viernes, 13 de marzo de 2020

GUATEMALA: 13 DE MARZO 1982 MASACRE ALDEA RIÓ NEGRO, ASESINARON A 177 PERSONAS -70 MUJERES Y 107 NIÑOS

Fotos: Archivo Asociación COMUNICARTE
El 13 de marzo de 1982, a las seis de la mañana, 12 miembros del Ejército acompañados por 15 patrulleros de la aldea Xococ, entraron en la comunidad de Río Negro. Casa por casa fueron preguntando por los hombres, pero éstos no estaban en sus hogares pues pernoctaban en el monte invocando razones de seguridad. Los soldados afirmaban que era seguro que estaban con la guerrilla. Luego, exigieron a las personas que salieran de sus casas para participar en una reunión.
Mientras tanto, los soldados y los patrulleros desayunaron, comiendo los alimentos que encontraban en las casas. Cuando terminaron de comer, saquearon la aldea. Una persona que presenció los hechos afirma: “Se llevaban palas, piochas, lazos y grabadoras, robaban todo lo que estaba en las casas”.

Luego reunieron a las mujeres. Pusieron música de marimba y las obligaron a bailar, al decir de los soldados, como bailaban con los guerrilleros. A varias mujeres jóvenes las llevaron aparte y las violaron.
Después, obligaron a las personas reunidas a caminar unos tres kilómetros montaña arriba. “Durante toda la caminata [cuenta el mismo declarante] a las mujeres les pegaban mucho, les decían que eran vacas, las trataban como si fueran vacas de cambiar de potrero. A los niños los pegaban mucho porque son hijos de guerrilleros”. Al llegar a la cumbre del cerro Pacoxom, un miembro del Ejército dijo, según manifiesta un declarante, que “ahorita no me cuesta matar unos cuantos guerrilleros”.
Así, procedieron a torturar y matar a las víctimas inermes. A unas las colgaron de los árboles, a otras las mataron a machetazos y a otras les dispararon. “A los niños como el que cargo ahora [comenta un sobreviviente que cargaba al momento de la entrevista un niño lactante] lo agarraban de los pelos y le daban contra las piedras”. En una fosa que cavaron iban tirando los cadáveres. “A uno que estaba agonizando todavía los dejaron ahí jateado como leña; unos sobre otros, no los dejaron ordenados porque los tiraron ahí”. La fosa fue cubierta con piedras y con ramas. Sobre las cinco de la tarde concluyó la masacre y se dirigieron hacia Xococ. Dieciocho niños sobrevivientes fueron llevados por los agresores hacia dicha comunidad.

Los testimonios coinciden en que 177 personas —70 mujeres y 107 niños— población civil e indefensa de la comunidad de Río Negro, fueron muertos en esta acción. La diligencia de exhumación de cadáveres, practicada 12 años más tarde, estableció la existencia, en tres fosas, de 143 osamentas, de las cuales 85 pertenecían a niñas y niños, y el resto a mujeres.

III. LOS HECHOS POSTERIORES: MÁS MASACRES, DESPLAZAMIENTO Y REASENTAMIENTO
Al día siguiente de la masacre, una persona que se había escondido en el monte, regresó a la comunidad a buscar a su esposa e hijos: “Fui yo llorando, traía sábanas porque pensaba que mis niños estaban tirados. Sólo vimos sangre, balas. Nos regresamos y agarramos nuestra maleta y nos fuimos a la montaña. Quedamos abandonados, sin espíritu ese día por lo que pasó”.
Un grupo de sobrevivientes se refugió en la comunidad Los Encuentros (ubicada donde se unen los ríos Salamá y Chixoy). Esta comunidad fue atacada con granadas por el Ejército el 14 de mayo de 1982, causando la muerte de 79 campesinos y la desaparición de 15 mujeres. Todas las casas fueron incendiadas.

Otros sobrevivientes de Río Negro se dirigieron hacia la comunidad de Agua Fría, al otro lado del río Chixoy, en el departamento de Quiché. El 14 de septiembre de 1982 llegaron a esta comunidad soldados y patrulleros de Xococ, procediendo a concentrar a todas las personas en una de las viviendas. Bajo la acusación de alimentar a la guerrilla, dispararon desde afuera de la casa y a continuación le prendieron fuego. Como resultado de esta acción murieron 92 personas, entre ancianos, niños y mujeres.
Las restantes personas que escaparon de las masacres huyeron a la montaña, donde, con la asesoría del EGP, vivieron en grupos que se movilizaban de un lado a otro para no ser detectados por el Ejército. Mantenían vigilancia permanente para evitar ser sorprendidos por las PAC y los soldados. El Ejército destruía las milpas y los sembradíos que encontraba. Una persona que vivió en la montaña afirma: “El Ejército cortó todas nuestras siembras, pedacearon todo, para que nosotros teníamos que morir de hambre”. En la montaña no tenían asistencia médica ni medicinas. Comían raíces de bejuco, cogoyo de palma, y cazaban animales silvestres. En un número no determinado, hombres, mujeres, niños y niñas murieron víctimas del desplazamiento forzoso. Muchos permanecieron en la montaña hasta cinco años. Un declarante que se resistía a dejar la montaña, manifestó: “Yo dije, aquí me muero de hambre pero no de bala”.

Meses después de la masacre del 13 de marzo de 1982, el INDE empezó a llenar el embalse. Como dice un declarante: “Después de la masacre, la gente sale y la empiezan a llenar, así de sencillo”.
En aplicación de la amnistía de 1983 y con protección de la diócesis de Cobán, los sobrevivientes bajaron de la montaña. Después de pasar por Cobán, se dispersaron por toda Guatemala. Una parte fue a Escuintla, a Retalhuleu y a otras zonas de Guatemala, mientras el resto de los campesinos regresó a Rabinal. Estos últimos fueron reasentados en la aldea de Pacux, que se encuentra ubicada detrás del destacamento militar de Rabinal, obligándoseles a formar las PAC con el objetivo, según se les manifestó, de “evitar que se volvieran a repetir los ataques de la guerrilla como el ocurrido en Río Negro”.En Pacux las condiciones de vida son precarias y la tierras no son adecuadas para su agricultura de subsistencia. Los terrenos son “pobres, no es aprovechable nada, ni para pastos de nuestros animales”.

