viernes, 23 de marzo de 2012

Marcha Campesina a Paso Firme..!!

http://cpr-urbana.blogspot.com

 Marcha Campesina a Paso Firme..!! 

Sumate a la marcha y participa para el día de hoy se espera que se llega a Gustatoya..!! mañana sábado no dudes en Sumarte...!!
puedes llevar agua pura, sueros, y medicina para el dolor, inflamación..!!

la marcha continuo en esta cuarta etapa de la movilización se han sumado nuevas comunidades indígenas y campesinas y nuevamente el magisterio se hizo presente, por el respeto a la madre tierra, contra la minería y por el respeto a los pueblos indígenas ayer se recorrieron 30 kilómetros.





 
Durante la marcha Cientos de camiones  pasan con miles de arboles de la región, es a esto lo que los gobiernos llaman manejo forestal ? Mientras que gran parte de las personas que tratan de utilizar de una manera responsables nuestros bosques son perseguidos por  las autoridades el INAB brinda a grandes empresas licencia libre para extraer miles de arboles gratuitamente...!!!
 


 
 Anoche se llego a eso de las 8 de la noche y se pernoto en el salón comunal de Marajuma, Morazán, El Progreso.
 uno de los camiones que traían gente que se sumara para el día de hoy a la marcha campesina..!! que con paso firme se acerca a la capital de Guatemala

jueves, 22 de marzo de 2012

Descubren tres víctimas más del Diario Militar del conflicto armado

La Fundación de Antropología Forense de Guatemala dio a conocer este jueves la identificación de tres víctimas más que desaparecieron durante la guerra interna y que forman parte del conocido Diario Militar.




POR PRENSA LIBRE.COM GUATEMALA
CIUDAD DE GUATEMALA- Se trata de Juan de Dios Samayoa Velásquez, Moisés Saravia López y Hugo Adail López quienes fueron ubicados en el destacamento militar de Comalapa, Chimaltenango, informó Fredy Peccerelli, director de dicha Fundación.
Explicó que las víctimas forman parte del Diario Militar un documento de inteligencia que registra el seguimiento y movimientos de personas que eran consideradas -por el Ejército- enemigos del Estado, en aquel momento.
Evidencia la estrategia perfecta de desaparición forzada en Guatemala, dijo Peccerelli.
Samayoa Velásquez era estudiante y dirigente de Educación Media. Le gustaba leer libros de poesía y fiolosofía. Era miembro de la coordinaradora de Educación Media. Desapareció en 1984 expusieron sus familiares.
Savavia López se dedicaba a la venta de frutas y en ese mismo año salió de compras al mercado La Terminal en la zona 4 y no regresó a su casa.
Navarro Mérida, en 1984, era estudiante del Instituto Central para Varones y trabajaba en la Universidad de San Carlos. Había logrado viajar a varios países europeos, México, Centroamerica.
En uno de sus viajes regresó de visitar a su madre y le manifestó que era víctima de persecución; un día salió y fue desaparecido.
Identificación
Las víctimas fueron identificadas a través de muestras de ADN con sus familiares.
En ese destacamento encontraron 220 osamenteas en 53 fosas. De ese número, 183 son hombres, 15 no se establece a que sexo corresponde y 18 son mujeres.
Las tres víctimas fueron ubicadas en la fosa nueve; de esa maner las tiene identificada la Fundación.
En ese mismo destacamento fueron encontrados Amancio Villatoro y Sergio Saúl Linares Morales, quienes desaparecieron en 1984.
Ellos también formaban parte del Diario Militar.
El museo
El Museo Cementerio de Mártires del Conflicto Armado fue inaugurado en la zona 2.
En el lugar se expone la osamenta de Amancio Samuel Villatoro, líder sindical secuestrado y asesinado en 1984.
Es el primer museo de su categoría en el país, donde se expone además un pantalón de Villatoro hallado en una fosa, en el destacamento militar de Chimaltenango.
El museo estará a cargo de la Fundación de Antropología Forense de Guatemala y de los familiares de la víctima.
 

