover sobre sus medidas antipopulares. Para disputarle terreno, el gobierno creó la Unión Magisterial Guatemalteca.

Nos reuníamos los sábados en sesiones formales de trabajo para planificar actividades diversas, como asambleas, festejos, manifestaciones y entierros, o el análisis de alguna disposición ministerial de política educativa o que afectaba al gremio. Entre los sepelios recuerdo el del profesor Luis Ernesto de la Rosa Barrera, asesinado en 1976; y el de Andrés Gilberto Cuxil, lúcido dirigente de la huelga del 73, que falleció de leucemia. También determinábamos contenidos y representaciones en las entrevistas con autoridades gubernamentales, entre ellas Donaldo Álvarez Ruiz y el militar Leonel Vassaux Martínez, que fue ministro de la Defensa de Kjell Laugerud (1974-1978), en cuya oficina me sentí como en ese acto de circo donde alguien mete la cabeza en la boca del león.

A Donaldo lo vimos varias veces. El rechoncho abogado -apodado “Coche” (chancho, cerdo), un hombre perversamente astuto, prófugo por sus crímenes desde hace varios años- fue presidente del Congreso y ministro de gobernación durante los gobiernos militares fascistas de Laugerud y Romeo Lucas (1978-1982). Esa fue otra larga y estéril discusión en el movimiento popular y revolucionario, ¿eran o no fascistas?

Recuerdo particularmente una ocasión. En 1976, en Retalhuleu, el maestro José Víctor Yancor Rivera fue asesinado en la puerta de la escuela, frente al alumnado. Tono, dirigente magisterial de este departamento suroccidental, se refugió en la capital; estaba seguro de que esas balas iban dirigidas a él y que los criminales volverían a corregir su error.

En el FNM decidimos denunciar ambos hechos, el asesinato del profesor Yancor y las amenazas contra Tono, por lo que, entre otras acciones, solicitamos una entrevista a Álvarez Ruiz. Y henos allí, un trío de ingenuos docentes en el Palacio Nacional, metidos en el despacho de uno de los hombres más poderosos del régimen. Luego de las presentaciones y explicaciones del caso, con argumentos como la obligación constitucional de proteger y salvaguardar la vida de los ciudadanos, el ministro se despachó con una respuesta alucinante que se quedó grabada en mi memoria; como se verá, en ese tiempo no se empleaba el lenguaje políticamente correcto de ahora.

“Y ustedes, ¿qué creen? ¿Qué puedo ponerle un policía a todos los que temen por su vida? Solo tengo doce mil policías y somos millones de guatemaltecos. Además, no creo que a usted le gustaría que un policía lo siga a todas partes, ¿verdad?

Nosotros, apabullados, movimos la cabeza, negando.

“Por supuesto que no le gustaría”.

Y se dirigió a Tono: “¿A usté le sale barba, tiene bigote?” Tono calladamente asintió. “Cambie de aspecto, déjese la barba y el bigote para despistar, córtese el pelo de otro modo. Cambie su rutina, no duerma todas las noches en la misma casa, use diferentes rutas. Que sus amigos vigilen que no lo estén siguiendo…”

Mientras tratábamos de mantener la mandíbula inferior en su sitio, Álvarez Ruiz siguió diciéndonos “Yo lo entiendo, también me tengo que cuidar. El Mico Sandoval[i] me quiere matar, a mí también me gustaría matarlo, pero para hacerlo tendría que echarse a todos mis guardaespaldas, igual yo a los suyos. Pero usted, no tiene guardaespaldas…”

A esas alturas del “diálogo”, los tres –perplejos- nos estábamos poniendo de pie, dándole las gracias por su tiempo, caminando hacia afuera tratando de actuar despreocupadamente. Salimos de la oficina palaciega más corriendo que andando. La calle estaba oscura, había anochecido. Caminamos en silencio durante varios minutos. Al final, seguramente comentamos algo con palabras como cinismo, descaro, desparpajo. No sabíamos si reír o llorar.

No mataron a Tono, se quedó un buen tiempo en la capital y luego le perdí la pista. Vivió aún muchos años y murió de muerte natural, siendo aún joven, según supe después.

En una de las oficinas de la Casa del Maestro había un mimeógrafo del Colegio de Maestros, que dirigía el profesor Roberto Cabrera Guzmán. Era el que usábamos a escondidas Luis y yo para imprimir “mosquitos”, que no eran otra cosa que los volantes que repartíamos en la Tesorería los días de pago, cuando acudían cientos de docentes a recoger sus cheques; también los boletines y comunicados que repartíamos en las escuelas y en los medios radiofónicos y escritos; y una hoja impresa por ambos lados titulada “Durmiendo al sueño”. El nombre lo inventó Luis y lamentablemente no recuerdo cuál fue su explicación para algo aparentemente tan inútil como dormir al sueño. En fin, lo que contenía nuestro modestísimo medio eran notas de no más de diez renglones en las que se comentaba sobre política educativa y se denunciaba la situación de la educación; también se incluían noticias sobre el movimiento de los trabajadores/as en otros países de la región, expresando solidaridad, y brevísimas creaciones literarias del maestro. Ambos redactábamos las notas y a mí me tocaba “picar” los esténciles en una maquinota de escribir Olivetti, de mi papá.

Con la prepotencia de las edades jóvenes, esta que recuerda y escribe confiesa con pena que “corregía” las notas de Luis. Él, al enterarse por mí de mi osadía, solo dijo “está bueno, patoja”. Después se me cayó la cara de vergüenza cuando me enteré que estaba cometiendo un delito de leso poeta, escritor y novelista, ganador de los Juegos Florales de Quetzaltenango de 1972 con su novela “El tiempo principia en Xibalbá”. Encogida, me disculpé con él. Con una de sus sonoras carcajadas le oí decir “no te preocupés, patoja”, con lo cual me dio una lección de modestia que nunca olvidé.

