domingo, 27 de abril de 2014
PRIMERO DE MAYO, VIVA LA CLASE TRABAJADORA GUATEMALTECA, HOMENAJE A NUESTROS HÉROES Y MÁRTIRES.
PRIMERO DE MAYO, VIVA LA CLASE TRABAJADORA GUATEMALTECA, HOMENAJE A NUESTROS HÉROES Y MÁRTIRES.
Este día se estableció en por acuerdo del Congreso Obrero Socialista de la Segunda Internacional, en París en 1889, el primero de mayo quedo como un homenaje a los Mártires de Chicago.
El primero de mayo tuvo su origen en la huelga que se inició esa misma fecha en 1886. Fue realizada por sindicalistas en Chicago con el objetivo de lograr una jornada laboral de ocho horas.
En Guatemala el PRIMERO DE MAYO se celebra con una marcha conformada por diversos sindicatos y organizaciones sociales
El 1 de mayo de 1980 más de 36 trabajadores y estudiantes fueron secuestrados, veintiocho cadáveres con muestras de tortura aparecieron dos días después, entre ellos Ricardo de Jesús García Ayfan y Arnulfo Gómez Segura, miembros del sindicato de Coca-Cola. Ricardo de Jesús fue torturado, le quebraron los dedos de los pies y las manos, y todo su cuerpo presentaba evidencias de los numerosos golpes recibidos. Su cadáver apareció en Chiquimulilla, Santa Rosa, cerca de la frontera con El Salvador. Arnulfo Gómez Segura, de 22 años de edad, fue también torturado, con una hoja de afeitar le cercenaron los labios y la lengua, colocándoselos en los bolsillos de la camisa, le rompieron los dientes y todo su cuerpo mostraba señales de golpes. Su cadáver apareció con tiro de gracia en el puerto de Iztapa, kilómetro 119 de la carretera al Pacífico.
René Reyes, miembro de base del sindicato, también fue secuestrado y torturado en mayo de 1980. Su cadáver apareció en el departamento de Jutiapa.http://raulfigueroasarti.blogspot.com/2012/10/el-sindicato-de-la-coca-cola.html
viernes, 25 de abril de 2014
Aseguran mujeres fueron "botín de guerra" durante el conflicto en Guatemala
Miles de mujeres guatemaltecas, en su mayoría indígenas, fueron un
"botín de guerra" durante el pasado conflicto armado (1960-1996) al
ser violadas y utilizadas como esclavas, manifestaron hoy investigadoras
sociales.
Guatemala,
24 abr (EFE).- Miles de mujeres guatemaltecas, en su mayoría indígenas, fueron
un "botín de guerra" durante el pasado conflicto armado (1960-1996)
al ser violadas y utilizadas como esclavas, manifestaron hoy investigadoras
sociales.
La experta
de Estudios Comparados de Acción Psicosocial (Ecap) que atiende a víctimas de
la guerra, Paula Martínez, sostuvo durante un conversatorio que "la
violencia sexual fue una práctica generalizada de los agentes del Estado"
y que los casos se mantienen en la impunidad.
"Mujeres
y niñas, en su mayoría indígenas, fueron las principales víctimas de las
violaciones, sus cuerpos eran vistos como propiedad del enemigo, lo cual causó
efectos colectivos", dijo.
Según
Martínez, esas prácticas fueron comunes entre 1980-1983, durante los gobiernos
militares de Fernando Romero Lucas García (ya fallecido) y José Efraín Ríos
Montt.
Aunque no
existen estadísticas de las mujeres que sufrieron vejámenes por parte de
militares, se calcula que fueron cientos de miles, de acuerdo con las
investigadoras.
En opinión
de Martínez, lo "mas difícil" para las mujeres es "superar la
culpa y el estrés postraumático que les causó la violación sexual. Muchas no
quisieron regresar a sus comunidades por el estigma y algunas intentaron
suicidarse", expresó.
Mientras, la
experta de la asociación Centro de Análisis Forense y Ciencias Aplicadas
(Cafca), Argelia Soto, afirmó que el conflicto armado "dejo lacerado el
tejido social en Guatemala".
"El
ejército cometió violaciones sexuales para tener el control pero no existen
registros de las mujeres víctimas ni de las viudas o huérfanas porque muchas se
fueron a las montañas donde no recibieron atención médica", comentó
durante el foro.