El INDE no ha cumplido aún con el compromiso de otorgar igual o mejores tierras a los damnificados. Tampoco ha legalizado la propiedad de las tierras donde están los asentamientos de las comunidades desplazadas.
En Río Negro viven en la actualidad doce familias en condiciones de extrema pobreza.
Por otra parte, los habitantes de Xococ siguen considerando como guerrilleros a los sobrevivientes de Río Negro, mientras que éstos consideran asesinos a los primeros.
El 23 de agosto de 1993 cuatro miembros de la comunidad, con la asesoría del Grupo de Apoyo Mutuo (GAM), denunciaron los hechos ante la Justicia. El 25 de julio de 1994 fueron detenidos tres miembros de las Patrullas de Autodefensa Civil que participaron en la masacre del 13 de marzo y se planteó acusación formal en su contra. La diligencia de exhumación se realizó el 7 de octubre del mismo año. El 27 de mayo de 1996 se suspendió la audiencia en el juicio oral, porque la defensa solicitó la aplicación del decreto de amnistía 32/88, que fue negada en todas las instancias.

Tras múltiples dilaciones, el lunes 9 de noviembre de 1998 se inició el juicio oral que concluyó con la sentencia condenatoria, emitida el 30 de noviembre por el Tribunal de Sentencia de Rabinal, por la cual se impuso en primera instancia pena de muerte en contra de tres ex integrantes de las PAC de Xococ, acusados de ser los autores materiales de la masacre de Río Negro.
El abogado de los querellantes adhesivos declaró a los medios de comunicación: “El proceso quedará abierto para que, de la misma forma, sean llevados a la justicia los autores intelectuales de ambas masacres [Río Negro y Agua Fría]”.
El 19 de diciembre de 1997 la CEH solicitó al ministro de la Defensa Nacional información sobre la masacre de Río Negro, entre otras peticiones. El ministro de la Defensa Nacional respondió el 5 de enero de 1998, inhibiéndose de realizar comentarios, aduciendo que este caso estaba sujeto a proceso judicial en los tribunales.

IV. CONCLUSIONES
La CEH, después de analizar los antecedentes que obran en su poder, llegó a la plena convicción de que efectivos del Ejército de Guatemala, con la concurrencia de patrulleros de la comunidad de Xococ, ejecutaron arbitrariamente el 13 de marzo de 1982, a un número estimado en 177 personas inermes de la comunidad de Río Negro, Rabinal, entre mujeres, niños y niñas, en violación de sus derechos humanos.
Esta violación del derecho a la vida no admite justificación basada en la colaboración que las víctimas hubiesen prestado a la guerrilla.
La CEH concluye que la acción dirigida a dar muerte a todas las mujeres y niños que se encontraban en la comunidad de Río Negro el 13 de marzo de 1982, las ejecuciones arbitrarias de otros miembros de la comunidad que siguieron a la masacre y la generación de condiciones de vida que pudieron acarrear la muerte de los demás sobrevivientes, como efectivamente ocurrió en el desplazamiento forzoso, evidencian, en este caso, la intención del mando responsable del Ejército de destruir total o parcialmente a dicha comunidad, independientemente de las motivaciones de los autores, lo que configura un acto de carácter genocida.

La CEH, relacionando esta masacre con otros hechos de violencia y violaciones de derechos humanos que la precedieron o siguieron, considera que el caso es ilustrativo del fomento, durante el enfrentamiento armado interno, de la enemistad entre comunidades vecinas, especialmente mediante la utilización de los patrulleros civiles en actuaciones criminales.
A juicio de la CEH, el caso ilustra, finalmente, cómo población civil que no era parte en el enfrentamiento terminó siendo involucrada en el mismo, primero como víctima y posteriormente como colaboradora de la guerrilla, debido a que muchas actitudes de resistencia a decisiones administrativas, aunque fuesen pacíficas, como ocurrió en relación con la construcción de la represa hidroeléctrica, se concebían a priori instigadas por la guerrilla y eran resueltas mediante la represión violenta.

LISTADO DE LAS VÍCTIMAS
Ejecución arbitraria, tortura, privación de libertad
Adelia Osorio Iboy
Alberta Iboy Sánchez
Alejandro Osorio Chen
Alfredo Sánchez Sic
Anastasia Cuxum Lajuc
Anastasia Osorio Iboy
Anastasia Tecu Osorio
Anastasia Tecu Sánchez
Andelenia Chen Osorio
Andrés Iboy Uscap
Angelina Sánchez Chen
Anibal Tum Osorio
Antonio Chen Iboy
Arcadia Sánchez González
Arnulfo Osorio Chen
Basilio Osorio Sánchez
Benedicto Osorio Chen
Bernarda Chen Osorio
Bonifacio López Osorio
Candelaria Pérez Osorio
Carmelina Cuxum Lajuc
Carmelina Osorio Osorio
Catalina Iboy Sánchez
Catarina Chen Tecu
Celestina Sánchez González
Cesario Osorio Iboy
Clementina Osorio
Crispína Tecu Chen
Cristina Tecu Sánchez
Delfina Chen Osorio
Demetria Osorio Lajuc
Demetrio Osorio Iboy
Dominga Chen
Dominga Iboy Chen
Dominga Sánchez Che
Dominga Tecu Osorio
Dorotea Sánchez Che
Dorotea Sánchez Osorio
Emiliana Osorio Alvarado
Emilio Pérez Osorio
Emilio Sic Chen
Enriqueta Chen Iboy
Erlinda Lajuc Iboy
Estefana Tecu de León
Eugenia Osorio Chen
Eugenia Teletor Pérez
Eulalia Chen Osorio
Eulalia Chen Sánchez
Eusebia Cahuec
Eusebio Chen López
Evaristo Alvarado
Felipa Osorio Chen
Felisa Tum Osorio
Francisca Cahuec
Francisca Sánchez Chen
Francisco Iboy Sic
Francisco Sánchez López
Francisco Sic Sánchez
Gabina Chen Osorio
Gabina Sic Siana
Gilberto Sic Chen
Gregoria Alvarado González
Gregorio Chen Sánchez
Guillerma Osorio Chen
Hector López Osorio
Hortencia Uscap Teletor
Igina Chen Ixpata
Iligia Iboy Osorio
Inés Sánchez Iboy
Irma Cahuec Osorio
Irma Osorio Iboy
Isabela Osorio Chen
Isabela Sánchez Chen
Ismael Iboy Sánchez
Janice Tecu Osorio
Javier Chen Uscap
Jesús Tecu de León
Jesusa Sánchez Pérez
Joaquina Osorio Chen
José Chen Uscap
Juan Iboy Sánchez
Juan,Osorio Alvarado
Juana Nicha Sánchez Pérez
Juana Chen Tecu
Juana Cuxum Lajuc
Juana Iboy Osorio
Juana Iboy Sánchez
Juana Osorio Chen
Juana Osorio Chen
Juana Osorio Sánchez
Juana Pérez
Juana Tecu Osorio
Juana Tum Sánchez
Juana Tum Sánchez
Juana Tum Sánchez
Juliana Chen Iboy
Juliana Iboy Sánchez
Juliana Osorio Osorio
Juliana Uscap Chen
Justa Osorio Sic
Leocadia Tun Sánchez
Lucía Osorio Mendoza
Luis Osorio Chen
Luisa Osorio Sánchez
Luisa Sánchez Chen
Magdalena Osorio Chen
Magdalena Osorio Chen
Magdalena Ruiz
Marcela Chen Osorio
Marcela Iboy Osorio
Marcela Osorio Iboy
Marcela Tecu Osorio
Margarita Chen
Margarita Chen Iscap
Margarita Chen Tecu
Margarita Sánchez
María Dolores Iboy
María Salome Cuxum Lajuc
María Teresa Osorio Iboy
María Chen Sánchez
María Chen Sánchez
María Osorio Chen
María Sánchez Sic
María Tum Osorio
Marta Julia Chen,Osorio
Martín Lajuc Sánchez
Matilde Osorio Chen
Matilde Osorio Chen
Micaela Osorio Osorio
Miguel Angel Pérez,
Narcisa Chen Chen
Narcisa Chen Osorio
Narcisa Osorio López
Nazaria Tum Sánchez
Nicolas Osorio Sánchez
Pablo Chen Ismalej
Pablo Osorio Sánchez
Patrocinio Tecu de León
Paula Pérez
Paula Sic Sánchez
Paulina Chen Tecu
Paulina Chen Tecu
Paulina Iboy Osorio
Pedrina González Tecu
Pedrina Osorio Pérez
Petronila Chen Sánchez
Petronila Osorio Iboy
Raymunda Sánchez Sánchez
Reginaldo Sánchez González
Ricardo Chen Osorio
Rosa Sánchez Osorio
Rosendo Sic Ruiz
Sabina Tecu Osorio
Santa Eduarda Chen
Santiago Iboy Osorio
Santos Sánchez López
Silveria Iboy Sic
Silveria Osorio Iboy
Silveria Sic Sánchez
Siriaca Chen Tecu
Siriaca Osorio Osorio
Siriaca Sic Osorio
Tomas Cuxum Lajuc
Tomasa López Ixpata
Tomasa Osorio Chen
Tomasa Osorio Chen
Tomasa Tecu Osorio
Toribia Cuxum Osorio
Tranquilina Osorio Chen
Valeriana Sic
Vicenta Chen
Vicenta Iboy Chen
Vicenta Lajuc Chen
Vicenta Tecu Sánchez
Victoria Osorio Sic
Waldo Iboy Sánchez

