viernes, 7 de marzo de 2014

Radiografía de doble moral.


Como para que se incluyera en el examen de rayos X, uno específico de la doble moral, uno de comité de crisis también.
Se imagina esas colas usted, las de nunca acabar. ¿Usted iría a hacerse el examen?

Pero es que la doble moral se quedó corta, lo que sucede en Guatemala es una inconsciencia total. Ya ni la burla perdona.

Vaya panorama el que tenemos en Guatemala es que si fuera de enumerar las vejaciones el infinito no alcanzaría.
La selecta cuadrilla de intelectuales –que les dicen- alza la voz enardecida con una cólera apremiante para denunciar la bofetada de dos tacuacines presidenciables: uno del copia y pega y el otro de invención de títulos inexistentes.

Dirá entonces la cuadrilla de intelectuales que “púchis aquí no nos van a andar majeando que los de los pergaminos somos nosotros, para eso pagamos buena mordida. Patentada y con sellos originales.”
Dirán que solo ellos se quemaron las pestañas estudiando a deshoras para lograr un estandarte  y un lugar dentro de la pulcra estancia de la intelectualidad. No dejarán que tacuacines presidenciables se atreven a andar plagiando diplomas que son de otros incultos.
Porque unos incultos es lo que son esos intelectuales aburguesados, incultos porque los dos dedos de frente solo los utilizan para cuando están en juego sus intereses y algún ladronzuelo amenaza con robarse las fichas del pozo de los deseos.

Esta misma cuadrilla de intelectuales que ladran por el plagio, el copia y pega y la invención de un título inexistente, jamás se ha pronunciado en defensa de los derechos humanos de personas que un gobierno de genocidas; torturaron, desaparecieron y asesinaron. Jamás por la defensa del testimonio de los sobrevivientes y mucho menos de las mujeres que con la decencia de una vida desgraciada, fueron ante un tribunal y contaron las vejaciones vividas en manos de violadores dirigidos por la voz de un general criminal.

Belleza de intelectuales que jamás se han pronunciado ante esta barbarie de feminicidios que está dejando a Guatemala en un baño de sangre y hiel.  Jamás por un presidente genocida, ladrón, violador y descarado. Pero sí por dos fulanos que son el reflejo de la escoria que nos tiñe como sociedad, no son los únicos plagiadores  y lo del copia y pega es de todos los días en diversificado y en universidad, -y en todos lados-  de ahí mismo salen los títulos sellados y autorizados  dependiendo la mordida y la propina, así es la urgencia y las maestrías y doctorados… De que es deplorable lo es, aquí nadie está defendiéndolos. Son tan descarados como los intelectuales que acomodados ven a través del cristal para no llenarse los zapatos de lodo.

Si así actúan las y los intelectuales que han tenido ese privilegio de acceder a la educación superior, imagínese usted cómo está el pueblo raso que solo ve novelas y juegos de fútbol. En lo dicho, estamos para la mierda. Unos en sus poltronas y otros en el petate.

Ni qué decir de los lozanos coyoludos universitarios San Carlistas, ésos encapuchados que ni dos veces y organizan plantones frente al Congreso de la República, para anunciar las actividades de la ya tiesa, Huelga de Todos los Dolores del Pueblo de Guatemala, pero que se entibian cuando se trata de manifestar con el pueblo, para el pueblo y por el pueblo.  ¿A dónde se fue la denuncia social  y dejó en su lugar  una porquería de mofa mediocre? 
La capucha se carga con honor y dignidad, con honestidad y compromiso, no es disfraz de carnaval. Y los tibios las deshonran.

Vaya y por si fuera poco el tan lacayo pueblo de miseria en donde marchan ejércitos completos de zombis, que se creen  lo que dicen los periódicos, los noticieros y que lloran con las telenovelas y que lloran con los goles de la jornada futbolera de la semana. Que lloran de la emoción cuando salen de vacaciones al extranjero. Las que festejan las ofertas de Los Secretos de Victoria.

Este insigne ejército que solo es capaz de quejarse cuando una manifestación campesina retrasa el tráfico vehicular culpa de  la conciencia de unos cuantos corazones que se niegan a morir en la sequía de la traición y de la sumisión.

Esas marchas donde caminan pies de crías, mujeres y hombres, sin agachar la mirada, con la voz clara, con el alma herida, con las costras vivas, pero con la decencia de afrontar una realidad curtida que no deja instantes para el resuello. Ahí van, bajo el sol, con hambre y cansancio,  se niegan a desistir.  Persisten, resisten, se pronuncian.

Gente que jamás ha pisado una universidad tiene la decencia de ver de frente y ponerle el pecho a todo en defensa de la tierra que es ni más ni menos que la Madre que nos parió.
Curioso que esos cuantos corazones que protestan en los cuatro puntos cardinales de la nación guatemalteca,  sean vistos como: haraganes, bandoleros e intolerantes.
Que sean humillados con improperios lanzados desde la lasciva labia de un zombi.

Pero no así los criminales, embusteros, ladrones macizos y orquestadores de desfalcos descomunales, que se esconden en un disfraz de señor de sociedad, un empleado público con título de licenciado o doctor. Un diputado, alcalde, presidenciable.  No el descaro de una vicepresidenta con ego de gladiador que, es embustera, falsa, ladrona de manos ligeras.

