viernes, 16 de agosto de 2024

GUATEMALA: COMISIONES DE POSTULACIÓN ACECHADAS


Por: Factor Méndez

“La paz es fruto de la justicia” (Isaías 32.17)
“La renovación de Cortes de Justicia es un mandato constitucional que debe cumplirse, el Artículo 208 así lo indica. Cualquier maniobra o subterfugio jurídico que quiera impedir el cambio de las mismas es inconstitucional, violaría la Constitución Política de la República y alteraría la paz social”. 
Fragmento mensaje de la Conferencia Episcopal de Guatemala, sobre proceso de selección de aspirantes a magistrados de las Cortes de Justicia.
Guatemala, 15 de agosto 2024.
En Guatemala para lograr progreso social, consolidar la democracia, respeto al Estado de Derecho y derechos humanos, gobernabilidad, gobernanza y fortalecimiento de la institucionalidad democrática, es prioridad ciudadana defender y recuperar la independencia del sistema de justicia que, por ahora, aparece cooptado por redes codiciosas de corrupción e impunidad que persiguen mantener privilegios y satisfacer intereses personales y corporativos.
A las redes de mafiosos que tienen cautiva la administración de justicia, no les interesa el país ni el desarrollo social de la población, actúan como bestia herida lanzando zarpazos por doquier para preservar sus mezquinos intereses individuales.

Estos pícaros no piensan en el bienestar de la población, violan a su antojo las leyes y no toman en cuenta el deber constitucional que tiene el Estado de: “…garantizarle a los habitantes de la República la vida, la libertad, la justicia, la seguridad, la paz y el desarrollo integral de la persona.” (Artículo 2º. Constitución Política de la República).

Ahora que las Comisiones de Postulación (CP) desarrollan su trabajo para seleccionar a aspirantes a magistrados de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) y Cortes de Apelación, es momento que abre una ventana de oportunidad para iniciar un proceso de recuperación de la independencia judicial.

Es oportunidad de desalojar a los corruptos, de postular profesionales íntegros, éticos, independientes, con vocación de servicio al país. La tarea es difícil porque en el seno de las Comisiones de Postulación, los grupos tradicionales de poder alineados con las redes de corrupción e impunidad, tienen operadores políticos que mediante tretas diversas ralentizan el trabajo de los comisionados.

El propósito de estas prácticas maliciosas sería evitar que se integren las nuevas Cortes de Justicia, luego extender las funciones de los actuales magistrados; esto quedó demostrado con las acciones, propuestas y maniobras de algunos comisionados que obstaculizan el trabajo de las comisiones; lo sabe todo el país, la opinión pública nacional e internacional, los periodistas, analistas, académicos, organizaciones sociales, políticos y población en general. Los comisionados que usan estas prácticas tienen rostro, nombre y apellido.

Por estos días, hemos escuchado voces y leído en redes sociales la posición de distintos sectores sobre este asunto, ejemplo es el encabezado de la presente columna, un fragmento de la declaración publicada por la Conferencia Episcopal de Guatemala, lo hizo también la Asamblea Social y Popular (ASP), las autoridades indígenas de los 48 Cantones de Totonicapán y otros colectivos ciudadanos que advierten estar atentos al trabajo de las CP.

Son unánimes en denunciar las malas prácticas de algunos comisionados y anticipar disposición a defender el cumplimiento constitucional de renovar Cortes de Justicia en octubre próximo.

https://lahora.gt/opinion/fmendez/2024/08/16/comisiones-de-postulacion-acechadas/



martes, 6 de agosto de 2024

GUATEMALA: LAS PALOMAS LE DISPARAN A LAS ESCOPETAS



Kajkoj Máximo Ba Tiul[1]

 

¡Fraude, fraude!, ha sido la consigna de los grupos de extrema derecha, cuando se sienten derrotados. Cuando los ciudadanos no les hacen eco, entonces, comienzan a cantar; ¡golpe, golpe!  Hace muchos años, fueron quienes gritaban, suelta a ¡Barrabas y crucifica a Jesús! Falsos demócratas. Falsos religiosos, falsos cristianos, falsos políticos.  Amayo los llama, “cristoneofacistas”[2].  Así, hay muchos y por todos lados. Se jactan del poder que tienen.  Regañan, insultan, criminalizan, persiguen, encarcelan, como en Guatemala, la “señora de Gerona”, que sin importarle nada; regaña e insulta a su patrón, como si fuera su mozo, su colono, como lo hacen los finqueros de ACDEPRO con los indígenas a quienes explotan o los narco-militares-asesinos y genocidas de FUNDATERROR; cuando se dirigen a sus sicarios.