Soto aseguró
que la mayoría de casos no han sido atendidos y se mantienen en la impunidad.
La
investigadora Carmen Álvarez coincidió en que muchas mujeres murieron en las
montañas luego de sufrir violaciones "con impunidad y violencia, lo cual
llevó a la desintegración familiar".
Los
testimonios desgarradores de mujeres que fueron violadas por los soldados
durante la guerra están plasmados en el informe Memorias del Silencio de la
Comisión del Esclarecimiento Histórico (CEH) presentado en 1999, dos años
después de que acabo el conflicto armado interno.
El
conversatorio fue organizado por la Oficina de Derechos Humanos del Arzobispado
(Odha), como parte de la conmemoración del 16 aniversario del asesinato del
obispo auxiliar de Guatemala, monseñor Juan Gerardi.
El religioso
fue asesinado el 26 de abril de 1998, 54 horas después de hacer público el
informe interdiocesano de la Recuperación de la Memoria Histórica (Remhi),
Guatemala Nunca Más.
En ese
informe se documentaron más de 50.000 casos de violaciones a los derechos
humanos durante la guerra y la mayoría se le atribuyeron al ejército.
Por el
crimen de Gerardi fueron condenados a 20 años de prisión en junio de 2001 el
coronel retirado Byron Disrael Lima Estrada, su hijo el capitán Byron Lima
Oliva y el sacerdote Mario Orantes.
Lima Estrada
y Orantes ya recuperaron su libertad al cumplir la mitad de la condena,
mientras que el capitán sigue en prisión debido a mala conducta.
El conflicto bélico, que acabó en diciembre de 1996 con la
firma de los Acuerdos de Paz entre el Gobierno y la guerrilla, dejó más de
250.000 víctimas, entre muertos y desaparecidos, según la CEH. EFE
CONSEJO DE COMUNIDADES DE CUNÉN C.C.C. Miembro del Consejo de Pueblos K’iches CPK y, del Consejo del Pueblo Maya de Occidente CPO
-
Ante la situación que vivimos en el municipio de Cunén, por la defensa del Territorio y la vida, las comunidades que conformamos el municipio hemos sido amenazadas, presionados, coaccionadas, por el alcalde municipal Leonardo Sarat, con su complicidad con las empresas y en contra del pueblo de Cunén sobre del alto cobro de la Energía Eléctrica por ENERGUATE, el derecho de paso del Cableado Eléctrica por el PET Y TRECSA sin respetar el derechos de los vecinos, manipulando a los líderes comunitarios que si no autorizan el derecho de paso no hay proyectos en las comunidades, estamos claro que el desarrollo de nuestro municipio es a través de nuestros impuestos que pagamos no es a través de las empresas, es importante tomar en cuenta que el pueblo de Cunen a través del acuerdo en el entroque el 14 de enero del 2009 dejo plasmado su postura sobre la situación de la energía eléctrica que jamás fue resulto por las autoridades ni la empresa DEOCSA en su momento, cuando quieren realizar proyectos a sus propios intereses utilizan tantos medio para presionar a la población para que apoyen sin respetar el derecho a la consulta previa, en dicho acuerdo no solo sobre la energía eléctrica si no que se tocaron varias problemas como el RENAP que actualmente siguen los problemas, el alto costo de la vida, la defensa del territorio que fue a través de la Consulta Comunitaria de buena fe que fue realizada el día 27 de octubre del 2009 en donde todas las comunidades rechazaron rotundamente la explotación minera en el municipio, este acuerdo y la Consulta se debe respetar, durante la historia, Cunén es uno de los municipios que ha venido sufriendo tantos engaños por la autoridades de turno y la pobreza se ve muy claro en nuestras comunidades, esto es contraria lo que el señor alcalde municipal y las autoridades departamental y nacional salen declarando en los diferentes medios, el desarrollo de las comunidades depende de una buena administración, el caso del señor Alcalde Leonardo Sarat en vez de estar presionando la población, que cumpla con su trabajo como administrador y que respete el código municipal.El Pueblo Maya de Cunén tenemos el derecho de decidir sobre nuestra forma de vida sin imposición alguna, tenemos el derecho de manifestar, practicar nuestros principios y valores, estamos claro que respetaremos las leyes del país pero que las autoridades deben respetar también sin comprar voluntades en los aparatos de justicia, sabemos muy bien que este gobierno y sus amigos empresarios están tratando la forma como criminalizar a los pueblos, cuando exija su derecho.En