domingo, 27 de octubre de 2013

EMBUSCADA contra la Impunidad.

http://cpr-urbana.blogspot.com/

Embuscada es a lo que la organización HIJOS Guatemala denomina la acción
 / reflexión de intervenir una espacio publico para emboscar las injusticias e 
ir en búsqueda de la verdad....!!! por ello en hora de la mañana la organización 
convoco frente a la Corte de Constitucionalidad para rechazar la posible Amnistía 
en favor del militar Efraín Ríos Montt.
  
Según los organizadores el acto demostró como con una Amnistía los 
guatematelcos y sobre todo los sobrevivientes quedan vulnerados 
en su derecho a la verdad, un manifestante expreso que el máximo 
órgano de justicia no puede robarles el derecho a la Justicia,  por ello y 
en solidaridad con el pueblo Ixil se llevaran acabo una serie de actividades
 en la calles para rechazar semejante insinuación.


La anulación del juicio por Genocidio y la sola insinuación de Amnistía 
deja entre ver y demostrar al mundo y a Guatemala la ofensa que representa
 para la elite dominante el hecho que un tribunal nacional concluyera que “
 el genocidio se implementó contra los ixiles como una forma de defender 
a las elites nacionales”


para HIJOS poco mas de 30 años tuvieron que transcurrir de la barbarie, 
para que las elites fuera derrotadas,  bajo sus reglas,  en su sistema y 
con la perseverancia que solo un pueblo como el Maya pudo resistir.

Por ello esta batalla por la memoria no se puede perder, hay que 
retorcer y rebuscar en la amañada justicia del criollo, para 
imponer su reconciliación basada en el olvido y la mentira.



 
  

La organización H.I.J.O.S. anuncio que pegaran 45 mil fotos de 
Detenidos-Desaparecidos, ante la insinuación de Amnistiar a uno 
de los militares más sanguinarios de la historia del país. Para ellos 
el Genocidio tiene raíces profundas en las elites económicas del país, 
por lo que no se debe de borrar de la memoria de los pueblos la 
responsabilidad y el rostro criollo de esta barbarie.http://cpr-urbana.blogspot.com/Notas Relacionadas.  
sobrevivientes rechazan posible amnistía. 
Sentencia por Genocidio el 10 de mayo.... 


sábado, 26 de octubre de 2013

Amnistía=olvido


Carolina Escobar Sarti
Mientras el horror sobrevolaba América Latina en forma de Operación Cóndor o de Estrategia de Tierra Arrasada durante los años 70 y 80 del siglo XX, los gobiernos militares de entonces dictaban leyes de amnistía que, según ellos, les asegurarían a los responsables de genocidio y crímenes de lesa humanidad, no pasar por el rasero de la justicia más tarde. Querían cerciorarse de no terminar como los nazis juzgados por este tipo de delitos y condenados a muerte o cadena perpetua al final de la Segunda Guerra Mundial.