Con un poco más de plata, porque todo salía de nuestros precarios bolsillos y de las contribuciones de unos pocos fieles maestros/as al Frente, publicamos algunos números impresos de un periódico que, si no recuerdo mal, llevaba el original nombre de FNM. Entre los artículos que preparamos, hubo uno sobre el 25 de junio de 1944 que escribí con base en las noticias de la prensa de la época, la que consulté en el Archivo General de Centroamérica.

Compas solidarios, en 1976 – 77 trabajamos codo a codo en “Unidad”, el periódico del Comité Nacional de Unidad Sindical, instancia de cuya Comisión de Organización éramos miembros, delegados por el Frente, hasta que nos echó un ex abogado laboralista que ahora es defensor de Ríos Montt. También del 75 al 77 fuimos parte del equipo de redacción del programa “La Voz del Magisterio”, una radiorrevista que se transmitía los domingos a las 9 pm por la radio Nuevo Mundo, de dónde también tuvimos que salir debido a la “lucha ideológica” y a la “democrática” decisión de la mayoría.

Expulsados del FNM y del CNUS en 1977, junto con Maco Blanco, muerto en el exilio un 1º. de octubre de 1980, formamos un grupo de estudio sobre los problemas educativos del país y el papel y demandas del magisterio. Además de Luis y yo, lo integraban Maco, Marta G., Julio y Sergio. En ese esfuerzo, fuimos apoyados por el querido profesor Carlos González Orellana y expertos/as internacionales de la UNESCO. Desde esa trinchera, continuamos con nuestra labor difundiendo un programa de lucha gremial que recogía demandas educativas y laborales.

Fue entonces, después de una larga discusión sobre estos asuntos, que Luis transformó el lema del FNM, “El maestro no es un apóstol, es un trabajador” en “El maestro es un apóstol y es un trabajador”. De esa manera, resumió la responsabilidad del magisterio en la formación ciudadana y en la construcción de una educación liberadora con la que soñábamos y su derecho al goce de garantías laborales.

Por ese tiempo, pudo haber sido en 1979, Luis recibió una misteriosa invitación –misteriosa para mí, porque nunca supe de dónde provenía- para un encuentro magisterial en algún país de África. Se fue, volvió, y aparte de las discusiones interesantes, me contó que lo que más le había asombrado era la forma de comer (“todos metíamos las manos en el trasto de la comida”). En su paso por Nueva York, donde le tocó hacer escala, estaba aburrido y talvez temeroso de poner un pie en la calle, cuando se le acercó un empleado de la limpieza y le preguntó “¿usté es guatemalteco?”; ante su respuesta, inquirió “¿quién ganó el campeonato? ¿Los rojos o Cobán Imperial? Esto último lo relataba entre grandes carcajadas y, sorprendido, hablaba sobre la increíble coincidencia de que el muchacho no solo era guatemalteco, sino que había estudiado en la Clemente Chavarría, donde él daba clases. El compatriota resultó ser un excelente guía y anfitrión, lo sacó del aeropuerto y se lo llevó a conocer la ciudad. Muchos años después, en un viaje en el que hice escala en un aeropuerto gringo, me atreví a preguntarle a un joven si podía acompañarlo a hacer compras; increíblemente, era chapín, de la zona 8 y había estudiado en esa misma escuela…

Pese a la diferencia de edades, quince años, Luis y yo nos hicimos amigos. Lo respeté y lo quise tanto que cuando pensaba que un día de aquellos seguramente nos iban a matar, me decía a mí misma que su muerte iba a dolerme mucho. Un día, conocí a su familia: Tula, su esposa, la inspiradora de su poesía amorosa; y a sus niños, Mayarí y Luis Ixbalanqué, ahora adultos. Visité su casa y me prestó sus libros. Ambos compartíamos el amor por las letras y por la docencia. Con él y por él conocí la obra de Miguel Hernández, César Vallejo, Luis Alfredo Arango, Francisco Morales Santos, Mario Roberto Morales, Juan Rulfo, José Luis Villatoro, Marco Antonio Flores y otros escritores de aquí y de allá.

Generoso, compartía conmigo sus formas de enseñar a disfrutar de la lectura y a escribir a sus pequeños alumnos de la escuela Clemente Chavarría de la zona 8, donde trabajó después de estar en el Sur, en Escuintla, y en una aldea cercana a la capital, Las Escobas, “donde el viento era tan fuerte que era capaz de levantarte del suelo y llevarte muy lejos”. Producto de sus enseñanzas fue mi breve experiencia con mis propios alumnos/as, de donde salió en el 79 “El cuento de Camilo”.

En nuestras muchísimas conversaciones de camioneta –vivíamos por el mismo rumbo, el de la ruta siete- me contaba de su obra mientras yo, secretamente, soñaba con llegar a ser la heroína de alguna de sus novelas. Muchas veces me mostró los manuscritos de sus poemas, así conocí “Acerca del venado y sus cazadores”, su homenaje a Oliverio Castañeda de León tras su asesinato el 20 de octubre de 1978. Cuando la muerte llegó para quedarse entre nosotros, escribió “Epitafio” y, con una gran sonrisa, me enseñó “Acerca del poeta y sus creaciones”, en el que en cuatro breves líneas manifestaba su vocación revolucionaria; y, así, conocí muchos otros.