Ejecución arbitraria
Balvino Uscap Iboy
Calixto Chen Sánchez
Damasia Chen Sánchez
Francisco Uscap Iboy
Jesús Iboy Sánchez
Justo Alvarado
Lorenzo Osorio
Lucas Ruiz
Luciana Iboy Osorio
Mateo Uscap Chen
Pedro González Lajuj
Pedro Ibay Osorio
Pilar Ruiz Alvarado
Ruperto Iboy
Santos López Ixpatan

Desaparición forzada
José Iboy
Pablo Osorio
Torturas, privación de libertad
Balvino Uscap Iboy
Florinda Uscap Iboy
Otras violaciones
María Uscap Iboy
Víctimas colectivas/desconocidas: 79

Fotos: Archivo COMUNICARTE, 30 Años (1990 - 2020), Memoria, Verdad y Justicia.
Fuente: Comisión para el Esclarecimiento Histórico, Guatemala memoria del silencio.
http://raulfigueroasarti.blogspot.com/2012/03/masacre-y-eliminacion-de-la-comunidad.html

jueves, 12 de marzo de 2020

GUATEMALA: ARMANDO CU MORAN GANA EN EL 5to. CONCURSO INTERNACIONAL CON EL CUENTO "SIMPLEMENTE UNA GALLINA"



Armando Cu Moran
Con el Cuento "SIMPLEMENTE UNA GALLINA" Armando Cu Moran gana en el 5to. CONCURSO INTERNACIONAL de Poesía y Cuento "HORACIO QUIROGA, Tinta de Amor de Locura y Muerte"