Creyeron que esto los haría intocables, pero nunca midieron que esta acción “preventiva” reñía con las constituciones de nuestros países y con las leyes internacionales, que tienen prevalencia sobre la normativa interna. La intención quedaba clara, porque la misma palabra amnistía deriva del griego amnestía, muy similar a amnesia, que alude a la privación del recuerdo y a la pérdida de la memoria. Querían que poco a poco, los crímenes cometidos fueran olvidados y que la historia no los condenara. Bien sabían que los suyos eran crímenes de lesa humanidad porque si no, ¿para qué se habrían concebido paralelamente esas leyes? Habían lanzado al mar sus supuestas tablas de salvación.
Pero en países como Chile y Argentina, ninguna ley de amnistía pudo con la justicia. Gracias a ello, criminales como Pinochet o Videla fueron condenados en su momento. No hay que olvidar que, a la luz del Derecho Internacional, la amnistía es considerada una monstruosidad, y si en nuestro país se llegara a acudir a ella para desestimar violaciones graves de derechos humanos o delitos de lesa humanidad, se estarían contradiciendo y violando una serie de pactos y declaraciones internacionales de Derechos Humanos ratificadas por el Estado guatemalteco.
Pero lo más importante a considerar sería, en todo caso, la parte humana y ética del asunto. Las leyes de amnistía que se autorrecetaron los perpetradores de tales delitos, no sólo dejan indefensas a las víctimas y sus familias, sino que perpetúan la impunidad. Más allá de contradecir la letra y el espíritu de normas y tratados nacionales e internacionales, contradicen a la justicia y la dignidad humana. Como ya lo estableciera la CIDH (párrafo 44): “Como consecuencia de la manifiesta incompatibilidad entre las leyes de autoamnistía y la Convención Americana sobre Derechos Humanos, las mencionadas leyes carecen de efectos jurídicos y no pueden seguir representando un obstáculo para la investigación de los hechos que constituyen este caso ni para la identificación y el castigo de los responsables…”.
Por ello, la resolución de la Corte de Constitucionalidad (CC) que le ordena a la jueza Carol Patricia Flores que se hagan las consideraciones respecto a un supuesto conflicto de leyes en el tiempo y sobre si la amnistía aplica o no al caso de Ríos Montt es preocupante, como también lo es en manos de quién la ponen. De nuevo, el “amparismo” legal de los abogados ríosmontteses trata de burlarse de la justicia, lo cual constituye un abuso más de los usureros del derecho, que desnaturalizan recursos legales como el amparo y los contaminan.
Esto nos lleva a una CC que perdió hace ya tiempo el norte de su accionar y se ha auto otorgado la rectoría de la justicia en el país, contándole las costillas a la jurisdicción ordinaria y metiendo las manos donde no le compete. Léase, en el Organismo Judicial.
Como ciudadana, como mujer, como madre, como persona que piensa y tiene conciencia del país en el cual vive, no quiero una CC que atente contra la justicia y el Estado de Derecho. No quiero una justicia que se negocie en el mercado de la oferta y la demanda. No quiero olvido, ni amnistía. Quiero vivir en un país donde se respete la vida.
cescobarsarti@gmail.com
http://www.prensalibre.com/opinion/Amnistiaolvido

Ecocentrix Punto de encuentro del Arte de Pueblos indígenas del mundo en Londres.


Imágenes integradas 1

El Performance, la instalación, el cine, la fotografía, la poesía, Barriletes Gigantes, sonido y exposiciones interactivas son parte de“Origins, Festival of First Nations y Ecocentrix, indigenous arts sustainable acts”  el cual se celebra en la ciudad de Londres, Inglaterra.

Cuarenta Artistas provenientes de diversos países del mundo comparten y expresan desde el arte, su protesta, la intensidad de su vida comunitaria experimentada desde los elementales objetos que cada pueblo posee para crear Arte hasta la más actual y avanzada tecnología del mundo moderno.

La Mauri, Victoria procedente de Australia en su obra como pieza de museo cuenta desde ella misma la inquietante historia y memoria de su comunidad invisible u objeto de contemplación desde los ojos de los demás ajenos a su cultura.

La obra fotográfica de Edward Curtis hace un recorrido en diversas reservas de las primeras naciones del norte de América, USA y Canadá, la transformación el cual cada persona se ve sumergida en una sociedad moderna,  al crear imágenes comparativas desde la indumentaria tradicional de cada quién y la vida moderna, haciendo uso de las clásicas poses de las primeras fotografías de los pueblos indígenas aparecidos en el siglo XX de estos países.

Mientras tanto Guatemala se presenta junto a los pueblos del Sur de México la experiencia de la Memoria Histórica desde Los Barriletes Gigantes de Sumpango, representado por Gorrión Chupaflor, el Hip Hop Tz’utujil de “Tzutu Baqtun Kan” y las imágenes de la Marcha del Silencio desarrollado el 21 de diciembre de 2012 por comunidades Zapatista del Sur de Chiapas México.