Años después, probablemente en 1984, fui testigo de su sufrimiento cuando su hijo, que era aún menor de edad, fue detenido porque se encontraba en la sede de la organización Amigos del Arte Escolar (AMARES), que casualmente estaba situada al lado de una casa ocupada por una organización político militar que fue destruida por el ejército.

Ese año lo vi con alguna frecuencia. Por casualidad me fui a vivir muy cerca de San José Las Rosas, de camino a El Milagro, donde estaba su casa sencilla y modesta como él, maestro pobre, la que había construido con sus propias manos. La seña era un alto arbusto de chipilín en la entrada, vestido de mariposas amarillas. Allí llegaba con mi niño de meses a compartir preocupaciones, a componer el mundo mientras el nuestro se caía a pedazos y a escuchar sus Poemas del Volcán de Fuego, leídos despacito y con voz suave, mientras tomábamos café sentados a la mesa. Al lado, mi hijo en su carruaje, adormilado por el calor de las tardes de marzo.

Luis fue quizá la última persona a la que dije adiós cuando me fui de Guatemala el 26 de marzo de ese año desgraciado. Nos juntamos una noche por la Kodak, cerca de la escuela de Pamplona y, al despedirme le pedí que, por favor, por vida suya, saliera del país. “No puedo, no tengo medios económicos para moverme ni para dejar segura a mi familia”, esa fue su respuesta desoladora. Tampoco quería dejar solos a Tula y a Ixbalan. Mayarí había volado fuera del país y su carta para ella me acompañó en la huída. Con mucha tristeza, haciéndonos los fuertes que aquí no pasa nada, nos abrazamos. Jamás lo volví a ver.

En septiembre de ese año, en un vagón del metro mexicano me encontré a Otoniel Martínez, el poeta. Mi corazón, encallecido por la muerte reiterada, apenas tuvo un sobresalto cuando le oí decir que Luis estaba desaparecido desde el 15 de mayo. Aún guardo las lágrimas que debí haber llorado cuando me enteré de su detención; esta se dio en el marco de un operativo que acabó con el intento de mantener el trabajo político en la capital, cuando las bandas militares capturaron ilegalmente y desaparecieron a varios compañeros y los arrastraron a las cárceles clandestinas.

La foto de Luis, su nombre, filiación política y los datos de su captura y posterior asesinato están en la página 33 del Diario Militar, donde alguien escribió a mano “05-06-84: 300”, el código de la muerte. Sus restos no han aparecido aún. Quién sabe con cuántos poemas fue enterrado, como si fuera cualquier cosa en una fosa clandestina en un cuartel cualquiera. Allí yace todavía al lado de quienes corrieron su misma maldita suerte, decretada por los uniformados. ¿Cabrían en esa tumba improvisada todas las hermosas palabras que anidaban en su alma? ¿Cuántos niños más hubiesen aprendido a amar los libros y las letras y cuántos muchachos y muchachas universitarias dejaron de tenerlo como profesor?

Hurgo en mi interior. Encuentro, junto con la tristeza, todos los sentimientos, el respeto, la admiración, el cariño que le tuve y le tengo al maestro, al poeta pobre y, sin embargo, dueño de una enorme riqueza espiritual. Revivo con nostalgia nuestra camaradería, él, el profesor; yo, su discípula, que sigue atesorando todas sus enseñanzas y tratando de poner en práctica la de aprender de las demás personas y de mi propia experiencia, tanto como de los textos. Gracias a Luis, pero también a Marta, a Maco, Julio y Sergio, entendí que tengo una fracción del mundo en mi cabeza, que debía compartirla y juntarla con las demás para crear, para conocer, para tejer los sueños, las canciones, y para hacerlo todo nuevo, entre eso, un mundo de justicia.

Luis de León/Luis de Lión era un ciudadano y padre de familia, un maestro; también era un poeta, novelista, cuentista y revolucionario, un comunista. Por eso lo detuvieron y lo desaparecieron, dejando a Tula y a sus jóvenes hijo e hija en una situación de total desamparo. Lo mataron los amos de la palabra estéril, falsa, letal, los decidores de mentiras, los pronunciadores de las órdenes de muerte. Los criminales de uniforme nos privaron de sus enseñanzas y de su verbo hermosamente fértil. El alfabeto quedó huérfano de este maestro de origen kakchiquel, que puso en el mapa a su pueblo, San Juan del Obispo.

No sé si verdaderamente aprendí a ser modesta a su lado, a respetar el aporte de todas las personas en el trabajo colectivo, a escuchar con respeto y atención las voces diversas y a darle a cada una el valor que merece, pero trato. De lo que sí estoy segura es de que Luis de León, el maestro, y Luis de Lión, el poeta, escritor y novelista, fueron mis guías y mentores, los formadores espirituales que me acompañan hasta el día de hoy.
(Del blog Cartas a Marco Antonio 19 de mayo 2012) http://cartasamarcoantonio.blogspot.com/2012/05/luis-de-leon-el-maestro-y-luis-de-lion.html

Nuestro Luis de Lión. La impunidad no ha logrado apagar esa luz que ilumina los caminos hacia la justicia.