SIMPLEMENTE UNA GALLINA
Por:  Armado Cú Morán
Con sonrisa amplia extendió las manos para recibir la gallina que la comunidad le estaba ofreciendo, como única ofrenda de agradecimiento por haber aliviado sus almas atormentadas.  No tenían otra forma de pagar los favores que el Padre Juanito llegaba a obsequiarles todos los domingos.
Era una montaña bella, pero lejana; era una gente bella, pero lejana; era una aldea bella, pero lejana; era un regalo del cielo pegado en la tierra, pero lejano. Y hasta ese lugar llegaba Juanito, con amor, con alegría, con desprendimiento, con piedad. Llegaba a decirles que Dios no se olvida de ellos, que el Reino de los Cielos es de los humildes como ellos, que son Bienaventurados los que tienen sed de justicia como ellos, que los pobres de corazón verán al Señor. 
Y recordando la alegría de la gente caminó el camino, puso paso tras paso, pie tras pie, andar tras andar, de regreso a su parroquia, con una gallina hermosa en los brazos.   Será una buena compañera, pensó, será mi amiga, se dijo.   Solo recibió la mirada pequeña y desentendida de la animalita.
Llegó a la canoa que debía regresarlo río abajo. Le había advertido al muchacho que se la alquiló, que de regreso podía irse él solo remando hasta la Iglesia del pueblo. Al otro día iría el muchacho a traer la canoa y a cobrarle.     
Media hora después empezó la tormenta. El Padre Juanito todavía navegaba por el río cuando éste se desbordó.  Pastizales, sembradíos y casas quedaron sepultados. Y la canoa se montó sobre una gran corriente salvaje que amenazaba hundirlo para ahogarlo.   Pero, pronto, vio que el río desembocó en el mar y que, de ahora en adelante, debería lidiar con otro monstruo. 
Cuando el río cayó en el mar, sintió un abismo que lo tragaba, como desbarrancándose en un precipicio que se lo comía en pedazos.   Y sintió morir.      Momentos después, se vio en un mar abierto, él y la gallina, navegando en un mar nocturno alumbrado por una luna que había sido pintada para acompañar a las parejas de enamorados. 
Nunca se imaginó un instante como este, siempre había estado rodeado de monaguillos, feligreses e incienso. Y la única agua que lo acompañaba era el agua bendita que, con sus manos, lanzaba a las buenas gentes que esperaban un milagro. Por eso ahora, sentado en aquella canoa, se sentía sobrecogido al ver la inmensidad del océano. Sus manos no podían bendecir tanto líquido.   Y entonces, le dio por rezar, sí, rezar como nunca lo había hecho en su Iglesia.  Rezar de verdad, por necesidad, rezar por sí mismo, rezar por su vida, rezar por su muerte. 
Tres días después seguía rezando, hundido en aquel barranco acuático que se lo había tragado sin darse cuenta.  En aquel momento, el estómago empezó a hablarle, empezó a decirle que, aunque lo había olvidado, seguía palpitando y necesitaba alimento.   De pronto, se percató que era un ser humano, con todas sus necesidades y debilidades, con toda su carne y con toda su sangre. Y levantó sus ojos para buscar comida, pero solo pudo encontrar la figura de una gallina. 
 Los ojos bondadosos del padre vieron a la animalita, y sintió compasión por ella porque, al igual que él, aquella ave también sentía hambre y picoteaba la madera de la canoa con la intención de encontrar algún bicho o una pequeña miga que mitigara su apetito.  Pero no encontraba nada, como nada encontraban los ojos del buen hombre que buscaba en el horizonte del tranquilo mar. Soportó 24 horas más hasta que el estómago le gritó, le quemó de dolor, como le quema a los niños hambrientos de los barrios donde la desnutrición es el pan de cada día.   
El Padre Juanito encontró en el fondo del mar la única huella visible de vida. Peces de todo tamaño parecían enviarle besos desde la temblorosa corriente donde habitaban.   Metió los brazos ingenuamente, pero el agua se le iba entre las manos y vacías quedaban, como su estómago. Entonces, pensó pescar, ahora peces y no hombres como le había enseñado su maestro, el gran Jesús. Con un alambre improvisó un anzuelo, buscó palo e hilo, pero le faltaba la carnada, un pedazo de carne para atraer a su víctima. Y alrededor solo estaba su carne y la carne de la gallina. 
La pequeña navaja que siempre llevaba en la cintura brilló en sus manos.  Para quitarse de encima el sentimiento de culpa, se decía para sus adentros:  ¨Es solo una gallina…es solo una gallina¨. Y se juró que, del pez que lograra atrapar, le daría de comer la mitad a ella. Con movimiento rápido, la agarró por las patas y le buscó la pezuña, pero la animalita empezó a revolotear y a graznar violentamente haciendo un tiradero de plumas, como cuando los niños destrozan las almohadas. La pobre ave adivinó las intenciones del Padrecito y dando picotazos logró que aquellas manos le soltaran las patas; luego, empezó a corretear por toda la canoa y, finalmente, dio un salto hacia la mar donde su cuerpecito frágil empezó a hundirse.  Con los ojos llorosos el Padre Juan se lanzó de inmediato a las aguas para rescatarla. Con dificultad pudo atraparla y llevarla de nuevo a la canoa.  Humano y animal estuvieron secándose bajo el sol durante un rato, temblorosos los dos, tristes los dos, calladitos los dos.  
Ocho días después, unos pescadores que recorrían las costas buscando al Padrecito, divisaron la canoa y corrieron al rescate. Enroscado, en posición fetal, encontraron a Juanito, deshidratado, con la piel seca y arrugada, tostado por el sol, pero todavía vivo. Su admiración fue máxima cuando vieron que, en el pie derecho, le faltaba el dedo pequeño, como si se lo hubiera amputado accidentalmente.  Los restos de espinas, que se veían alrededor, les dieron a entender que había sobrevivido de la pesca.  Pero lo que no podían explicar era que, en medio del pecho, traía abrazada una gallina flaca y desmayada, pero cuyo corazón todavía palpitaba. 

BREVE HOJA DE VIDA DE ARMANDO CU
Escritor, Productor de Radio y Comunicador Social.  Escribe cuento y poesía, sin publicar.  Su trabajo profesional como Productor de Radio, abarca más de 25 años, donde ha escrito, producido y dirigido cuatro Radionovelas:   ¨Amor entre Surcos¨, ¨Juliana¨, ¨Esta tierra no se vende¨ y ¨Rosaura¨; también ha participado como creador, escritor y actor en las Novelas ¨La Heredera¨ y ¨El engaño¨. Además, cuenta con más de 200 producciones, en español e idiomas mayas, con temas como:   problemas agrarios, violencia intrafamiliar, Derechos Humanos, prevención de la violencia, Proceso de Paz en Guatemala, niñez y adolescencia, Derechos de los Pueblos Indígenas, militarización, proceso democrático en Guatemala, Refugiados, Retornados, problemas económicos, entre otros. 
Ha trabajado en Campañas, Producciones radiofónicas y procesos de comunicación para instituciones como MINUGUA, PNUD, UNICEF, USAID, Fundación SOROS, CODISRA, CONAPLAM,  Defensoría Maya, Plan Internacional, CALDH, Defensoría de la Mujer de la PDH, Save The Children, UNICEF, entre otras. 
Fue fundador y director, durante diez años, del Centro de Comunicación Popular ¨Fray Bartolomé de las Casas¨; cofundador de la Fundación INCIDE; cofundador del radioperiódico, en idioma Kekchí, ¨SAQB´E¨; creador de los personajes de humorismo político ¨Don Poli y Tico¨ y ¨Don Ilustre y Lustrador¨.
Cuenta con el Premio Internacional de Cuento ¨Horacio Quiroga¨ (2020), otorgado por San Ignacio Misiones, Argentina; además, el Premio a la Excelencia Periodística (2004) y  el Premio Mundial ¨Solidaridad con los Refugiados¨, otorgado por la Unión Católica Internacional de Prensa UCIP, (1994, Roma, Italia).

miércoles, 11 de marzo de 2020

GUATEMALA, ENTREVISTA A BORIS HERNANDEZ : HABLAR DE MEMORIA HISTÓRICA HOY HA PERDIDO SU VERDADERO SIGNIFICADO

Arturo Albizures y Boris Hernández, fundadores de Asociación Comunicarte
Ilka Oliva
Crónicas de una inquilina
Autor: Ilka Oliva Corado
URL: https://cronicasdeunainquilina.com
Ilka Oliva Corado.  @ilkaolivacorado
11 de marzo de 2020 

Boris Hernández es documentalista y  miembro fundador de Asociación Comunicarte, (Asociación Guatemalteca para el Arte y la Cultura) y en esta entrevista nos cuenta un poco acerca del trabajo que realizan en Guatemala, documentando desde hace tres décadas situaciones propias de los pueblos en resistencia. 

¿Qué es Asociación Comunicarte? 

Es una asociación que, desde su fundación se ha dedicado, fundamentalmente, al rescate de la memoria histórica de Guatemala.

Cómo nace Asociación Comunicarte y en qué contexto socio político, porque estamos hablando de finales de los años ochenta. 

