martes, 5 de diciembre de 2023

Guatemala: El es mi padre lo reivindicó y reafirmo mi postura de NO AL GOLPE DE ESTADO.



Por: Harold Urías 

El es mi padre y en este momento de la coyuntura política que vive el país lo reivindicó y reafirmo mi postura de NO AL GOLPE DE ESTADO.

A 27 años de la firma de los Acuerdos de Paz firmados entre el gobierno de Guatemala y la URNG, cuando creíamos lejos la posibilidad de un Golpe de Estado, vemos que la posibilidad está a la vuelta de la esquina en pleno siglo XXI.

El domingo 05 de diciembre de 1982, mi padre fue secuestrado por hombres armados, sin identificarse, que se conducían en un vehículo del ejército de Guatemala, ingresaron a su casa de habitación y se lo llevaron en ropa interior, para ya nunca aparecer, en ese momento tenía seis meses de nacido, por lo cual no pude conocerlo. Su secuestro fue durante el gobierno de facto de "efraín ríos montt", durante un Estado de Sitio que duró más de ocho meses.

La mayoría de Golpes de Estado que se han perpetrado en Guatemala se han acompañado de Estados de Sitio, basados en la Ley de Orden Público, una ley retrograda para nuestros tiempos, pero una herramienta valiosa para el fascismo en Guatemala.

El decir que hoy Guatemala se encamina a un Golpe de Estado desde lo jurídico, no significa que no venga acompañado de lo militar, y por añadidura la implementación de un Estado de Sitio dónde la ciudadanía pierde sus derechos constitucionales y se vulneran sus derechos humanos, trayendo de esa manera el pasado al presente, un pasado obscuro y sangriento.

Hoy como sociedad se ha sido testigo de los métodos represivos que se aplican no solo con el actual gobierno, si no con todos los gobernantes en los últimos 27 años, la criminalización de dirigentes comunitarios, estudiantiles, campesinos y populares es el pan de cada día en la actualidad en nuestro país, que tiene como objetivo no solo callar las voces, sino aterrorizar a la población.

En 2012 me realice pruebas de ADN en la Fundación de Antropología Forense de Guatemala FAFG, con la esperanza de poder encontrar sus restos en algún cementerio clandestino de muchos que aún existen y que no han sido descubiertos, a 41 años del suceso no se tiene idea de donde dejaron su cuerpo seguramente torturado. Hubieron casos de personas que fueron lanzados al fondo del mar o en cráteres de volcanes desde helicópteros del ejército de Guatemala.

El Estado de Guatemala es el responsable de 45,000 desaparecidos durante los 36 años de guerra (1960-1996), hay documentos históricos y científicos que hacen constar.



sábado, 2 de diciembre de 2023

GUATEMALA: LA MASACRE DE SANTIAGO ATITLÁN DEL 2 DE DICIEMBRE 1,990


 Masacre de Santiago Atitlán

“Ese día fue de gozo, de gozo hasta llorar. Todas las iglesias se unieron, nos unimos como hermanos mayas. No hubo diferencias, todos nos unimos sin hacer reclamos. Fue algo maravilloso. Todos lloramos por el acuerdo de la retirada del Ejército”.


Caso ilustrativo No. 6 ( CEH, Guatemala memoria del silencio.)

I. ANTECEDENTES

Santiago Atitlán, formado por tres aldeas y dos cantones rurales, es uno de los 19 municipios del departamento de Sololá. La mayoría de la población es maya tz’utujil y conserva un fuerte sentimiento comunitario, así como una profunda tradición espiritual.

En otro tiempo los alguaciles, vinculados a las cofradías, realizaban rondas nocturnas para velar por la seguridad de los habitantes. Las influencias que ejercieron factores externos a las comunidades, como la Iglesia Católica a través de los catequistas y el Ejército, por mediación de los comisionados militares y las Patrullas de Autodefensa Civil (PAC), incidieron para que poco a poco los alguaciles perdieran su autoridad.


Santiago Atitlán tiene antecedentes de organización social y política. En los años setenta se puede mencionar la Asociación de Estudiantes Indígenas Santiago Atitlán (ADEISA), que inició campañas de alfabetización y otras actividades culturales.

Por influencia de los misioneros de Oklahoma se formaron catequistas que adquirieron conocimientos sobre la doctrina social de la Iglesia y la Teología de la Liberación, se organizaron cooperativas de desarrollo agrícola y se pusieron en marcha proyectos de asistencia a viudas, huérfanos y discapacitados. Los catequistas administraron la radioemisora La Voz de Atitlán, que tenía fines pedagógicos y difundía programas de sensibilización social. En este sentido, se destacan los mensajes que emitía en tz’utujil Gaspar Culán Yatás, quien más tarde fue desaparecido. Un estudiante de Teología fue el primero en recibir amenazas por los mensajes que emitía por radio. Los catequistas, además de realizar su trabajo de concienciación utilizando la radio, se distribuían en grupos para predicar en todos los cantones y aldeas del municipio.


En 1976 el Comité de Unidad Campesina (CUC) realizó tareas de carácter organizativo en la población, trasmitiendo mensajes con relación a la propiedad de la tierra y otras reivindicaciones: sus postulados coincidían con las prédicas de los catequistas.