 

Quienes hoy exigen a Arévalo que trabaje, son quienes desde hace años comenzaron a hundir a nuestro país, en el agujero en el que estamos.  Son quienes promovieron la contrarrevolución, quienes se enriquecieron al calor de la política contrainsurgente de 1962-1996 despojando de sus tierras a los pueblos indígenas, son quienes aprovecharon de la ayuda humanitaria durante al terremoto de 1976, creando sus fundaciones de asistencia humanitaria. Se fortalecieron con el neoliberalismo, que tenía como doctrina o manual el “Consenso de Washington” y niegan el genocidio y algunos, ahora, se presentan como funcionarios de este gobierno, diciendo: “yo no fui”. Quienes están provocando la caída de este gobierno, no sólo están afuera, están adentro.  Recuerden el comunicado “Traicionar la paz y dividir a Guatemala”[3], que fue como “tirar la piedra y esconder las manos” y más de alguno de sus firmantes, hace gobierno con Arévalo.

 

Hace unos días en una entrevista[4], argumentaba que en esta época en donde experimentamos la “crisis de las ideologías”, cuando los jóvenes se deleitan más con el TikTok, Instagram y X, se hace urgente y necesario, reposicionar nuevamente aquellas ideas que nos invitaban a ser antiimperialistas y anticolonialistas.   De ahí, que no basta con ser “decolonial” si no se es anti capitalista, anti neoliberal. Incluso anti pentecostalistas o anti cristianoneofacista.  Los fundamentalismos, tanto religioso como político, está tratando de tomar nuevamente el control de nuestras conciencias y mencionan a “Dios” o “democracia” en sus discursos.  Se les cree, aunque sean criminales, sabiendo que no les importa para nada el sufrimiento de los pueblos y nos shoquean.

Estos criminales, no actúan solos.  Tienen toda una estructura fuerte y que analizan nuestra psicología, utilizando como método de control “la doctrina del Shock”, como dijera Naomi Klein[5], y que sucede muchas veces, porque “perdemos nuestros discursos, nuestra identidad, nuestras luchas”.  Caemos en el pesimismo, como la frase “me equivoque con Arévalo, porque no ha cambiado nada”.  Incluso, quienes fueron “fans del movimiento Semilla y de Arévalo”, ahora andan frustrados, porque pensaron que las cosas iban a cambiar de tajo, sin tomar conciencia que el “pacto criminal”, tiene sus raíces profundas y desterrarlos, como lo hemos repetido muchas veces, se requiere de esfuerzos más aguerridos que diplomáticos.  Por qué el escenario político actual, es “la prolongación de la guerra”.

 

El discurso de la fiscal general de Guatemala, “regañando e insultando al presidente”, en nuestra cotidianidad, se le puede entender, como una llamada de atención a un “irresponsable”, que no ha hecho bien su trabajo.  En cualquier parte del mundo, un empleado público o privado, sería cesado inmediatamente, sobre todo, porque está “sobreponiéndose a su empleador” y en este caso, el empleador es el pueblo y este está representado por su “presidente”.  Y, si nos atenemos a la constitución, la fiscal está cometiendo el delito de “sedición” y entonces, debería de ser capturada de hecho.  

 

Como sucede en todos los países, quienes “disparan”, no son para nada perseguidos.  Al contrario “ellos son quienes persiguen”.  Son quienes mandan al exilio, al cementerio o a la cárcel a sus opositores, sobre todo a quienes les ponen el dedo en la llaga.  Si, esto ya se sabe, pero más puede el miedo o el acomodamiento que la organización social, para revertirlo.  Un gobierno, solo y abandonado por su pueblo, no podrá, contra el Leviatán guatemalteco.  Un gobierno, la institucionalidad del Estado, debe confiar y saber, que el único soberano es el pueblo y por lo tanto es el llamado para detener esta barbarie, la que está y que se avecina.

