miércoles, 28 de mayo de 2014

¡A la mierda los extranjeros comunistas!

Ilka Oliva Corado.
Es lo que quiso gritar a los cuatro vientos el editorial de Prensa Libre del día lunes 26 de mayo. ¡A la mierda los extranjeros justos, honestos y honrados! Nos están troceando, no sean culeros.

Bueno, los culeros somos nosotros los oligarcas por vende patrias y arrastrados pero al fin de cuentas somos guatemaltecos, tenemos derecho a vender a nuestra propia madre, ¿pero ustedes? ¿Ustedes que están en país ajeno pretenden venir a defenderlo de saqueadores como nosotros? No jodan, ni intenten siquiera porque los que tenemos el sartén por el mango, queremos decir los que tenemos al presidente y su cuadrilla de los coyoles, somos nosotros. Porque sepan ustedes que él podrá ser un miserable genocida y violador de derechos humanos, pero nosotros, já, nosotros somos quienes decimos qué se hace y qué no en este país de mediocres. Y no se ofendan porque la verdad no le debe doler a nadie.
Porque son mediocres por quedarse callados y leer este desinformativo y creerse lo que aquí escribimos, aunque para apacharle el ojo al macho y jugar a que respetamos la libre expresión del pensamiento, dejamos que periodistas honestos expongan su pensar, pero sepan ustedes que en la mira los tenemos, son como piedra en el zapato porque no se venden, no logramos comprarlos. Así como tampoco logramos amedrentar a cuanto extranjero llega al país a defender los derechos humanos de campesinos que defienden la tierra, estamos probando a lanzarles sus pedradas vía editorial, también hemos intentado con columnistas ruines pero no los logramos intimidar, ¿será porque son comunistas que no se ahuevan? ¿Porque son rebeldes, socialistas, anarquistas y liberales? Ya quisiéramos ser comunistas nosotros también, pero somos rastreros y ni modo si nos dan limones…, hay que saquear el país. ¡Para eso nos pintamos solos!
La verdá muchá que nos tienen cansados ya nos están hartando, tan bien que es hacer negocios, manejar el dinero del país y lavarlo con nuestros bancos, atipujarnos con las remesas que envían esos pobres diablos que mandamos fuera del país y adueñarnos de cuanta tierra podemos. Ser rastrero tiene su ventajas, da fortuna, amantes, podemos violar niñas y no se nos enjuicia, matamos gente que nos estorba y la impunidad nos protege, hacemos micos y pericos con el sistema de justicia, a los togados arrastrados les damos a beber agua de calcetín y hasta ebrios terminan, con una limosna y están enfilados.
Dispensen ustedes respetables extranjeros honestos que, estemos en contubernio con los extranjeros bandoleros. De verdad es que la avaricia nos gana. El que nace come mierda se muere siéndolo. Sepan que los culpables de esta deshonra al país no son los extranjeros capitalistas, no. No vayan a creer eso por favor, aquí los únicos culpables somos nosotros que los dejamos pasar como si estuvieran en las salas de sus casas, nos bajamos los calzoncillos y abrimos las piernas, una cogidita para ellos representa grandes cantidades de dinero para nosotros. Para nosotros los oligarcas dicho está, para el pueblo lo que queda es el desperdicio químico, pero así es esto, la ley del más listo y del más conspirador.
Pareciera que los únicos perdedores son los campesinos que están defiendo la tierra, pero no. No crean esa de vaqueros, estamos consientes que el país entero es el que se desmorona, y cuando eso suceda, cuando el barco se comience a llenar de agua, saltaremos las ratas que lo llevamos a tremenda calamidad y nos instalaremos en islas extranjeras a disfrutar de los millones que les robamos a los justos. ¡Ojalá que la gracia de Dios y del Espíritu Santo nos provea una estadía legal y no nos pasen por la báscula, porque ahí sí aunque nos bajemos los calzoncillos la cogidita no sirve de nada!