ANAMARÍA COFIÑO K.
El escritor Luis de Lión es una de las miles de víctimas de las fuerzas represivas que en los años ochenta persiguieron, capturaron, desaparecieron y asesinaron a quienes consideraba enemigos internos que ponían en riesgo al sistema de injusticias que hasta hoy prevalece en Guatemala.
Luis nació en el pueblo de San Juan del Obispo, cercano a la ciudad de La Antigua, el 19 de agosto de 1939, hijo de campesinos pobres que con su trabajo obtenían mínimos insumos para la sobrevivencia. Procrearon cinco niños, de los cuales murieron tres por la miseria en que vivían. La madre, María Venancia, luchaba para que Luis y su hermana Lorenza, tomaran al menos un vaso de leche diario entre los dos. Esa fue la razón por la cual le dedicó a ella los poemas más combativos que escribió.
Pese a esas inmensas dificultades, Luis se graduó en el Instituto Normal de Varones Antonio Larrazábal como maestro de educación primaria, profesión que ejerció en aldeas, caseríos y parcelamientos del área rural en distintos departamentos del país.
Sin posibilidades de estudiar en la universidad, Luis se fue formando de manera autodidacta, leyendo y escribiendo, al tiempo que enseñaba. En la capital entró en contacto con intelectuales que compartían inquietudes similares, el interés en comprender su país y la necesidad de llevar a cabo acciones que transformaran esa realidad tan injusta y dolorosa. Gracias a su apoyo, en 1972 consiguió plaza como maestro y se trasladó con su esposa Tula y sus dos hijos a un cuartito en la colonia
La Florida.
Ese mismo año, obtuvo el segundo premio en los Juegos Florales de Xela, por su novela El tiempo principia en Xibalbá, obra que le ha valido destacados reconocimientos a nivel nacional e internacional y que sigue siendo uno de los libros más importantes de la literatura guatemalteca contemporánea por su contenido social y por un estilo particular que lo distingue.
En el documento llamado Diario Militar, archivo que contiene fichas de 183 personas capturadas por los escuadrones de la muerte entre agosto de 1983 y marzo de 1985, aparece la ficha número 135, con el nombre de José Luis de Lión Díaz, foto de su cédula de vecindad marcada con una zeta que indicaba la organización a la que pertenecía, y los datos del día y hora en que fue secuestrado el 15 de mayo de 1984, en la 2a. avenida y 11 calle, zona 1, y calzada con el código 300 y la fecha del 5 de junio de ese año, que significaba su ejecución extrajudicial.
Con este pequeño texto honramos la memoria de un hombre ejemplar. El trabajo que su hija Mayarí lleva a cabo con la juventud en su pueblo situado en las faldas del volcán de Agua es muestra de su digna herencia, y continuación de las luchas que siguen vigentes por construir una Guatemala buena para todas las personas.
http://elperiodico.com.gt/2016/05/14/opinion/nuestro-luis-de-lion/

jueves, 5 de mayo de 2016

MARCHARON POR LOS DERECHOS DEL PUEBLO

Se trataba de miles de campesinos e indígenas que marcharon pensando en todos nosotros y en las próximas generaciones.
MIGUEL ÁNGEL ALBIZURES
2016-5-5
Quienes de alguna forma apoyamos, aplaudimos y reconocemos el tremendo esfuerzo de hombres, mujeres y niños, campesinos e indígenas, que bajo el ardiente sol recorrieron más de 250 kilómetros, entendemos porqué no merecieron primeras planas en los medios de comunicación, pues no eran playeras blanca, ni venían en carros último modelo y porque además, era una marcha en defensa del agua, del territorio, de la vida de todos los seres humanos que habitamos este país, rico en recursos naturales que siguen destruyendo los dueños de los ingenios azucareros, de las grandes extensiones de caña y palma africana en regiones de donde expulsaron a los legítimos dueños.
Si cien de los y las nenas de playeras blancas hubieran hecho una gran caminata de sus casas a Cayalá o haciendo un gran esfuerzo hubieran llegado la Plaza de la Constitución y al Congreso sonando bocinas para exigir que no se apruebe la ley del agua, hubieran arrancado primeras planas, y las redes sociales, que ellos mismos manejan, se hubieran saturado alabando su osadía. No faltaba más, los hijos de papá pidiendo usar a manos llenas el líquido vital que da vida.
Pero no, se trataba de miles de campesinos e indígenas que marcharon pensando en todos nosotros y en las próximas generaciones, sean sus descendientes, o los descendientes de quienes más tienen y son responsables de la contaminación y desvío de los ríos. Quienes marcharon, son los mismos que no tienen agua potable y muchas veces ni siquiera entubada. Son los que han sufrido desalojos por la construcción de hidroeléctricas y se quedan arrinconados en otras tierras alumbrándose con candelas. Son muchos de los que han sufrido los golpes de las fuerzas de seguridad que defienden la extracción de oro y plata. Son los familiares de presos políticos en diferentes cárceles del país y son también, los familiares de líderes comunitarios que fueron asesinados por su lucha contra la minería, en defensa del agua, del territorio, de los recursos naturales y, en pocas palabras, son los que en defensa de la vida, encontraron la muerte.
Ya le echaron la culpa a la comunidad internacional de que se movilicen en defensa del agua que es vida. No han faltado quienes dicen que son los revoltosos de siempre, los desestabilizadores o terroristas que están en contra del desarrollo y hay que criminalizar sus acciones.
Esta marcha, me recordó la histórica marcha de los mineros de Ixtahuacán y del ingenio Pantaleón, cuando abandonaron las minas y en su largo recorrido hacia a la capital, los indígenas de todo el altiplano guatemalteco salieron a la carretera a darles agua, comida y fichas de un centavo y de dos para ayudarles a terminar su recorrido. Más de 80 mil personas se movilizaron en la capital por los 72 mineros que, en aquella fecha histórica de noviembre de 1977, hicieron temblar a la oligarquía, y la represión no se hizo esperar. Ojalá y cese el encarcelamiento y asesinato de líderes comunitarios que están al frente de estas luchas de gran importancia.
http://elperiodico.com.gt/2016/05/05/opinion/marcharon-por-los-derechos-del-pueblo/

miércoles, 4 de mayo de 2016

GUATEMALA: AGUA VIDA Y TERRITORIO, PRESENTACIÓN DE LA PROPUESTA "LEY MARCO DEL AGUA"

Comunidades, autoridades ancestrales y organizaciones sociales presentan la " Ley Marco de Agua" con el respaldo de las 3 bancadas conscientes de la necesidad y urgencia de proteger y velar por el derecho al líquido vital que tiene toda la población guatemalteca. Representantes de comunidades de las 5 regiones del país se han articulado en un esfuerzo por dar a conocer la situación de escacez que se vive en los municipios y la necesidad de avanzar en la construcción de una ley incluyente, responsable y que reconozca al Agua 
cómo un ser viviente. 