Guatemala estaba sufriendo un conflicto armado surgido desde las enormes injusticias que afectaban a la gran mayoría de la población: pobreza y pobreza extrema, no acceso a la educación, salud, vivienda digna entre otras muchas problemáticas, las cuales no eran atendidas por los gobiernos que se sucedían uno tras otro y que atendían, única y principalmente, a la clase económicamente pudiente, contando con el ejército como guardián de sus intereses.  Y, en búsqueda de una salida a esas injusticias, se produce un movimiento revolucionario que empieza a ser documentado por cadenas internacionales de televisión, así como también, de productores independientes que intentaban darle un carácter más humano al movimiento revolucionario. Es en este contexto que empezamos a interesarnos en documentar lo que sucedía en nuestro país porque además éramos parte de las organizaciones que simpatizaban y apoyaban a la insurrección.   

Ustedes tenían la necesidad de documentar, ¿documentar qué? ¿Tenían algún conocimiento técnico sobre cómo hacer documentales? 

Inicialmente, documentar los distintos movimientos de resistencia que a lo largo y ancho del país se venían desarrollando, como una forma de apoyo del movimiento social al movimiento revolucionario. Estos movimientos de resistencia pacífica jugaban un papel histórico trascendental y, los medios de comunicación tradicionales (léase, prensa, radio y televisión oficiales)no le daban la importancia que los mismos tenían o, tenían prohibición expresa para difundir este tipo de noticias. Fueron los medios de comunicación internacionales los que se ocuparon en dar cobertura a este momento histórico, por supuesto cada quien en sus países de origen.

Es ahí en donde nace la inquietud de parte nuestra de poder documentar los hechos y buscar la manera de darlos a conocer. Surgían dos obstáculos a vencer: 1. No teníamos equipo para hacerlo y 2. No sabíamos cómo documentar ni conocimientos de cómo hacer una producción. Menuda tarea a la que nos enfrentábamos. Recibimos una capacitación exprés de una amiga cineasta norteamericana (Patricia Goudvis)y fue ella misma quien nos obsequió nuestra primera cámara de vídeo, en formato VHS, usada por supuesto. A partir de ahí siempre trabajamos con equipo usado que nos iban donando gentes extranjeras que empezaron a ver la importancia de que se realizara esa documentación.

En tiempos de represión cómo era documentar cuando los grupos paramilitares desaparecían gente todos los días, ustedes mismos peligraban

Sabíamos a los retos y peligros a los que nos veríamos enfrentados por realizar ese trabajo, principalmente porque toda nuestra intención era difundir ese material dentro del país, dar a conocer los niveles de represión que el Estado guatemalteco estaba llevando a cabo y que, los medios de comunicación nacionales ocultaban. Nos tuvimos que apoyar en organizaciones internacionales que habían llegado al país para verificar el respeto a los derechos humanos como Brigadas Internacionales de Paz y otras, así como organizaciones nacionales, que eran monitoreadas por gobiernos democráticos principalmente europeos. A pesar de todo y que siempre nos guiamos por medidas de seguridad, sufrimos varios allanamientos de los espacios en donde eventualmente funcionaba nuestra oficina. Después de dos o tres años de haber empezado con esta tarea los frutos empezaron a surgir.

Ustedes documentaron las primeras exhumaciones de cementerios clandestinos, ¿de qué años estábamos hablando? ¿Qué siente el espíritu humano ante tanta atrocidad? ¿Cómo es tener una cámara en un brazo y tener que grabar imágenes que no se quisieran documentar, que no se quisiera que existieran? 

Efectivamente, como a los dos años de haber empezado a filmar la realidad político-social que vivía nuestro país, se empiezan a dar las primeras exhumaciones de cementerios clandestinos, que habían quedado como producto de las políticas contrainsurgentes llevadas a cabo por el ejército guatemalteco. Se conformó un Equipo Internacional de Antropología Forense, para que llevara a cabo esta tarea, ya que, en Guatemala aún no existía uno parecido. Estamos hablando del año 1991, dos años después se conformaría el Equipo de Antropología Forense de Guatemala, hoy convertido en Fundación. Prácticamente nos convertimos en el equipo de apoyo documental de los forenses porque donde realizaban una exhumación nosotros los acompañábamos. 

En un principio no sopesamos la magnitud que documentar una exhumación pudiera tener en nuestra vida personal pero, fue bien complicado porque nuestro trabajo no se limitaba solo a la exhumación como tal si no que, se daba toda una convivencia con los familiares que habían perdido a sus seres queridos y, esperaban encontrar sus restos en esas fosas clandestinas. Nos tocó llorar con las familias, principalmente con las mujeres, que fueron las primeras en dar sus testimonios sobre la existencia de los cementerios clandestinos. Como personas que apoyamos la lucha revolucionaria, por la necesidad de construir un país más justo y humano, fuimos más sensibles al dolor de la gente y, también necesitamos de una suerte de terapia para poder superar y encontrar paz en nuestras almas. Sabíamos que nuestro trabajo era vital para dar a conocer a la opinión pública de las atrocidades cometidas en contra de población civil no combatiente, principalmente mujeres, ancianos y niños. A pesar de las evidencias, lo increíble fue que mucha gente negaba que aquello fuera una realidad. Esa parte de esta tarea dejó una huella indeleble en nuestros corazones.

Territorialmente, en qué poblados estaban estos cementerios. 

Las políticas contrainsurgentes que el Estado guatemalteco implementó para detener el avance del movimiento revolucionario, repercutió de manera brutal principalmente en los departamentos de: Quiché, Chimaltenango, Alta y Baja Verapaz y Huehuetenango, departamentos con predominancia de población indígena y, que fue en estas áreas donde se comprobó la práctica del genocidio. Es en estos departamentos en donde se ubicaron la mayor parte de cementerios clandestinos aunque, en el resto de departamentos del país también se han encontrado. Municipios como San Martín Jilotepeque en Chimaltenango y Rabinal en Baja Verapaz fueron los más golpeados de toda la represión.

También documentaron los campamentos de refugiados a causa de la dictadura, en México. ¿Cómo fue estar ahí y ver esos mundos de gente, que también exigían que les devolvieran la tierra robada? ¿En qué año fue esto? 

Fue otra de las experiencias que nos tocó vivir y que de alguna manera no podíamos dejar de documentar. Una ventaja que teníamos, si es que se le puede llamar así es que estos recursos de sobrevivencia que fueron adoptando las comunidades para salvar su vida, los vivimos en plena ejecución, es decir, contribuimos a fortalecer esos mecanismos de defensa, por supuesto sin saber cuánto durarían y sus implicaciones. Siempre se pensó que era cuestión de semanas o, de algunos meses pero, jamás, que fuera a durar tantos años. Tanto los grupos de refugiados en México como las Comunidades de Población en Resistencia, más conocidas como CPR y que resistieron en las selvas y montañas del país, son fenómenos sociales que empiezan a desarrollarse allá por 1981 cuando empiezan a abandonar sus tierras, sus poblados, sus comunidades para poder salvar su vida. No sabían que a partir de ahí sus vidas no volverían a ser las mismas.

