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domingo, 28 de mayo de 2017

DEL INFIERNO TAN TEMIDO A LA GUATEMAGICA DESEADA.


HUGO GORDILLO
La lucha heroica que emprendió la abogada estadounidense Jennifer Harbury en los años 90 del siglo pasado, contra el cobarde Ejército de Guatemala cuando buscaba a su esposo, el guerrillero Efraín Bámaca Velásquez (comandante Everardo) provocó que los militares pusieran lápida a la tumba de la impunidad por sus crímenes cometidos en la Base Aérea del Sur, Retalhuleu, durante 36 años de guerra y represión a gran escala.

Harbury, que tocó hasta las puertas de Naciones Unidas, llegó a poner en peligro las relaciones de Guatemala con Estados Unidos, según un reporte del Departamento de Defensa de fecha 24 de noviembre de 1994, denominado El creciente impacto del caso Bámaca en la institución militar guatemalteca:

“(censurado) tuvo una reunión de oficiales (censurado) Los temas principales de la conversación fueron algunos de los mismos discutidos en la reunión del presidente (censurado) El caso de Efraín Bámaca y las acciones que se deben tomar durante las visitas futuras de la Comisión de Naciones Unidas a las bases militares guatemaltecas.”

Un año antes, el Estado Mayor de la Defensa Nacional había ordenado a todos los comandos, destruir archivos que pudieran ser utilizados para rastrear o dar con responsables de crímenes militares o que pudiera comprometer la seguridad o el estatus de cualquier miembro del Ejército. Dicha orden fue reiterada un año después y, de la Base Aérea del Sur, se obtuvo la siguiente respuesta:
“…esta acción ya había sido cuidadosamente supervisada y llevada a cabo. Además de extraer todos los archivos incriminatorios, las instalaciones que se usaron como áreas de “interrogación” al principio y mediados de los años ochenta, han sido totalmente demolidas, y las fosas que existían para enterrar a los guerrilleros han sido rellenadas y cubiertas con cemento. Se dice que estas instalaciones son los edificios destruidos ubicados directamente detrás de la pequeña estructura ubicada directamente detrás de la torre de control de tráfico aéreo en la Base Aérea del Sur.”

Las víctimas.

La Base tuvo que ver con la totalidad o la mayoría de secuestros, torturas y asesinatos de cientos de personas, entre guerrilleros, políticos de izquierda y ciudadanos comunes, como en los siguientes casos:

En marzo de 1966, tropas del Ejército capturaron a Leonardo Castillo Flores en Retalhuleu, líder de la Confederación Campesina y dirigente del Partido Guatemalteco de Trabajo; Carlos Barrios, Mauricio García y Enrique Chacón. Después de ser interrogados con torturas, fueron ejecutados secretamente.

En junio de 1969, en la ciudad de Guatemala, el Ejército capturó a Alder Gilbertino Martínez Rivas, quien había sido combatiente de las FAR, lo torturaron en una celda en la Base militar Mariscal Zabala durante un mes y lo liberaron. En abril de 1971, lo capturaron en la cabecera de Retalhuleu y lo trasladaron a la Base militar de Retalhuleu, donde fue desaparecido. 

El 17 de enero de 1980, en el cantón Paoj, municipio de San Sebastián, la policía secuestró a Domingo Quich Cuscena, presunto colaborador de la ORPA, y a su esposa Adela Raymundo Paz Chochajil. Dos días después, sus cadáveres fueron encontrados en la cabecera de San Andrés Villa Seca con señales de tortura. 

El 1 de julio de 1980, en el municipio de Nuevo San Carlos, la policía capturó a Benjamín Hernández, presunto colaborador de la ORPA, fue entregado al Ejército. Tres días después, su cadáver fue encontrado con alambre de púas alrededor de su cuello. 

El 3 de julio de 1980, en la Aldea Sibaná, municipio de El Asintal, la policía judicial secuestró a Eladio López Valle en casa de un comisionado militar. Fue trasladado a la Zona Militar de Retalhuleu donde fue brutalmente golpeado y desaparecido.

En el año 1980, en la cabecera departamental de Retalhuleu, el Ejército secuestró a César Augusto Dávila, fundador del sindicato de la Algodonera Retalteca, ARSA. Fue desaparecido.
En noviembre de 1980, en la aldea Barrios, municipio del Nuevo San Carlos, el Ejército ejecutó a los hermanos Joaquín y Olivio Rodas Santos y secuestró a Pedro Basilio Rodas Santos, quien fue desaparecido. 

El 18 de marzo de 1981, en la ciudad de Mazatenango, Suchitepéquez, la G-2 secuestró a Julián García Ramírez. Fue torturado con quemaduras en los genitales y piquetes en los ojos. Asesinado en un lugar llamado Casa Blanca, en la carretera que va a Retalhuleu.

El 13 de septiembre de 1981, en el caserío El Chico, militares y comerciantes rivales de la víctima, ejecutaron a Cristóbal Toj Imal, vendedor de mariscos. 

En octubre de 1982, en el municipio de San Martín Zapotitlán, la policía capturó a José Lara Benavente, colaborador de la guerrilla. Ejecutado en el caserío Ceiba Blanca, aldea Ajaxá. El cuerpo presentaba golpes y un alambre de púas amarrado en su cuello. 