En 1978 llegó a la zona la Organización del Pueblo en Armas (ORPA), que pronto estableció redes de apoyo logístico en Santiago Atitlán.

Paralelamente, en 1978 el Ejército organizó en la región un sistema de colaboradores e informantes. Se formó un cuerpo de comisionados militares, integrado por un jefe y dos ayudantes, dependientes de la zona militar de Quiché. Su trabajo consistía en reclutar jóvenes para que realizarán el servicio militar. Sin embargo, según un declarante, su labor y actitud cambiaron al cabo del tiempo, y “se volvieron malos”.

A partir de 1979 los catequistas y líderes comunitarios comenzaron a ser identificados con la guerrilla; circularon listas con sus nombres y sus vidas fueron amenazadas. En 1980 el Ejército se estableció de forma permanente en el municipio. Comenzó a vivirse un clima de temor e inseguridad: “Si hay alguno que camina en las calles a las siete o a las ocho, pueden agarrarlo y meterlo en el destacamento del Ejército”. Esta situación motivó dos reacciones diferentes entre la población. Una parte ella se desplazó a otras regiones, para escapar a la represión. Otra, a instancia de dirigentes populares, estaba integrada por los vecinos que habían decidido permanecer en la comunidad y se organizaron porque, al decir de un poblador, “con la unión nos vamos a defender”. Esta organización pretendía concienciar de estos valores a la población, al mismo tiempo que difundían un mensaje religioso.

El 7 de enero de 1981, en la finca San Isidro Chacayá, del mismo municipio, 22 civiles fueron torturados y ejecutados arbitrariamente por efectivos del Ejército.


La época de mayor represión duró hasta 1983, en años posteriores hubo también severas violaciones de derechos humanos y la población se mantuvo bajo el control del destacamento militar. Sin embargo, la estrategia militar de organizar a la población en las PAC no tuvo el éxito esperado. Según un declarante, dicha organización fracasó “por la reiterada negativa de los atitecos a seguir instrucciones de los comandantes y comisionados”.

En 1981 cientos de jóvenes se resistieron a prestar el servicio militar y se encerraron en la iglesia, poniéndose bajo la protección del padre Francisco Stanley Rother. En esa oportunidad ningún joven fue reclutado. Cuatro días después, el 28 de julio de 1981, el padre Rother fue ejecutado.

Durante los años ochenta la ORPA realizó actividades políticas, de propaganda y hostigamientos esporádicos.

En 1985 gana las elecciones municipales un poblador indígena. Por esa época, la presencia militar, las desapariciones y las ejecuciones extrajudiciales de personas supuestamente vinculadas con la guerrilla continúan. La CEH registró casos de este tipo hasta 1990.

En relación a la presencia guerrillera en el área, un testigo relata: “En el mes de diciembre de 1989 la fuerza operativa del Frente Javier Tambriz desalojó completamente Santiago Atitlán y el volcán Atitlán y[dejó] el contacto sistemático con la población, desplazándose, por razones militares, a los volcanes Acatenango, Fuego y Agua”.

En 1990 tienen presencia en la región la Iglesia Católica y múltiples iglesias protestantes. Un miembro de la Iglesia Católica comenta: “Teníamos la meta única de expulsar a los militares de nuestro suelo, con lo que esperábamos demostrar que ellos eran los causantes de la violencia y las matanzas de nuestro pueblo … Así, hasta que llegó el 2 de diciembre de 1990 que nos despertamos”.


II. LOS HECHOS

El 1 de diciembre de 1990, sobre las seis de la tarde, cuatro militares ingresaron a la cantina Doña Elba, situada en la calle principal del cantón Xechivoy. Allí consumieron por espacio de una hora bebidas alcohólicas, para dirigirse después a la Cevichería Lucky, donde permanecieron alrededor de media hora. Luego, caminaron por las calles del cantón molestando a la gente que encontraban en su camino. Más tarde, alrededor de las nueve y media de la noche, regresaron a la cevichería, que se encontraba cerrada. Golpearon la puerta y exigieron que les abrieran. La gente que se encontraba en el interior del local se negó a abrirles, escuchándose a partir de ese momento un fuerte intercambio de palabras y generalizándose un escándalo en la calle, coronado por disparos al aire realizados por el teniente José Antonio Ortiz Rodríguez. Al no poder entrar en el local, los soldados se dirigieron al domicilio de Andrés Sapalú Ajuchán, que al percibir la presencia de los militares comenzó a gritar pidiendo auxilio. Ante el escándalo, uno de los militares quien estuvo presente en los hechos declara: “La gente se alarmó y salió a la calle”. Los militares huyeron.


Durante su huida se cruzaron con varios vecinos. Uno de los militares, el teniente de infantería José Antonio Ortiz Rodríguez, al verse perseguido, disparó su arma. Uno de los disparos alcanzó a Diego Ixbalán Reanda, de 19 años, quien sufrió heridas en la pierna derecha y en la mano izquierda. El subteniente encargado de la compañía de asuntos civiles del destacamento número 2, al escuchar los disparos y los gritos de la gente, envió primero una patrulla y más tarde otra. Los militares fueron encontrados por las patrullas y regresaron al destacamento. Como cuenta uno de los implicados en el tiroteo: “La gente no nos dejaba pasar y empezaron a tirarnos piedras … los soldados dispararon al aire y pudimos regresar al destacamento”. A las cero horas quince minutos del 2 de diciembre, las dos patrullas ingresaron en el destacamento llevando a los cuatro soldados, que presentaban síntomas de embriaguez.