El arte de los pueblos indígenas de Australia, México, Venezuela, Perú, Paquistán, Indonesia, Canadá, Brasil, Bolivia, Estados Unidos, Guatemala permanecerá en el festival hasta el 10 de noviembre de 2013. 
Movimiento de artistas "Ri Ak'u'x"

viernes, 25 de octubre de 2013

HOMENAJE AL POETA OTTO RENE CASTILLO


La impunidad derrotada

La noticia corrió como culebrina en terremoto. En pocas horas, desde su madrugadora aparición, rebasó fronteras y atravesó continentes. Al estar como titular de primera plana de uno de los medios comerciales de mayor circulación en Guatemala, no era para menos

Así, el General sentenciado -en primera instancia-, por genocidio, aparecía casi automáticamente amnistiado por obra y gracia del espíritu chocarrero que se engendró en la Corte de Constitucionalidad (CC).
De esa cuenta, Prensa Libre, como lo había hecho una vez antes y como también lo hizo otro medio durante las audiencias del proceso por genocidio, lanzó el globo medio inflado sobre la posibilidad de amnistía a José Efraín Ríos Montt, condenado en primera instancia por genocidio. Medio inflado porque la CC no otorga abiertamente la amnistía sino que, pilatescamente, manda a la jueza de impunidad, Carol Patricia Flores, a entrar en la jugada.
La nota parece una exclusiva periodística pero resulta más que eso. ¿Cuál fue la motivación del medio? ¿Una mala interpretación del texto? ¿Es una maniobra de desinformación? ¿Es su deseo sublimado o la primera movida del juego perverso que se avecina? Sólo quienes procesaron desde el más alto nivel de la empresa mediática podrían responder. Como sólo esas personas le pueden responder a las víctimas, cómo es posible que tengan acceso privilegiado a un documento legal, antes incluso de que le sea notificado a las partes.
Difícilmente los personeros del medio estarían presentes en la reunión en la cual se resolvió la decisión de los magistrados. Difícilmente también, la empresa mediática controla dispositivos de espionaje en las reuniones de la CC. Cabe asumir entonces que funcionarios de la CC han entregado a alguien cercano a la defensa o al medio en cuestión y, de manera ilegal, los textos de la disposición.
Siendo así, la intención resulta obvia. Hacer que circule una información parcialmente cierta, con algunos sesgos para medir la aceptación de la idea. En las premisas del uso fascista de la propaganda, el padre de ésta, Paul Joseph Goebbels, menciona el principio de verosimilitud, el cual se refiere a la construcción de argumentos a partir de fuentes diversas, a través de los llamados globos sonda o de informaciones fragmentarias. Es, como popularmente se dice, lanzar un globo y ver cuánto se eleva.
Pero resulta que no se elevó. Si bien la nota corrió como reguero no se esfumó en el aire. Más bien, sirvió como aglutinante y movilizador. En  principio, en las redes sociales que juegan su rol de información y comunicación. De allí que, pese a que lo oculta parcialmente la microscópica cobertura mediática, hubo movilización inicial que representó la reacción de una de las entidades querellantes. El Centro para la Acción Legal en Derechos Humanos (CALDH), junto a organizaciones de Derechos Humanos señaló que se trata de “un intento de justificar una posible amnistía para José Efraín Ríos Montt, quien ya fue condenado por genocidio y delitos contra los deberes de humanidad que no son amnistiables”. Por la tarde noche, hubo concentración frente a las instalaciones de la CC para reiterar el argumento legal de la inadmisibilidad de la amnistía.
El camino está trazado. No son dos opiniones. Es una sola, aquella que está sostenida por la legalidad que obliga a juzgar el genocidio y que llevó a las cortes a emitir sentencia. A esa opinión basada en ley, pretende enfrentarse la maquinaria de la impunidad que logró primero la complicidad de la CC y de jueces como Carol Patricia Flores.
Pero, como bien lo dicen los versos de Ilka Oliva Corado: “Vengo andando de frente y no tengo coartada. Sí la verdad contada en testimonio de tribunal. Vengo a recoger la tapisca de aquel fruto sembrado, que ni todos tus soldados pudieron arrancar. Vengo desde el ahínco de mi identidad con la austeridad correspondida, a la decencia de la vida que se niega a traicionar. Vengo mujer, adolescente y niña, desde la campiña, a observar las aves de rapiña que entre ellas comiéndose están, entre los desperdicios de la Corte de Constitucionalidad”.