COMUNICADO DE PRENSA
La crisis que se vive en Guatemala debido a la explotación y abuso irracional del agua ha llegado a niveles jamás antes vistos en nuestro país. El desvío y contaminación de los ríos que de forma descarada realizan varias empresas de la agroindustria, industria minera y empresa hidroeléctricas, ha puesto de manifiesto que nuestra sagrada agua está bajo una gran amenaza y que urge tomar medidas para su cuidado y protección. Cada día más familias guatemaltecas deben sobrevivir de fuentes contaminadas y cavar más hondo para abastecerse a través de los pozos artesanales, mientras las empresas abusan sin parar del vital líquido.
Desde nuestras comunidades sabemos perfectamente que una ley no podrá resolver todos los problemas que se enfrenta en materia del cuidado y protección del agua, sin embargo reconocemos que se deben tomar medidas para que desde la vía legal y con mecanismos coercitivos, se deduzcan responsabilidades a los principales causantes de la contaminación de las fuentes de agua y destrucción de la rica biodiversidad de nuestro país.

Este fue el clamor expresado por miles de guatemaltecas y guatemaltecos, que luego de caminar durante varios días desde diversos puntos del país en La Marcha del Agua, llegaron al Congreso de la República el pasado 22 de abril, donde diputadas y diputados se comprometieron con las demandas presentadas. Sin embargo, vemos con preocupación el actuar de algunos diputados, pues apenas días después de asegurar su respaldo a las comunidades, votaron en contra de aprobar una ley que establecía penas y sanciones para los responsables de los desvíos de ríos del país.
Es por eso que hoy nos articulamos diversas comunidades, Pueblos, autoridades ancestrales y organizaciones sociales para decirles a las diputadas y diputados que estamos atentos a su actuar, su coherencia y compromiso con las demandas que hemos presentado. Venimos a reiterarles que es urgente poner atención a la crisis que enfrentamos por la escasez y contaminación de agua; y les demandamos que se inicie un proceso de construcción de una ley que respete, proteja y establezca los lineamientos para el aprovechamiento y uso racional de las fuentes de agua de todo el país.
Esta iniciativa de ley deberá contar con una serie de principios y postulados que por sobre todo reconozcan al agua como un ser viviente y por lo tanto impulse su respeto, cuidado y protección; que priorice el derecho humano al agua por sobre cualquier actividad relacionada con ésta; que respete las propias formas de organización y cuidado establecidas desde las comunidades; que priorice un principio de solidaridad en temas de aguas transfronterizas, y que sea una ley presentada y consensuada con las comunidades y Pueblos de Guatemala.
Hacemos hincapié en la importancia de que la propuesta de ley de agua sea consensuada con las comunidades y Pueblos; desde nuestra visión, dejamos claro que no importa el tiempo que requiera este proceso de consulta y consenso, mientras el fin máximo sea respetar los planteamientos y prioridades que se fijan desde las comunidades.
Como parte de nuestro aporte a este proceso, venimos hoy a acuerpar la presentación de la propuesta de “Ley Marco del Agua”, la cual ha sido elaborada y cuenta con el respaldo de varias comunidades del país. Presentamos esta propuesta para que sea tomada en cuenta y nos sumamos al proceso de consulta que ha convocado el Congreso para la construcción de una ley de agua, y así hacer valer nuestras demandas y voz.
Hacemos un llamado a la población guatemalteca para que tome conciencia sobre el momento histórico que estamos viviendo. Quién diría que nos tocaría la responsabilidad de velar porque nuestra sagrada agua no se convierta en una mercancía más, y por ello hacemos un llamado para tomar conciencia e involucrarse activamente en esta discusión. El agua representa la vida para todos nosotros, y por ello todas y todos debemos velar por su cuidado y protección.
A las organizaciones acompañantes, tanto nacionales como internacionales, les agradecemos su solidaridad con este proceso tan vital para la sobrevivencia de nuestros Pueblos y culturas, y por tanto les hacemos un llamado para que su intervención en el proceso respete sobre todo las demandas y planteamientos de las comunidades. Su apoyo técnico, de acompañamiento político e incluso de apoyo financiero, no debe nunca sobreponerse a los lineamientos de las comunidades. Estamos seguros que de esa forma podremos avanzar juntos en esta ruta tan importante que hemos comenzado a caminar juntos.
Reiteramos el llamado que hiciéramos el pasado 18 de marzo, en el que demandamos al Gobierno de Guatemala para hacer un Plan de Emergencia de protección, restauración y conservación de todas las fuentes de agua, cuidando los bosques como la principal casa para el nacimiento del agua; cumplir con el proceso de consulta libre, previa e informado a la población, en cualquier proyecto que involucre el uso y aprovechamiento de cualquier fuente de agua o los bienes comunitarios y colectivos; y fortalecer la institucionalidad ambiental, proveyendo recursos financieros y técnicos, respaldo político y evitando la interferencia en las resoluciones o acciones administrativas que se impulsen cuando se presenten casos de violación a los derechos de la población y el abuso a los bienes colectivos.