Mientras tanto, la población de Santiago se estaba organizando para dialogar sobre estos hechos con el comandante del destacamento militar. Las campanas de la iglesia comenzaron a sonar. Los pobladores despertaron y salieron a la calle. Todos conocían el significado de las campanadas: “La gente está atenta al llamado de emergencia, al toque de campana. Se acordó cuando hay toque de campana, estar siempre alerta y se juntó la gente”.

Poco a poco se fueron reuniendo en la plaza, hasta que se llenó. En la plaza, como declara una persona que participó en los hechos:

“Muchos comenzaron a contar sus sueños. Los que vieron el hecho hablaron para toda la población. Esto pasó, no es justo, ya estamos cansados de ver lo que hacen los soldados. Queremos actuar, hoy es el momento”. Decidieron dirigirse hacia el destacamento,“porque [explica otro poblador de Santiago] sino así se queda y ellos no reconocen lo que pasó”. Pidieron al alcalde en funciones y al alcalde que acababa de ser elegido, Salvador Ramírez, que los acompañara.

Se impartieron instrucciones sobre cómo comportarse. Se dijo, por ejemplo: “Que los jóvenes no tiren piedras, no griten, vayan con orden. Busquen pedazos de naylon blanco porque significa la paz, que se adelanten quince hombres con las banderas. Y al llegar primero vamos a entrar los alcaldes para decir lo que pasó”.

Mientras tanto, un soldado que estaba reforzando la subestación de la Policía Nacional en Santiago Atitlán informó por radio al destacamento militar que la gente se estaba aglomerando y que convocaban a todos los vecinos haciendo sonar las campanas. El encargado del destacamento número 2 llamó a la Policía Nacional y, según su versión, que consta en el expediente judicial, “indicaron que toda la gente se dirigía hacia el destacamento militar para atacarlo”. Entonces, ordenó que todo el personal reforzara los puestos de servicio.

Cientos de personas que portaban banderas blancas se dirigieron al destacamento militar número 2, ubicado en el caserío Panabaj, mientras otro grupo permanecía en la plaza. Poco antes de que los pobladores llegaran al destacamento, un especialista de asuntos civiles del Ejército exhortó a aquéllos, por medio de un altoparlante, para que regresaran a sus casas, y que tan sólo un líder se acercara al destacamento a plantear su inquietud. Mientras, unos niños tiraban piedras y algunas personas gritaban:“Queremos paz, que el Ejército salga de nuestro pueblo”. El alcalde electo intervino para que los niños dejaran de tirar piedras y para que la gente no gritara.


A eso de la una de la mañana, un grupo de soldados armados salió del destacamento, en tanto que otros soldados iluminaban con linternas a la gente desde lo alto de los muros de piedra que rodeaban la instalación militar. La aparición de los militares no intimidó a los vecinos, que continuaron gritando y acercándose más al destacamento. El alcalde electo de Santiago Atitlán, Salvador Ramírez, solicitó hablar con el comandante. Un cabo de tropa le comunicó esta solicitud al encargado del destacamento. Al mismo tiempo, en la puerta, un soldado habría manifestado:“Prepárense, muchachos, porque ahí vienen los guerrilleros que nos vienen a atacar”.

Fue entonces cuando comenzaron los disparos. Dos soldados habrían disparado al aire, para asustar y dispersar a los manifestantes. Cuando el cabo Eleodoro Ortiz Guzmán salió a los puestos de servicio se encontró “con que el sargento mayor García González que estaba en posición de fuego apuntando a la gente”. Otros abrieron fuego directamente contra los pobladores. Los disparos duraron entre tres y cinco minutos. Se desconoce el número total de soldados que abrieron fuego contra los manifestantes.

Los pobladores, gritando, corrieron o se lanzaron al suelo. Como resultado de los disparos, 13 personas resultaron muertas, entre ellas tres menores de edad. Por su parte la CEH logró identificar a 22 heridos.Minutos más tarde, los soldados salieron con linternas, para ver sobre el terreno el resultado de lo que habían hecho.

El retiro del destacamento militar de Panabaj

El mismo día en que se produjeron los hechos, los pobladores formaron un Comité de Emergencia y redactaron un memorial dirigido al Presidente de la República, con firmas y huellas dactilares de cientos de vecinos. En el memorial se acusó directamente al Ejército como responsable de la masacre y se solicitó la retirada del destacamento. A cambio, se comprometía ante el Gobierno a organizar un Comité Proseguridad y Desarrollo.