En 1982, en el municipio de San Felipe, la policía capturó a César Tiguilá. Posteriormente la víctima apareció con vida en el río Samalá, pero, murió a causa de las torturas y la deshidratación. 

En enero de 1983, la Primera Compañía del Comando de Operaciones Especiales (COE) o Quinto Cuerpo de la Policía Nacional, participó en el denominado Teatro de Operaciones del Sur Occidente (TOSO), que utilizó la Base como centro de operaciones, dirigidas por la Dirección de Inteligencia del Estado Mayor del Ejército. Operó a lo largo de la Costa del Pacífico, abarcando Retalhuleu, Suchitepéquez, el sur de Sololá y parte del Volcán de Pacaya con más de trescientos agentes.
Durante esos meses, el comandante del COE, teniente coronel Juan Francisco Cifuentes Cano y el subcomandante, se coordinaron directamente con dependencias de las fuerzas armadas y mantuvieron comunicación directa y constante con el director general de la Policía Nacional, coronel Hernán Orestes Ponce Nitsch. 

El 28 de enero de 1983, en el caserío San Martín, municipio de San Lucas Tolimán, Sololá, el Ejército secuestró a Gumercindo Binac Ramos, Gabriel Calel Rosales, Benigno Valentin Castro Guit, Gaspar Chávez, Alberto Choguaj Canel y Lucas Gómez Cuc. Los llevaron a la Zona Militar de Mazatenango. Después de trece días detenidos, los trasladaron a la Zona Militar de Retahuleu, donde los torturaron y los liberaron. 

El 16 de mayo de 1983, en la zona militar de Retalhuleu, el Ejército mató a Domingo Martínez Rodríguez, cuando pasaba cerca de la garita de la mencionada zona militar. Fue muerto en un “juego” de tiro al blanco. 

El 3 de enero de 1984, en el barrio Monterrey, fue secuestrado Jorge Hiram Muralles García. Unas semanas después, un testigo lo vio torturado en la oficina de la Dirección de Investigaciones Criminológicas (DIC) de la ciudad de Guatemala. Desde ese momento nadie volvió a saber más de la víctima. 

El 3 de enero de 1984, en la cabecera departamental, el Ejército capturó al sindicalista Darío Roldán Gómez. El mismo día, en el cantón Los Patos, soldados secuestraron a Pedro Mejía Díaz, quien era compañero de trabajo de Darío. Fueron desaparecidos. 

El 31 de diciembre de 1991, en la finca La Aurora, municipio de Nuevo San Carlos, el Ejército secuestró a Julio Pérez López, colaborador del PGT, junto a dos personas más no identificadas. Las víctimas fueron trasladadas a la zona militar de Suchitepéquez. Posteriormente se publicó un comunicado de prensa con las fotos de los tres capturados en el que se decía que tres guerrilleros se habían entregado voluntariamente en la zona militar. Fueron desaparecidos. 

Presuntos victimarios.

Por supuesto que hay cientos de víctimas más, pero es necesario hablar, también, de los posibles victimarios que participaron del secuestro, la tortura y el asesinato. Entre ellos figuran verdaderas “joyas” que, al amparo de la deleznable política de seguridad nacional, estuvieron destacados en la Base Aérea del Sur durante el período de guerra y represión:
Emilio Arturo Batres Luna, comandante de pelotón, (1961-1962). Preparado en tácticas y armas de infantería en 1960, por la Escuela de las Américas. José Domingo García Samayoa, comandante de paracaidistas, (1965-1966). Habría amenazado al político Jorge Carpio por negarse a apoyar una amnistía contra militares que orillaron a Jorge Serrano a dar el autogolpe de Estado de 1993.

Mario Salvador López Serrano, instructor del curso kaibil, (1972). Fue acusado por Edwin González Barrientos de integrar una banda de militares asesinos, roba carros y extorsionistas de finqueros, cuando era comandante de la zona militar de Santa Lucía Cotzumalguapa, Escuintla, en la década de los 90. González Barrientos fue secuestrado, torturado y dado por muerto en Santa Lucía.
Luis Arturo Isaac Rodríguez, segundo comandante, (1982). José Luis Díaz Muñoz, comandante, (1983) Integró la cúpula de golpistas del general Óscar Humberto Mejía Víctores contra el general Efraín Ríos Montt en 1983. 

José Luis Quilo Ayuso, segundo comandante, (1984). Se negó a dar los informes de la zona militar de El Quiché, tras el crimen de Jorge Carpio. Experto en operaciones sicológicas, fundador de la Asociación de Veteranos Criminales Militares, Avemilgua, y financista del partido gobernante FCN. Acusado de ordenar masacres en el Triángulo Ixil y reclutador de menores para el Ejército, condecorado por el Banco Industrial en 2016.

Sergio Arnoldo Camargo Muralles, segundo comandante, (1985-1986). Eterno presidente del Comité Olímpico Guatemalteco, corrupto. Como segundo jefe de Estado Mayor Presidencial, encubrió el crimen de la también retalteca Mirna Mack, ocurrido en 1990. 

