miércoles, 8 de mayo de 2013

No canten gloria. Entre más grande sea una mentira, más gente la creerá.


Miguel Ángel Albizures
El hecho que la Corte de Constitucionalidad ordene “suspender provisionalmente” el juicio, no es para que hinche los pulmones y se sienta más alto y más fuerte el abogado defensor, simplemente la estrategia de atrasar el proceso les ha dado resultado, aunque arrastren la ética profesional por los suelos y el Tribunal de Honor del Colegio de Abogados siga haciendo las del mono sabio.

Hay que darle tiempo al tiempo y a los magistrados que no hayan qué hacer, pues les siguen saltando las dudas si deciden conforme a derecho, que es su obligación, o lo hacen como quieren los que no tienen ni una pizca de dignidad ni de valor, para enfrentar sin chillar, los juicios por los crímenes del pasado, que ni nos polarizan más de lo que ya estamos por la injusticia histórica, ni afectan la paz y los acuerdos olvidados, ni desestabilizan, ni deben llevarnos a un nuevo enfrentamiento, sino a la construcción de un auténtico y democrático Estado de Derecho. Las arremetidas contra los miembros del Tribunal de Alto Impacto van a continuar, porque no está viendo las fichas, los galones de generales y los graznidos de uno de los abogados, no les queda más que escucharlos y defenderse legalmente de las acusaciones infundadas, y de vez en cuando, pedirles que se mantengan en los parámetros de la acusación que hay contra sus defendidos y que sepan trasladar a los testigos sus preguntas claras, concretas y correctas. 

Este juicio histórico nos está poniendo a prueba como país y como sociedad, o somos capaces de dar un salto adelante o lamentablemente retrocedemos a mantener un sistema de justicia endeble, acomodaticio, como lo fue en muchos durante las épocas tenebrosas que nos hicieron vivir las dictaduras militares. Ni los abogados defensores de los generales, que los cambian a conveniencia o como quien se quita una prenda, ni los querellantes y abogados que están presentando pruebas en su contra, pueden cantar gloria; el juicio está en un impasse del cual solo lo pueden sacar las y los magistrados de las cortes, levantando dignamente la balanza, sin obstruir el derecho de las víctimas a que se haga justicia, ni de los acusados al debido proceso.

Ya una vez lo señalé, el debate debe ser con argumentos, no con mentiras, pues como lo dice un columnista de los que no quiere esperar que un tribunal dé su fallo, “que entre más grande sea una mentira más gente la creerá” y eso es lo que están tratando de hacer los que antes practicaron el terrorismo y hoy se cobijan en asociaciones de fachada que dicen luchar contra él.
http://www.elperiodico.com.gt/es/20130508/opinion/227962/

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