El procurador de los Derechos Humanos (PDH) acudió a Santiago Atitlán ese mismo día, para verificar lo sucedido. Días más tarde emitió su resolución, en la que declaró comprobadas las violaciones por parte del Ejército a los derechos humanos, calificando el caso como genocidio y ordenando que los responsables fueran juzgados por los tribunales de justicia. Además, con una censura pública de la actuación del Ejército, recomendó que se modificaran los comportamientos de este tipo y solicitó por último que el destacamento fuese retirado de Santiago Atitlán.


El ministro de la Defensa Nacional anunció, en una declaración de prensa dada el 6 de diciembre: “De acuerdo a las instrucciones específicas del Señor Presidente … y como una muestra de buena voluntad de la Institución Armada, sin que esto evidencie debilidad o tibieza se efectuará el traslado del Destacamento Militar de Panabaj al lugar que oportunamente se seleccione dentro de la jurisdicción de la Zona Militar 14 Sololá, dado que se mantiene latente la molestia de la delincuencia terrorista en los lugares aledaños”, aceptando el compromiso contraído por la población: hacerse cargo de su propia seguridad.

La decisión gubernamental causó algarabía en la población. Un declarante cuenta: “Ese día fue de gozo, de gozo hasta llorar. Todas las iglesias se unieron, nos unimos como hermanos mayas. No hubo diferencias, todos nos unimos sin hacer reclamos. Fue algo maravilloso. Todos lloramos por el acuerdo de la retirada del Ejército”.

Los habitantes de Santiago explicaron la retirada del destacamento militar desde la perspectiva del culto a Maximón y desde la cosmovisión maya. Por un lado, “la mayoría de gente tiene una fe increíble en Maximón, pedían por la paz, por la liberación de los desaparecidos … Dios escuchó lo que veníamos desde hace años rezando … Maximón quitó el miedo…” Por otro, “la caída de Santiago fue el 18 de abril de 1524, que según el calendario maya fue un día Batz que coincide con la salida del Ejército. En esa fecha fuimos conquistados y en esa fecha Santiago conquistó. No hemos sido vencidos, sólo estábamos esperando ese momento”.

Cuenta un habitante de Santiago que, una vez que se fueron los militares, “voluntariamente comenzaron las rondas. Dimos nosotros la seguridad, pero eso viene de antes, por eso no somos PAC”.Emergió un nuevo sistema de seguridad, sustentado en la propia comunidad. Hubo cientos de voluntarios para cuidar, día y noche, de la población y preparar comida para los vigilantes. Alrededor de 18 personas en cada cantón realizaban rondas cada noche, portando como única arma un palo además de un silbato para avisar. Cuando se trataba de un caso muy grave, se tañía la campana. Este fue el método utilizado cada vez que el Ejército intentó penetrar de nuevo en la comunidad. La Policía Nacional, reducida en número y en funciones, se convirtió en “una institución subordinada a la población”.


Comenzaron a utilizarse procedimientos conciliatorios para llegar a la resolución pacífica de los conflictos. No hubo violencia institucional. La vida social y comercial, que antes se hallaba restringida, se extendió hasta altas horas de la noche.

La justicia militar

Los hechos dieron lugar a la iniciación de dos procesos ante la justicia penal militar. En el primero se juzgó a un militar, a quien se responsabilizó por la masacre. En el segundo se juzgó a otro, por los hechos inmediatamente anteriores a la misma.

 (1) El 2 de diciembre de 1990, encabezado por un informe policial, se inició un proceso en el juzgado de paz comarcal de San Lucas Tolimán, del departamento de Sololá, por la muerte de varias personas en Santiago de Atitlán. El juez de paz realizó el reconocimiento judicial de los cadáveres que se encontraban frente al destacamento militar. En la misma fecha el citado juez se declaró incompetente y remitió el expediente a la fiscalía militar.

El 6 de diciembre, el comandante de la zona militar número 14 manifestó: “Según la investigación realizada en ese comando se estableció que la única persona o elemento que disparó en el destacamento militar de Santiago de Atitlán fue el sargento mayor Efraín García González”. El 7 de diciembre, se dictó auto de prisión preventiva contra el militar referido y se le procesó por los delitos de homicidio, lesiones graves y lesiones leves. Se recibieron múltiples declaraciones testimoniales de militares ofendidos y la declaración indagatoria del acusado; se aportaron también varios informes periciales y pruebas documentales.


El Tribunal Militar llegó a la conclusión de que el sindicado ejecutó personal y directamente los trece homicidios, las ocho lesiones graves y los cinco delitos de lesiones leves y le condenó a 16 años de prisión inconmutables. La sala novena de la Corte de Apelaciones, constituida en Corte Marcial, confirmó la sentencia el 7 de enero de 1992 y reformó la pena impuesta al elevar la misma a 20 años de prisión inconmutables.

(2) El 6 de diciembre de 1990 se inició el juicio en el Tribunal Militar número 20, contra el teniente de infantería, José Antonio Ortiz Rodríguez, por disparo de arma de fuego. Diego Ixbalán, la víctima que fue herida por el teniente, intentó ser acusador particular, pero se desestimó tanto su petición como su testimonio. 