Marco Tulio Espinoza Contreras, comandante, (1993-1994). Como jefe de Estado Mayor de la Defensa, sospechoso de ser uno de los intelectuales del crimen de monseñor Juan Gerardi.
Estas y otras joyas castrenses deberían dar respuestas a un documento desclasificado del Departamento de Defensa estadunidense, en el cual se señala a las Fuerzas Armadas Guatemaltecas de lanzar al Océano Pacífico a rebeldes vivos y muertos que habían sido detenidos, entre 1984 y 1986. Los vuelos de la muerte en Guatemala, identificados por el documento, salían de la Base Aérea Sur, en Retalhuleu.

Según el desclasificado: “Una técnica usada para deshacerse de insurgentes que habían sido asesinados durante interrogatorios, y que en ocasiones estaban vivos, pero tenían que ser desaparecidos, era tirarlos desde aviones al océano. 

Aeronaves Aravá IAI-201 se estacionaban en la parte sur de la pista después de la medianoche. Personal del D-2 (Inteligencia Militar) cargaba los aviones con prisioneros y cadáveres Los pilotos recibían instrucciones de volar durante treinta minutos mar adentro y entonces empujar a los prisioneros y a los cuerpos fuera de la aeronave. De este modo, el D-2 podía deshacerse de la mayoría de la evidencia que mostraba que los prisioneros habían sido torturados y asesinados”

De viaje al pasado.

La Base, como comúnmente la conocen los retaltecos, fue una pista de aterrizaje creada en 1956 por el coronel Carlos Castillo Armas (CACA). La asfaltó el otro vende patrias, general Miguel Ydígoras Fuentes (mercenario retalteco) “para la defensa y seguridad nacional y regional,” con el entrenamiento de tropas paracaidistas.

“Yvívoras Fuete” también le ofreció la pista al presidente de Estados Unidos, Dwight Eisenhower, para que la usara en su política antirrevolucionaria cubana, la cual fue ejecutado por la CIA y sus mercenarios que se entrenaron en la Finca Helvetia, del también retalteco Roberto Alejos Arzú, apodado como John Black por los gringos conspiradores y terroristas.

En junio de 1960, Alejos se reunió con el agente de la CIA, Jacob Esterline en los Estados Unidos. Ambos evaluaron la capacidad de la pista de La Base para el aterrizaje de aviones C-54. Posteriormente, en Miami, Alejos conoció al mercenario cubano Juan Paula Argeo, quien manejaba fondos millonarios para la evaluación de pistas de aterrizaje en Retalhuleu, Escuintla y El Petén.
Avión B-26 derribado por el Ejército cubano en la fallida invasión terrorista de Bahía de Cochinos emprendida desde Guatemala

Finalmente, la CIA remozó la pista aérea de Retalhuleu a través de la empresa Thompson Cornwall Company, que le construía carreteras al gobierno de Ydígoras. En septiembre, la pista pasó a ser un centro de operaciones estadounidense, con el aterrizaje de aviones DC-3 y C-46. La clave en español de la Base era Rayo Base y, en inglés, JMADD.

Cuando el 13 de noviembre se levantó un grupo de militares contra la corrupción de Ydígoras, Alejos se dirigió a La Base para alertar a los mercenarios y a las tropas acantonadas en Retalhuleu, con la posibilidad de que accionaran contra los alzados que pasaron a crear la guerrilla guatemalteca. El subdirector de planes de la CIA, Richard Bissell solo aprobó el envió de las tropas nacionales en sus aviones a la capital y la participación de sus pilotos, como voluntarios, en apoyo aéreo (bombardeo, patrullaje y abastecimiento en Izabal).

Cuando Estados Unidos fracasó en la invasión a Bahía de Cochinos, la Base dejó de ser un medio al servicio de la política anticastrista norteña, pero siguió jugando su papel, acorde con la política de seguridad nacional diseñada por Estados Unidos para el Ejército. A la nueva ola anticomunista se sumaron dos escuadrones de la muerte: la Unidad de Comando Especial del Ejército, en la década de los 60, y el Comando Anticomunista del Sur, en la década de los 80.

El nombre oficial de Base Aérea del Sur data de mayo de 1989. Su primer comandante fue el coronel Carlos Alberto Pozuelos Villavicencio, quien empezó a trabajar junto con la Oficina Antinarcóticos de los Estados Unidos, pero, a sabiendas de que los militares guatemaltecos son traidorazos de primera, la Embajada norteamericana le quitó la visa ad-eternum. 

La Base lleva el nombre del coronel Mario Enrique Vásquez Maldonado, muerto en las faldas del Volcán Tolimán, Sololá; cuando el helicóptero que tripulaba fue derribado por guerrilleros en octubre de 1982. Según el Ejército, La “Seca” Vásquez, era muy querido por los retaltecos.

En marzo de 2003, la Base se constituyó en Comando Aéreo con su respectiva área de responsabilidad en toda la costa sur, incluyendo la Zona Económica Exclusiva en el Océano Pacífico. 
En abril del 2010, el Congreso, presidido por Roberto Alejos Cámbara, sobrino-nieto del Roberto Alejos Arzú anticastrista (John Black) aprobó la Ley de alianzas para el desarrollo de infraestructura económica, propuesta por el presidente, el general Otto Pérez Molina, como parte de la cuatrinca político-militar-mediático-empresarial para la gobernanza de mano dura y la protección de los intereses de la oligarquía nacional.