consecuencia, por la problemática expuesto EXIGIMOS:Que el Alcalde Municipal Leonardo Sarat, deje de amenazar, presionar y coaccionar a nuestros comunidades.Que el alcalde cumpla con su Obligación de trabajar a favor del pueblo y que respete su competencia regulado en el código municipal.En vez de presionar al pueblo para obedecer a los intereses de las empresas, que rinde su informe financiero, cómo lo ha gastado el dinero del pueblo, porque los proyecto en las comunidades no se ve nada.Que deje de mentir más a nuestras autoridades comunitarias,Pedimos a la Contraloría General de Cuenta de practicar una auditoria transparente en conjunto de una auditoria Social por el Consejo de Comunidades.Que no utilice más los proyectos del Consejo de Desarrollo como proyecto municipal.Que el gobierno central y departamental, respeten el territorio de Cunén, que dejen de engañar al pueblo.RECHAZAMOS:Toda ley que obedece los intereses del sector minoría del paísLa criminalización de la lucha de los pueblosLa politización de los proyectos de beneficio socialEl abuso de poder y la prepotencia del señor Alcalde Municipal Leonardo SaratFundamentos legales que ampara nuestra lucha, la constitución política de Guatemala, en donde menciona que la resistencia de las comunidades es un derecho constitucional según estipula en el Artículo 45 dice “Es legítima la resistencia del pueblo para la protección y defensa de sus derechos y garantías consignadas en la constitución.De la misma manera lo rezan los artículos 44, 28 y 5 de nuestra constitución, de igual forma nuestra lucha también está amparada en las resoluciones de las Naciones Unidas, Resolución 65/151. Año 2,010, y resolución 1803, año 1962, que la energía eléctrica es un derecho fundamental por lo que todos los estados en pleno ejercicio de su soberanía, pueden nacionalizar sus bienes y servicios privados cuando peligre el interés colectivo. Guatemala también ha ratificado estas resoluciones. Por eso las comunidades nos unimos para solicitar la nacionalización de la energía eléctrica al gobierno mediante la ruptura del contrato de concesión, por los malos servicios y los cobros inadecuados que hace la empresa ENERGUATE por medio de las facturas mensualmente que a través de esos abusa, viola nuestros derechos y nuestras propiedades privadas.¡NO AL PET Y TRECSA.!Cunen 24 de Abril de 2014
Resistir o morir
FRANCISCA GÓMEZ GRIJALVA
Aura Lolita
Chávez Ixcaquic, defensora de la vida, del territorio, de los derechos de las
mujeres e integrante de la Coordinación Política del Consejo de Pueblos K´iche´
(CPK) y del Consejo de Pueblos de Occidente (CPO), fue citada el pasado 14 de
abril por el Ministerio Público (MP). La acusan del delito de coacción ilegal
Caso MP-226-2013-3296. Ella se presentó a la audiencia, pero los demandantes
Saturnino Esteban Pérez Laynez y Rigoberto Pérez Quixtan, no se presentaron. La
audiencia se reprogramó para el próximo 5 de mayo
La
criminalización, intimidación y judicialización son mecanismos de represión
psicológica que políticos, el Estado de Guatemala, las grandes empresas
nacionales y transnacionales están utilizando para desgastar emocionalmente a
Lolita Chávez y las comunidades que integran el (CPK) que luchan por sus
derechos individuales y colectivos.
En
Guatemala, quienes defienden los derechos humanos, derechos ambientales y
territoriales sufren atentados, enfrentan órdenes de captura, procesos de judicialización.
La represión
psicológica contra activistas sociales, defensoras y defensores de derechos
humanos ha sido y es una de las estrategias que se está utilizando para
provocar desgaste emocional, confusión, temor y desconfianza entre líderes,
lideresas y entre las propias comunidades.
En ese
contexto de represión y persecución que está afrontando el Consejo de Pueblos
K´iché por defender la madre tierra, la vida y su derecho al agua, como señala
Aura Lolita Chávez, lo único que queda: “es resistir o morir”. Esta frase
sintetiza la situación de opresión, exclusión y la negación de los derechos
sociales, económicos y políticos de los pueblos k´iche´, ixil, uspanteko y
sakapulteko que habitan en este departamento desde la colonia.
A la fecha
no ha existido ninguna posibilidad de diálogo genuino por parte del gobernador
departamental y del gobierno central en lo que concierne al extractivismo que
se impone con represión en este departamento.