 

Para salir de este shock, es urgente reconocer como se fue construyendo estas relaciones de poder en la historia de la república y reconocernos, dónde nos encontramos nosotros en esta historia.  Los 106 días solo es un “ensayo” de movilización indígena, no un levantamiento como tal y no debe terminar en condecoraciones y documentales.  Reconocer nuestra historia es la primera alerta, para poder entender esta realidad.  Debe ser una historia contada sin “victimizarnos”.  Debe hablarse de las historias de rebeldía, resistencias y sublevaciones.  Eso nos orientará a pensar, que los cambios nunca vendrán de los gobiernos, ni de los de arriba, los cambios siempre vienen de abajo.  Y mientras los de arriba se pelean, los de abajo, debemos apretar el paso, para cambiar la historia de humillaciones y abandonos.

 



[1] https://www.youtube.com/watch?v=yIhZjEsgsNQ, visto última vez el 5 de agosto de 2024.



[1] Maya Poqomchi, antropólogo, filósofo, teólogo, investigador.

[4] https://www.facebook.com/OtraGuatemalaYa/videos/1219842052518653, visto última vez el 4 de agosto de 2024.[1] https://www.youtube.com/watch?v=yIhZjEsgsNQ, visto última vez el 5 de agosto de 2024.


https://www.facebook.com/nimpoqom 5 DE AGOSTO 2024


           CENTRO DE REFLEXIONES NIM POQOM

lunes, 5 de agosto de 2024

GUATEMALA: PETICIÓN AL PRESIDENTE ARÉVALO A FAVOR DE LA TERCERA EDAD

Por: Factor Méndez

Por este medio, presento disculpas a los amables lectores por la ausencia de esta columna durante las últimas tres semanas.

Estuve imposibilitado por una delicada neumonía de la que aún no me recupero y que obligó a ser hospitalizado para recibir atención médica. Una unidad de Bomberos Voluntarios a temprana hora, me trasladó de mi residencia a la emergencia del hospital Rooselvelt, en donde en medio de las carencias y limitaciones que tienen los servicios públicos de salud, durante el transcurso de ese día fui diligentemente atendido y estabilizado; en horas de la noche los médicos autorizaron mi salida y pude retornar a casa

Tres días después de la primera emergencia mi condición se complicó, fue por el invaluable apoyo solidario de colegas columnistas, compañeras y compañeros de la Resistencia (CNR), camaradas históricos de innumerables luchas sociales, sindicalistas, académicos, profesionales, la Coordinación de ONG y Cooperativas -CONGCOOP- de la que soy fundador y actual presidente de Junta Directiva, amigos y amigas entrañables que hicieron aportes para cubrir los gastos médicos, de asistencia y compra de medicamentos, pude ser trasladado a un hospital privado donde estuve varios días bajo control médico, exámenes de laboratorio, tratamiento con antibióticos, nebulizaciones y terapia especial.

Infinita gratitud a todas y todos, su apoyo permitió cancelar los honorarios médico hospitalarios, contribuir al tratamiento posterior y al lento proceso de recuperación.

Superé la crisis, gracias a quienes hicieron aportes para enfrentar mi delicada condición de salud. Estoy recobrando la energía en progreso positivo y si no se presentan otras complicaciones, confío en conseguir recuperación total.

En estas condiciones y como persona de la tercera edad, el grado de dificultad aumenta, sobre todo, cuando hay limitaciones económicas para adquirir medicamentos debido a los precios altos de estos o para lograr atención profesional, necesarios para alcanzar pronta, positiva y adecuada recuperación.

En Guatemala, cientos de miles y quizá millones de mujeres y hombres de la tercera edad entre quienes me incluyo, no tenemos ningún tipo de seguridad social, sin jubilación, ni siquiera una pensión que permita sobrevivir en condiciones dignas como seres humanos.