Uno de los elementos más importantes que se rescata de esas vivencias fue la organización alcanzada que a la larga fue lo que les salvó la vida y, que puso de manifiesto la capacidad que tienen las comunidades, si se les permite, de poder resolver sus problemáticas y sacarlas adelante con sus sistemas ancestrales de organización, que fue un elemento que se intentó desaparecer y eliminar como parte las políticas contrainsurgentes. 

Después de luchar por muchos años por ser reconocidos como “población civil no combatiente” y de construir una organización, reconocida por gobiernos y organismos internacionales como interlocutora frente al gobierno guatemalteco, en 1993 los refugiados guatemaltecos en México, empiezan su proceso de retorno después de haber firmado una serie de acuerdos con el Gobierno, el 8 de octubre de 1992, entre los que se establece entre otras cosas su derecho a la tierra y al pleno respeto de sus derechos humanos. Fue un triunfo alcanzado por medio de su organización y fue un proceso que pudimos dejar documentado y que, posteriormente se traduciría en una serie de documentales en donde quedó plasmada toda esa realidad.

Insurgencia, ¿qué te dice esa palabra en la década del 80 y qué te dice hoy, en el 2020?

En los años 80 hablar de la insurgencia era palabra mayor y una palabra prohibida para el imaginario colectivo. De insurgencia sólo hablaba el ejército porque, era la palabra utilizada para referirse a la guerrilla y sus simpatizantes. Hubo varias palabras para referirse a toda persona que simpatizara con el movimiento revolucionario, aunque no se involucrara de lleno: insurgente, subversivo, guerrillero, izquierdista, terrorista, desadaptado social, entre otras. Y esto fue motivo para ser perseguido, secuestrado, torturado, desaparecido, aunque nunca se le comprobara ningún vínculo con el movimiento revolucionario a aquel que resultara señalado.

En la actualidad, muchos jóvenes rememoran aquella época con romanticismo, porque creen que haber militado en el movimiento revolucionario en cualquiera de sus organizaciones tenía que ver con las emociones y los riesgos que en esas edades se quieren vivir pero, la realidad era totalmente distinta, por supuesto que los riesgos siempre estuvieron presentes pero, la responsabilidad que se adquiría al involucrarse en el movimiento requería de entender a fondo primero, la realidad que vivía el pueblo guatemalteco, segundo, tener una conciencia de clase bien definida para poder ser un impulsor comprometido hasta la médula, de la revolución y sus objetivos y, tercero, dejar de lado todo lo material y poner la vida para el alcance de esos objetivos. Todo eso jamás tuvo algo de romántico, porque  no fue romántico ver caer a tantos y tantas personas que creyeron en la revolución, no fue romántico ver y saber de tantas personas detenidas-desaparecidas, torturadas y asesinadas. Aunque las condiciones, hoy en día, sigan siendo las mismas o, peores aún, no se puede pensar en un nuevo movimiento revolucionario a corto plazo y entender a la insurgencia en esa dimensión. Hoy, ser insurgente es, ser rebelde contra el sistema, rechazar las políticas orientadas sólo al fortalecimiento del poder económico de la oligarquía y rechazo al status quo, con la diferencia de que, hoy los riesgos no son tan inminentes como en los años 80 del siglo XX, aunque siempre los sigue habiendo.

Viene la Firma de La Paz, ¿qué cambia de inmediato? ¿Qué sucede con el contexto socio político del país? ¿Logran documentar  y presentar libremente? 

Definitivamente en el desarrollo de nuestro trabajo ha habido coyunturas bien marcadas y, precisamente con la Firma de la Paz se viene a producir un cambio radical. Entre 1990 y 1996, que es el año de la Firma de la Paz Firme y Duradera, fueron años en los que nos tuvimos que rifar el físico corriendo muchos riesgos para poder documentar las luchas y resistencias que, desde las comunidades se impulsaban, así como de los movimientos sociales que desde las áreas urbanas se llevaban a cabo. El control social no había cesado en esos años y, eso hacía que, no muchas personas se interesaran  en el trabajo de documentar la realidad político-social que se vivía en el país, mucho menos de darla a conocer de manera pública.

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Con la firma de la paz se abren espacios que antes eran impensables como, la libertad de prensa y la libre emisión del pensamiento que, ya existían desde hacía años pero, solo en el papel, y es el momento que aprovechan muchos colectivos tanto en la ciudad como en el interior del país para empezar a hacer sus propias producciones, impulsados también de alguna manera por la Cooperación Internacional, que empezó a dar financiamiento para este tipo trabajo. Quiero dejar claro que, nosotros como Comunicarte, jamás recibimos este tipo de financiamiento y nos opusimos al mismo porque, de alguna manera lo condicionaba a las políticas propias de la agencia cooperante y, ya sabíamos qué significaba eso,(apegarse estrictamente a la forma de ver e interpretar la realidad de la agencia cooperante)


Las condiciones de lucha y de manifestación del movimiento social y popular cambian radicalmente y se van atomizando al ya no tener un movimiento revolucionario que las respaldara y se van centrando en temáticas específicas y en proyectos personales, de acuerdo a sus intereses: derechos humanos, lucha por la tierra, genero, defensa del territorio contra megaproyectos y monocultivos, búsqueda de desaparecidos por la guerra, entre otros, que fueron haciendo que surgieran también grupos de interés en documentar cada una de estas demandas en específico, pero buscando hacer producciones más que todo para participar en festivales y notoriedad en este campo. Nosotros no nos apegamos a esta nueva dinámica sino que, continuamos con nuestra tarea de seguir dando a conocer, por medio de nuestros documentales, la importancia de la organización social.

Pero, el cambio más notorio lo viene a marcar la era digital, que hace más versátiles los equipos(cámaras, editoras, formatos de grabación y almacenamiento de archivos)y que los hace más asequibles. Eso permitió que, por todos lados hubiera gente con una cámara en la mano grabando cualquier suceso, y que ya no requirieran tanto de nuestra presencia.

Vienen los aires del neoliberalismo golpeando a toda la Latinoamérica post dictaduras, ¿cómo se vive este inicio de una nueva represión?