El Ministerio Público intentó ampliar los cargos en contra del sindicado a múltiples homicidios y lesiones; pero el Tribunal Militar denegó tal petición. Después de escuchar varios testimonios, el Tribunal resolvió condenar al teniente Ortiz por los delitos de disparo de arma de fuego e intimidación pública, a cuatro años de prisión, conmutables a razón de cinco quetzales por día. El condenado, libre bajo fianza, apeló el fallo. La sala de apelaciones, constituida en Corte Marcial, confirmó la sentencia el 22 de diciembre de 1993.

III. CONCLUSIONES

Luego de analizar todos los antecedentes, la CEH llegó a la plena convicción de que efectivos del Ejército de Guatemala ejecutaron arbitrariamente a 13 habitantes de Santiago de Atitlán y ocasionaron heridas a otros 23, todos ellos pobladores civiles e indefensos. Dichos actos constituyen graves violaciones de derechos humanos.

La leve alteración del orden público que pudo suponer el ejercicio legítimo de los derechos de reunión y de petición por el pueblo de Santiago Atitlán, no justifica, sino hace aún más reprochable la reacción de los soldados.

El análisis de los hechos que culminaron en la masacre del 1 diciembre de 1990, lleva a la CEH a considerarlos como un ejemplo de las consecuencias que puede acarrear la asignación a la fuerza armada de tareas de resguardo del orden y la seguridad ciudadanas.

La CEH, luego de ponderar los hechos acaecidos en la época anterior a la masacre, considera que este caso ilustra el profundo sentimiento antimilitar que las violaciones de derechos humanos y los abusos de poder cometidos por efectivos del Ejército generaron en la población civil afectada. Dicho sentimiento es el extremo opuesto al respeto ciudadano que cualquier ejército nacional requiere para cumplir sus funciones.

El caso ilustra, asimismo, la capacidad de la población de Santiago Atitlán para imponer su voluntad cívica y desmilitarizar la vida comunal, especialmente en cuanto procedió a civilizar la función de seguridad ciudadana, situación inédita en el enfrentamiento armado interno.

Analizados los antecedentes del caso, la CEH concluye que si bien los tribunales militares, obligados por los acontecimientos, realizaron procedimientos judiciales que concluyeron con dos sentencias condenatorias, dichos procedimientos no culminaron en el esclarecimiento pleno de la verdad y la aplicación de sanciones a todos los responsables.

La CEH destaca la intervención del procurador de los Derechos Humanos, que ilustra la trascendencia que, en la resolución de graves conflictos, puede tener el ejercicio oportuno e inteligente de tan delicada función.


LISTADO DE LAS VÍCTIMAS 



Ejecución arbitraria

Felipe Quiejú Culan

Gaspar Coo Sicay

Gerónimo Sojuel Sisay

Juan Carlos Pablo Sosof

Juan Ajuchan Mesía

Manuel Chiquitá González

Nicolás Ajtujal Sosof

Pedro Catú Mendoza

Pedro Cristal Mendoza

Pedro Damián Vásquez

Pedro Mendoza Pablo

Salvador Alvarado Sosof

Salvador Damián Yaqui

Herido en atentado

Antonio Chiviliu Quiejú

Antonio Pablo Toj

Antonio Reanda Coché

Cristobal Tacaxoy Tacaxoy

Diego Ajchomajay Coché

Diego Ixbalán Reanda

Diego Pablo Petzey

Diego Yaquí Coché

Esteban Damián Coo

Francisco Mendoza Teney

Gaspar Mendoza Mendoza

Gaspar Tzina Tinay

Gaspar Mendoza Chiquival

José Sosof Coo

Juan Ixbalán Tziná

Mariano Tacaxoy Rodríguez

Nicolás Ratzan Sapalú

Nicolás Tzina Esquina

Pascual Mendoza Coché

Pedro Abraham Damián González

Pedro Culan Sosof


Pedro Sicay Sapalú

Salvador Sisay Pablo

http://raulfigueroasarti.blogspot.co.uk/2012/12/masacre-de-santiago-atitlan.html







martes, 28 de noviembre de 2023

GUATEMALA: La Red Centroamericana y del Caribe del Patrimonio Fílmico y Audiovisual -Red CCAPFA- Realizo su asamblea anual, festival ICARO26


 La Red Centroamericana y del Caribe del Patrimonio Fílmico y Audiovisual -Red CCAPFA- Realizo su asamblea anual gracias al apoyo del Festival Internacional de Cine Centroamericano #ICARO26 que se esta realizando del 26 al 2 de diciembre.

En la inauguración del festival XXVI ICARO, La -Red CCAPFA- y organizadores del festival ICARO otorgaron un merecido reconocimiento al documentalista y luchador Carlos Henríquez Consalvi -SANTIAGO- del  Museo de la Palabra y la Imagen (MUPI) por mantener el archivo histórico y la memoria histórica en el hermano país El Salvador.

Red CCAPFA presento en el festival una muestra “Centroamérica en Imágenes”, tres películas recuperadas, rescatadas y restauradas sobre la historia de Centroamérica, 1. Voz de Ángel (Honduras), 2. Sin Frontera (Costa Rica / Nicaragua), 3. Carta a Morazán (El Salvador)

CCAPFA es una organización centroamericana que busca unificar criterios y conocimientos e intercambiar material de los acervos fílmicos de cada país para formar una especie de movimiento fuerte de la recuperación de la memoria de los países de América Central.