Estas
acciones solo evidencian la cruda realidad en que han vivido y viven mujeres,
hombres, niñas, niños, jóvenes, ancianos y ancianas en el departamento de
Quiché.
Es
lamentable que en este país, se premia a quienes violan los derechos humanos,
concesionan nuestros bienes naturales al mejor postor. Pero se persigue, amedrenta,
amenaza, penaliza a lideresas, líderes, comunidades y pueblos que por justicia
y conciencia defienden la vida, la dignidad de las personas, los territorios,
la madre tierra, las fuentes acuíferas, tal como lo hacen Lolita Chávez y el
CPK.
Es innegable
que los esfuerzos del presidente Otto Pérez y su gobierno se han enfocado en
avalar legal, institucional y militarmente los megaproyectos de inversión
capitalista nacional y transnacional que violan los derechos humanos,
territoriales y ecológicos de los pueblos históricamente excluidos en
Guatemala.
Se supone que en Guatemala todas las personas, mujeres y
hombres nacemos libres e iguales y el Estado de Guatemala tiene la obligación
de garantizarnos la libertad, la vida y la seguridad. Sin embargo, Lolita y las
comunidades están siendo criminalizadas por defender la vida y el territorio.
http://www.prensalibre.com/opinion/Resistir-morir_0_1125487458.html
Travesía desierto Sonora-Arizona. Cuatro.
A las doce en punto de la noche dieron la señal para cruzar la línea divisoria y fue cuando un viaje tranquilo se tornó en una pesadilla; los cientos de migrantes comenzaron a saltar los cercos de alambrado en un intento por llegar al otro lado sin ser interceptados por la Patrulla Fronteriza, personas de todas las edades, niños, adolescentes, adultos y ancianos. Personas mayores de los 70 años de edad también estaban allí en esa piña de gente tratando de saltar, la desorganización total la angustia y el miedo volvieron aquellos alambres de púas armas blancas que se llenarían de sangre fresca: pedazos de carne quedaban ensartados, piel y cabello.
Se escuchaba perfectamente cuando la piel se rompía y el alambre cortaba la carne en ocasiones llegando hasta los huesos, los gritos de dolor eran contenidos mordiendo pedazos de trapos, niños eran levantados en vilo y lanzados al otro lado donde caían sin amortiguamiento sobre las piedras, ancianos que caían al suelo y les pasaba la turba encima, kilómetros y kilómetros de frontera, de personas saltando los cercos de alambrado.
La luna iluminando la noche como si hubiera como un candil en camino de aldea, más allá de las siluetas se distinguían los rostros y se podía leer en las miradas el miedo y la angustia. No fue difícil para mí saltar los cercos de alambrado, crecí entre barrancos y realizando expediciones de arrabal con mis amigos de infancia, -Los 16 Hombres de mi Vida- entre los sembradillos de las aldeas y las parcelas.
Busqué uno de los troncos podridos que sostenían el alambrado y me sujeté a él con ambas manos, utilicé las líneas de alambre como si fueran gradas de escalera, estando en lo más alto del cerco salté hacia el otro lado. Las personas hacían lo contrario: querían utilizar el sistema antiguo de colocar un pie sujetando la línea más baja y con una mano levantar la que seguía, para pasar inclinadas pero era algo que no funcionaba debido a la cantidad de gente y al nivel de desorganización, cada quien saltaba como podía y utilizaba el método que más le convenía causando con esto la aglomeración y las heridas que aunque hoy estén cicatrizadas han quedado vivas en el alma de cientos de miles a lo largo de los años. Eso de los doce millones de indocumentados en Estados Unidos es un treta, si cruzan miles a cada minuto por agua, tierra y aire.
Saltamos el primer cerco y corrimos para cruzar la ferrovía, pusimos los suéteres y chumpas sobre la calle y volvimos a correr formados en hilera, el último del grupo recogió la ropa y nos la entregó llegando al otro cerco que ya era parte de Estados Unidos, curioso y real que el cerco del lado mexicano parecía de aquellos de aldea latinoamericana donde la única pena es que no crucen las bestias hacia los sembradillos de hortalizas, tremenda diferencia con los dos cercos del lado estadounidense que fueron hechos con maquinaria de última moda.