Por lo tanto, el considerando sería que este pueblo que tenemos amaestrado despertara y nos pusiera rienda, pero nanai. Nones que se avispe, lo tenemos tan dopado que ya nos sabemos la dosis: circo, circo, y más circo. Ya ni pan nos pide, ya ni hambre siente, el pueblo lo que quiere es darle a su cuerpo alegría Macarena. Tan fácil que es mantenerlo sedado. Para cuando despierte si es que le pasa las del dinosaurio de Tito Monterroso, estará ahí pero sin circo, sin pan y sin agua. Y el malaya será historia mal contada, para variar.
Ya sabemos que por nuestra culpa, por nuestra culpa y por nuestra culpa, de maniobreros del poder, la mayoría vive en la ignorancia, unos pocos son los despiertos y nos urge que se enfilen o les tendremos que quebrar el cubilete, sean extranjeros o connacionales. Esa mayoría, esa masa amorfa que aun no se ha percatado que esto desde hace tiempo ya es una dictadura, ¡los tiempos vuelven!
Nosotros los oligarcas que manejamos los medios de comunicación desinformativa, los estamos poniendo sobre aviso, ¡a la mierda los extranjeros comunistas! Nuestro comisionado más fuerte en Prensa Libre, pero los golpes bajos los damos desde diferentes trincheras.
Vaya pues, aguacates. ¿Dejarán solos a los extranjeros que han defendido los derechos humanos? ¿A ellos que ni por un segundo los han dejado solos a ustedes? ¿Ustedes como pueblo de Guatemala, seguirán pidiendo circo? ¿Seguirán dándole alegría al cuerpo de la Macarena? –Con eso que las violaciones sexuales hacia mujeres no importan al sistema de justicia- ¿Seguirán llorando las penas de su corazón enamorado? ¿Aplaudiendo a la de la tanguita roja? –En los bares donde existe la trata de personas- ¿Y enfiestados hasta las quince de la mañana? –celebrando el triunfo de equipo de fútbol extranjero-.
Bueno, entonces al que pide al que darle, ¡hasta que se empache!
Seguiremos pues, dándoles penca desde todos los flancos. En editoriales, artículos, anuncios comerciales, en radio y televisión, seguiremos cercándolos en todos los espacios de expresión. ¡Hasta que se aplaquen! Sacaremos a los extranjeros comunistas, para que se queden solos, miserables acomodados, ignorantes, imitadores. Y tendrán que acatar la voz de mando de la oligarquía, porque en su momento, cuando pudieron hacer algo, despertar, no lo hicieron, prefirieron como buenos aguacates, ver la avaricia y la impunidad establecerse en las puertas de sus propias casas. Sigan guardando silencio, que de los pocos que resisten nos encargaremos nosotros.
Como un aviso, de anuncio comercial les decimos, ¡fuera extranjeros comunistas! Qué el pueblo ya está vencido. Nunca opuso resistencia. Nunca quiso despertar. Solo celebró los goles que anotaba el Real…
Fuera extranjeros honestos, que aquí no son bienvenidos, con su solo presencia defienden el agua de los ríos. Fuera socialistas, que aquí no hay espacio para ustedes, aquí somos expertos en violar mujeres.
Fuera anarquistas, su voz no tiene eco alguno, el pueblo no tiene fuerza se va al trabajo sin desayuno. Fuera rebeldes, que aquí no hay primavera, los botones no florecen, la tierra se volvió arena.
Fuera justos, que la avaricia es la que manda, aquí se la pasa el pueblo de pachanga en pachanga.
¡Fuera los extranjeros comunistas, al carajo con su libre albedrío, aquí lo sobra es guaro y veneno en las aguas de los ríos!
¡A la mierda los extranjeros, que para culeros aquí estamos los traicioneros!
Ilka Oliva Corado.
Mayo 27 de 2014.
Estados Unidos.
http://cronicasdeunainquilina.wordpress.com/2014/05/27/a-la-mierda-los-extranjeros-comunistas/

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