La ausencia de seguridad social, el aumento de las condiciones de miseria en la que sobreviven miles de personas, contribuyen a elevar el índice de muertes prematuras, por no poder pagar atención médica o comprar medicinas para tratar las enfermedades.

Esta precaria situación social de quienes en Guatemala no gozamos del beneficio de programas de seguridad social vulnera derechos humanos, eso debería cambiar si se universalizan estos beneficios, lo que se puede lograr con voluntad política y decisión de los gobernantes.

En ese sentido, hago formal petición al presidente Bernardo Arévalo para que su Gobierno examine la posibilidad de ampliar la cobertura de los programas de seguridad social existentes, declarando la universalización de servicios de salud y otorgando una pensión digna a todas las personas mayores de 65 años, sin distinción de ninguna naturaleza.

En muchos países del mundo la seguridad social es universal con especial atención a personas de tercera edad, los ejemplos abundan. El más cercano es el caso de nuestro vecino del norte, la República de México, en donde el actual presidente Andrés Manuel López Obrador, decretó este año la “Pensión del Bienestar Para Personas Adultas Mayores” (PBPAM), que es universal y no contributiva. La pueden recibir todas las personas mayores de 65 años, sin haber cotizado antes y aunque nunca trabajaron.

Ese tipo de políticas sociales son las que hacen falta en Guatemala. Bien haría el presidente Arévalo si durante su Gobierno se otorga ese beneficio a las personas adultas mayores.



domingo, 4 de agosto de 2024

ESTRENO DOCUMENTAL "LAS VARAS DE LA DIGNIDAD"



ESTRENO DOCUMENTAL "LAS VARAS DE LA DIGNIDAD" 106 Días por la Democracia, 500 Años de Resistencia, en homenaje a las Autoridades y Pueblos que defendieron la democracia. DÍA: 10 de Agosto. HORA: 15:00 Horas LUGAR: Palacio Nacional de la Cultura. Foros y Exposición Fotográfica del 10 al 24 de agosto.
Dirección, edición y cámara: Arturo Albizures Guión: Carmen Reina Texto: Walter Del Cid y Carmen Reina Locución: Carmen Reina Entrevistas: Carmen Reina Y Arturo Albizures

sábado, 3 de agosto de 2024

GUATEMALA: LA PAVA INTOCABLE


La CIDH dice que el MP criminaliza a operadores de justicia y defensores de derechos humanos.

Por: Haroldo Shetemul 

Quién lo iba a decir que, a su edad, la fiscal general nos deleitaría con un video en el que muestra sus dotes declamatorias. Durante 17 minutos, Consuelo Porras nos recuerda aquellos actos de primaria cuando las niñas recitaban, con ademanes sobreactuados, aquel poema de “por aquí pasó una pava, chiquita y voladora, en el pico lleva flores…”. Solo que esta vez no era una función lírica, sino un discurso político en el que deja constancia de que tiene una fijación ¿freudiana? con el presidente Bernardo Arévalo. La señora, que entre sus virtudes tiene haber plagiado su tesis doctoral, se dice víctima de una conspiración dirigida por el mandatario para tomar el control del Ministerio Público (MP). En su perorata, muestra su ardor porque la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) no se anduvo con rodeos para tacharla, a ella, como un elemento nocivo para la democracia del país. 

Porras desata una cacería contra el presidente Arévalo y varios funcionarios de gobierno.

En su alocución, Porras dijo que es intachable, más que eso, intocable. Ella dice que actúa con objetividad e independencia, tan así que hasta le extendió un certificado a Alejandro Giammattei, cuando este era presidente, de que el MP no lo investigaba por ningún hecho de corrupción. Qué es eso de que la CIDH la señale de andar criminalizando a operadores de justicia, defensores de derechos humanos, periodistas, estudiantes y profesores, entre otros. No, eso es falso, ella solo evita  perseguir a sus amigos corruptos. Dice que hay un patrón de ataques y falsas acusaciones en su contra, principalmente porque está velando por los derechos humanos de todos los guatemaltecos. Bueno, quizá esto lo dice porque hasta ella entiende que el procurador de Derechos Humanos, José Alejandro Córdova, solo sirve para cobrar su salario, crear plazas en esa institución para los diputados y guardar silencio con los hechos de violaciones flagrantes de derechos humanos, como es el caso de Jose Rubén Zamora, una de las víctimas de Porras.