AGUA PARA LAS COMUNIDADES, NO PARA LAS EMPRESAS

NUESTRA LUCHA ES POR EL AGUA, LA VIDA Y LOS TERRITORIOS
PETEN. Frente Petenero contra las Represas, Comisión por la vida y la Naturaleza, Ecocidio de Sayaxche. ALTA VERAPAZ: Resistencia a la palma aceitera, Resistencia a caña de Azúcar, Valle del Polochic, 14 comunidades, Resistencia hidroeléctrica, ACODET, Hidroeléctrica Santa Rita, Monte Olivo. IZABAL: Resistencia contra CGN, compañía guatemalteca de níquel. QUICHÉ: Cunén, Sociedad Civil e Iglesia Católica; CPK, Region ixil, Cotzal hidroeléctrica; San Carlos El Mirador, Frente ixcaneco vida y territorio, rio Xacbal; Ixcán por la palma aceitera; Sacapulas, defensa del territorio, minería, transmisión de energía eléctrica); Nebaj, desde 1980 defendiendo la vida y territorio, restitución de las 33 caballerias, en contra de transporte de energía eléctrica para la, minería). HUEHUETENANGO: Asamblea de Pueblos de Occidente; Concejo Maya Mam Saq tx’otx’. BAJA VERAPAZ: Asociación de Mujeres AMODI; Asociación de Mujeres Tejedoras, Autoridades Ancestrales y el Consejo del pueblo Maya Achi de Baja Verapaz, CEIBA en defensa de la tierra y territorio. QUETZALTENANGO: Concejo Maya kiché, Coordinadora de Cocodes; Grupo Juvenil en Defensa del Territorio; Concejo Permanente en Contra de las Licencias Mineras; Consejo por la defensa de la vida y el territorio Cantel, Concejo Mam del Occidente de Quetzaltenango Contra la Minería; Organización del Municipio de Concepción en Defensa del Territorio; Organización para la Prevención ante Hidroeléctricas. SOLOLÁ: Alcaldía Indígena de Ixtahuacán por licencia minera y Trecsa; en defensa del territorio, San Pedro la Laguna, Sociedad Civil; San Lucas Tolimán representación de jóvenes AJPU. TOTONICAPÁN: Santa Maria Chiquimula; San Cristobal Totonicapan, Concejo de Autoridades Ancestrales, Concejo de Principales del Pueblo Kiché de Momostenango; San Andres Xecul; Grupo Juvenil de San Francisco el Alto sobre la Defensa del Territorio; aldea Vásquez de Totonicapán resistencia contra TRECSA. GUATEMALA: Plataforma Urbana con propuesta de ley de agua, soberanía alimentaria, defensa de la vida la tierra y el territorio; Resistencia Pacífica de La Puya; San Pedro Ayampuc Resistencia la Puya y TRECSA; Resistencia La Laguna, Ciénaga de San Raymundo contra TRECSA. Comunidades de Chuarrancho contra la minería e hidroeléctrica El Sisimite. SANTA ROSA: Comunidades de San Rafael las Flores. JALAPA: Parlamento Xinka. Jóvenes Xincas Agroecológicos Activos de Xalapán JOXIAAX. JUTIAPA: Asociación de Asunción Mita Mina Cerro Blanco; Santa Catarina, Mina Rio Ostúa y su cuenca y un bosque Frutal; Asunción Mita. SAN MARCOS: Comunidades de la Costa Sur en defensa del territorio, La Blanca, Monocultivos de Palma Aceitera y Cultivo de Banano. SUCHITEPÉQUEZ/RETALHULEU: Red Sur costa sur, Movimiento Regional de Resistencia Popular MRRP. ESCUINTLA, PALÍN: Asociación Mujer Vamos Adelante y Sociedad Civil Organizada, en Defensa del Territorio. SACATEPÉQUEZ/SUMPANGO: Coordinadora de comunidades afectadas por TRECSA, Cemento y Minería. CCDA, Red de Integración Orgánica, Parlamemto Xinka, ADH, Serjus......

GUATEMALA: MES DE MAYO 1984 VARIOS DIRIGENTES DE AEU FUERON CAPTURADOS Y DESPARECIDOS. REIVINDICAR SU MEMORIA. PROHIBIDO OLVIDAR


Dignificar la actividad revolucionaria honrando a nuestros héroes y mártires y su legado manteniendo la denuncia por las desapariciones forzadas de cara a las nuevas luchas por construir una Guatemala  con justicia e igualdad para todos y todas

En el mes de mayo de 1984 una gran parte de la dirigencia de la Asociación de Estudiantes Universitarios (AEU) "Oliverio Castañeda de León, fue desaparecida por el régimen militar encabezada por el General Oscar Humberto Mejía Vítores. Los líderes de la AEU fueron capturados ilegalmente cuando se proponían realizar un proceso eleccionario, el 21 de mayo también conocido como ‘Día del Estudiante’, buscando la renovación del Comité Ejecutivo de la esa entidad gremial de los estudiantes universitarios.

La oposición de la AEU de rechazo abierto a las violaciones a los derechos humanos y abusos producidos por el régimen militar, le valió a la dirigencia de la AEU ser considerada un peligro; por lo que se implementó un plan de captura, secuestro y desaparición de los principales líderes populares.
En 1984 al menos seiscientos dirigentes sindicales, campesinos, religiosos indígenas y estudiantiles fueron capturados por agentes de las fuerzas de seguridad. Algunos de los familiares de los desparecidos que se entrevistaron con Mejía Vítores, hablan de la actitud intimidatoria del jefe de Estado, quien abiertamente les expresaba que seguramente estaban metidos en "babosadas", con lo que se confirma lo que el GAM ha dicho reiteradamente, de que el Estado fue el responsable de la mayor parte de los crímenes cometidos en esa época.