A raíz de los escándalos de corrupción de La Línea, que terminaron con la renuncia y el arresto del chafarote y algunos de sus secuaces, correspondió al payaso Jimmi Morales inaugurar los dos primeros proyectos aéreos, en el contexto de las “alianzas público privadas” donde el Estado es soporte; y la empresa privada transnacional, la gran beneficiaria de los recursos del Estado; asegurado por dos vías: 1) la contratación de servicios del Estado con la iniciativa privada y 2) el uso de los recursos nacionales por la iniciativa privada. 

Prueba de ello es el denominado Aeródromo de Quetzaltenango y el Aeropuerto de Retalhuleu, a los que seguirán los de Puerto Barrios, Izabal y Puerto de San José, Escuintla. Las principales contrapartes en estos negocios son Guatemágica, dirigida por Ricardo Alejos David, otro retalteco y familiar del Alejos anticastrista de los 60; Transporte Aéreos de Guatemala, de capital transnacional; y el Instituto de Recreación de los Trabajadores, creado con fondos de trabajadores y empresarios, pero dirigido eternamente como finca personal por el oligarca industrial Ricardo Castillo Sinibaldi, tío del prófugo de la justicia Alejandro Sinibaldi, por corrupción multimillonaria. 
De regreso al futuro.

¿A un año de inaugurado el “aeropuerto”, qué ingresos recibe el Estado por haber puesto La Base a los pies de Castillo Sinibaldi y el Irtra, empezando con un vuelo semanal entre Retalhuleu y la capital? TAG ha dejado de realizar muchos vuelos por falta de demanda, pero en el supuesto de que los hiciera todos, los ingresos por pasajes apenas sobrepasan los tres millones de quetzales anuales. 
En el supuesto, también, de que el Estado goza de un 30 por ciento de los ingresos en la alianza, estaría recibiendo ocho mil quetzales mensuales por el uso de un terreno de kilómetro y medio de largo por medio kilómetro de ancho. Un buen negocio manejado por la oligarquía nacional y la burguesía local sobre la lápida de un cementerio clandestino y el olvido de cientos de desaparecidos en La Base. 

A esos ocho mil quetzales que ingresan mensualmente a las arcas nacional habría que descontar el pago estatal a oficiales de migración, aduana, policía y administración tributaria, que fueron anunciados durante la inauguración del aeropuerto. Eso significa que el Estado no solo cedió La Base, sino que, además, debe hacer gastos para complacer a Sinibaldi, sus socios y sus invitados nacionales y extranjeros. 

¿Si un empresario fuera el dueño de La Base, cobraría ocho mil quetzales mensuales de renta por el uso de un terreno de kilómetro y medio de largo por medio de ancho? Impulsar el turismo en Retalhuleu es el pretexto inicial para que La Base termine como propiedad privada. Después llegará la apropiación de tierras nacionales como El Manchón Guamuchal, uno de los últimos bosques manglares de la costa.

Suponiendo nuevamente que Guatemágica, TAG y el Irtra quieren promover el desarrollo turístico, no van a llenar tanto las expectativas de Retalhuleu como sus bolsillos. El Irtra es una piedra en el zapato para restauranteros y hoteleros de Retalhuleu, como lo demostró el también retalteco Jorge Murga Armas en su libro “No lugares” e identidad en Guatemala. 

EL Irtra, que se desvió de sus objetivos iniciales (recreación de los trabajadores) es una empresa de competencia desleal, ya que dentro de sus instalaciones vende caro y no paga, entre otros impuestos, el IVA, el de hotelería al Inguat y el de bebidas alcohólicas, bebidas provenientes, exclusivamente, de la cervecería de la parentela de Castillo Sinibaldi.

Mientras pagan todos los impuestos, los empresarios retaltecos seguirán a expensas del “derrame” a cuentagotas que produce el Irtra, porque este monstruo construye más y más hoteles y restaurantes protegidos por la competencia desleal, la cual debió ser abolida por el Congreso desde el mismo momento que la institución perdió su razón de ser. 

El Irtra, ese no lugar del que habla Murga, es uno de los últimos elementos para que los retaltecos olviden, no solo el pasado, sino acepten el robo de bienes nacionales como La Base, de la misma manera que funciona el ilusionismo arribista de montar aviones, porque, como bien lo dice el lema de la vieja Base: “Cuando la población lo necesita, la ayuda siempre llega del cielo.” Todo gracias a una oligarquía voraz que negocia a punta de corrupción y privilegios, pero se presenta públicamente como empresariado angelical en nuestra Guatemágica.

jueves, 22 de diciembre de 2016

CorteIDH condena Guatemala por desaparición forzada de pueblos indígenas maya

La Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH) informó hoy que encontró culpable al Estado guatemalteco por desapariciones forzadas y por no haber investigado la masacre de pueblos indígenas mayas perpetrada por agentes estatales entre 1981 y 1986, durante la guerra civil.