GUATEMALA: LA COP28: LOS POBRES SIEMPRE AUSENTES


Por: Kajkoj Máximo Ba

Los territorios indígenas siguen siendo acosadas por el gran capital. En Dubai, desde el 30 de noviembre hasta el 12 de diciembre, será sede de la Conferencia de las Partes de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, conocida como COP28. Se volverá a hablar que el objetivo es reducir a menos de 2º.C grados el calentamiento de la tierra, el grupo de expertos de la ONU, recomiendan bajarlo a 1.5º. C. Se discutirá sobe el fin de los combustibles fósiles. Se hablará que todo proyecto extractivista debe respetar los derechos humanos y de los pueblos indígenas, según las salvaguardas del Banco Mundial y dirán que es urgente impulsar proyectos de energía renovable.

Los científicos insistirán que, si no se detiene la contaminación y la destrucción de la naturaleza, vamos a nuestra total destrucción y la ciencia es clara y que se está haciendo muy poco, y que se tiene que hacer más. Los empresarios y empresas, sobre todo de los países llamados desarrollados: China, Rusia, India, Canadá, Estados Unidos, Brasil, entre otros, privilegiarán sus ganancias y superávit e insistirán en sus negocios. Los bancos inversores, como el BID, BCIE, FMO, KFW, bancos de los países desarrollados, buscaran nuevos lugares para invertir sus capitales y obtener frondosas ganancias.

Los autonombrados representantes de sociedad civil y de pueblos indígenas, en calidad de negociadores, representando a sus ONG o sus consorcios de ONG como el CICA de Centroamérica, la COICA de la Amazonia, los Cuatro Primeros Pueblos de Canadá y otros e insistirán en la creación y financiamiento de más proyectos, programas o el fortalecimiento de los programas REDD, que nunca han sido de beneficio a los pueblos indígenas, sólo ha “engordado” a un grupo de personas que en su momento fueron líderes sociales y ahora como una especie de jet set social.

En esta reunión desfilaran jefes de Estado, con muchos discursos relacionados al clima. Algunos a favor de mitigar el calentamiento global y otros negando que es una realidad, como ha sido la actitud de Estados Unidos en todas las COP. Los países pobres, mendigando apoyo para resolver la situación, como la famosa propuesta en la COP27, “cambiar la deuda por compromisos del clima, que no ha sido nada favorable a los pueblos ni al clima”, al contrario, a cambio de eso, instalaciones de zonas militares norteamericanas en la amazonia.

Entonces, en esta COP28, DUBAI, demostrará que se puede seguir explotando petróleo, otros dirán que no hay tal calentamiento global, los empresarios y bancos, buscando formas para ganar más y los lideres y movimientos sociales, gritando y cabildeando por programas que no llegan a la población.

Mientras eso sucede, para los pueblos el “desarrollo” sigue siendo “muerte”. Y los asesinados del desarrollo como: Bertha Cáceres en Honduras, lde David y Ageo en Río Dolores, Guatemala, seguirán impunes.

Kajkoj Máximo Ba.  Maya Poqomchi, guatemalteco, antropólogo, filósofo, teólogo, investigador.

Publicaciones Centro Nim Poqom (centroreflexionesnimpoqom.com), 28 de noviembre de 2023

CENTRO DE REFLEXIONES NIM POQOM


viernes, 24 de noviembre de 2023

ANTE LA CRITICA SITUACION POLITICA Y SOCIAL EN QUE HAN SOMETIDO A GUATEMALA LAS ELITES DE CORRUPTOS, UNSITRAGUA HISTORICA



UNION SINDICAL DE TRABAJADORES DE GUATEMALA

UNSITRAGUA HISTORICA

ANTE LA CRITICA SITUACION POLITICA Y SOCIAL EN QUE HAN SOMETIDO A GUATEMALA LAS ELITES DE CORRUPTOS

Este día, marca de manera muy simbólica la alrevesada e indignante situación que vivimos en el país: en la cárcel de Mariscal Zavala se gradúa de fisicomatemático un joven, Javier de León, que, con tan solo 25 años, da muestras a todo el mundo, de lo que es ser un estudiante desarrollado, consecuente y una persona digna. Junto a Javier, también están presos profesores universitarios, un sindicalista y una brillante joven profesional, Marcela Blanco, excandidata a diputada por parte del partido Movimiento Semilla. Frente a toda esta ignominia nos preguntamos ¿Qué tan desesperados, hambrientos están los funcionarios en el poder, como para abrirle un caso espurio a unas personas honestas, cuyo accionar simplemente fue alzar su voz frente a las injusticias contra el pueblo y el fraude para elección del Rector de la USAC, que seguramente fue el ensayo para las elecciones presidenciales?