 
Una jueza recibió un reconocimiento internacional por haber tenido el valor de ser parte del juicio donde se demostró que el general genocida era culpable. Esa misma jueza en lugar de recibir el apoyo y agradecimiento de su pueblo por tan loable hazaña, es agredida verbalmente en redes sociales, paradas de autobús, oficinas, salones de universidad y mercados. En todo lugar donde se supo la noticia de tan distinguido reconocimiento.

Después del espectáculo  muy bien orquestado por sabandijas en batuta del gobierno en turno, la polveada con talco fino que dijeron que era harina pero no cocaína  y que resultó siendo cal pero no de la repellar, o tal vez sal fina y que está en veremos si es polvo blanco del no comercial; esta caravana de zombis, soplados y aguambadas que reían a  carcajadas  con el carnaval que se apresuró en la llegada, hoy lloran y no saben que están llorando aun, no se han dado cuenta y nunca se percatarán de la ensamblada.

Día  a día las jugarretas muy bien definidas entre medios de comunicación y cartel empresarial, en conjunto con el gobierno y militares genocidas, nos están dejando en los puros huesos y esta sociedad de doble moral y de prejuicios –y rezos nocturnos  y procesionales- sigue riendo de la encalada con polvo no comercial. –A un resto de albañiles y panaderos metieron al bote mientras se averiguaba de dónde había salido  el extraño polvo blanco-.

Y le digo que esta caravana y ejército de mediocres no se han percatado de la estocada, porque destituyendo a una Fiscal que ha sido la única que ha logrado con su moral y con su decencia hacer justicia en un país de tiranos, vende patrias, ladrones, violadores, genocidas,  -zombis e intelectuales- están tapando el único lugar por donde respira la esperanza.

Esto es un corte en la yugular, nos estamos desangrando, nos chupan la sangre y no nos damos cuenta.

Aparecen seis cuerpos en un automóvil en la vía publica y esta caravana de zombis dice que “seguro están ahí porque andaban en algo” “eran antisociales o comunistas”, eso es lo único que tienen en su miope análisis respecto  a la  violencia en el país.

Aparecen cuerpos de adolescentes y mujeres desmembrados, con claras huellas de violación sexual y tortura y  esta mediocridad de pueblo se atreve a decir que “seguro andaban de putas” “por andar de cuscas les pasó” “andaban en maras” “en la ropa que andaban puesta se les nota que eran putas”.


¿Qué sociedad de mierda somos? Que no tenemos la capacidad de concientizarnos, sensibilizarnos ante esta vejación que viven tantas mujeres. 

Qué le duela en el alma la cría que es violada y preñada por un familiar, la que es violada en las calles, el niño que huele pegamento debajo de los puentes, los que recogen basura en los vertederos municipales, que le duela en lo más profundo de su ser, la mujer que sufre de feminicidio.

Qué le haga hervir la sangre que los genocidas anden sueltos y nos gobiernen. Qué se roben nuestros impuestos y con esto se compren mansiones y vidas y placeres y premios. –Y títulos inventados-.

Qué le haga una llaga en la conciencia humana, ver que los más desprotegidos se parten la espalda de sol a sol trabajando en fincas de dueños adinerados -asociados con carteles empresariales para enriquecerse más- y sin un puto derecho laboral.

Muera también con el hermano y hermana migrante que queda en la frontera a donde se lanzó en busca de sustento. Haga ese recorrido y sienta en sus poros el infierno de la muerte acechando en tierra de nadie. Sea capaz de tener ese nivel de conciencia humana. No sea mediocre.

Qué no lo deje dormir la realidad de  niñas y adolescentes trabajando en maquilas, sufriendo violaciones sexuales  y devengando un salario de miseria.

Qué cada cría que muera de hambre sea la suya, siéntala como parida por su propia sangre. Si en su egoísmo sola vale la cría que usted parió o crió, haga el esfuerzo y vea a la ajena como propia, tenga esta decencia y humildad.

Qué cada campesino y campesina marginado, oprimido y asesinado, sea su hermano, su hermana,   que le reviente el corazón por la afrenta.

 Pronúnciese, no solape la violencia, no guarde silencio, no voltee hacia otro lugar. No sea parte de esta impunidad maldita que nos está consumiendo. Y por favor no me diga que ésa es causa perdida, que no vale la pena seguir en pie, no me diga que sirve solo para amargarse la vida, que es mejor fingir no ver para evitar el dolor.

Tenga el coraje de atreverse a respirar fuera de su burbuja y comodidad.

Este  país está para la mierda y muchos todavía compran números para cargar  en l as procesiones de Semana Santa, están quienes se persignan y rezan pero emiten opiniones prejuiciosas, racistas,  que excluyen.  Solapan, discriminan, sentencian.

Vamos en picada y yo sugiero que hay que organizar un “Comité de Crisis” que no tenga  nada que ver con carteles empresariales y genocidas. Con ninguna sed de robar, manipular y mantener viva la impunidad. Que nuestra única asesora sea nuestra conciencia, que  nuestro único consejo sea el de los dos dedos de frente y que nuestra única visión y  misión sea  que prevalezca la justicia, la esperanza y la alegría.

Ya sé, soné tan motivadora de autobús a las diez de la mañana sin tráfico vehicular. Pero, es que las quimeras son las que mantienen vivo el espíritu, el alma y el corazón. No desistamos… No seamos parte de la jauría.

Ilka Oliva Corado.
Marzo 06 de 2014.

Estados Unidos.

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