LAS PRIMERAS CUATRO ETAPAS DE LA MARCHA INDIGENA Y CAMPESINA


LES PRESENTAMOS LAS PRIMERAS CUATRO ETAPAS DE LA MARCHA INDIGENA Y CAMPESINA QUE HOY LLEGÓ A MARAJUMA, DEL MUNICIPIO DE MORAZÁN, EL PROGRESO
PRIMERA ETAPA DE LA MARCHA CAMPESINA
Más de mil campesinos y campesinas de varios puntos de Guatemala iniciaron la primera etapa de Cobán a Tactic de la marcha indígena, campesina y popular por la defensa de la Madre Tierra, contra los desalojos, la criminalización y por el Desarrollo Rural Integral, recorriendo 30 kilómetros
Las peticiones de los pueblos indígenas y campesinos es respeto a sus derechos colectivos, acceso a la tierra y que el Estado y los empresarios respeten los recursos naturales, por eso con el puño izquierdo, en alto, gritan La Madre Tierra no se Compra ni se Vende…se recupera y se defiende.

UNA DE LAS MANTAS QUE PORTAN LOS CAMPESINOS POR LAS CARRETERAS DEL PAÍS

En la segunda etapa recorrieron otros 30 kilómetros de Tactic a Unión Barrios en Alta Verapaz.

En medio de un mar verde, no de agua sino de árboles y llanuras, la marcha indígena, campesina y popular se encamina a la comunidad Unión Barrios, Alta Verapaz.
En la marcha se puede notar la presencia de mujeres campesinas y campesinos de las comunidades del Valle del Polochic, Cahabón, Cobán, Tactic, de las verapaces, a  la que se irán sumando comunidades indígenas de Santa María Xalapan, Jalapa; comunidades del Norte del Quiché, comunidades mames de Huehuetenango, comunidades de la Costa Sur y la Vocacosta de Quetzaltenango y otras.
Hombres, mujeres, niños, ancianos y hasta un campesino al que le hace falta una de sus piernas, tienen claro su objetivo de llegar a la ciudad capital para exigir al gobierno atención a sus demandas y el compromiso de resolver todas las problemáticas agrarias que les afectan.

A mayores desalojos en el Polochic...mayor organización y resistencia.

LAS MUJERES PRESENTES EN LA LUCHA POR LA TIERRA


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José G. Cubur. P.
Comunicador social
Comité de Unidad Campesina CUC
www.cuc.org.gt
Cel:58370114

Tercer etapa de Unión Barrios a las Limas que son 32 km.

MAMA MAQUIN
 PRESENTE
Hoy la marcha indígena, campesina y popular se dirige a la comunidad Las Limas Baja Verapaz y será uno de los tramos más largos pues se caminarán 32 kilómetros.
Motivados y convencidos de que el gobierno de una vez por todas atenderá sus demandas y buscará soluciones, a las mismas, a las seis de la mañana las mujeres y los niños empezaron a marcar el paso de la marcha.
Luego de recorridos cinco kilómetros en una invocación del día se recordó a los presos políticos Felipe Gutiérrez de la comunidad Los Regadíos del Norte del Quiché y de Manuel Shub y Pablo Sacrab de Alta Verapaz.
Lideresas comunitarias expresaron que el gobierno en lugar de atender sus demandas ha criminalizado su lucha, acusándolas a ellas y a sus compañeros de pertenecer al crimen organizado, estrategia militar utilizada en el periodo del Conflicto Armado Interno.




José G. Cubur. P.
Comunicador social
Comité de Unidad Campesina CUC
www.cuc.org.gt
Cel:58370114

Jueves, 22 de marzo de 2012, 10:10 am

Cuarta Etapa, se inicio en las Limas y ha concluido en  Marajuma que
La movilización indígena, campesina y popular, que ayer, llegó a Baja Verapaz, específicamente a la aldea Las Limas, en el kilómetros 154, hoy  se dirigió a la comunidad Marajuma del municipio de Morazán, El Progreso, recorriendo 30 kilómetros.
En esta cuarta etapa ya se han sumado nuevas comunidades indígenas y campesinas y nuevamente el magisterio se hizo presente www.cuc.org.gt