Tan “objetiva” es la fiscal general que en la mayor parte de su discurso se lanzó a la yugular del presidente Arévalo, al que acusó de irresponsable por no atender los problemas económicos, políticos, sociales y de infraestructura. La verdad es que Porras parecía una candidata en campaña. ¿No será que está ensayando para ser la próxima presidenciable del lado oscuro? O quizá mucho antes quiere asaltar la Presidencia. Con la ayuda de la Corte de Constitucionalidad (CC) ahora busca la inmediata destitución, ipso facto, del procurador general de la Nación, el secretario general de la Presidencia, el ministro de Finanzas y el secretario de Comunicación Social de la Presidencia. Pero no se conforma con eso, también le pide a sus cuates de la CC el inmediato encausamiento penal de Arévalo, lo que significaría iniciar el proceso para despojarlo de su inmunidad presidencial.

La magia de la edición digital de su discurso le permite a Porras lucir fuerte y firme, tal como dice el lema que se inventaron para el MP. En el fondo se sabe que está acorralada, muy afectada porque en su propia cara la delegación de la CIDH plantea que se requiere un examen independiente de la Fiscalía General, debido a su evidente falta de objetividad ampliamente difundida y su impacto en los derechos humanos. Bien se dice que las fieras heridas son más peligrosas. En tan solo 17 minutos, la señora de los lentes sobre el cabello pasó de presentarse como víctima a transformarse en la victimaria que ahora quiere concretar el golpe de Estado contra el presidente Arévalo. No soporta que este mandatario haya denunciado que ella secuestró el padrón electoral, el cual podría ser utilizado en forma ilegal para fines espurios. Eso no lo perdona y por eso no le importa violar el derecho constitucional a la emisión del pensamiento que tenemos todos los guatemaltecos, incluyendo el presidente y sus funcionarios.




jueves, 25 de julio de 2024

GUATEMALA: 28 de julio de 1968 -28 de julio de 2024 56 años después Chicoyogüito vuelve su mirada a Wolok


Por: Kajkoj Máximo Ba Tiul

El 28 de julio de 1968, la comunidad de Chicoyogüito fue desalojada y despojada de sus tierras para instalar la Zona Militar No. 21, hoy conocida como CREOMPAZ, en Cobán, Alta Verapaz. Durante el conflicto armado interno, la Zona Militar No. 21, y fue el centro de coordinación e inteligencia militar de esta región y centro clandestino de detenciones ilegales, tortura, ejecuciones extrajudiciales, desaparición forzada, y violaciones sexuales cometidas por el ejército y el Estado, de 1978 a 1996.


Los sobrevivientes de Chicoyogüito hasta hoy, viven en condiciones de pobreza extrema, causada por el despojo militar de sus tierras.  Además, ocupar por la fuerza su territorio, el Ejército sometió a muchas personas de Chicoyogüito a trabajos forzados en las instalaciones militares: “teníamos que limpiar y chapear alrededor de la zona militar, sin goce de salario”.

 

Después de muchos años, ancianos y ancianas, como Don Jesús y doña Felipa y sus descendientes (hijos e hijas, nietos y nietas), iniciaron el reencuentro con sus familiares, amigos, amigas, vecinos y con quienes en algún momento habían compartido formas de vida, en su antiguo “Chicoyou”, contemplando al majestuoso “Woloq”.

 

Estos hombres y mujeres, con el sentimiento heredado de nuestros antepasados, como “volver al origen”, en el año 2014, en su primera declaración pública dijeron: “Nosotros y nosotras, venimos hoy a recordar una vez más, la forma violenta, de cómo fuimos desalojados y desplazados, aquel 27 de julio de 1968 por el gobierno y el Estado de Guatemala, para construir las instalaciones de una de las zonas militares más represivas del país” y porque no decirlo de América Latina.   