La organización que los pueblos lograron alcanzar durante el conflicto armado les ayudó a enfrentar de mejor manera este nuevo flagelo, porque se constituía en una nueva forma de despojo. El aspecto que no se ha sabido manejar y entender en su justa dimensión, o no se ha querido, es el papel de la Cooperación Internacional, lógicamente porque es la que provee los recursos para poder funcionar pero también la que se encarga de establecer qué se puede y qué no se puede hacer. Este es un punto muy complejo, que necesita otro tratamiento, pero que se convierte en un eje fundamental para el control y dirección de las nuevas políticas, tanto de ONGs como de Movimientos Sociales.

Todos estos años, cómo ha logrado     financiarse Asociación Comunicarte, quiénes los respaldan. ¿Venden sus vídeos, los presentan con algún costo? ¿Algún aporte? ¿Cómo es la dinámica en la que ustedes sobreviven en este trabajo y también informan a la población? 

Desde la fundación de Comunicarte nunca recibimos financiamiento específico para la realización de nuestro trabajo, que nos permitiera vivir de ello. Siempre  sobrevivimos con los aportes que las organizaciones nos daban para poderlos acompañar en sus luchas y movilizaciones. En otras ocasiones nos solicitaban que hiciéramos documentales con determinadas temáticas y, nos pedían un presupuesto que contemplara todos los gastos para su realización, y ese era el momento para agenciarnos de algún dinero extra que nos permitiera poder pagar una oficina. Con el paso de los años fuimos construyendo un valioso archivo histórico que, en su momento nos permitió poder vender imágenes a productores extranjeros y, eso nos generaba algún ingreso. También logramos obtener algún recurso con la venta de nuestros documentales, con presentaciones en institutos y colegios de educación media,  universidades, sindicatos, que también nos generó algún ingreso. Por nuestros documentales mucha gente se enteró de lo que había sido el conflicto armado en Guatemala, en toda su dimensión. Hoy nos encontramos atravesando una difícil situación económica, que ya no nos permite ni siquiera contar con una oficina porque, las organizaciones sociales que nos apoyaban, hoy están también en plena sobrevivencia y lo que reciben de la Cooperación solo es para sus salarios.

Hablamos del año 2000 cuando sufren la destrucción total de sus recursos materiales, 15 años de trabajo destruidos. ¿Qué pasó?

En el año 2007 tuvimos uno de los tres allanamientos que sufrimos a lo largo de nuestra existencia, y fue el más nefasto porque nos dejaron sin nada, solo amenazas de muerte. Afortunadamente, si se puede ver de esa manera, el archivo original no lo teníamos en ese momento en la oficina, solo imágenes archivadas en discos duros, y esos si se los llevaron. Casi 20 años en imágenes fueron a parar, suponemos, a los separos del Estado Mayor de la Defensa, y muchas de ellas comprometedoras. Eso fue en febrero de ese año, en octubre la casa de mi colega fue ametrallada, siendo impactada con más de 80 balazos de grueso calibre. Afortunadamente no había nadie en la casa y solo se lamentaron daños materiales. Nos obligaron a cambiar nuestra rutina diaria, de la Oficina de Derechos Humanos del Arzobispado nos recomendaron salir del país pero, no estábamos en condiciones para hacerlo. Tuvimos que continuar con nuestra tarea.

Son más de 25 años de trabajo, documentando, ¿qué es Asociación Comunicarte en este contexto de hoy en día? ¿Cambiaron sus objetivos? 

Este año, 2020, estamos por cumplir 30 años de haber surgido como organización. Los últimos 3 años y medio nos ha tocado pasar la peor crisis de nuestra historia. No pudimos seguir pagando la oficina que alquilábamos y, nos cambiaron el registro de la chapa de la puerta de calle y ya no nos dejaron entrar para recuperar nuestras cosas, hasta que no paguemos la deuda que quedó pendiente. Durante todo este tiempo hemos estado en pura sobrevivencia y no hemos podido recuperar nuestros haberes.

Esta situación casi nos desarticula porque, nos tocó buscar otras formas de generar ingresos para el sostén de nuestras familias y pasamos casi dos años sin poder tener una reunión de trabajo.

Hoy, a pesar de no contar todavía con nuestro equipo de oficina, estamos tratando de replantear los objetivos de la asociación, los cuales se tienen que adaptar a las dinámicas de trabajo de las organizaciones que, hoy en día, solo responden a los lineamientos que les dictan los que les dan la plata, incluso los movimientos surgidos para la defensa del territorio de los megaproyectos responden a intereses no muy claros. Replantear nuestros objetivos ante estas circunstancias no ha sido fácil ya que, hemos sido críticos de este nuevo tipo de organización social y comunitaria, entonces, pensar en nuevos objetivos debe ir en función del replanteo de un nuevo tipo de organización.

Guatemala sigue siendo gobernada por personajes que asumen un compromiso con la impunidad, ¿qué es la memoria histórica en un pueblo que sigue negando el genocidio? 

Lamentablemente la memoria histórica se ha convertido en un modus vivendi para muchas personas que la han tomado como bandera. Hoy todo es memoria histórica pero dotada del surrealismo post moderno, porque es lo que vende en los festivales de cine, que es el mercado final de estos productos. Hoy me interesa más ver cómo gano premios que, realizar materiales educativos que sustenten la trascendencia de los hechos sucedidos en el país. Incluso, hablar de genocidio en Guatemala no se hace desde la concepción histórica y socio política del término y sus implicaciones étnicas sino, porque es lo que la gente quiere ver y oír pero, desde la concepción artística y subjetiva de la imagen. Hablar de memoria histórica hoy ha perdido su verdadero significado, creo que ya pasó su verdadero momento y que fue, precisamente, cuando se dio a conocer al mundo entero lo que había ocurrido en Guatemala durante la guerra interna. Lo que vino después fue solo una manera de confirmar lo ya publicado. Entonces, ¿lo que ha sucedido en Guatemala en los últimos 20 años no es memoria histórica? Lo tendrá que ser en su momento y cuando reciba el verdadero tratamiento que como tal merece, que conlleve todo el análisis en las propuestas que muestren los efectos de desestructuración comunitaria, producto de la agresión del gran capital transnacional.

Ustedes eran jóvenes con el deseo de guardar la memoria, de evidenciar, de contar historias, ¿qué le dirían a los jóvenes en los arrabales que no tienen los recursos materiales pero que sueñan con documentar, con tomar una cámara y contar las historias propias de la alcantarilla? 