San José, 21 dic (EFE).- La Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH) informó hoy que encontró culpable al Estado guatemalteco por desapariciones forzadas y por no haber investigado la masacre de pueblos indígenas mayas perpetrada por agentes estatales entre 1981 y 1986, durante la guerra civil.
El caso se relaciona con una serie de masacres, ejecuciones extrajudiciales, torturas, desapariciones forzadas y violaciones de miembros de la aldea Chichupac y comunidades vecinas, en el marco del conflicto armado interno que vivió esa nación (1960-1996).
La sentencia, notificada hoy a las partes, indica que el Estado guatemalteco es responsable por la desaparición forzada de 22 personas y por no haber adoptado medidas necesarias para revertir los efectos de la situación de desplazamiento.
"La falta de investigación de las ejecuciones, detenciones, desplazamientos forzados, actos de tortura, violencia sexual y trabajos forzosos, entre otros, ocurridos entre agosto de 1981 y agosto de 1986 en el marco del conflicto armado, constituyó un incumplimiento de las obligaciones estatales", concluyeron los jueces.

La Corte determinó que el Estado violó los derechos a la libertad personal, a la integridad personal, al reconocimiento de la personalidad jurídica y el derecho a la vida, de las 22 víctimas de desapariciones forzadas. Lo último que se supo de ellas es que se encontraban bajo custodia estatal.

También concluyó que el Estado no adoptó medidas para garantizar a las víctimas desplazadas un retorno digno y seguro a sus lugares de residencia, un nuevo asentamiento voluntario o una indemnización adecuada, por lo que, violó el derecho de circulación y residencia.

La sentencia además indica que no se cumplió con las obligaciones para prevenir y sancionar la tortura, la desaparición forzada de personas, y por no prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra la mujer.
"La Corte determinó que la actuación del Estado en la investigación de los hechos del caso demostró una clara voluntad por parte de las autoridades de que los mismos permanezcan en la más absoluta impunidad", explica la sentencia.

La demanda interpuesta por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) indica que lo ocurrido se enmarca "dentro de una política de Estado, con fundamento en la doctrina de seguridad nacional y el concepto de enemigo interno, destinada a eliminar la supuesta base social de grupos insurgentes de la época".
El tribunal internacional solicitó reabrir las investigaciones para sancionar a los responsables, así como brindar tratamiento médico, psicológico y psiquiátrico a las víctimas.
El Estado de Guatemala también debe realizar las acciones necesarias tanto para determinar el paradero de los miembros de la aldea de Chichupac y comunidades vecinas desaparecidos forzadamente, así como localizar, exhumar e identificar a las personas fallecidas.
Por daños materiales e inmateriales la CorteIDH ordenó entregar 55.000 dólares por cada una de las 183 personas incluidas en un listado general de víctimas de desaparición forzada.
Además de 5.000 dólares a las personas que fueron desplazadas y 30.000 dólares para cada familia de víctimas, que deben ser divididos entre madres, padres, hijos, cónyuges y compañeros permanentes.
También contempla 10.000 dólares para los hermanos de las víctimas por daño inmaterial.
La Corte Interamericana indicó que supervisará el cumplimiento íntegro de la sentencia y que dará por concluido el caso una vez que el Estado guatemalteco haya dado cabal cumplimiento a lo dispuesto en la misma. EFE

http://www.wradio.com.co/noticias/internacional/corteidh-condena-guatemala-por-desaparicion-forzada-de-pueblos-indigenas-maya/20161221/nota/3337956.asp

sábado, 10 de diciembre de 2016

Guatemala: identifican desaparecidos durante la guerra


ARCHIVO - En esta foto de archivo del 13 de enero de 2011, un antropólogo forense exhuma parte de una fosa común en uno de los cementerios más grandes de Guatemala, La Verbena. Los restos de Juan Estuardo Orozco López y José Zenón Hernández Cusanero fueron encontrados en una fosa en este lugar. Son dos de 500 desaparecidos que hasta ahora se han identificado tras un proceso que comprar sus restos con DNA de sus familiares. El proceso inició a mediados de año, de acuerdo a la Fundación de Antropología Forense de Guatemala. (AP Foto/Rodrigo Adb, Archivo)

AP. 10.12.2016 - 10:29h PST 

Por más de 30 años, los restos de Juan y José no fueron más que una pila de huesos sin nombre.

Las osamentas se hallaron en una fosa común del cementerio de La Verbena, en la capital de Guatemala, y son un recordatorio de la guerra civil que cimbró el país centroamericano entre 1960 y 1996.

Juan Estuardo Orozco López y José Zenón Hernández Cusanero son dos de 500 cadáveres desaparecidos identificados hasta el momento, pero de acuerdo con un informe de La Comisión para el Esclarecimiento Histórico —auspiciada por la Organización de las Naciones Unidas— aún hay pendientes por saldar: en esa guerra que enfrentó a militares y civiles desaparecieron 45.000 y murieron 200.000.

La Fundación de Antropología Forense de Guatemala logró la identificación de los restos tras realizar comparaciones con muestras de ADN de las víctimas con sus familiares. Aunque el proceso inició a mediados de 2016, la información —a la que The Associated Press tuvo acceso en exclusiva— no se había dado a conocer a la prensa sino hasta ahora.

Los nombres de Juan y José se suman a una lista de 183 que aparece en una bitácora conocida como Diario Militar, cuya existencia se dio a conocer en 1999 y constituye un registro de quienes fueron detenidos tras acusaciones de subversión y haber pertenecido a la guerrilla.

Señalados como enemigos de los regímenes militares que entonces gobernaban Guatemala, miles de integrantes de organizaciones sindicales, estudiantiles o campesinas se convirtieron en víctimas del conflicto.