Asimismo, como parte de estos actos ilegítimos, abuso de poder y violando toda norma jurídica se persigue a los Magistrados del Tribunal Supremo Electoral y al Vicepresidente Castillo tratando de despojarlos de su inmunidad. El Ministerio Publico, además, ha pedido la cancelación del Movimiento Semilla, que se le retire la inmunidad al Presidente y Vicepresidenta electos, Bernardo Arévalo y Karin Herrera, con ello socavando nuevamente el proceso de transición y alternabilidad en el poder. Y no solo eso, también es un total irrespeto que tiene a la autodeterminación de los pueblos, decisión de pueblo y su soberanía. Mientras tanto, las estructuras de los corruptos que tienen secuestradas todas las instituciones de gobierno siguen dañando y destruyendo más a este país y a su población. Definitivamente que en Guatemala las cosas están muy malas y al revés cuando estos mismos corruptos andan libres con toda impunidad disfrutando de bienestar y bonanza, y al mismo tiempo tenemos un pueblo hambriento, niños desnutridos, falta de acceso a la educación en todos los niveles, falta de acceso a la salud, pobreza por doquier, una terrible inseguridad ciudadana y delincuencia, altos precios a productos de la canasta ampliada, asesinatos a diario a plena luz del día, la corrupción en aumento, los terribles atascos de tráfico constantes en todas partes. Durante el actual gobierno, se han tienen grandes retrocesos en derechos laborales, a la libertad sindical, a los derechos humanos, en los sistemas de justicia administrativa y judicial, muchas de estas situaciones y causas han llevado a grandes mayorías de guatemaltecos y guatemaltecas a salir forzosamente del país buscando una vida mejor, también obligándolos abandonar a sus familias.

Somos el hazmerreír de la región y del mundo, somos el clásico ejemplo de un país bananero en donde el estado de derecho esta corrompido, la moribunda y débil democracia por los suelos y la verdadera criminalidad e impunidad rampante. ¿A que le tienen miedo estos corruptos que están dispuestos a destruir a cualquier costo un país que ha estado de rodillas y semidestruido por gobiernos y empresarios por tanto tiempo? Lo peor es que todos los actos ilícitos e ilegales de estas elites corruptas son por demás inútiles pues su afán y ambiciones desmedidas no se sostiene y los apoyos que tienen se reducen cada día a nivel nacional e internacional. En 53 días Arévalo y Herrera tomaran posesión del gobierno, ya les queda poco tiempo a estos vándalos para accionar y están perdiendo el norte, se están enredando en sus propias trampas.

Y con todo esto, todavía quieren arrinconar y hacer creer que no hará cambios el nuevo gobierno electo para dirigir los destinos de Guatemala el próximo año, utilizando la maldad con la aprobación de un presupuesto nacional 2024 que discrepa mucho de lo que el gobierno del Movimiento Semilla proyectado en sus políticas y que para ello había analizado y solicitado un presupuesto para hacer cambios e iniciar la transformación positiva de Guatemala, para iniciar a sacarla de la desgracia y destruida que la tienen las políticas corruptas de los gobiernos.

¡Basta YA! Consuelo Porras, Rafael Curruchichi, jueces Freddy Orellana y Víctor Cruz, Magistrados de la Corte de Constitucionalidad y Alejandro Giammattei, de sus abusos de poder, el autoritarismo, con los constantes intentos por destruir la débil democracia, además deslegitimar y anular las elecciones generales, el uso de excesiva fuerza con agentes de la PNC, antimotines y gente de civil armada fotografiando y toma de videos, pretendiendo intimidar y criminalizar a quienes participan pacíficamente en la resistencia pacífica defendiendo la agonizante democracia y su voluntad soberana depositada en las urnas no serán aceptados más por las mayorías. El pueblo despertó y está indignado de tantas injusticias y la corrupción y ya quiere un cambio para el país. Les demandamos detener sus actos intimidatorios, represivos, terroristas y abuso de poder, basta de violar las leyes. El poder está en el pueblo, ¡respétennos! Corruptos.

“LA CORRUPCION DESTRUYE Y MATA A LOS `PUEBLOS” “NI UN PASO, ATRÁS”

Guatemala, 23 de noviembre de 2023.




GUATEMALA: 25 DE NOVIEMBRE, HOMENAJE A LA LUCHA DE LAS MUJERES.


25 DE NOVIEMBRE, HOMENAJE A LA LUCHA DE LAS MUJERES.

Con este vídeo Asociación COMUNICARTE hace un homenaje a la lucha incansable de las mujeres, en este 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. Dentro de nuestro valioso archivo ha quedado plasmada esa lucha y esta es una pequeña pero valiosa muestra de ese valioso batallar.

miércoles, 22 de noviembre de 2023

Guatemala: Defendamos a los defensores de la autonomía universitaria.




Por: Víctor Ferrigno F.

Hubo una época en que la inteligencia del país brillaba en la pública, laica y tricentenaria universidad de San Carlos de Guatemala (USAC). Esa casa de estudios era una fuente de propuestas para enfrentar la problemática nacional, una trinchera de lucha para defender la democracia y la justicia social, y se constituyó en la reserva moral de la nación, frente a las dictaduras militares y la rapacidad oligárquica. 

De aquellas pasadas glorias poco queda, razón por la que miles de universitarios y amplios sectores sociales nos hemos empeñado en depurar y rescatar a la USAC, defendiendo la democracia y la autonomía universitaria, denunciando las anomalías que permitieron la llegada a la Rectoría a un usurpador que carece de legalidad y legitimidad.

