sábado, 5 de octubre de 2013

El guerrillero heroico de Guatemala

 César Montes cmontes1@yahoo.com.mx
Se llamaba Luis Augusto Turcios Lima, cadete ejemplar, subteniente aplicado que recibió sus despachos y viajó a Fort Brag, Carolina del Norte, a recibir el curso de Ranger, con énfasis en la lucha contra guerrillera. Volvió a su país con una mar de sueños en la cabeza. Lo asignaron a Zacapa donde formó uno de los primeros pelotones modelo del país. Una vez cumplida la tarea fue enviado como castigo a Poptún, Petén, porque en un ejercicio nocturno tomó todas las posiciones de defensa en la base militar de Zacapa, incluida la barraca donde el inepto jefe de la misma dormía en calzoncillos a pesar de la advertencia que esa noche el sub teniente Turcios intentaría tomar el cuartel.

Sus sueños se convertían en pesadilla al pensar que compartía en su institución con jefes incapaces, acomodados, corruptos, sin principios. Todas las enseñanzas sobre el honor, lealtad y sacrificio resultaban contrastante con la realidad. Todas las mañanas corría alrededor de la base militar de Poptun, aislada del mundo y la sociedad. De pronto supo de un prisionero nicaragüense que había sido

enviado allí en virtud de complicidades entre las dictaduras centroamericanos. Era Carlos Fonseca Amador, fundador del FSLN quien una vez capturado fue enviado a un sitio remoto para purgar con ese destierro su voluntad de hacer libre su país de la dictadura mas obsoleta y añeja de centro América. Carlos Fonseca fue el primero que le explicó a Turcios las ideas revolucionarias, le relato la experiencia guerrillera de El Chaparral, una finca en Honduras donde se preparaba un grupo de patriotas nicas para entrar a su territorio y desatar la guerra de guerrillas tal como la hizo en su época el General Sandino. Las conversaciones entre el oficial y el prisionero fueron muchas y de todos los días. Ellas influirían para toda la vida al sub teniente Turcios mas tarde convertido en el mas capaz Comandante Guerrillero del país y de la región mientras vivió.

El 13 de noviembre de 1960 se rebeló junto con 100 oficiales dignos del Ejército de Guatemala, en contra de la corrupción y la violación de la soberanía nacional al aceptar militares norteamericanos y mercenarios anticastristas en la finca Helvetia en Retalhuleu. El cuartel Matamoros era donde estaban las mejores fuerzas de elite del Ejercito Guatemalteco, allí la Policía Militar contaba con los mas capaces y fuertes elementos de la institución castrense. Varios de los Coroneles sublevados, entre los cuales estaban Chur del Cid y Llerena Muller tomaron el mando de ese cuartel y desde allí llamaron al resto de cuarteles del país para que se sumaran a la revuelta. La idea original era la de un golpe de estado que evitara costos en vidas. La fuerza aérea fue neutralizada por la intervención directa del embajador norteamericano que acompañado del senil Presidente Ydigoras, les amenazaron con levantar la fuerza aérea que tenían en Helvetia para derribar sus aviones y bombardear


la base militar La Aurora si acaso ellos levantaban un solo avión. Las demás bases militares del resto de la republica fueron también neutralizadas con excepción de Zacapa y Puerto Barrios. Los insurrectos fueron advertidos que bombardearían el cuartel donde se habían amotinado. Decidieron desplazarse a Zacapa y de allí conminar a la rendición al General Ydigoras.
Los sub tenientes Luis Trejo Esquivel y Luis Augusto Turcios Lima se encontraron con muchos de los egresados del curso de Ranger en el cuartel sublevado de Zacapa y allí fueron los más activos y capaces oficiales. Por ello Trejo fue nombrado como jefe de operaciones. Resistieron los bombardeos de pilotos norteamericanos y mercenarios cubanos anti castristas ubicando las tropas en los cerros cercanos. Pero luego de un día de combates y sin retaguardia de alimentos, recibieron informe del desembarco de mercenarios en Puerto Barrios y la desarticulación de sus fuerzas.
Fracasó la rebelión y los sublevados se retiraron a El Salvador. Volvieron el año siguiente bajo el mando del Capitán Alejandro de León Aragón, incursionando en operaciones tipo comando en Morales, Quiriguá y otros destacamentos militares que se rindieron ante sus ex compañeros. Luego de exitosas acciones se ubicaron en la Sierra de las Minas, dando origen a las primeras semillas de guerrillas en esas montañas.

El año siguiente 1962 se pro

dujeron las protestas urbanas por un fraude electoral que encabezaban el Fuego de secundaria y la AEU de la USAC. Las fuerzas represivas respondieron a las manifestaciones desarmadas y pacíficas matando a dirigentes sociales, entre ellos varios estudiantes lo que produjo que sus compañeros formaran el Movimiento 12 de abril, que junto al Movimiento 20 de octubre (PGT) y al Movimiento 13 de Noviembre, fundaron las FAR en diciembre de ese año. La proclama pública salió en febrero de 1963 cuando Yon Sosa, Turcios y Trejo Esquivel eran por su orden el primer, segundo y tercer Comandantes Guerrilleros del país, de Centroamérica y el continente Americano. Una ruptura de la unidad se produjo, Turcios pasó a ser el Comandante Guerrillero más importante del continente. El 2 de octubre hace 46 años murió en un inexplicable accidente automovilístico. Bajé de la Sierra de las Minas armado para participar en su entierro. Me nombraron en su lugar Comandante en Jefe de las FAR y seguiré su ejemplo hasta el último de los días de mi vida.
El mejor homenaje al Comandante Guerrillero Luis Augusto Turcios Lima, es el continuar con la lucha a favor de la soberanía, independencia y justicia social del país junto a los indígenas, campesinos, obreros y estudiantes

 revolucionarios. Las condiciones económico sociales que llevaron a los militares más dignos de Guatemala, a rebelarse el 13 de Noviembre de 1960, siguen predominando en el país y aun agravadas por el crecimiento poblacional y la contracción de los índices de empleo, nutrición infantil, aumento de la violencia y delincuencia común. Continua la discriminación a las mujeres y a las etnias maya descendientes. Se han agravado exponencialmente los índices de corrupción gubernamental, se han desprestigiado las instituciones de la justicia, la policía y sobre todo la imagen de los políticos y especialmente la de los diputados.
Por eso en Guatemala el 2 de octubre no se olvida y al Heroico Comandante Guerrillero Turcios Lima tampoco se le olvida.

1 comentario :

  1. Gracias por tan importante resena. Admiro su valor y amor por nuestra Guatemala. Hay algo que me intriga bastante y es que como avido leedor acerca de aquellas fuertes epocas, he encontrado poco a nada de informacion acerca de otro comandante Camilo Sanchez. Usted seria tan amable de proporcionar algun tipo de informacion. No parece usto que su nombre se haya perdido en la historia.

    Alex Herrera

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