En lugar de troncos de madera, los parales eran vigas gruesas que parecían de acero, las líneas de alambre estaban más tupidas y ajustadas –tilintes diríamos en mi natal Jutiapa- lo que hizo que aquella masa humana se diera el encontronazo y fueran más las pieles cortadas y la sangre derramada.
No había manera de colocar el pie y hacer que bajara la línea de alambre que no cedía porque estaba ajustada en una forma inverosímil con grapas gruesas soldadas a los parales. Desconozco si este cerco estaba solo en cierta parte o era a lo largo de la frontera del desierto. Las personas optaron por lanzarse en clavados como si lo que les esperaba adelante era una poza de río, la ropa quedaba prendida con todo y piel, quien se quedaba tratando de destrabar la ropa, el cabello o la piel era empujado por la turba que no medía consecuencias, así fue como muchos dejaron pedazos de labios, nariz y mejillas colgando de las púas de alambrado.
Vi personas que perdieron los ojos porque las púas se incrustaban en las pupilas, hombres que se rasgaban los testículos, en ese cerco quedaron docenas que se negaron a seguir porque no lo pudieron cruzar y otras que por el tamaño de las heridas les fue imposible.
El segundo cerco del lado estadounidense estaba más ajustado aun y se convirtió en otra especie de colador que detuvo a otros cientos, entre ancianos, mujeres embarazadas, personas lesionadas, gente a la que ya no le daba ni el espíritu ni la fuerza física. Vi a coyotes sacar cuchillos de carniceros y degollar a las personas que gritaban del dolor causando por las heridas que se hicieron en los cercos, ellos no querían escuchar ningún lamento que alertara a la Patrulla Fronteriza y nos descubriera a todos y se les cayera el negocio y si alguien los denunciaba ir a la cárcel durante décadas. Con esos cuchillos de carniceros y pistolas amenazaban a todos por igual y con ésta acción hicieron pensar dos veces a quien intentó quejarse.
Pitos de sangre saltaban de los cuellos cortados y caían en la ropa de otros que aglomerados intentaban vencer el miedo y lograr saltar el tercer cerco mientras que los heridos se desplomaban y caían al suelo en una agonía que a nadie importaba, en la que nadie quería pensar, todos estábamos absortos en nuestros propios trances, tal vez el generalizado que solo entienden quienes han cruzado las fronteras en clandestinidad. En esos instantes de aprehensión una se da cuenta que como cantara don José Alfredo Jiménez en su Camino de Guanajuato: “ No vale nada la vida, la vida no vale nada, comienza siempre llorando y así llorando se acaba, por eso es que en este mundo, la vida no vale nada.”
Lo que hace la Patrulla Fronteriza es llevar los cuerpos a la morgue del poblado más cercano y hay quienes los han visto lanzarlos al otro lado del cerco para que los cuerpos se pudran en territorio mexicano y con esto no hacer gastar dinero al gobierno de Estados Unidos en entierros de cuerpos equis, equis. Si son encontrados por migrantes y coyotes sucede algo similar, moverlos del camino para que no estorben el intento de otros.
Es así como quedan los cuerpos que se vuelven polvo uniéndose a la erosión del desierto. Quienes mueren de sed, de hambre, cansancio y los cientos de miles a través de los años que han perecido heridos, desangrándose hasta quedar totalmente vacíos de anhelos y recuerdos, buscan en la agonía el abrazo lejano de quienes se quedaron esperando su regreso.
Yo también viví la depresión post frontera, durante años enteros me habitó el Síndrome de Ulises. Me fue consumiendo minuto a minuto y me ensimismó, robó mucho de mí; de mi alegría y de ser extrovertida pasé al silencio total que me convirtió en una persona oscura y ensombrecida. En un témpano de hielo que se encerró en exhaustivas horas de trabajo, para no pensar y para no sentir pero me fue imposible, la hiel me invadió por completo.
La vida en la frontera no es nada, si lo sabré yo. Por ésa y otras razones no hay nada ni nadie que me haga despegar los pies del suelo y ningún ego ha tenido los arrestos para verme de frente. Por más labias que me hagan llamándome hoy “escritora y poeta” buscando utilizar mi letra como mercenaria para fines de ultratumba, mi conciencia no se vende ni por un costal de tuzas. Es fiel a los invisibles porque viene de una de ellos.
