viernes, 12 de abril de 2013

BOLETÍN DÍA 16 PERITAJES CONFIRMAN INTENCIÓN DE DESTRUIR PUEBLO IXIL



Foto: Asociación COMUNICARTE
PERITAJES CONFIRMAN LA INTENCIÓN DE DESTRUIR
AL GRUPO MAYA IXIL

En el día quince de audiencia del debate por genocidio en Guatemala, el Tribunal conoció cuatro peritajes que sustentan la acusación presentada por el Ministerio Público por genocidio y delitos contra los deberes de la humanidad, mediante la estadística,  matemática,  historia,  psicología  y el derecho internacional sobre derechos humanos. La ciencia demostró la magnitud del genocidio.

La violencia sexual es prueba de la intención de destruir al grupo Ixil.
La conocida jurista española, Paloma Soria, explicó en su peritaje que la violencia sexual durante el conflicto armado interno fue masiva y sistemática en contra de mujeres indígenas, dichos actos  no fueron aislados, sino que se daban por  un numero amplio de soldados, es decir múltiples.  En los testimonios a los que tuvo acceso, en siete de los casos las mujeres fueron sometidas a esclavitud sexual en los destacamentos militares donde permanecieron en condiciones que atentan contra la dignidad humana. Ejemplificó con uno de los testimonios que las mujeres eran“llevadas a hoyos, donde permanecían sin comer, solo con agua, los soldados les regaban y las sacaban sólo para ser violadas y luego eran introducidas nuevamente al hoyo” eso prueba actos de genocidio y crímenes de guerra.

Durante el conflicto la violencia sexual fue utilizada como arma de guerra y las mujeres consideradas como un botín de guerra, como un premio que los soldados podían ganarle al enemigo, fue intencionada, estaba en las órdenes, se permitía y en ningún momento se castigó, por lo que no pueden considerarse excesos. La violencia sexual es una prueba de la intención del delito de genocidio, ya que no solo destruyó físicamente al grupo protegido, sino constituyó una absoluta ruptura del tejido comunitario.

Acota que en el Plan Victoria 82 se reconocía que se daba esta práctica y en el anexo F de dicho documento se indicaba que en los destacamentos militares los soldados podrían alimentarse, lavarse y poder tener acceso a intercambio con el sexo opuesto. Por tanto este grave delito es considerado también un delito de lesa humanidad y un crimen de guerra de acuerdo al derecho internacional.

Destrucción del pueblo Ixil, de su cultura.
Los peritajes sobre los daños a la salud mental y el peritaje cultural del grupo étnico maya Ixil, ilustraron  los efectos del genocidio en el grupo. La psicóloga Nieves Gómez resaltó que lo vivido por la población Ixil durante esa época representó un hecho traumático en sus vidas que hasta la fecha padecen, manteniendo un constante terror y miedo.

Las consecuencias de los actos cometidos por  el ejército en dicha región, dejaron como resultado la destrucción de la cultura de la siguiente manera: eliminación de las prácticas culturales, del maíz, la ruptura de la relación de los vivos con los muertos, estigmatización de las mujeres que fueron violadas, ruptura de los núcleos familiares, afectaciones en los roles de las mujeres, niños/as sin seguridad afectiva de su familia y comunidad, pérdida de la solidaridad comunitaria y  de referentes sociales, entre otros.
Es notorio que con la militarización de la región se vio afectada la cosmovisión del pueblo Ixil, al ser variadas sus formas organizativas, ser obligados a reconocer otras autoridades, pérdida de sus ancianos/as considerados como autoridades en las comunidades. Con el desplazamiento forzado se perdió el contacto con la tierra, teniendo esto grandes afectaciones ya que para el pueblo maya “la tierra es el lugar de los antepasados” por ende fueron separados del vínculos con sus ancestros.

Explicó además que muchas personas hablan del “susto” que les quedó y esto es interpretado desde su experiencia como “la separación del alma con el cuerpo” de esta  manera se explica dicha expresión escuchada numerosas veces en los testimonios que se han escuchado en este caso; es decir al romperse la cosmovisión se separa abruptamente a las personas de su identidad, de lo que conforma su ser.

Estas conclusiones fueron confirmadas también con el peritaje cultural sobre el pueblo Ixil, presentado por el doctor e historiador Ángel Valdez quien explicó  cómo era la cultura ixil antes y después del conflicto. Entre los puntos relevantes de dicho pueblo resaltó el significado cultural de relación con la tierra como un todo. La cosmovisión maya en relación a su apreciación del maíz, tiene una función  cosmogónica  por su relación con el universo según el Popol Vuh. La destrucción  del maíz (de la milpa como se ha señalado en los testimonios) por parte del ejército, constituyó un elemento de destrucción de la cultura.

Entre sus conclusiones expuso cómo se criminaliza el uso del idioma materno “elindígena no es inteligente porque no habla español, cuando el idioma materno fue y es un elemento de resistencia cultural.” Explicó también cómo fueron catalogados los ixiles como rebeldes a lo largo de la historia y por ende se consideró como un “objetivo de guerra.” “Quitarle el agua al pez, significa también eliminar los elementos culturales.  Romperles la voluntad, una especie de choque, lo que se pretendía era romper su voluntad” al aplicarse esto se destruyó parcialmente con el pueblo ixil, con su cultura.

Hoy fue expuesto, a través de la matemática y la estadística, el porcentaje de muertes por parte del ejército. El matemático Patrick Donnell Ball realizó una ecuación matemática que dio como conclusión que en el período de 82 y 83 fue ejecutada por parte del ejército el 5% de la población ixil, y que de cada diez personas, ocho tenían la probabilidad de morir por ser indígenas. Con ello se evidencia la magnitud de los hechos perpetrados.

El Tribunal aplazó el debate para el próximo LUNES 15 DE ABRIL  a partir de las 08:30 horas.


Guatemala, 12 de abril de 2013

Asociación para la Justicia y Reconciliación –AJR
Centro para la Acción Legal en Derechos Humanos – CALDH
 

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