 

En esa ocasión, decían y con mucha emotividad, “hoy nos volvimos a reunir.  No nos importó dejar nuestros animalitos y nuestras casas, para caminar muchos kilómetros de distancia y volvernos a encontrar, como cuando nos reuníamos para trabajar en las fincas regaladas a los alemanes y dejar la fuerza de nuestro cuerpo y nuestra mente.  Nos volvimos a reunir, para recordar los años que teníamos de vivir en paz, hasta que fuimos desalojados y desplazados por el Ejército de Guatemala, hasta convertirnos en hombres y mujeres sin tierra, porque desde ese momento andamos de arriba para abajo buscando lugares donde poder vivir con toda nuestra familia”, nuestro “junqab’al”. 

 

Hoy volvemos a encontrarnos como hombres y mujeres que luchan por vivir bien.  Hoy también reunimos a nuestros hijos e hijas, nietos y nietas, para que conozcan comprendan lo que nos pasó hace muchos años y que, por eso, no les hemos podido dar mejores condiciones de vida.  Hoy volvimos a encontrarnos con nuestra gran montaña “WOLOK”, quien, nos abrazaba y nos miraba y nosotros lo contemplábamos y le pedíamos que nos protegiera, cuando vivíamos aquí.

 

Estamos volviendo organizados, con nuestra forma de organización, desde el Junqab’al, para volver a construir nuestro nuevo Kaleb’al.  No lo podremos construir, si la tierra no es nuestra, si nuestro territorio no es nuestro, si no nos devuelven lo que nos quitaron.  Para el Ral Ch’och’, su espíritu está en la tierra y el territorio.  Nuestro ombligo fue enterrado aquí y por eso aquí queremos estar y donde tenemos que estar, porque esta tierra es nuestra y solo nos la quitaron, para reprimirnos y reprimir a todos los demás pueblos”.

 

Después de 56 años, siguen exigiendo ver a Wolok, uno de sus lugares sagrados, que tienen como pueblos originarios[1].  Como todos los pueblos originarios de América Latina, los Chicoyogüito, sienten, sueñan, sufren, con sus lugares sagrados, sobre todo, porque ahí están enterrados sus antepasados, quienes vivían, cuando llegaron los dominicos a evangelizar/colonizar/invadir el territorio de Tezulutlán.

 

Los Chicoyogüito, como muchos pueblos del norte de Guatemala, sufrieron la reducción de pueblos, impulsado por Fray Bartolomé de Las Casas, el despojo masivo de sus tierras por parte de las municipalidades y ayuntamientos creados pocos años después de la colonización y fortalecidos con la independencia y la reforma liberal.  Vivieron el segundo repartimiento con la llegada de los colonizadores y explotadores alemanes, quienes convirtieron a los indígenas en esclavos/colonos, para trabajar en sus fincas y durante el conflicto armado de 1962-1996, los convirtieron en el enemigo interno.  También han sufrido la represión, la discriminación y el racismo en toda su expresión y que los ha llevado a enfrentar la cárcel y tratos crueles.

 

Como todos los pueblos indígenas, los Chicoyogüito, pasaron estas etapas, hasta convertirse en desplazados en su propio territorio, convirtiéndolos en los primeros desplazados y desarraigados del recién terminado conflicto armado.  Obligados a trabajar para el ejército, sin goce de salario y expulsados, hasta que, después de 1996, comenzaron a encontrarse y darse cuenta, que son parte de los pueblos que sufrieron los efectos del genocidio guatemalteco y tomaron conciencia que la “tierra y el territorio, se recupera y se defiende”.



[1] De hecho, todo Chicoyogüito es un lugar sagrado.  Es un lugar en donde se asentaron antiguos Q’eqchi’ y construyeron una ciudad, que posiblemente fue destruida en tiempos de los alemanes y desaparecida en tiempos del conflicto armado, situación que hay que investigar, como está sucediendo con otros lugares en el departamento de Alta Verapaz, ejemplo: Chi’ Chen en Santa Cruz Verapaz y Najtilab’aj en San Cristóbal Verapaz.


Kajkoj Máximo Ba Tiul, Maya Poqomchi, antropólogo, filósofo y teólogo, investigador.

                        CENTRO DE REFLEXIONES NIM POQOM