Cruzamos el tercer cerco y vimos cómo se quedaban docenas atrapadas entre los alambres de púas y el desconcierto de la orfandad migratoria. Comenzaba otro trayecto en mi vida, entre los cactus y la adversidad.
http://cronicasdeunainquilina.wordpress.com/2014/04/25/travesia-desierto-sonora-arizona-cuatro/Ilka Oliva Corado.
Abril 25 de 2014.
Estados Unidos.
Estados Unidos.
JUAN GERARDI CONEDERA, TESTIGO FIEL DE DIOS
Comunicado del Movimiento Monseñor Gerardi en ocasión del XVI
aniversario de su martirio
He visto la aflicción de mi pueblo, he escuchado su clamor
ante sus opresores y conozco sus sufrimientos. He bajado para librarlo [ ]
Ahora, ve, yo te envío Ex 3, 7-8.10
Hoy recordamos el martirio de nuestro hermano y obispo Juan
José Gerardi Conedera. Monseñor Gerardi fue asesinado hace dieciséis años, el
26 de abril de 1998, dos días después de que en la Catedral Metropolitana diera
a conocer al mundo el informe Guatemala: nunca más.
Para los creyentes ser testigo es también ser discípulo. En
el caso de Monseñor Gerardi no solo fue testigo sino además mártir. Lo mataron
porque fue testigo fiel, porque había visto mucho, porque a través del proyecto
Interdiocesano para la Recuperación de la Memoria Histórica -REMHI-dio voz a
los sin voz, que a su vez eran las víctimas de la represión, testigos también
de los terribles hechos a los que sobrevivieron.
Monseñor Juan José Gerardi Conedera soñó con la Guatemala
Distinta y entregó su vida para que los derechos de los olvidados, de los
marginados, de las víctimas y de los sobrevivientes del conflicto armado fueran
reconocidos. Dentro de ellos, el derecho a la verdad, a la memoria, a la
justicia.
A dieciséis años del crimen que le quitó la vida, seguimos
conmemorando su memoria, seguimos creyendo que la Guatemala Distinta es
posible. Seguimos creyendo, a pesar de que la realidad parece gritarnos lo
contrario a través de la violencia generalizada donde las estadísticas nos
sitúan entre los países con mayor índice de homicidios en América Latina, donde
las muertes cotidianas en la calle, en el transporte, en el seno familiar,
algunas que se consideran verdaderas masacres y se convierten en situaciones de
pánico que impiden crecer y desarrollarse al ciudadano.
La situación económica que impide a gran parte de las
familias el acceso a una canasta básica; desabastecimiento de los hospitales y
centros de salud; niños y jóvenes que no tienen acceso a una educación adecuada
y son vulnerables entonces a involucrarse en pandillas y en grupos de
delincuencia común y organizada.
Periodistas perseguidos por cumplir sumisión de informar; un
sistema que niega la posibilidad de justicia a las víctimas sobrevivientes del
genocidio y que persigue en forma sistemática a los y las operadoras de
justicia que con valentía y profesionalismo ejercen su función en forma
correcta. Desconocimiento de los derechos de los pueblos indígenas y
comunitarios, favoreciendo a las empresas de capitales nacionales y
transnacionales que desnudan la tierra y abren sus entrañas en detrimento de
los intereses del país.
Instituciones estatales y profesionales que detentan poderes
que no les corresponden en beneficio de las élites dominantes; ese cáncer
social que es la corrupción crece y se arraiga en diferentes ámbitos del Estado
y de la sociedad. El Papa
Francisco en su exhortación apostólica La Alegría del Evangelio recuerda que
hasta que no se reviertan la exclusión y la inequidad dentro de una sociedad y
entre los distintos pueblos será imposible erradicar la violencia. Se acusa de
la violencia a los pobres y a los pueblos pobres continúa diciendo
Francisco-pero, sin igualdad de oportunidades, las diversas formas de agresión
y de guerra encontrarán un caldo de cultivo que tarde o temprano provocará su
explosión.
Así como el mandamiento de pone un límite
claro para asegurar el valor de la vida humana, hoy tenemos que decir Esa economía mata. (Exhortación
Apostólica Evangelii Gaudium, 53)
Cuando la vida interior se clausura en los propios
intereses, ya no hay espacio para los demás, ya no entran los pobres, ya no se
escucha la voz de Dios, ya no se goza la dulce alegría de su amor, ya no
palpita el entusiasmo por hacer el bien . (Idem, 2)
Monseñor Gerardi, nuestro obispo mártir, sí escuchó la voz
de Dios, sí vivió con alegría el Evangelio, en su corazón tuvieron lugar
privilegiado los pobres, los indígenas, las víctimas inocentes de los 36 años
de conflicto armado interno. El leyó y vivió el Evangelio de aquel domingo 26
de abril de 1998, de aquel Domingo de Pascua, cuya última palabra fue Tú,
sígueme .