El Diario Militar, que identifica con fotografía a cada víctima de las fuerzas de seguridad, detalla lo que ocurrió tras su detención. Entre otras cosas, ahora se sabe que el número "300" era una clave para detallar que alguien había sido asesinado.

Por más de 30 años, los restos de Juan y José no fueron más que un par de osamentas marcadas con números —496 y 1200— en una fosa común. Como ellos, muchos otros cadáveres anónimos ampliaron la cifra de miles de desaparecidos a causa de la guerra.

Según los testimonios de la familia de Juan, un ingeniero eléctrico que tenía 29 cuando desapareció, el joven fue atacado en la zona 11 de Ciudad de Guatemala tras resistirse a ser detenido por fuerzas de seguridad en agosto de 1983. Nunca dieron con su paradero.

El Diario Militar identifica a Juan con el número 2. Asimismo, la bitácora establece que utilizaba el seudónimo de "Miguel y Marín" y que era un supuesto miembro de la Organización del Pueblo en Armas (ORPA), una de las cuatro fracciones de la guerrilla conocida como Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca (URNG).

El informe detalla: "cayó abatido al oponerse a su detención".

José, por su parte, desapareció el 23 de abril de 1983. Tenía 25 años y según los testimonios salió de su comunidad en San Martín Jilotepeque, en el departamento de Chimaltenango, hacia la capital. Luego no se supo más de él.

En el dossier, José es el número 112. Su seudónimo era "Marco Antonio" y, según los militares, era miembro del Ejército Guerrillero de los Pobres (EGP), una fracción de la URNG. De acuerdo al documento, las fuerzas de seguridad lo identificaron y trataron de detenerlo.

En lo que fracasaron los hombres, tuvieron éxito las armas: "al darse cuenta de los vehículos, se quiso poner en fuga, por lo que tres impactos de (un fusil) M-16 lo detuvieron".

El informe detalla: "300 en el lugar".

De las 183 personas que aparecen en el diario militar, 101 fueron ejecutadas. Algunos cuerpos se localizaron; otros nunca aparecieron. Del resto —82— algunos fueron puestos en libertad; del resto no se sabe más.

José Suasnavar, director de la Fundación de Antropología Forense de Guatemala, dijo que en La Verbena se han localizado 3.323 osamentas que se han comparado con más de 13.000 muestras de ADN del Banco Genético Nacional de familiares y Víctimas de Desaparición Forzada, donde se han localizado a ocho personas que aparecen en el Diario Miliar.

En 2012, la Corte Interamericana condenó al Estado guatemalteco por violación a la vida, integridad y derechos de las víctimas. Desde entonces, el Estado está obligado a resarcir a sus víctimas y a buscar a los desaparecidos.

Ver más en: http://www.20minutos.com/noticia/69193/0/guatemala-identifican-desaparecidos-durante-la-guerra/#xtor=AD-1&xts=513357#xtor=AD-1&xts=513357

miércoles, 4 de mayo de 2016

GUATEMALA: MES DE MAYO 1984 VARIOS DIRIGENTES DE AEU FUERON CAPTURADOS Y DESPARECIDOS. REIVINDICAR SU MEMORIA. PROHIBIDO OLVIDAR


Dignificar la actividad revolucionaria honrando a nuestros héroes y mártires y su legado manteniendo la denuncia por las desapariciones forzadas de cara a las nuevas luchas por construir una Guatemala  con justicia e igualdad para todos y todas

En el mes de mayo de 1984 una gran parte de la dirigencia de la Asociación de Estudiantes Universitarios (AEU) "Oliverio Castañeda de León, fue desaparecida por el régimen militar encabezada por el General Oscar Humberto Mejía Vítores. Los líderes de la AEU fueron capturados ilegalmente cuando se proponían realizar un proceso eleccionario, el 21 de mayo también conocido como ‘Día del Estudiante’, buscando la renovación del Comité Ejecutivo de la esa entidad gremial de los estudiantes universitarios.

La oposición de la AEU de rechazo abierto a las violaciones a los derechos humanos y abusos producidos por el régimen militar, le valió a la dirigencia de la AEU ser considerada un peligro; por lo que se implementó un plan de captura, secuestro y desaparición de los principales líderes populares.
En 1984 al menos seiscientos dirigentes sindicales, campesinos, religiosos indígenas y estudiantiles fueron capturados por agentes de las fuerzas de seguridad. Algunos de los familiares de los desparecidos que se entrevistaron con Mejía Vítores, hablan de la actitud intimidatoria del jefe de Estado, quien abiertamente les expresaba que seguramente estaban metidos en "babosadas", con lo que se confirma lo que el GAM ha dicho reiteradamente, de que el Estado fue el responsable de la mayor parte de los crímenes cometidos en esa época.

Los familiares de los detenidos–desaparecidos afirman que el mes de mayo de1984 fue uno de los más crueles, por la cantidad de líderes que fueron secuestrados por el Estado. A continuación se presenta una breve cronología de los hechos acontecidos el marco del día del estudiante universitario en 1984:

1. 15 de mayo de 1984, es capturado ilegalmente y desaparecido Carlos Ernesto Cuevas Molina estudiante de Sociología, Presidente del Comité Ejecutivo de la AEU.