 

Iván Alfonso,Julio, Maco…

Iván Alfonso,Julio, Maco…
Por Mario Alfonso Bravo- Guatemala, 21 de marzo de 2010

 Por siempre en la lucha y en nuestro corazón


Aquel cable de prensa, aquella previsible pero indeseable posibilidad, fueron un hachazo brutal, un filazo profundo: el sábado 22 de marzo de 1980, a eso de las dos de la tarde, fueron secuestrados los estudiantes universitarios Iván Alfonso Bravo Soto, Julio César del Valle y Marco Antonio Pereira. Los cadáveres, con señales de tortura, las ropas rasgadas violentamente, dos de ellos estrangulados y todos ametrallados, aparecieron el mismo día, a eso de las 17 horas, en la carretera que conduce a Santa Rosita, zona 16 de la capital guatemalteca.
Te imaginás hermanito. A miles de kilómetros de distancia, sentí de golpe, una vez más, que el dulce terruño, el pequeño solar, seguía siendo el páramo amargo, la árida extensión reacia a las semillas de esperanzas inmensas, pero en cambio fértil y abierta a infinitas desgracias. En el agobio de la ausencia, saturada de anunciación de amaneceres que aún no llegan, inevitables y atropelladas brotaron como de fauces las blasfemias y una profunda indignación elevó a dimensiones colosales mis odios acumulados.
Tempestades efímeras. En la patria querida, la muerte seguiría su curso más que la vida. Y más ausente aún, terminaría soterrando el primario e irracional propósito de cobrarme tan artera puñalada, ojo por ojo y diente por diente. Frente al hecho consumado, se sobrepuso el discurso de entonces, esa rara mezcla de religiosa racionalidad de los revolucionarios en Guatemala que hacía de la muerte un presupuesto indefinido de la lucha por la vida. ¿Hasta cuándo?
Como muchos otros, tu holocausto Iván Alfonso… fue un motivo más para urgir apoyos, para “redoblar” la solidaridad. Y como tantas veces ocurrió, de nuevo sucedió el tumulto de puños alzados, enronquecidas gargantas, denuncias y condenas unánimes. Alicientes profundos, pero no siempre más grandes que la aflicción. En los instantes en que ésta se impuso, me di a rebuscar en lejanos y oscuros rincones un asidero a la ilusión. Esperaba que todo aquel horror fuera un mal ejercicio de irrealidad.
No lo fue. Como no lo fueron la insaciable cauda de secuestros y asesinatos producidos antes y después de aquellos amargos meses de 1980, repletos de intolerancia y represión.
Es imprescindible no olvidar, porque los protagonistas de la dantesca cacería de Hombres hace treinta años (los Lucas García, los Donaldos Álvarez, los Chupina, los Valiente Téllez, los García Arredondo…) y el Estado triturador que dirigían, aún andan sueltos, aún permanecen intactos, en los relevos que prohijan. Y siguen siendo de esa misma ralea minotauril orquestada a cuatro manos por gringos y oligarcas, en las que pesa más lo bestial que lo humano.
Cómo no recordar: ¿acaso no fue bestialidad inaudita, antes de tu muerte Iván Alfonso, lo ocurrido en la Embajada de España aquel 31 de enero de 1980? Tras tan cruenta masacre, para los minotauros no hubo ya límites. Y en su desbocada carrera, volcarían su irracionalidad muchas veces más sobre la martirizada Universidad de San Carlos. En esa rasante y macabra carrera caíste vos, como muchas otras y otros entrañables hijos del pueblo.
En estricto sentido, hermanito, pienso que tu vida al igual que tu muerte encerraron todo lo común y extraordinario, lo sencillo y sublime, de los cientos y miles de vidas, pasiones y muertes ocurridas en nuestro anegado huerto, por causa de ansiadas libertades y nunca satisfechos derechos. Frente al carro centauril de la ignominia, todo lo noble y lo atroz cupo en tu sacrificio, como en el de los masacrados el 31 de Enero, en el zarpazo final de la fiera contra el último aliento de vida de Gregorio Yujá Xoná, en el del Lic. Jiménez Cajas y Alejandro Cotí, en los de Julio del Valle, Maco Pereira, Hugo Rolando Melgar, Julio Alfonso Figueroa, Horacio Flores, Tono Urizar, Johny Dahinten, Carlos Figueroa, Edna Ibarra y tantos otros universitarios y no universitarios, patriotas ejemplares, segados por el vendaval letal de aquellos meses.
Por eso la insistencia. A treinta años, la danza de la muerte no cesa y con la incertidumbre de lo que pasó con los detenidos-desaparecidos y la impunidad de los responsables de los asesinatos y masacres en ciudades y montes, las llagas se enconan y el pus de la descomposición total, de la insensibilidad y no del hartazgo, han terminado por irradiarse a toda la nación. ¿O es que –finalmente- nos volvimos empedernidos masoquistas?. Evidentemente la responsabilidad criminal de los esbirros ha quedado fuera de toda duda. Pero, por desgracia, pareciera que la mayoría de guatemaltecos se han acostumbrado ya a convivir con la impunidad, y no poco contribuimos con ello los que continuamos sosteniendo a fuerza de golpes y dogmas que la muerte seguirá siendo un presupuesto obligado de la vida, hasta que ésta acabe alguna vez con la muerte. Tan encallecido tenemos ya el corazón.