Juan Gerardi y la multitud de testigos nos empujan hoy a una
nueva visión de la realidad, a la curación de nuestras cegueras y miopías.
Ellos no murieron ingenuos ni sin sentido. Los ingenuos y sin sentido somos
quienes vamos caminando por la vida con corazón encogido, con mente obtusa, con
vista miope.
En el desierto se necesitan personas que sean como cántaros
para dar de beber a los demás, todos somos invitados a salir de nuestra propia
comodidad y convertirnos en los constructores de la Guatemala Distinta.
Esa Guatemala que soñó Monseñor Gerardi, poco más cercana al
Reino de Dios, reino de justicia, de verdad, de solidaridad y de Paz.
Mirando esa Guatemala entregó su vida Monseñor Juan José
Gerardi Conedera. En este décimo sexto aniversario de su martirio decimos junto
con nuestro Papa Francisco
¡¡ NO NOS DEJEMOS ROBAR LA ESPERANZA!!
Guatemala, abril de 2014
jueves, 24 de abril de 2014
Marilyn Topacio y Karla Daniela Como miles de jovencitas, ellas tenían derecho a vivir..
Miguel Ángel Albizures
Las dos le sonreían a la vida, una de 16 años, la otra de 17. Una de Mataquescuintla y la otra de la capital. Una en defensa de la vida, contra la minería, y la otra estudiante del Instituto Normal Centro América (INCA) en donde cursaba el tercer año básico. Las dos, como miles de jovencitas que han sido asesinadas y criminalizadas, tenían derecho a vivir, y el Estado la obligación de proteger su vida.
De estas vidas segadas vilmente, ya no se dijo nada, la Semana Santa lo cubrió todo, el pueblo salió a las calles y a las playas. Las imágenes recorrieron el Centro Histórico para que muchos se golpearan el pecho. La familia de Karla Daniela Oscal Pérez recibió como bofetada las declaraciones del Presidente al decir que, posiblemente, estaban conectadas con las pandillas.
De Marilyn Topacio, la defensora de derechos humanos, la joven que disfrutaba y alegraba con su guitarra, la que cantaba las injusticias y defendía los recursos y el territorio, se podría decir que estaba relacionada con los terroristas o que ella era una terrorista que se oponía, junto a su padre, a la minería. ¿Ambas merecían morir? Según los que solo ven la violencia, el ataque y la muerte como solución a las protestas y problemas que provoca la situación estructural, sí, ¡dos jóvenes más qué importa al mundo!, si los hogares guatemaltecos viven enlutados.
Difícilmente las autoridades llegarán a comprender la importancia que tiene dejar de pasar sobre la dignidad de las víctimas y sus familias, porque jamás comprenderán el dolor que representa para quienes compartieron con ellas los sinsabores y alegrías de la vida.
Por eso les transcribo el sentimiento de quien escribió en el muro de La tribuna del Patojo sobre el asesinato de Marilyn Topacio Reynoso Pacheco: “Esta, es una de las cosas, que jamás quisiera publicar, pero ante tanta porquería, callar, es avalar tanta impunidad. En el poco tiempo que la conocí, abrió una brecha inmensa dentro de mi corazón, para quedarse allí. Hoy duele tanto, sufrir una de esas injusticias de esta vida. Ah, ¡qué “vida” esta! ¡Qué mierda! ¡Qué impotencia! Ni pensar que ayer te sentías muy feliz, porque ibas a hacer lo que te apasiona, la música. Ni pensar que el martes, como casi nunca nadie lo había hecho, me hiciste un poema y me cantaste una canción de Sabina. Porque tenías “un corazón, tan cinco estrellas”. Todavía recuerdo esas tus palabras “nuestra generación, debe llevar al pueblo al poder”. Todavía, recuerdo que me mostrabas las flores de tu jardín, y decías “por estas flores vale, la pena decir ‘No a la minería’”. El padre de Marilyn, sobrevivió al atentado. La hermana de Karla, sigue grave, en ambas familias hay luto y dolor y en muchos de nosotros indignación y rechazo a la
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