2. El 15 de mayo de 1984, es capturado ilegalmente y desaparecido al salir de una peluquería, Otto René Estrada Illescas, estudiante de Ciencias Económicas, miembro del Sindicato de Trabajadores de la USAC (STUSC) y del Comité Ejecutivo de la AEU
.
3. El 15 de mayo de 1984, es capturado ilegalmente y desaparecido Rubén Amílcar Farfán, de 42 años, estudiante de Humanidades, miembro del Comité Ejecutivo de la AEU, trabajador de la Editorial Universitaria y delegado en el Consejo de Representantes del Sindicato de la USAC (STUSC).

4. 19 de mayo de 1984, es capturado ilegalmente y desaparecido en la zona 8, por miembros de las fuerzas de seguridad, Sergio Leonel Alvarado Arévalo estudiante de Ciencias Económicas y miembro del Comité Ejecutivo de la AEU.

5. 21 de mayo de 1984, en acciones diferentes, son capturados ilegalmente y desaparecidos Gustavo Adolfo Castañón Fuentes, Irma Marilú Hichos Ramos y Héctor Alirio Interiano, quienes eran miembros del Comité Ejecutivo de la AEU.



ficha de Fidel Antonio Avila Revolorio y Lesbia Lucrecia García Escobar. Avila Revolorio fue capturado el 29 de abril de 1984 y no se especifica su destino o paradero.

Fidel Antonio Ávila Revolorio 

El 29 de abril de 1984 es secuestrado por la dictadura militar y nunca se le volvió a ver. Siempre estuvo a la par del pueblo en sus luchas y demandas,   fue líder estudiantil y dirigente sindical a finales de los años 70s en la Ciudad de Guatemala. Se integro en esos años como militante de la Juventud Patriótica del Trabajo -JPT-  
 

Edgar Saturnino Gutiérrez Cabrera  (La Toña)
El 2 de mayo de 1984, es secuestrado a las 15:00 horas, en la 10ª. Calle y
7ª. Avenida, Zona 9. El 5 de Junio de 1984, es asesinado.





Moisés Saúl Arriaga de León
El 6 de Mayo de 1984, el estudiante de Medicina y visitador médico es
secuestrado por hombres fuertemente armados, en la colonia El Milagro,
zona 19. No se volvió a saber más de él.

Edwin Norberto Ovalle Ico
El 9 de mayo de 1984, el estudiante de Medicina de 22 años, fue capturado
por cuatro hombres armados en la zona 7


Manuel Alfredo Baiza Molina


El 14 de mayo de 1984, fue secuestrado y desaparecido junto a las estudiantes María Magdalena y María Florencia Tobar Lima, a las 12:00 horas en la Avenida Las Américas, frente a Helados Pops. Estudiante de la Facultadad de Agronomía, fue miembro del secretariado de AEU 1978 y miembro de la agrupación FRENTE. .  Según el “Diario Militar”, el 1 de agosto de 1984 fue asesinado junto con varios líderes estudiantiles.  Nunca apareció su cuerpo.



María Magdalena Tobar Lima
El 14 de mayo de 1984, fue secuestrada y desaparecida junto al estudiante Manuel Alfredo Baiza Molina y su hermana María Hortensia Tobar Lima, a las 12:00 horas en la Avenida Las Américas, frente a Helados Pops.
Según el “Diario Militar”, el 1 de agosto de 1984 fue asesinado junto con varios líderes estudiantiles.  Nunca apareció su cuerpo.







Maura Hortensia Tobar Lima
El 14 de mayo de 1984, fue secuestrada y desaparecida junto al estudiante Manuel Alfredo Baiza Molina y su hermana María Magdalena Tobar Lima, a las 12:00 horas en la Avenida Las Américas, frente a Helados Pops.
Según el “Diario Militar”, el 1 de agosto de 1984 fue asesinado junto con varios líderes estudiantiles.  Nunca apareció su cuerpo







Félix Estrada Mejía
Nació el 17 de septiembre de 1968, estudiante de la Escuela Normal Central para Varones. Realizo sus estudios primarios en la Escuela Adela Asensio de Sandoval. Fue Presidente de la Asociación de Estudiantes Normalistas AEN. Viajo Al Festival de Estudiantes en Cuba en el año de 1978. Miembro de la Coordinadora de Estudiantes de Enseñanza Media CEEM. Fue secuestrado el 15 de mayo de 1984 en la 1ª. Avenida y  8ª.Calle  zona 9, asesinado el 5 de junio de 1984




                            Carlos Ernesto Cuevas Molina
El 15 de mayo de 1984, el estudiante de Sociología de la Escuela de
Ciencias Políticas, Presidente del Comité Ejecutivo de la AEU e hijo del ex
rector Rafael Cuevas del Cid.  Tres vehículos que se conducían en contra
de la vía lo interceptaron cuando él se conducía en su motocicleta, en la
zona 1. Según el “Diario Militar”, el 1 de
agosto de 1984 fue asesinado junto con varios líderes estudiantiles.  Nunca
apareció su cuerpo.
Despues del secuestro de Carlos Cuevas, su esposa María del Rosario Godoy de Cuevas junto a otros familiares de detenidos desaparecidos fundan el Grupo de Apoyo Mutuo -GAM-, El 4 de abril de 1985, María del Rosario Godoy de Cuevas, junto a su hermano Maynor René y su hijo Augusto Rafael, de dos años de edad son detenidos-desaprecidos encontrandolos un dia despues asesinados.http://noticiascomunicarte.blogspot.com/.../ejecucion...