Esa era, precisamente, la convicción cuando naciste a la lucha social y política en el amanecer de tus 17 años. Lo recuerdo porque percibí tu agitación cuando, todavía con el maletín de viajero al hombro y recién llegado de la capital, estuviste espontáneamente dispuesto a apoyar aquellas “pintas” antigubernamentales jotapetianas que habrían de quedar estampadas para siempre sobre la encalada pared de nuestros ideales. Y luego lo sentí en tu paso sigiloso y emocionado por las calles empedradas y casi desiertas, una noche lluviosa, de las de siempre en nuestro pueblo. De esta manera, azarosamente, los manantiales primigenios de tu conciencia encontraron los cauces para lo que, luego, serían los ríos profundos de tu compromiso y tu consecuencia.
En poco tiempo se nos hizo visible la fuerza y solidez de lo más hermoso que hubo en vos: tu inmensa capacidad de afecto y entrega por los que sufren, luchan y viven; tu absoluto desapego a cualquier interés material y tu infinita modestia, hasta concluir en lo que fue y sigue siendo historia común y multitudinaria. Militante activo del movimiento estudiantil universitario en la cresta de la lucha de masas de los últimos años setentas, llegaste a ser parte de aquel heroico Secretariado de la AEU que presidió Oliverio Castañeda de León. En su seno, y durante los dos últimos años de tu corta existencia, viviste así el torbellino profundo de la lucha popular y seguro que sentiste sobre vos el peso colosal de los compromisos asentados en las convicciones y la legitimidad. Profundamente consecuente, y digno de esa inmarcesible generación de dirigentes y luchadores sociales que optaron por los gólgotas antes que dar marcha atrás en el justo reclamo, no vacilaste en seguir labrando el surco cuando era ya evidente que entre la luz mañanera de tus humanas aspiraciones y la terrenalidad de la vida se había interpuesto ya –sombría- la posibilidad de tu muerte. Y al desembocar en ella, tus ríos profundos se diluyeron como gotas en la memoria eterna y el marítimo corazón del pueblo.
No creás que ignoro los mil y un ruegos que te hicieron para que resguardaras tu vida y así zanjar cuentas con la incertidumbre. No accediste y con ello pintaste tu raya. (Después de tu asesinato brutal, nuestra madre entrañable solía conformarse diciendo que, por lo menos, tu martirizado cuerpo había aparecido: insólito consuelo, pero ilustrativo. ¿Acaso puede concebirse dolor más hondo o vejación más grande que la de malvivir con la demoníaca esperanza de encontrar algún día al familiar querido o al amigo, al camarada desaparecido, como le sucedió a nuestra propia madre con el caso de nuestro hermano Hugo César?). Y es que, al desafiar a la muerte optabas por la vida. Sólo así se puede explicar el porqué de ese aferramiento al compromiso cotidiano, en medio del violento vendaval. Frente al inaudito desprecio por los derechos del pueblo, mantuviste tu decisión. Y –como escribiera Hugo Rolando Melgar en su trágica Carta Póstuma de enero de 1980- frente a tanta amargura asumiste que “la muerte, al igual que la vida, hay que enfrentarla con dignidad, con serenidad y con fortaleza de ánimo…”
La dignidad absolutamente ausente en los esbirros fue la que te sobró. La terrible prueba de ello fue tu hermosura veinteañera destrozada y tu lengua –capaz de modular todas las voces libertarias- cercenada. Hoy son otras y otros los siguen hablando por vos en el esfuerzo cotidiano.
Ahora, a treinta años, al evocar lo sencillo y extraordinario de tu corta vida, resaltan junto a tu ejemplo el de muchos otros que, con su entrega, ensancharon el surco de la utopía que aún no germina.
No se trata de hacer el recuento, pero cuando eso suceda ahí estarán con la luz de sus convicciones. Entre ellos, Hugo César Bravo Soto –nuestro hermano, mártir solidario y consecuente con la lucha de un pueblo hermano, secuestrado, asesinado y desaparecido en El Salvador en mayo de 1981-, Julio Calderón –sencillo e inmenso como el volcán que da nombre a su cuna-, Emil Bustamante, Luis Colíndres, Gustavo Meza, Santiago López, Fernando García, Héctor Alvarado, Víctor Quintanilla, Alma Libia Samayoa, Carlitos Cuevas, Hugo Baldizón, Willy Miranda, Gilberto Escribá, Edgar Fuentes, Rosa María Castillo, Braulio, Remigio, Silverio… y muchos, muchos más, por ahora algunos todavía innombrables pero que por siempre vivirán en los torrentes de lucha del pueblo…y en nuestro corazón.