Cuando empezamos a hacer nuestras primeras imágenes, allá por 1988-89, recibimos alguna orientación de amigas y amigos que venían del extranjero a documentar lo que estaba sucediendo en el país. A partir de ahí, nos empezamos a relacionar con algunos amigos guatemaltecos que habían estudiado cine en el extranjero, principalmente en Cuba y México y que ya estaban haciendo trabajo profesional. De ellos obtuvimos otros conocimientos valiosos, que fueron parte de nuestra formación. Después de dos o tres años, empezamos a realizar nuestros propios talleres sobre el uso de cámara de vídeo y utilización de las imágenes, unos en comunidades del interior del país, otros en áreas “marginales” de los municipios aledaños a la capital y otros, en sedes sindicales también de la capital. Esto con el objetivo de que se formaran pequeños equipos que pudieran documentar cualquier hecho que se sucediera y en el cual no pudiéramos estar nosotros. El problema que encontramos fue que, no era tan fácil adquirir una cámara de vídeo porque, aún no entraba de lleno la era digital y el costo de los equipos análogos siempre fue demasiado caro. Nosotros mismos siempre usamos equipo usado, que nos era donado por extranjeros que ya habían dejado de usarlos pero, todavía funcionaban, de lo contrario, con nuestros propios recursos nunca hubiéramos podido comprarnos un cámara nueva. Pero, no nos sentimos menospreciados por eso y, hoy los resultados del uso de esos equipos saltan a la vista, un archivo histórico considerado como uno de los más importantes que existen en Guatemala.

Esa historia es la que le dejamos a los jóvenes, nuestra propia vivencia. Muchos y muchas la han conocido y se han inspirado en ella para realizar su trabajo. Fuimos formadores de muchos jóvenes a los que hicimos nacer en ellos la importancia de la comunicación, de la documentación. Siempre impulsamos dentro de las organizaciones sociales la creación de centros de documentación. Siempre nos decían que, para eso no había recursos, y a nosotros nos benefició porque, nos pedían que les filmáramos sus actividades. Ahora, no hay organización que no tenga su propio centro de documentación.

Hoy en día, con toda la era digital circundándonos, todo se ha simplificado. Hoy los jóvenes tienen muchos más recursos que lo que nosotros pudimos tener, las cámaras más sofisticadas son accesibles de obtener, las islas de edición se han simplificado a un programa de computadora, y ahí se tienen efectos de imagen, de sonido, creación artística de subtítulos, mientras que, en nuestra época había que conseguir un aparato por cada uno de estos efectos, era un dineral, prohibitivo a nuestros bolsillos. 

A grandes rasgos, una historia que está por cumplir 30 años con la cámara en la mano.

Pueden visitar el blog de Asociación Comunicarte para conocer tu trabajo audiovisual: http://asociacioncomunicarte.blogspot.com

Si usted va a compartir este texto en otro portal o red social, por favor colocar la fuente de información URL: https://cronicasdeunainquilina.com

Ilka Oliva Corado.  @ilkaolivacorado

11 de marzo de 2020 

viernes, 28 de febrero de 2020

GUATEMALA: FOTOREPORTAJE VICTIMAS Y SOBREVIVIENTES DEL CONFLICTO ARMADO, HONRAR LA MEMORIA DE NUESTROS SERES QUERIDOS ASESINADOS Y DESAPARECIDOS.


Fotos: Arturo Albizures 

ASOCIACIÓN COMUNICARTE
30 AÑOS ACOMPAÑANDO Y DOCUMENTANDO LA MEMORIA, VERDAD Y JUSTICIA 1990 - 2020 


CONMEMORACIÓN DEL 25 DE FEBRERO, DÍA NACIONAL DE LA DIGNIFICACION DE LAS VÍCTIMAS DEL CONFLICTO ARMADO INTERNO
El 25 de febrero de 1999 la Comisión para el Esclarecimiento Histórico, CEH presentó el Informe Memoria del Silencio, en el que se dan a conocer las atrocidades cometidas por las fuerzas represoras del Estado, en particular por el ejército de Guatemala durante el conflicto armado interno.


Dicho informe establece que los hechos cometidos contra poblaciones indígenas son actos de genocidio. Informa además de las desapariciones forzadas y ejecuciones extrajudiciales cometidas contra población civil, tanto en el área urbana como en las comunidades del país. Nombra los hechos de violencia y represión que sufrió el pueblo guatemalteco en manos de un ejército que con la implementación de la estrategia contrainsurgente cometió delitos de lesa humanidad.




El Estado, a través del Programa Nacional de Resarcimiento, en cumplimiento con las recomendaciones del Informe de la CEH promovió que el 25 de febrero se conmemorara el “Día Nacional de la Dignidad de las Víctimas”, para honrar a todos aquellos hombres y mujeres sobrevivientes, y dignificar la memoria de aquellas personas que fueron masacradas, ejecutadas y desaparecidas en manos del ejército por la política ejercida desde el Estado.


Es por ello que cada año familiares, sobrevivientes, colectivos y organizaciones sociales y de derechos humanos conmemoran esta simbólica fecha,  no sólo para recordar sino también para honrar la vida y lucha de campesinos, lideres estudiantiles y sindicalistas, académicos, religiosos, hombres, mujeres, niños y niñas, así como para demandar  justicia, resarcimiento y reparación integral porque no se puede dignificar a las víctimas mientras las graves violaciones a los derechos humanos permanezcan en la impunidad y los responsables no sean juzgados y encarcelados.




Este día también recordamos los ideales de lucha de todas aquellas personas  víctimas del conflicto armado, que no tuvieron miedo de callar las injusticias, que trabajaron para que en este país desaparecieran el racismo, la pobreza, la discriminación, y la exclusión, y que siempre defendieron la dignidad y libertad de su pueblo.



EN GUATEMALA la guerra duro 36 años (1960 - 1996), el 29 de diciembre de 1,996 se firmo la paz entre el Gobierno y la URNG, las consecuencias de la guerra fueron 250 mil muertos, 45 mil detenidos desaparecidos, entre ellos 5 mil niños, mas de un millón de desplazados internos.
El 93% de las violaciones documentas se les atribuye a las fuerzas del Estado y grupos paramilitares y el 3% a la guerrilla.





https://www.youtube.com/user/asocomunicarte/videos
ASOCIACIÓN COMUNICARTE

30 AÑOS ACOMPAÑANDO Y DOCUMENTANDO LA MEMORIA, VERDAD Y JUSTICIA 1990 - 2020 
Hablar hoy de Memoria Histórica o, de Memoria Colectiva, es hablar del trabajo que COMUNICARTE viene desarrollando desde 1990. Un trabajo que hoy en día permite conocer de diversas problemáticas que se vivieron durante el conflicto armado pero también, de las luchas que desde la sociedad civil han librado las distintas organizaciones sociales para hacer valer sus derechos, frente a un Estado excluyente y fundado para proteger los intereses de la oligarquía.
ARTURO ALBIZURES Y BORIS HERNANDEZ