sábado, 28 de junio de 2014

¿Fotos para Jacobo Árbenz?


Ilka Oliva Corado.
http://cronicasdeunainquilina.wordpress.com/2014/06/28/fotos-para-jacobo-arbenz/
La clase acomodada que tiene el descaro de ser espectadora desde la sombrita cuando los trancazos los está librado la gente de a pie, bajo el sol agobiante del medio día, ha tenido la desfachatez –muy común en togados que presumen de intelectualidad- y la jactancia de realizar una serie fotográfica tipo portada de revista porno según ellos para honrar a Jacobo Árbenz, vaya ocurrencia tan propia de su clase, no sorprende para nada porque hasta ahí les llega la percepción de la realidad, es mucho pedir que se involucren en la lucha del pueblo de pies descalzos, manos agrietadas y rostros y espaldas curtidos por el sol.

Desde su zona de confort de la que probablemente nunca han salido porque jamás han sufrido la necesidad y las carencias con las que crecen miles de guatemaltecos a los que la sociedad difama y a los que el sistema azota, hacen su presentación estelar al estilo obra de teatro en paseo Cayalux pretendiendo que con esto se les reconozca por tan valiente e inteligente propuesta de, ¿conciencia y reivindicación? Por favor, busquen oficio.
Hermosura de desparpajo, discutirse un auto retrato en la holgura de su casa, colocarlo en las redes sociales, copiar un texto que alguien más escribió (porque la creatividad y originalidad no cuentan) y alzar la bandera de, ¿la honra? Así cualquiera puede homenajear. Aunque claro es cosa de ordinarios lo de quedarse en la sombrita, se me olvida a veces.
Desde la playa ver la reventazón es calidá, pero meterse al mar cuando está picado es cosa de intrépidos (de locos dirán…) lo mismo es honrar, reivindicar una revolución, la lucha y la decencia de un hombre y de todo un pueblo marginado. Para esto se necesita acción, no una decoración de fotografía para portada de revista porno. Por favor, ¿a quién le quieren dar atol con el dedo?
¿Proyecto artístico para redes sociales? Ajá, ahora agáchense o hagan como siempre, salgan por la tangente (o por el tragante, por la ventana, o metan la cabeza en el inodoro) con sus ínfulas de ¿transgresores? Artísticos, ajá, lo de artistas ahí les encargo va, quiero una para llevar.
Para honrar a un hombre como Jacobo Árbenz solo se necesita tener dos dedos de frente y sentido común. Lo de las togas, intelectualidades y comodidades, hay que dejarlo para el círculo de amistades con las que se lanzan flores unos a otros todos los días, bueno y para la foto de perfil de Facebook. Así cabal. Pero si de conciencia estamos hablando, de involucrarse, de movilidad, hay mucho por hacer pero claro esto requiere de salir, dejar la sombrita y el aire acondicionado, el pie francés y el té inglés. Dejar la toga en el ropero y también los aires de intelectualidad guardados en el gabinete del lavamanos (o para las conversaciones con los de la foto del muro de Facebook) y salir con la humildad y la decencia de un ser humano que repudia la corrupción, impunidad, apatía, racismo, clasismo, la doble moral…, un ser humano que está dispuesto a involucrarse para que este pueblo sea próspero, libre de: discriminación de todo tipo y sobre todo equitativo. Ajá, silbando en la loma es que ando.
Cosas simples del día a día mire pues, no hay necesidad de tener el rimero de títulos universitarios para ver lo que es obvio: ¿cuántos modelos de revista porno fueron a ayudar a los comerciantes del mercado La Terminal cuando ésta se quemó? Digo, a remover escombros, a sacar basura, a acarrear agua, a servir comida, a lavar los platos, a reconstruir. Eso es actuar y el resultado es la satisfacción personal y la honra de poder ayudar a otro ser humano, en lo mínimo que hace mucho. Mucho más que una foto en tanga y sostén o calzoncillo y camisa. Pero claro hay que mantenerse lejos de la chusma, verla por televisión o por las redes sociales cuando los medios de comunicación informan –a medias- lo que está aconteciendo…
Ir al mercado (a comprar siquiera) conversar con los vendedores, ver sus rostros cansados, sentir sus necesidades nos acerca más a la realidad que estar en la sombrita con una crepe en la mano y saboreando un capuchino, y escribir en las redes sociales: “mi corazón está con la gente de La Terminal.”
La moda de : “mi corazón es, mi corazón está”, ¿lo sacarían de aquella serie de dibujos “El Amor es…?
Vayan un día siquiera a cualquier comunidad de campesinos a las afueras del país y dispónganse a limpiar la milpa desde las cinco de la mañana hasta las seis de la tarde, con media hora para almorzar y coman lo que ellos, si es que hay : un atol blanco y una tortilla con sal. Sientan el cansancio en sus espaldas y el sudor empapar sus cuerpos capitalinos y clasistas.
Vayan a ayudarles a las mujeres de arrabal a acarrear agua que compran a los camiones que llegan una vez por semana, y pregúnteles de dónde sacan el dinero para pagarla si no tienen más trabajo que el de los mil oficios que no les remunera ni para el pasaje de diario, mucho menos para los cuatro hijos que crían siendo solteras, divorciadas y viudas. Vayan a una maquila y hagan un día de trabajo. Vayan a picar piedra con los niños de La Máquina y sientan ese infierno en sus manos, vean escaparse sus sueños y sientan la humillación a las que los somete el adinerado patrón.
Vayan y ayuden a los empleados de mantenimiento de las compañías en donde trabajan y díganles que ese día ustedes harán su trabajo, já. Tome el día del mensajero y súbase a esa moto y reparta la correspondencia. Vayan a La Terminal y hagan un día de trabajo de un cargador de bultos desde las tres de la mañana hasta la ocho de la noche, já.
No hombre, no jodan si para despertar la conciencia hay tanto por hacer. Vayan un día a pararse frente a la morgue y cuenten cuántos cuerpos ingresan diariamente de mujeres victimas del feminicidio. Vayan un día y acompañen a los bomberos en su labor de rescatistas.
Si desde el mirador de San Lucas chula se mira la capital.
Vaya al parque de su localidad y tome la caja de un niño lustrador y dígale que ese día usted hará su trabajo. A ver si aguanta tanta humillación.
Dígale a su empleada doméstica que se tome el día libre y que usted hará su trabajo ese día. Si puede obséquiele para que se coma una su crepe y se tome en un su capuchino en el mismo restaurante que usted frecuenta.
Por un día suena tentador, ahora imagine intercambiar los papeles por una semana, un mes, un año, una década y los siglos que llevamos en desigualdad.
¿Con una fotografía se pretende qué? ¿Crear conciencia? ¿Honrar a Jacobo Árbenz? El hombre no era mediocre no pretendamos untarlo.
Pero para hablar de movimientos más complejos no creo que les alcance la toga ni la intelectualidad de clase. Habría que explicarlo con plasticina y no sé si este material sea nocivo para su alto coeficiente intelectual. No da más que para fotos de portada de revista porno, niños mimados de la clase acomodada.
¡Despierten!
Ilka Oliva Corado.
Junio 28 de 2014.
Estados Unidos.

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