* Artículo tomado de la Revista Otra Guatemala, No. 10. México, Enero-Febrero de 1990. Pgs. 46-47. Adaptado por el autor para la conmemoración del 30 Aniversario del asesinato de Iván Alfonso Bravo Soto. marzo 2010 www.albedrio,org

HACE 32 AÑOS ERA TRAS LA VIDA POR LA QUE IBAMOS


HACE 32 AÑOS
ERA TRAS LA VIDA POR LA QUE IBAMOS

Julio César del Valle Cóbar, Marco Tulio Pereira Vásquez e Iván Alfonso Bravo Soto 
¡Presentes en la Lucha!

 El 22 de marzo de 1980, son secuestrados tres dirigentes estudiantiles de la organización estudiantil universitaria FRENTE y militantes de la JPT: Julio César del Valle Cóbar, de Ciencias Económicas, Marco Tulio Pereira Vásquez, de Ciencias Económicas, e Iván Alfonso Bravo Soto, de Medicina. Aparecen muertos el mismo día, con señales de tortura, en un carro en la zona 16.


Los tres estudiantes se habían reunido momentos antes del hecho para recoger y luego distribuir algunos ejemplares del "No Nos Tientes", la publicación satírica de la Huelga de Dolores, que aquel año prometía ser especialmente crítica.

Claveles Rojos en memoria de los compañeros, su vida y su lucha suguirá siendo un valioso ejemplo para quienes hoy los recordamos.

miércoles, 21 de marzo de 2012

SOLIDARIDAD CON GUATEMALA

El próximo 26 de marzo se presentará en Guatemala la acusación contra el general Efraín Ríos Montt, bajo arresto domiciliario, convirtiendo este día en una fecha histórica para el país. Durante su gobierno (82-83) el Ejército bajo su mando llenó el país de fosas comunes, personas torturadas y desaparecidas. El 98% de las víctimas era mayas.

Para acompañar este proceso histórico, les invitamos el próximo 26 de marzo a las 18:30h al Congreso de los Diputados.(España)
"Un genocidio como el perpetrado en Guatemala es una ofensa a toda la Humanidad; su esclarecimiento y su condena hacen el mundo más justo."
 Sofía Duyos
Madrid Paz y Solidaridad
CC.OO.