El doctor Carlos Martínez Durán fue el primer Rector de la Universidad de San Carlos (USAC) electo democráticamente en 1945, para su rectorado inicial; fue reelecto para un segundo periodo, de 1958 a 1962. Médico de profesión, fue también un humanista de altas miras, gracias a lo cual trasladó las escuelas facultativas al sur de la ciudad, luchando contra muchas fuerzas oscurantistas que se oponían a esta magna obra. 

Al terminarse el edificio de la Rectoría, el 1° de diciembre de 1961, en la calzada de ingreso, Díaz Durán plantó una placa de bronce con un pensamiento excelso: “No entres a esta Ciudad del Espíritu sin bien probado amor a la verdad y a la libertad”. Lamentablemente, el pacto de corruptos ignoró tal afirmación, y avasalló la Ciudad del Espíritu, imponiendo a un usurpador, y a su caterva de vasallos.

Hoy día, esa Ciudad del Espíritu está bajo asedio y hay que defenderla del pacto de corruptos, apoyando a los presos políticos que han sido criminalizados por el Ministerio Público (MP) por promover el rescate, democratización y transformación profunda de la universidad pública.

Es inadmisible que casi una treintena de universitarios estén siendo criminalizados, y algunos capturados y encarcelados, incluyendo profesores insignes como el doctor Eduardo Velásquez Carrera, o el reconocido abogado Ramón Cadena, sindicándolos por asociación ilícita, depredación de bienes culturales y sedición, por la toma de la USAC.

Para colmo, en este caso absurdo, plagado de ilegalidades, el MP, con fines golpistas, también sindicó al Presidente y a la Vicepresidenta electos, solicitando su antejuicio, violando flagrantemente la ley, pues les investigó antes de que fueran despojados de tal garantía.

En el pasado reciente, un hito importantísimo fue que, gracias a las investigaciones de la CICIG y la anterior Fiscalía Especial Contra la Corrupción y la Impunidad (FECI), los dos últimos rectores fueron procesados y encarcelados, pues eran los capos de la mafia que hizo un botín de la USAC, sobrevalorando obras y utilizando el erario universitario para enriquecerse y corromper. Esa estructura criminal logró cooptar casi todos los órganos de dirección de la carolina, construyendo un muro de impunidad para negociar con las clicas que han cooptado las demás instituciones del Estado. Su obra más deleznable fue facilitar el fraude electoral universitario por la Rectoría.

Esta caterva de delincuentes fue quien facilitó que le dieran fraudulentamente el título de ingeniero a Miguel Martínez, el príncipe consorte. También fueron ellos quienes le otorgaron cátedras a Consuelo Porras, sindicada de plagiar su tesis doctoral, y guardaron silencio cuando Leyla Lemus se postuló a magistrada de la Corte de Constitucionalidad, sin tener finalizado el doctorado con el que adornó su currículo, para poder competir, fraude que destapó Francisco Rodríguez en la revista Plaza Pública, con pruebas documentales.

Por todo lo anterior, es una urgencia nacional depurar y rescatar a la USAC, evitando que la estructura criminal se afiance y tome control de más instancias académicas.

En el pasado reciente, fue un gran avance que las y los estudiantes rescataran la Asociación de Estudiantes Universitarios (AEU), encabezados por Lenina García. Esta Asociación, que escribió páginas gloriosas de lucha ciudadana, estaba cooptada por el pacto de corruptos que se apoderó de la USAC durante el conflicto armado interno, cuando muchos de los más brillantes universitarios, estudiantes y catedráticos, fueron desaparecidos, asesinados o exiliados por la contrainsurgencia. Ahora toca rescatar a la pública, laica y tricentenaria universidad de San Carlos, comenzando con defender a los defensores de la autonomía universitaria.

La lucha no será fácil, pero en este hito histórico tenemos la posibilidad de hacer realidad los asertos del Rector Martínez Duran, en 1960: “La Universidad reconstruye y construye el mundo de las ideas y ha sido y debe ser promotora de historia. Escuela de libertad y de responsabilidad, jamás tendrá la obligación de servir los intereses privados o los intereses del Estado. Sólo está al servicio de los más nobles intereses de la humanidad, al servicio de la verdad y la justicia”.

https://lahora.gt/opinion/vferrigno/2023/11/22/defendamos-a-los-defensores-de-la-autonomia-universitaria/

Víctor Ferrigno F.

Jurista, analista político y periodista de opinión desde 1978, en Guatemala, El Salvador y México. Experiencia académica en las universidades Rafael Landívar y San Carlos de Guatemala; Universidad de El Salvador; Universidad Nacional Autónoma de México; Pontificia Universidad Católica del Perú; y Universidad de Utrecht, Países Bajos. Ensayista, traductor y editor. Especialista en Etno-desarrollo, Derecho Indígena y Litigio Estratégico. Experiencia laboral como funcionario de la ONU, consultor de organismos internacionales y nacionales, asesor de Pueblos Indígenas y organizaciones sociales, carpintero y agro-ecólogo. Apasionado por la vida, sobreviviente del conflicto armado, luchador por una Guatemala plurinacional, con justicia, democracia y equidad.