Los familiares de los detenidos–desaparecidos afirman que el mes de mayo de1984 fue uno de los más crueles, por la cantidad de líderes que fueron secuestrados por el Estado. A continuación se presenta una breve cronología de los hechos acontecidos el marco del día del estudiante universitario en 1984:

1. 15 de mayo de 1984, es capturado ilegalmente y desaparecido Carlos Ernesto Cuevas Molina estudiante de Sociología, Presidente del Comité Ejecutivo de la AEU.

2. El 15 de mayo de 1984, es capturado ilegalmente y desaparecido al salir de una peluquería, Otto René Estrada Illescas, estudiante de Ciencias Económicas, miembro del Sindicato de Trabajadores de la USAC (STUSC) y del Comité Ejecutivo de la AEU
.
3. El 15 de mayo de 1984, es capturado ilegalmente y desaparecido Rubén Amílcar Farfán, de 42 años, estudiante de Humanidades, miembro del Comité Ejecutivo de la AEU, trabajador de la Editorial Universitaria y delegado en el Consejo de Representantes del Sindicato de la USAC (STUSC).

4. 19 de mayo de 1984, es capturado ilegalmente y desaparecido en la zona 8, por miembros de las fuerzas de seguridad, Sergio Leonel Alvarado Arévalo estudiante de Ciencias Económicas y miembro del Comité Ejecutivo de la AEU.

5. 21 de mayo de 1984, en acciones diferentes, son capturados ilegalmente y desaparecidos Gustavo Adolfo Castañón Fuentes, Irma Marilú Hichos Ramos y Héctor Alirio Interiano, quienes eran miembros del Comité Ejecutivo de la AEU.



ficha de Fidel Antonio Avila Revolorio y Lesbia Lucrecia García Escobar. Avila Revolorio fue capturado el 29 de abril de 1984 y no se especifica su destino o paradero.

Fidel Antonio Ávila Revolorio 

El 29 de abril de 1984 es secuestrado por la dictadura militar y nunca se le volvió a ver. Siempre estuvo a la par del pueblo en sus luchas y demandas,   fue líder estudiantil y dirigente sindical a finales de los años 70s en la Ciudad de Guatemala. Se integro en esos años como militante de la Juventud Patriótica del Trabajo -JPT-  
 

Edgar Saturnino Gutiérrez Cabrera  (La Toña)
El 2 de mayo de 1984, es secuestrado a las 15:00 horas, en la 10ª. Calle y
7ª. Avenida, Zona 9. El 5 de Junio de 1984, es asesinado.





Moisés Saúl Arriaga de León
El 6 de Mayo de 1984, el estudiante de Medicina y visitador médico es
secuestrado por hombres fuertemente armados, en la colonia El Milagro,
zona 19. No se volvió a saber más de él.

Edwin Norberto Ovalle Ico
El 9 de mayo de 1984, el estudiante de Medicina de 22 años, fue capturado
por cuatro hombres armados en la zona 7


Manuel Alfredo Baiza Molina


El 14 de mayo de 1984, fue secuestrado y desaparecido junto a las estudiantes María Magdalena y María Florencia Tobar Lima, a las 12:00 horas en la Avenida Las Américas, frente a Helados Pops. Estudiante de la Facultadad de Agronomía, fue miembro del secretariado de AEU 1978 y miembro de la agrupación FRENTE. .  Según el “Diario Militar”, el 1 de agosto de 1984 fue asesinado junto con varios líderes estudiantiles.  Nunca apareció su cuerpo.



María Magdalena Tobar Lima
El 14 de mayo de 1984, fue secuestrada y desaparecida junto al estudiante Manuel Alfredo Baiza Molina y su hermana María Hortensia Tobar Lima, a las 12:00 horas en la Avenida Las Américas, frente a Helados Pops.
Según el “Diario Militar”, el 1 de agosto de 1984 fue asesinado junto con varios líderes estudiantiles.  Nunca apareció su cuerpo.







Maura Hortensia Tobar Lima
El 14 de mayo de 1984, fue secuestrada y desaparecida junto al estudiante Manuel Alfredo Baiza Molina y su hermana María Magdalena Tobar Lima, a las 12:00 horas en la Avenida Las Américas, frente a Helados Pops.
Según el “Diario Militar”, el 1 de agosto de 1984 fue asesinado junto con varios líderes estudiantiles.  Nunca apareció su cuerpo







Félix Estrada Mejía
Nació el 17 de septiembre de 1968, estudiante de la Escuela Normal Central para Varones. Realizo sus estudios primarios en la Escuela Adela Asensio de Sandoval. Fue Presidente de la Asociación de Estudiantes Normalistas AEN. Viajo Al Festival de Estudiantes en Cuba en el año de 1978. Miembro de la Coordinadora de Estudiantes de Enseñanza Media CEEM. Fue secuestrado el 15 de mayo de 1984 en la 1ª. Avenida y  8ª.Calle  zona 9, asesinado el 5 de junio de 1984




                            Carlos Ernesto Cuevas Molina
El 15 de mayo de 1984, el estudiante de Sociología de la Escuela de
Ciencias Políticas, Presidente del Comité Ejecutivo de la AEU e hijo del ex
rector Rafael Cuevas del Cid.  Tres vehículos que se conducían en contra
de la vía lo interceptaron cuando él se conducía en su motocicleta, en la
zona 1. Según el “Diario Militar”, el 1 de
agosto de 1984 fue asesinado junto con varios líderes estudiantiles.  Nunca
apareció su cuerpo.
Despues del secuestro de Carlos Cuevas, su esposa María del Rosario Godoy de Cuevas junto a otros familiares de detenidos desaparecidos fundan el Grupo de Apoyo Mutuo -GAM-, El 4 de abril de 1985, María del Rosario Godoy de Cuevas, junto a su hermano Maynor René y su hijo Augusto Rafael, de dos años de edad son detenidos-desaprecidos encontrandolos un dia despues asesinados.http://noticiascomunicarte.blogspot.com/.../ejecucion...