Exparamilitares son condenados a siete mil 710 años de prisión


Sentencian a exparamilitares a 7 mil 710 años de cárcel

Cinco militares fueron condenados la tarde de este martes a 7 mil 710 años de prision, tras encontrarlos responsables de la muerte de 256 personas en la masacre Plan de Sánchez Rabinal, Baja Verapaz, un hecho ocurrido en 1982.

POR AGENCIA EFE GUATEMALA
CIUDAD DE GUATEMALA - La presidenta del Tribunal Primero B de Mayor Riesgo, Jazmín Barrios, aseguró al leer su dictámen que durante el juicio, iniciado el miércoles pasado, quedó demostrada la participación en la masacre de los cinco imputados, procesados por los delitos de asesinato y "deberes contra la humanidad", como tipifica la Justicia guatemalteca el delito de lesa humanidad.

Los condenados son los expatrulleros civiles Eusebio Grave, Julián y Mario Acoj, y Santos Rosales, así como el excomisionado militar Lucas Tecú, capturados en agosto pasado.


La jueza Barrios manifestó que los cinco exparamilitares son culpables como autores de los 256 asesinatos y los sentenció a 30 años de cárcel inconmutables por cada crimen, lo que hace un total de siete mil 680 para cada uno de ellos.

Además, les impuso otros 30 años por el delito de lesa humanidad, para hacer un total de siete mil 710 años de prisión, la condena más alta en la historia judicial de Guatemala.

Sin embargo, la jueza aclaró que los sentenciados solo deberán cumplir 50 años de presión, la pena máxima establecida en el Código Penal.

Los testimonios y peritajes presentados durante el juicio demostraron que los imputados actuaron con "alevosía, premeditación, ensañamiento y con perversidad brutal", señaló la sentencia judicial.

La jueza Barrios manifestó que de acuerdo con los testimonios a los que el tribunal les dio valor probatorio, las mujeres fueron violadas, torturadas y asesinadas, y además todas las víctimas fueron quemadas para asegurarse los autores su impunidad.

"Resulta inexplicable la actitud de los miembros del Ejército que masacraron a la población y su intensidad rebasó los límites" porque fue una acción planificada, remarcó la jueza.

Según las investigaciones del Ministerio Público, los condenados formaban parte de la unidad militar que ingresó a Plan de Sánchez para asesinar al menos a 256 de sus habitantes, la mayoría mujeres y niños.
Uno de los testigos en el juicio, Benjamín Gerónimo, dijo a Acan-Efe que era "importante" la sentencia dictada este martes, porque "así la población se da cuenta que no es fácil cometer un delito sin que se le haga justicia".

Gerómino afirmó haber perdido en la matanza a trece familiares, entre ellos a su madre y a varias de sus hermanas.
"Yo vi a los cinco en la comunidad cuando participaron en la masacre, yo personalmente vi cuando se llevaron a mi mamá y a mis hermanas", sostuvo el campesino, quien es presidente de la Asociación Justicia y Reconciliación  (AJR), que actuó como querellante en el proceso.

Además de los siete mil 710 años de prisión, el tribunal ordenó a los ministerios de Educación y Cultura elaborar un documental pedagógico para honrar la memoria de las víctimas.

Esta es la segunda sentencia por masacres que se dictan en Guatemala.

El pasado 2 de agosto, otro tribunal de Alto Riesgo condenó a cuatro exmilitares guatemaltecos a seis mil 030 años de prisión cada uno por la matanza de los 201 campesinos el 7 de diciembre de 1982 en la comunidad de Dos Erres, municipio de La Libertad, en el norteño departamento de Petén, y otros 30 por delitos de lesa humanidad.

La semana pasada también fue sentenciado a la misma pena el exmilitar Pedro Pimentel, extraditado de Estados Unidos en julio de 2011, tras declararlo culpable de haber participado en la matanza de las comunidad de Dos Erres.