Urgente: asesinan a camarógrafo hondureño en un punto solitario de Tegucigalpa

Redacción Central / EL LIBERTADOR
Tegucigalpa. Sin vida fue encontrado el camarógrafo Manuel Murillo en un paraje solitario de la colonia Independencia de la capital de Honduras.
Al momento del hallazgo, el ahora occiso presentaba tres impactos de bala en su cabeza; el calibre de los casquillos es desconocido.
Hasta el momento, se desconocen las causas por las fue ultimado el camarógrafo. Murillo dejó dos niños de 9 y 7 años.
Cabe recordar que el fallecido laboró para Globo TV y en la actualidad trabajaba con uno de los aspirantes a cargos de elección popular en Francisco Morazán.
Mientras laboró para la casa televisora, fue objeto de secuestro por dos miembros de la Policía Nacional en un punto de la capital, hecho ocurrido en febrero de 2010. 
http://letranueva.blogia.com/upload/20090702140744-represion-vs-periodistas-golpe-militar-honduras.jpg
El compañero Manuel Murillo siendo reprimido por el ejército durante una manifestación
contra el golpe de estado en la que el cubría como camarógrafo
Denunció en ese entonces que los dos funcionarios policiales le exigieron que entregara vídeos sobre protestas populares, caso contrario, su familia sería asesinada sin contemplaciones.
Tras la privación ilegal de la libertad que padeció el fallecido, declaró que fue amenazado de muerte en varias ocasiones, por lo que grabó a ambos individuos.
“Temo por mi vida, esa gente me sigue buscando y mi hijas y mi madre corren riesgo, a veces no puedo ni dormir porque hay demasiada movilización de vehículos y motos a altas horas de la noche en las cercanías de mi casa que queda en la esquina, a veces pienso que van a entrar y hacernos daño”, dijo al Cofadeh en su momento.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), otorgó medidas cautelares al afectado, el que nunca se cumplió.
Con este crimen, se eleva a 36 los comunicadores sociales liquidados durante el decenio 2003-2013; la mayoría ocurrieron tras el golpe de Estado del 28 de junio de 2009.

Nos callamos, o nos callan

Ataque a los medios y periodistas.

Miguel Ángel Albizures

Creo que ninguna de las dos cosas van a lograr quienes pretenden silenciar a los medios alternativos y a los y las periodistas que se atreven a decir la verdad de los hechos que acontecen en el país. No son tiempos para aceptar las imposiciones, ni guardar silencio ante las amenazas que se ciernen sobre el gremio periodístico. Callar, representa un grave retroceso a las épocas pasadas y violentas, de persecución y muerte. El gremio debe unificarse y jugar el papel que le corresponde en la defensa del derecho del pueblo a estar informado y expresarse libremente. 

Víltor García, un humilde trabajador de Vea Canal, miembro del equipo de seguridad de Karina de Rottman, fue vilmente asesinado y con ello, de plano, lanzan un mensaje de muerte a todos quienes hacen posible que el pueblo conozca la realidad que se vive a lo largo y ancho del país. Pero no es un mensaje solo a Vea Canal, sino a todos los medios que, como elPeriodico, están poniendo sobre el tapete la corrupción, los desmanes gubernamentales, el cinismo de los políticos y de las fuerzas más conservadoras de este país que quieren silenciar las voces que se levantan en su contra para seguir haciendo lo que les viene en gana con los recursos del Estado, que son recursos del pueblo. 

El ataque sistemático y acelerado a los medios y a los periodistas, nos anuncian el cierre de los espacios de expresión, pues también se ha hecho la denuncia que hace diez días, los guardaespaldas de la periodista Karina de Rottman, que realiza programas importantes de análisis de la situación, fueron agredidos a golpes minutos después que ella había tenido una reunión con miembros del Ministerio Público. Para nadie son desconocidos los intentos de ahogar económicamente a elPeriódico, los ataques cibernéticos para dificultar el acceso a sus páginas y las amenazas de muerte a Jose Rubén Zamora.

La forma más efectiva de manifestar nuestra solidaridad con quienes sufren los ataques para intentar silenciarlos, es unificando al gremio y defender, si es necesario en las calles, el derecho a la libre expresión y a la existencia de medios alternativos, no sometidos al servicio de los poderes tradicionales, ni a la voluntad de los déspotas que se oponen a que el pueblo conozca la verdad. Callar, dejar que pasen desapercibidos los hechos de represión que hoy sufren colegas, es como esperar tranquilamente el turno y ver hundirse al país en el caos y enterrar los anhelos y las luchas por la democracia y la existencia de un auténtico Estado de Derecho.