Otto René Estrada Illescas 
El 15 de mayo de 1984, el estudiante de Ciencias Económicas, de 31
años, miembro del Comité Ejecutivo de la AEU y del Sindicato de
Trabajadores de la USAC, fue secuestrado al salir de una peluquería.
Según el “Diario Militar”, el 1 de agosto de 1984 fue asesinado junto con
varios líderes estudiantiles.  Nunca apareció su cuerpo.
  



Rubén Amilcar Farfán 
El 15 de mayo de 1984, el estudiante de Humanidades, miembro del Comité
Ejecutivo de la AEU, trabajador de la Editorial Universitaria y delegado del
Consejo de Representantes del Sindicato de la USAC (STUSC), fue
secuestrado por hombres vestidos de civil, cuando salía de su trabajo.
Según el “Diario Militar”, Rubén Farfán fue asesinado en ese momento,
cuando se resistió a ser secuestrado por las fuerzas de seguridad.  El Estado no reconoció su participación en el hecho y tampoco ha aparecido su cuerpo.



Sergio Leonel Alvarado Arévalo (Fueguito)
El 19 de mayo de 1984, el estudiante de 20 años de la Facultad de Ciencias
Económicas y miembro del Comité Ejecutivo de la AEU, fue secuestrado
por miembros de las fuerzas de seguridad.
En la .asociación de Estudiantes de Educación Media
tenían un periódico llamado Fuego en donde él escribía artículos y hacía
las tiras cómicas que aparecían en él; allí inventa un personaje representativo del periódico llamado “Fueguito” (un “fosforito” simpático que daba mensajes solidarios) y por su parecido con este personaje le empiezan a llamar así.
El 5 de Junio de 1984, es asesinado. Según el “Diario Militar” fue
asesinado, su cuerpo nunca apareció.




                                         Héctor Alirio Interiano Ortiz

El 21 de mayo de 1984 es secuestrado. Él era de la Agrupación Frente.
Estuvo en la Facultad de Medicina en el año de 1977; al mismo tiempo
estudiaba en Economía.  Finalmente continuó estudiando sólo en
Economía. Miembro de la organización estudiantil amplia y legalmente r e conoc ida   (AEU)  de   l a  unive r s idad de  San Ca r los   (USAC) .  Su participación giraba en torno a la defensa de los intereses estudiantiles, de la comunidad universitaria en general, por la formación de un profesional
al servicio de los sectores más desposeídos.



                                      Irma Marilú Hicho Ramos

El 21 de mayo de 1984, la estudiante, fue desaparecida cuando salía de la Ciudad Universitaria. Miembro, de la organización estudiantil amplia y legalmente reconocida AEU de la Universidad de San Carlos USAC. Su participación giraba en torno a la defensa de los intereses estudiantiles, de la comunidad universitaria en general, por la formación de un profesional al servicio de los sectores más desposeídos. Desaparece el 21 de mayo de 1984 miembro de  la Coordinadora Ejecutiva de la Asociación de Estudiantes Universitarios “Oliverio Castañeda De León”, en el año de 1984. Estudió el nivel medio en el Instituto para Señoritas Belén. Estando en Belén ella tenía sus ideas y así se fue forjando, hasta llegar a la Facultad
de Ciencías Económicas en la  Universidad de San Carlos.
Irma tenía un buen carácter y muy buenos sentimientos, a veces se quitaba
el pan para dárselo a otro. Nunca se supo de ella


                                          Gustavo Adolfo Castañón Fuentes

El 21 de Mayo de 1984, el estudiante de Económicas, fue capturado
cuando salía de la Ciudad Universitaria. Fue secuestrado el 21 de mayo
de 1984, miembro de la organización estudiantil amplia y legalmente
reconocida (A.E.U) de la Universidad de San Carlos  USAC. Su
participación giraba en torno a la defensa de los intereses estudiantiles, de
la comunidad universitaria en general, por la formación de un profesional al servicio de los sectores más desposeídos. Nunca se supo más de él.


María Vilanova Rompich Chiquín
El 22 de mayo de 1984, la maestra de primaria y estudiante de Humanidades,
es secuestrada al salir de su casa, en la zona 19. Nunca se supo más de
ella.
 Iván Estuardo Velásquez Mendoza
El 23 de mayo de 1984, el transportista y estudiante, de 23 años, de
Ciencias Económicas es secuestrado cuando estaba trabajando en el centro
de la ciudad, junto a su hermano Jorge Estuardo. Nunca se supo más de
ellos.


Luis de Lión
Poeta guatemalteco secuestrado y desaparecido por las fuerzas represivas en mayo de  1984
Fue dirigente magisterial y miembro del Partido Guatemalteco del Trabajo (PGT). En mayo de 1984 fue desaparecido y no se supo nada de su paradero sino hasta 1999, cuando su nombre apareció en el macabro “diario militar”Luis de Lión, (1940-1984), nombre literario de José Luis de León Díaz. Nació en el pueblo indígena (kakchiquel) de San Juan del Obispo, Sacatepéquez, Guatemala. Narrador y poeta.