Otto René Estrada Illescas 
El 15 de mayo de 1984, el estudiante de Ciencias Económicas, de 31
años, miembro del Comité Ejecutivo de la AEU y del Sindicato de
Trabajadores de la USAC, fue secuestrado al salir de una peluquería.
Según el “Diario Militar”, el 1 de agosto de 1984 fue asesinado junto con
varios líderes estudiantiles.  Nunca apareció su cuerpo.
  



Rubén Amilcar Farfán 
El 15 de mayo de 1984, el estudiante de Humanidades, miembro del Comité
Ejecutivo de la AEU, trabajador de la Editorial Universitaria y delegado del
Consejo de Representantes del Sindicato de la USAC (STUSC), fue
secuestrado por hombres vestidos de civil, cuando salía de su trabajo.
Según el “Diario Militar”, Rubén Farfán fue asesinado en ese momento,
cuando se resistió a ser secuestrado por las fuerzas de seguridad.  El Estado no reconoció su participación en el hecho y tampoco ha aparecido su cuerpo.



Sergio Leonel Alvarado Arévalo (Fueguito)
El 19 de mayo de 1984, el estudiante de 20 años de la Facultad de Ciencias
Económicas y miembro del Comité Ejecutivo de la AEU, fue secuestrado
por miembros de las fuerzas de seguridad.
En la .asociación de Estudiantes de Educación Media
tenían un periódico llamado Fuego en donde él escribía artículos y hacía
las tiras cómicas que aparecían en él; allí inventa un personaje representativo del periódico llamado “Fueguito” (un “fosforito” simpático que daba mensajes solidarios) y por su parecido con este personaje le empiezan a llamar así.
El 5 de Junio de 1984, es asesinado. Según el “Diario Militar” fue
asesinado, su cuerpo nunca apareció.




                                         Héctor Alirio Interiano Ortiz

El 21 de mayo de 1984 es secuestrado. Él era de la Agrupación Frente.
Estuvo en la Facultad de Medicina en el año de 1977; al mismo tiempo
estudiaba en Economía.  Finalmente continuó estudiando sólo en
Economía. Miembro de la organización estudiantil amplia y legalmente r e conoc ida   (AEU)  de   l a  unive r s idad de  San Ca r los   (USAC) .  Su participación giraba en torno a la defensa de los intereses estudiantiles, de la comunidad universitaria en general, por la formación de un profesional
al servicio de los sectores más desposeídos.



                                      Irma Marilú Hicho Ramos

El 21 de mayo de 1984, la estudiante, fue desaparecida cuando salía de la Ciudad Universitaria. Miembro, de la organización estudiantil amplia y legalmente reconocida AEU de la Universidad de San Carlos USAC. Su participación giraba en torno a la defensa de los intereses estudiantiles, de la comunidad universitaria en general, por la formación de un profesional al servicio de los sectores más desposeídos. Desaparece el 21 de mayo de 1984 miembro de  la Coordinadora Ejecutiva de la Asociación de Estudiantes Universitarios “Oliverio Castañeda De León”, en el año de 1984. Estudió el nivel medio en el Instituto para Señoritas Belén. Estando en Belén ella tenía sus ideas y así se fue forjando, hasta llegar a la Facultad
de Ciencías Económicas en la  Universidad de San Carlos.
Irma tenía un buen carácter y muy buenos sentimientos, a veces se quitaba
el pan para dárselo a otro. Nunca se supo de ella


                                          Gustavo Adolfo Castañón Fuentes

El 21 de Mayo de 1984, el estudiante de Económicas, fue capturado
cuando salía de la Ciudad Universitaria. Fue secuestrado el 21 de mayo
de 1984, miembro de la organización estudiantil amplia y legalmente
reconocida (A.E.U) de la Universidad de San Carlos  USAC. Su
participación giraba en torno a la defensa de los intereses estudiantiles, de
la comunidad universitaria en general, por la formación de un profesional al servicio de los sectores más desposeídos. Nunca se supo más de él.


María Vilanova Rompich Chiquín
El 22 de mayo de 1984, la maestra de primaria y estudiante de Humanidades,
es secuestrada al salir de su casa, en la zona 19. Nunca se supo más de
ella.
 Iván Estuardo Velásquez Mendoza
El 23 de mayo de 1984, el transportista y estudiante, de 23 años, de
Ciencias Económicas es secuestrado cuando estaba trabajando en el centro
de la ciudad, junto a su hermano Jorge Estuardo. Nunca se supo más de
ellos.


Luis de Lión
Poeta guatemalteco secuestrado y desaparecido por las fuerzas represivas en mayo de  1984
Fue dirigente magisterial y miembro del Partido Guatemalteco del Trabajo (PGT). En mayo de 1984 fue desaparecido y no se supo nada de su paradero sino hasta 1999, cuando su nombre apareció en el macabro “diario militar”Luis de Lión, (1940-1984), nombre literario de José Luis de León Díaz. Nació en el pueblo indígena (kakchiquel) de San Juan del Obispo, Sacatepéquez, Guatemala. Narrador y poeta.